sábado, 26 de octubre de 2024

Royal Navy: patrullas encubiertas de inteligencia submarina y vigilancia costera frente a Argentina (1983-1990)
A partir de 1983, la Marina Real realizó una serie de patrullas encubiertas de inteligencia submarina y vigilancia costera frente a Argentina, rastreando buques de guerra y monitoreando aeronaves. Esta es la historia de las operaciones secretas de la Marina Real llevadas a cabo a la vista de la costa argentina. 




Después de que terminó la Guerra de las Malvinas, un SSN de la Marina Real fue asignado como activo a los comandantes del Reino Unido. En enero de 1983, este fue el HMS VALIANT. La inteligencia indicó que la amenaza estaba creciendo y el HMS OSIRIS fue enviado para monitorear la costa y, de ser posible, rastrear los SSK Tipo 209 argentinos. 



El HMS OSIRIS se desplegó hacia el sur, entró en el teatro de operaciones el 27 de febrero y realizó operaciones para monitorear el transporte marítimo, desarrollar un patrón de comprensión de la vida y rastrear el panorama marítimo y aéreo mientras se encontraba entre 12 y 40 millas de la costa argentina. Se mantuvo ocupado y alerta durante todo el tiempo.



OSIRIS operaba frente a Mar del Plata, una base naval argentina clave, a la vista de la tierra, y usaba la costa argentina como punto de referencia para la navegación, y a la vista de los edificios principales.



En una ocasión, OSIRIS rastreó activamente al rompehielos argentino Almirante Irizar (todavía en servicio hoy en día), rastreando encubiertamente su paso y realizando operaciones de recopilación de inteligencia sobre él. 



En otra ocasión, rastrearon la corbeta A69 GUERRICO, con el barco cerca de las estaciones de acción mientras la pequeña fragata se acercaba peligrosamente al OSIRIS, que lo monitoreaba y rastreaba de manera encubierta. ¡Operar a la vista de los buques de guerra argentinos fue una decisión audaz! 



Se realizó una vigilancia de radar aérea generalizada, detectando S2 Trackers y Skyhawks, lo que significa que la Marina Real pudo construir una imagen aérea sólida de cómo se veía la actividad aérea argentina. 



OSIRIS se dirigió al sur y se asoció con el HMS VALIANT para realizar operaciones de vigilancia en la costa sur de Argentina, aunque parece que había más objetivos de interés acechando en Mar del Plata. Los argentinos no se dieron cuenta de que los submarinos de la Marina Real estaban espiando su costa.



Lamentablemente, los Tipo 209 no se hicieron a la mar hasta que fue demasiado tarde, cuando el OSIRIS estaba a 250 millas de distancia, lo que indica que ya había una fuerte capacidad de inteligencia para monitorear los movimientos navales argentinos. Regresó nuevamente con un conjunto remolcado para echar otro vistazo.



Estas patrullas continuaron hasta que quedó claro que no había ninguna amenaza, aunque los ministros decidieron mantener al OSIRIS en la estación durante los ejercicios argentinos en abril como una buena oportunidad de inteligencia. También se supo que en el aniversario del hundimiento del BELGRANO, 2 SSN estaban de servicio. 



La Marina Real continuó realizando operaciones submarinas durante al menos el 50% del año en la costa de las Malvinas hasta la década de 1990, cuando el nivel de amenaza cambió y se redujeron los cascos. El SSN se llevó a cabo con 14 días de aviso, pero las patrullas incorporaron "detección planificada" para mostrar presencia. 



El final de la Guerra Fría significó el fin de la importante presencia de SSN/SSK de la RN en la región, aunque es probable que se hayan producido algunos despliegues y visitas desde entonces. Afortunadamente, la mejora de las relaciones significa que la amenaza ahora es insignificante. 



Hoy en día, la RN todavía es capaz de desplegar SSN en el teatro de operaciones si es necesario. Es apropiado que Su Majestad el Rey haya visitado Faslane esta semana para conmemorar la dedicación de los submarinistas y las cosas extraordinarias que hacen en el más absoluto secreto. 



¡La historia completa del despliegue del HMS OSIRIS se puede encontrar en el último blog de Pinstripedline "Hands to Action Stations"!



Nelson dice que los informes de conversaciones entre Musk y Putin son "preocupantes"
por Jeff Foust


El administrador de la NASA, Bill Nelson, retratado aquí en un evento de firma de los Acuerdos Artemis el 25 de octubre, dijo más temprano ese día que estaba preocupado por los informes de que Elon Musk ha tenido conversaciones regulares con Vladimir Putin. Crédito: NASA/Keegan Barber


El administrador de la NASA, Bill Nelson, dijo que está preocupado por los informes de que Elon Musk, director ejecutivo de SpaceX, ha tenido conversaciones con el presidente ruso Vladimir Putin.

Los comentarios de Nelson, hechos en la Cumbre de Economía Mundial de Semafor el 25 de octubre, representan su crítica pública más fuerte hasta la fecha al propietario de la empresa de la que depende la NASA para transportar tripulaciones a la Estación Espacial Internacional y para lanzar misiones clave.

En una entrevista en el escenario de la cumbre, se le preguntó a Nelson sobre un artículo del Wall Street Journal que afirmaba que Musk ha tenido una serie regular de conversaciones con Putin durante los últimos dos años, comenzando después de que Putin se embarcara en una invasión a gran escala de Ucrania. El artículo decía que confirmaba esas conversaciones con funcionarios estadounidenses, europeos y rusos actuales y anteriores.

Según el artículo, las conversaciones entre Musk y Putin incluyeron una solicitud de Putin de que SpaceX no activara su servicio Starlink en Taiwán, ya que Rusia buscaba obtener el apoyo de China. SpaceX no proporciona el servicio Starlink en Taiwán, pero no está claro si esa solicitud fue un factor.

SpaceX, en una publicación en las redes sociales el 25 de octubre, calificó el artículo de "increíblemente engañoso". Señaló que Taiwán no le ha dado a SpaceX una licencia para operar Starlink en el país y no ha levantado los límites de propiedad extranjera allí. "SpaceX no ha aceptado tal condición para ningún mercado en el que opera. Esto no tiene nada que ver con Rusia o China", afirmó la empresa.

"No sé si esa historia es cierta", dijo Nelson en la conferencia. "Creo que debería investigarse. Si es cierta la historia de que ha habido múltiples conversaciones entre Elon Musk y el presidente de Rusia, entonces creo que sería preocupante, particularmente para la NASA, para el Departamento de Defensa, para algunas de las agencias de inteligencia".

Nelson ha evitado criticar directamente a Musk incluso después de que el multimillonario menospreciara cada vez más a la administración Biden y, en julio, respaldara formalmente a Donald Trump para presidente. Musk ahora está haciendo campaña activamente por Trump, celebrando una serie de cabildos abiertos en Pensilvania, uno de los estados clave en las elecciones presidenciales.

Nelson ha señalado con frecuencia que no trata directamente con Musk sobre SpaceX, sino con Gwynne Shotwell, la presidenta y directora de operaciones de la empresa. Shotwell dirige SpaceX día a día, pero Musk es el director ejecutivo y el mayor accionista e impulsa la visión general de la empresa.

"La buena noticia es que Elon deja la gestión de SpaceX a Gwynne Shotwell, y ella es fantástica", dijo Nelson en un evento de Politico el 30 de julio. "Y la prueba está en el pudín. Mire el éxito del Falcon 9".

Mencionó en ese evento que habla con Musk en ocasiones junto con Jeff Bezos, el multimillonario propietario de Blue Origin. "Ambos son muy agradables. Ambos entienden la importancia de lo que estamos haciendo y tengo mucha confianza en ambas empresas”.

En el evento de Semafor, Nelson también introdujo sus comentarios destacando el papel que desempeña Shotwell en SpaceX. “Mis relaciones, las relaciones de la NASA con SpaceX son principalmente con Gwynne Shotwell. Ella es la presidenta”, dijo. “Elon Musk le deja a ella la dirección de SpaceX y han tenido un éxito fenomenal”. Luego habló de sus preocupaciones sobre los informes de conversaciones entre Musk y Putin.



jueves, 24 de octubre de 2024

Quién es la astrónoma argentina que tiene una galaxia con su nombre
Es santiagueña, estudió en Córdoba y se convirtió la primera mujer astrónoma de la Argentina. Su trabajo la llevó al descubrimiento de un tipo de galaxias que hoy llevan su nombre.


Miriani Pastoriza es una eminencia en astronomía.


En el pequeño pueblo de Villa San Martín Loreto, en Santiago del Estero, las noches despejadas estaban llenas de estrellas. Allí, nació Miriani Pastoriza, la primera mujer en recibir un título en Astronomía en la Argentina y una figura emblemática en el ámbito científico. Su fascinación por el cosmos comenzó desde que era chica, cuando observaba las constelaciones y soñaba con descubrir los secretos del universo.

A mediados de la década de 1950, estudiar astronomía en Argentina era un desafío. La única opción disponible estaba en La Plata, a más de mil kilómetros de su hogar. Sin embargo, en 1956, una oportunidad cambió su destino: se fundó la Facultad de Matemática, Astronomía y Física en la Universidad Nacional de Córdoba, a solo 400 kilómetros. Con determinación y el apoyo de su familia, Pastoriza se inscribió y empezó su recorrido.

Durante su formación, se convirtió en la única mujer en el Observatorio de Bosque Alegre, donde enfrentó no solo el reto académico, sino también por los techos de cristal asociados al género. Su perseverancia la llevó a ser parte de un equipo que revolucionó la comprensión de las galaxias.

Las galaxias ”Sersic-pastoriza" fueron nombradas en su honor

En colaboración con el astrónomo José Luis Sérsic, descubrió que los núcleos de las galaxias espirales, hasta entonces considerados hogares de estrellas antiguas, eran en realidad “hornos estelares” donde se formaban estrellas jóvenes. Este descubrimiento resultó fundamental para la astronomía y, en reconocimiento a su trabajo, estas galaxias comenzaron a llevar su nombre: “Sérsic-Pastoriza”.

Fue en 1978, durante la dictadura cívico-militar, que se vio obligada a exiliarse en Brasil, donde asumió el liderazgo del departamento de astronomía en la Universidad Federal de Río Grande do Sul. Aunque el telescopio a su disposición era más pequeño que los que había usado en Argentina, Pastoriza se adaptó y continuó su investigación, enfocándose en la evolución de la Vía Láctea y formando nuevas generaciones de científicos.

A lo largo de su carrera, Miriani ha sido reconocida con múltiples premios y distinciones. En 2008, recibió el premio Comendadora de la Orden Nacional del Mérito Científico de Brasil. Además, en 2015, la Sociedad Astronómica Brasileña creó un premio en su nombre para honrar a aquellos que sobresalen en la investigación astronómica.

Más allá de sus logros científicos, Pastoriza ha sido una ferviente defensora de la igualdad de género en el ámbito de la ciencia. Participa activamente en iniciativas que buscan empoderar a las mujeres en STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y ha colaborado con la Asociación Latinoamericana de Mujeres Astrónomas, promoviendo políticas de inclusión y espacios de trabajo equitativos.

Miriani Pastoriza a sus 85 años y no solo es un ícono de la astronomía, sino también un símbolo de lucha por la equidad. Su historia inspira a futuras generaciones de científicas y científicos a desafiar las limitaciones y a seguir explorando el universo.

Hoy, su legado perdura no solo en las investigaciones que realizó y de las que aún forma parte, sino en el compromiso por construir un futuro donde cada voz, especialmente la de las mujeres, tenga un lugar en la ciencia.


Las galaxias espirales fueron nombradas ”Sersic-pastoriza" en su honor.



lunes, 21 de octubre de 2024

INVAP: Estudio preliminar para un reactor en Uganda
INVAP firmó un acuerdo con Uganda para compartir conocimientos sobre energía nuclear. Se trata de un análisis de factibilidad y estudio de sitio para la instalación en en el país africano de un centro nuclear de ciencia y tecnología para la Universidad de Soroti.




Con 48 millones de habitantes, Uganda necesita aumentar su capacidad de producción de energía eléctrica y la energía nuclear es considerada una fuente estable y económica para lograrlo. Los planes de desarrollo energético del país africano fijan como objetivo generar 24 Gw de energía eléctrica de origen nuclear en los próximos 20 años, el equivalente a construir más de 30 Atucha II. Actualmente, si bien Uganda puede comprar llave en mano centrales nucleares, necesitará personal calificado para operar y controlar esas instalaciones, y para conformar un ente regulador con profesionales capacitados en el área.

En este contexto, la empresa estatal rionegrina INVAP firmó un acuerdo con Uganda para la realización de un análisis de factibilidad y estudio de sitio para la instalación en en ese país de un centro nuclear de ciencia y tecnología. INVAP es un jugador internacional importante en este ámbito, ya que ha vendido reactores nucleares de investigación y da capacitaciones a equipos en diversas parte del mundo.

La primera etapa del proyecto consiste en una consultoría de un año para hacer las evaluaciones de factibilidad y del sitio de instalación del centro nuclear: estudios de hidrología, meteorología, estratégicos, analizar las inundaciones históricas y demás para analizar el lugar potencial de instalación del reactor. Además, se deben hacer estudios técnicos para ver qué tan preparado está el país y sus redes de transporte de energía para la instalación de reactores nucleares.


«Lo que esperamos, y será el próximo paso, es diseñar todo el centro de ciencia y tecnología nuclear, en especial, un reactor de investigación, que es nuestro fuerte», dice Alejandro Ibáñez, jefe del Proyecto Uganda de INVAP.

Además, INVAP debe realizar una propuesta de ingeniería preliminar de cómo debería ser este centro y qué instalaciones tendría, en función de otros reactores nucleares de investigación que la empresa de Río Negro ha instalado en otras partes del mundo.

Uganda busca que se puede capacitar a la gente en este centro y que también se pueda hacer investigación, ya que estaría en una universidad, y que tenga producción de radioisótopos para medicina nuclear. “Lo que esperamos, y será el próximo paso, es diseñar todo el centro de ciencia y tecnología nuclear, en especial, un reactor de investigación, que es nuestro fuerte”, le dijo a TSS Alejandro Ibáñez, jefe del proyecto Uganda por INVAP.

Felipe Albornoz, gerente del área de Proyectos Nucleares de la empresa, dijo: “Esto nació hace casi dos años cuando hubo una conferencia en Egipto dedicada a toda África, en la que tuvimos una invitación y participación especial porque se cumplieron los 25 años de la puesta en marcha del reactor que hicimos en Egipto. En esa misma conferencia estaba gente de Uganda, que ya tenía en su cabeza estas ambiciones. El interés lo fuimos desarrollando, empezamos a visitar Uganda viendo qué era lo que querían y terminamos firmando este contrato. Ellos también hablaron con Corea, Rusia y otros posibles proveedores pero nos dijeron que el intercambio con nosotros fue mucho más rico porque los escuchamos y los tratamos de igual a igual. Escuchamos al cliente y le damos soluciones en base a eso, no andamos tratando de vender un producto que ya tengamos”.

Hoy Uganda solo tiene un centro de salud de medicina nuclear y algunas aplicaciones industriales pero su objetivo es ampliar sus capacidades. Uganda produce ingenieros, aunque no nucleares, pero algunos sí hacen sus posgrados en ingeniería nuclear en otros países. Al volver, tienen muy pocas aplicaciones y existe la necesidad de retener a estos recursos humanos en el país.


«Empezamos a visitar Uganda viendo qué era lo que querían y terminamos firmando este contrato», dice Felipe Albornoz, gerente del área de Proyectos Nucleares de INVAP.

En cuanto a los beneficios que el convenio trae para la Argentina, Albornoz explicó: “África va a tener mucha demanda a futuro en energía y medicina. La zona ecuatorial es la de mayor crecimiento demográfico del mundo y las necesidades crecen en la misma medida. INVAP puede aportar a estos objetivos y queremos estar desde el principio. Es similar a lo que hicimos en los años 80 en los países del norte de África, son países distintos pero los procesos son similares y para nosotros fue muy positiva. Creemos que podemos ocupar este lugar, hemos recorrido este camino en nuestro país y podemos ayudarlos en ese camino”.

El contrato será solo de un año de duración, para hacer los estudios prelminares, pero se espera que luego haya nuevos contratos para diferentes objetivos, y que además sirva como ejemplo para trabajar con otros países de la región. Según Ibáñez, “esto lo vemos como un primer paso para entrar en Uganda y en África ecuatorial. Tenemos negocios en todos los continentes y acá hay una gran oportunidad. La idea, tanto de ellos como nuestra, es seguir trabajando juntos”. En el mismo sentido, Albornoz agregó: “Así como hoy estamos en Uganda, también hemos tenido conversaciones de diferentes grados de interés con otros países de la región, como Kenia, Ruanda, la República Democrática del Congo, Senegal, Ghana y Etiopía, que han mostrado su interés para entrar en el mundo de la energía nuclear. Algunos ya tienen un pequeño reactor y gente preparada, o como Kenia, se han desarrollado en medicina nuclear y se están convirtiendo en un nodo de atención para la región. Las oportunidades están y este convenio nos ayuda a que los vecinos lo vean, que sepan que hay una empresa que viene de la Argentina y está trabajando allá, para nosotros eso es muy importante”.



Los mismos cantos de sirena
Luis Petri repitió el guión del Comando Sur ante sus pares del continente
Por Sergio Eissa 




El pasado 14 de octubre, el ministro de Defensa de nuestro país, el abogado Luis Petri, inauguró la XVI Conferencia de los Ministros de Defensa de las Américas (CMDA) que se realizó en el Hotel Hilton, en la ciudad de Guaymallén, provincia de Mendoza, y cuyo costo fue adelantado oportunamente en El Cohete a la Luna.

Durante dicho evento, el ministro repitió el guión preparado por el Comando Sur de los Estados Unidos, señalando que se debía fortalecer “el sistema internacional basado en los principios de la libertad, democracia y respeto de la dignidad humana, o permitimos el avance de las dictaduras y autocracias, que en nombre propio o a través de sus proxys terroristas buscan socavar nuestras democracias”. Más adelante agregó que “en países de nuestra región, la democracia ha sido demolida en sus cimientos, en sus principios y valores fundantes: países que conservan fachada de democracia pero que encarnan rabiosas autocracias, como ocurre en Venezuela”. Tampoco estuvo ausente la mención a la República Islámica de Irán cuando sostuvo que “la presencia de actores extra hemisféricos que apoyan regímenes no democráticos, como Irán, es una grave amenaza”. Finalmente, no podía faltar la vieja hipótesis de conflicto que Estados Unidos ha buscado imponer a las Fuerzas Armadas argentinas desde los años ‘90. Por entonces, fueron las “nuevas amenazas”, posteriormente las “amenazas emergentes”, y ahora, sin disimulo, el ministro de Defensa volvió a aludir a “los nuevos desafíos de la defensa, que involucran a grupos criminales transnacionales, narcotráfico, el terrorismo y sus redes de apoyo, la pesca ilegal, la minería ilícita, el tráfico de personas y la quema intencional de bosques, así como los desplazamientos forzados por persecución política o falta de desarrollo”.

Ni una palabra de Malvinas.

El entramado de Estados Unidos en la región

Ya la Doctrina Monroe de 1823, reforzada por el Corolario Roosevelt en 1904, fue considerada por la elite política liberal-conservadora argentina de fines del siglo XIX y principios del XX como una amenaza a la seguridad y la integridad territorial de los países de América Latina. Por ejemplo, Juan Bautista Alberdi y Roque Sáenz Peña, entre otros, tenían una idea clara del peligro que implicaban para la región las posturas de la ya emergente potencia norteamericana. Esta percepción de amenaza también era compartida por los actores sociales de entonces. Así, y en relación al Corolario, el diario La Prensa, citado por Ernesto López, consideraba, el 8 de diciembre de 1904, que dicho documento era “la más seria y amenazante declaración contra la integridad sudamericana emanada de Washington”.

Desde entonces y hasta la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Estados Unidos trató de imponer su mirada sobre la seguridad hemisférica en las Conferencias Interamericanas. Pero fue a partir de 1947 cuando empezó a construirse el Sistema Interamericano con la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que los argentinos conocemos muy bien por su inacción durante la guerra del Atlántico Sur (1982).

Años más tarde fueron creadas la Junta Interamericana de Defensa (1949) –que actualmente tiene la facultad de apoyar a la Secretaría Pro Tempore de la CMDA–; la Conferencia Naval Interamericana (CNI, 1959); la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA, 1960); y el Sistema de Cooperación entre las Fuerza Aéreas americanas (SICOFAA, 1961).

A este entramado institucional interamericano debemos sumar el Programa de Ayuda Militar (1951), reemplazado posteriormente por la Foreing Assistance Act (1968). Así, en el marco de la Guerra Fría (1947-1991), las fuerzas armadas de América Latina debían –a criterio de Ernesto López–: a) mantener la seguridad interior, b) posponer los conflictos contra otros países latinoamericanos; c) cooperar en tareas de patrullaje marítimo y, d) conformar, de ser necesario, una fuerza de intervención interamericana. De esta manera, estos mecanismos permitieron a los militares latinoamericanos realizar cursos de formación en Estados Unidos; la instalación de los grupos militares en nuestros países [1]; y el acceso a “algún material de guerra menor”, lo cual, en este último caso, implicaba también la compra de “ideas”; es decir, doctrina estadounidense que –como muestra nuestra historia reciente– no se correspondió con nuestros intereses vitales y estratégicos. Al respecto, López, citando a Roquié, recuerda las palabras de un legislador estadounidense que en 1970 sostuvo que habían logrado introducir eficazmente “los dogmas antisubversivos” y “desarrollar la influencia militar en los países beneficiarios con una muy baja relación costo beneficio”.

La canción de siempre

La Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (CMDA), que fue creada en 1995, tiene el mismo rol que las citadas instituciones del Sistema Interamericano que aún se encuentran vigentes y en pleno funcionamiento; es decir, permitir a Estados Unidos imponer sus intereses y definir roles para las fuerzas armadas de América Latina. Por ejemplo, Marcelo Saín nos recuerda que, en la primera Conferencia, realizada entre el 24 y 26 de julio de 1995 en Williamsburg, Estados Unidos, el general Barry McCaffrey, sostuvo que “las Fuerzas Armadas latinoamericanas debían desarrollar nuevas organizaciones y doctrinas para hacer frente a las nuevas misiones y que, para ello, necesitaban la adquisición de nuevas destrezas especializadas además de las capacidades tradicionales. Estas nuevas misiones tenían que ver, según señaló el funcionario, con la conjuración del narcotráfico, en primer lugar, y del terrorismo y del flujo migratorio, en segundo lugar”. Un año más tarde, entre el 7 y el 9 de octubre de 1996, se realizó la segunda Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas en la ciudad de Bariloche, donde “los grupos de trabajo coincidieron en señalar que las “nuevas amenazas” eran “el creciente desempleo, la marginalidad social, las migraciones descontroladas, el narcotráfico, el terrorismo en todas sus formas, el crimen organizado, las violaciones a los derechos humanos, la degradación del medio ambiente, la discriminación diversa, y otras” [2].

Casi 30 años después, la postura de Estados Unidos no ha cambiado. Si se consulta actualmente la página del Comando Sur, se pueden leer las siguientes afirmaciones: El Comando Sur de Estados Unidos sostiene que una de sus prioridades es incrementar “la cooperación y el intercambio de información con los aliados y socios para comprender y contrarrestar las amenazas de las organizaciones criminales transnacionales, las organizaciones extremistas y actores estatales externos y regionales malignos”.

Asimismo, contribuye con “la capacitación y el equipamiento, la infraestructura y la creación de capacidades y programas de capacidad para contrarrestar las redes de amenazas transnacionales. Nuestro objetivo es fortalecer nuestras relaciones con las fuerzas de seguridad de la región”.

También, afirma que “las organizaciones criminales transnacionales plantean amenazas transnacionales complejas a la estabilidad de América Latina y el Caribe y a la salud pública y la seguridad nacional de Estados Unidos. Estos grupos con buenos recursos trafican con drogas, armas, artículos falsificados, dinero y personas (…) El ejército estadounidense trabaja con agencias federales y socios en la región para contrarrestar estas amenazas”.

Si se presta atención, el Comando Sur hace referencia a actores malignos; fuerzas de seguridad de la región; y las amenazas a la salud pública y la seguridad nacional de Estados Unidos. En otras palabras, este país siempre ha buscado que los países de la región coadyuven a la defensa de sus intereses. Esto ya fue destacado por Ernesto López en 1987 cuando alertó que los “Estados Unidos han tenido una propensión a convertir sus problemas de seguridad en una cuestión regional. Reales o inventados (…), dichos problemas han sido esgrimidos en distintas oportunidades para avalar políticas intervencionistas y han dado pie al desarrollo de diversas elaboraciones justificatorias”.

En esta oportunidad, la Declaración del CMDA de Mendoza refleja como un espejo los documentos de las ediciones anteriores. Por ejemplo, el párrafo 3º condena “la invasión a Ucrania por parte de Rusia” y manifiesta “su preocupación por la escalada de violencia en Medio Oriente y ataques indiscriminados en perjuicio de la población civil”. Mientras Brasil y Chile hicieron reservas frente a esta redacción y México consideró que lo establecido en el párrafo 3º no correspondía al ámbito de la CMDA, la Argentina se plegó a Estados Unidos y Ecuador, entre otros, para reiterar la condena a Rusia y “validar” el derecho de Israel a defenderse. Más adelante, como las ediciones anteriores, la declaración manifiesta su preocupación por “la amenaza planteada por el Crimen Organizado Transnacional (COT) en sus diversas manifestaciones y vinculaciones, y las consecuencias derivadas de su actuación contra la población, alterando el modo de vida en nuestro hemisferio”, y también por “el terrorismo internacional”. Nada nuevo bajo “las sombras” estadounidenses.

Mientras tanto, el “Maestro” Juan Philby Battaleme, si bien logró una foto en la fragata ARA Presidente Sarmiento con miembros la ex Escuela de las Américas –renombrada como Colegio de Defensa Interamericano”–, no innovó ni intentó que la declaración hiciera referencia a la “cuestión Malvinas”.

Patria querida, dame un ministro como Ravind Kumar Jugnauth

Como adelantamos, la postura del actual ministro Petri no es ninguna novedad frente a estas presiones de Estados Unidos. Por ejemplo, durante la inauguración de un Curso Superior de las Fuerzas Armadas en el 2000, el ministro Ricardo López Murphy sostuvo que las “nuevas amenazas” representaban un peligro y entre ellas incluyó al terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado, las luchas étnicas, los desastres naturales, la pobreza extrema y las migraciones masivas [3].

Tampoco es una idea renovadora el intento de modificar la ley 24.059 de Seguridad Interior, la 23.554 de Defensa Nacional y/o su decreto reglamentario 727/2006, que han sido cuestionadas desde el mismo momento en que fueron aprobadas por –paradójicamente– funcionarios radicales como Horacio Jaunarena, López Murphy, Julio Martínez y Oscar Aguad. En efecto, Petri explicó que el cambio del decreto 727/2006 “consistirá en la complementación a las tareas de control y vigilancia que ya realizan las fuerzas de seguridad, particularmente Gendarmería, y la cooperación con los países limítrofes para atacar flagelos comunes que tenemos en nuestras fronteras, como por ejemplo el narcotráfico”.

Por último, tampoco es una novedad que Estados Unidos pretenda convertir a nuestras Fuerzas Armadas en Small Armed Forces y/o Crime Fighters patrullando las calles de Rosario; porque claramente ninguna fuerza interamericana se desplegará en las calles de Filadelfia del mayor consumidor de droga en el mundo. Desde principios del siglo XX, los objetivos estadounidenses hacia América Latina han sido una constante. Entonces, se puede inferir, ceteris paribus, que los actores políticos y sociales (militares [4], empresarios, entre otros), colaboradores de la periferia, han tenido en el pasado y pretenden en el presente que las Fuerzas Armadas dejen de serlo y cumplan roles policiales. Ya sea debido a sus sistemas de creencias y/o intereses, estos han tenido un rol clave en la definición en la agenda pública y/o en la agenda gubernamental para que la Argentina pierda capacidades para defender sus intereses vitales y estratégicos; al menos desde 1955.

La postura que han tenido y tienen estos actores hacia las Fuerzas Armadas es la misma que adoptan frente a la “cuestión Malvinas”, porque sin tener las primeras, el reclamo se debilita. Así, mientras la canciller argentina, Diana Mondino, cedía a las pretensiones británicas sin obtener nada a cambio; casi en simultáneo, el gobierno de la República de Mauricio recuperó la soberanía del Archipiélago de Chagos.

En función del panorama expuesto, si La Libertad Avanza no logra resucitar mediante sus artes oscuras a Julio Argentino Roca, Estanislao Zeballos, Luis María Drago, Carlos Calvo o Carlos Saavedra Lamas; podría solicitar asistencia a la República de Mauricio para defender los intereses vitales y estratégicos de la Argentina.

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[1] En el caso de argentina, este grupo militar estuvo instalado en el Ministerio de Defensa hasta el año 2006. ¿Se imaginan a un grupo militar argentino instalado en el Pentágono?
[2] Citado por Sergio Eissa (2015). ¿La irrelevancia de los Estados Unidos? La política de defensa argentina (183-2010)”. Buenos Aires: Arte y Parte.
[3] Ver la página 54 del libro Enemigos Íntimos. Los militares y Kirchner, de Guido Braslavsky.
[4] Consideramos a los militares como actores políticos entre 1930 y 1990.



Lapidario informe interno: gestión libertaria quintuplicó deuda de la obra social militar
El directorio del Iosfa, la segunda obra social más grande del país, culpó al mendocino Oscar Sagás, alfil de Luis Petri, por un crecimiento exponencial del pasivo así como por fallas prestacionales, de presupuesto y financieras.
por Mariano Martín




La obra social del personal militar y de las fuerzas de seguridad (Iosfa), la segunda en importancia nacional por el número de afiliados y bajo la órbita del Ministerio de Defensa, quintuplicó su deuda en la gestión de Javier Milei y se prevé que terminará el año con un pasivo superior a los 122 millones de dólares y cuestionamientos a su funcionamiento y a la labor llevada a cabo al frente de la entidad por un funcionario nombrado por Luis Petri. El crecimiento exponencial del pasivo quedó de manifiesto en una nota firmada por casi todo el directorio de la organización -en su mayoría, altos rangos de las fuerzas- y dirigida esta semana al presidente, el mendocino Oscar Sagás.

Tras la publicación de esta nota, la misma obra social difundió un comunicado para asegurar que la deuda "es una deuda que se arrastra de la gestión anterior". Y agregó: "A valores constantes y en función de los ingresos de la obra social se ha mantenido el mismo nivel de obligaciones financieras sin afectar las prestaciones a los afiliados, incluso incorporando prestadores y mejorando la calidad de los mismos".

Sin embargo, la anterior misiva, fechada el 16 de octubre, dio cuenta de una "delicada situación prestacional, presupuestaria y financiera" del Instituto Obra Social Fuerzas Armadas y de Seguridad que incluye quejas por "demoras en los pagos y reintegros a afiliados, proveedores y prestadores". Sobre la deuda, la nota relevó que a diciembre del año pasado alcanzaba casi 18.600 millones de pesos y que ya para mayo de este año había trepado a más de $ 57 mil millones, en tanto que al 30 de septiembre se situaba en más de 97 mil millones de pesos.

"La proyección estimada para fin del presente ciclo económico financiero se estima en un importe mayor a 122.500 millones de pesos, el cual se irá consolidando durante el presente trimestre y su variación final estará sujeta a los ingresos y costos de servicios y prestaciones", señaló la carta. El documento lleva la firma del vicealmirante Eduardo Urrutia (Armada), del general de Brigada Daniel Varela (Ejército), el brigadier Walter Lannutti (Fuerza Aérea), el contraalmirante Juan José Palermo (Armada), el comandante mayor Adalberto Ferreyra (Gendarmería), y los civiles Ricardo López y Valeria Calleja. Sobre dos de las firmas faltantes, las de los generales del Ejército Alejandro López y Germán Monge, la nota aclara al pie que se encontraban ausentes pero "en un todo de acuerdo" con sus pares. El único miembro del directorio cuya firma no figura es el prefecto general Francisco Sussini.

Las autoridades le advirtieron a Sagás, un médico exsubsecretario de Salud de Mendoza, que el deterioro del Iosfa se verifica luego de que se lograra alcanzar "un cauto equilibrio" en las cuentas de la obra social al cierre de 2023 "gracias a un gran esfuerzo conjunto" de directivos, empleados y aportantes, "sumado a la normalización de los sueldos de los afiliados militares en actividad y retiro". Y destacaron que los datos surgen de un informe expuesto de manera verbal por el propio presidente del directorio junto a otras autoridades en una reunión que mantuvieron el 9 de octubre pasado. "Cabe aclarar que de dicha reunión no se labró ningún acta ni se realizaron registros por escrito por decisión suya", le recordaron.

Y añadieron: "En el reporte verbal recibido, el Directorio tomó conocimiento de la comprometida situación del instituto, que plantea una proyección hacia fin de año de una deuda impaga mayor a tres recaudaciones mensuales. No somos ajenos al impacto que ha ocasionado el incremento de los costos en el área de salud, tanto en medicamentos como en prestaciones, los cuales subieron por encima de la inflación general y a un mayor ritmo que los ingresos de nuestros afiliados", apuntaron y, a continuación, advirtieron que "la situación planteada complicará el acceso a prestaciones médicas y sociales" a los afiliados.

En los últimos párrafos los directivos reclamaron por "la necesidad de poner en marcha en forma urgente todas las medidas de contención del gasto necesarias" así como de "elaborar un plan de contingencia para enfrentar la situación actual" a ser informada a los firmantes. También le exigieron poner en conocimiento de la situación de crisis del Iosfa a las máximas autoridades de las fuerzas militares y de seguridad y destacaron que de no haber un cambio urgente quedará "en riesgo la continuidad de las prestaciones médicas, sociales y de recreación". Para finalizar demandaron una auditoría.

La debacle de la prestadora se da en un contexto en el que el Gobierno nacional ya intervino más de media docena de obras sociales sindicales tras alegar supuestos déficits inmanejables, falta de prestaciones e irregularidades, un panorama muy asimilable al expuesto por los directivos a Sagás. Sin embargo, y a diferencia de la casi totalidad de obras sociales sindicales que se encuentran bajo el monitoreo de la Superintendencia de Salud y, por lo tanto, en la órbita del nuevo ministro del área, Mario Lugones, en el caso de Iosfa se encuentra en los alcances de Defensa, a cargo de Petri.

La gestión de Sagás ya venía cuestionada desde las propias fuerzas armadas y de seguridad pero también por la diputada nacional libertaria Lourdes Arrieta, expulsada del bloque oficialista. La legisladora, famosa por haber participado en reuniones de comisión con un patito en su cabeza y luego por su participación en una visita a represores -de la que se declaró arrepentida y haber ido bajo engaños- quien presentó un pedido de informes a partir de denuncias de afiliados de varias provincias por falta de prestaciones. También en agosto hubo cruce de cartas documento entre Sagás y un militar, José Luis Figueroa, que había renunciado al directorio tras denunciar manejos irregulares. En ámbitos castrenses también se menciona la aparente contratación por parte del funcionario de colaboradores de su confianza mendocinos, con salarios de varios millones de pesos y gastos permanentes en pasajes a Buenos Aires, adonde está asentada la administración del Iosfa.



miércoles, 9 de octubre de 2024

“Argentina tendrá un hombre en el espacio en pocos años”, aseguró Edward Lu, ex astronauta de la NASA
El físico, ingeniero, piloto y apasionado del cosmos, visitó durante tres días nuestro país y habló con Infobae sobre su experiencia en Buenos Aires, Bariloche y Mendoza. Relató cómo voló tres veces al espacio y su trabajo actual, que busca detectar asteroides peligrosos para la Tierra y solucionar la amenaza de la basura espacial que rodea al planeta.
Por Víctor Ingrassia



Edward Tsang Lu es uno de los astronautas más prolíferos y completos que la NASA ha formado. En una visita relámpago de tres días, auspiciada por la Embajada de los Estados Unidos en Argentina, Lu recorrió las ciudades de Buenos Aires, Bariloche y Mendoza para hablar de su experiencia en el espacio y de sus trabajos actuales, que consisten en buscar asteroides potencialmente peligrosos para la Tierra y el camino de soluciones para detectar basura espacial alrededor de nuestro planeta.

“En uno de mis viajes a la Estación Espacial Internacional, yo me encontraba mirando por la ventana el amanecer sobre los Andes y, al observar el territorio argentino, me decía que algún día me gustaría visitar ese país. Y por suerte lo pude hacer en este viaje”, contó Lu en una entrevista exclusiva con Infobae en el hotel donde se hospedaba hasta ayer.


Ed Lu viajó tres veces al espacio, dos con el transbordador Atlantis de la NASA y una última con la nave rusa Soyuz (NASA)

“Estuve 206 días en el espacio y pude sumar las veces que pasé por sobre Argentina. Fueron unas 600, ya que orbitamos la Tierra casi tres veces por día. Finalmente pude aterrizar aquí, por lo que estoy muy agradecido y feliz”, agregó Lu, graduado en la Licenciatura en Ciencias en Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Cornell, en 1984 y doctorado en Física Aplicada de la Universidad de Stanford, en 1989.

El también piloto de aviones y del ex Transbordador Espacial (Space Shuttle) de la NASA continuó con los elogios al país: “Es genial estar aquí en Argentina. Quería venir aquí desde hace mucho tiempo y finalmente pude hacerlo, así que estoy muy feliz. Le he estado diciendo a la gente que espero que este sea solo mi primer viaje a Argentina y, de hecho, mi esposa me ha estado diciendo que necesita venir en el próximo viaje. En los tres días que estuve di una charla en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, luego estuve en Bariloche visitando la fábrica de satélites Invap y finalmente en Mendoza, en un hackatón espacial con estudiantes. Muchas cosas para solo tres días. Pero todo ha sido maravilloso”.


Lu habló con Infobae sobre su visión del espacio y la posibilidad de que haya un astronauta argentino próximamente allí (Matías Arbotto)

Lu explicó que en Argentina están sucediendo muchas cosas interesantes a nivel científico. “En Bariloche pudimos visitar Invap y hablar con la gente que trabaja allí. Hay una enorme cantidad de talento, muchos ingenieros muy inteligentes. Y siempre es bueno poder hablar con otros ingenieros y otros científicos. Fue especialmente divertido ver dónde construyen satélites, radares, sensores y electrónica para satélites, además de toda la parte nuclear. Son mundialmente famosos tanto por la tecnología nuclear como por la tecnología satelital y radares que desarrollan y construyen. Quedé absolutamente impresionado por el nivel científico y el talento técnico que hay en el país”, remarcó Lu, que es consultado con frecuencia como asesor científico de la Casa Blanca y la NASA sobre cuestiones de política y tecnología espacial.

“Mendoza estuvo genial también. Allí pude hablar con un grupo de más de 100 estudiantes que estaban concursando en algo llamado desafío NASA apps, patrocinado por la NASA y la Mars Society aquí en Argentina. Jóvenes que durante el fin de semana están diseñando apps para el uso de tecnología en el espacio o en tierra, pero que sirve para comunicarse con el espacio. Y tenían grandes ideas. Estaban motivados, emocionados”, precisó.


El ingeniero Lu sostiene un teléfono con la imagen de sus días como astronauta de la NASA y rememoró varias anécdotas espaciales (Matías Arbotto)

“Les dije que no dudaba de que en poco tiempo habrá un astronauta argentino en el espacio algún día, y que quizás alguien en esa sala sería esa primera persona. Siempre me gusta hablar con los estudiantes. Tuvimos una oportunidad de hablar frente a la multitud y contar algunas historias sobre cómo era volar en el espacio. Conocí también a estudiantes que, por ejemplo, visitaron la NASA el año pasado, volaron hasta los Estados Unidos y pudieron ir a ver uno de los centros de vuelos espaciales y uno de los telescopios espaciales muy grandes que la NASA está construyendo y que está a punto de lanzarse”, agregó el experimentado ex astronauta.

La charla que dio Lu en Mendoza a los estudiantes en el marco de la “Feria Intergaláctica” y de la “Semana del Espacio”, fue la antesala del hackatón NASA Space Apps Challenge, el concurso anual e internacional creado por la NASA para que jóvenes de distintas disciplinas propongan soluciones a problemáticas reales y actuales de la Tierra y el espacio. En 2020 y 2022, dos equipos mendocinos resultaron ganadores de la competencia a nivel mundial.

“Mi mensaje para ellos fue que estamos viviendo un momento muy interesante respecto a la industria y la investigación espacial, porque la industria espacial en todo el mundo está creciendo tan rápido ahora, que las cosas están cambiando velozmente. Y les dije, esa es una gran oportunidad, porque cuando las cosas cambian y crecen rápidamente, hay oportunidades en las que la gente aún no ha pensado. Y ellos tienen la edad adecuada para poder aprovechar eso. Esto es muy similar a la revolución de Internet de hace 20 años. Estos jóvenes estudiantes tienen exactamente la edad adecuada para aprovechar eso. Construir cosas, iniciar nuevas empresas, empezar cosas nuevas. Ojalá pudiera volver a tener 20 años”, dijo Lu.

El Principito y cómo cuidar la Tierra de distintas amenazas


La Tierra está expuesta a múltiples amenazas por los miles de asteroides que pueden colisionar en un futuro cercano

Lu, además de ser un ex astronauta es un científico que está en permanente actividad y desarrollo de ideas que pueden servir para salvar a la Tierra de distintas amenazas, ya sea las creadas por la naturaleza, como las provocadas por el hombre.

Inspirado en la novela El Principito de Saint-Exupéry, Lu fundó B612 Foundation, una organización privada sin fines de lucro, junto con el astronauta Rusty Schweickart y los científicos Clark Chapman and Piet Hut, con el fin de cuidar la Tierra de potenciales amenazas del espacio.


Lu se inspiró en el libro El Principito para crear la fundación que persigue los asteroides potencialmente peligrosos en el espacio

En el mundo del Principito, el asteroide B612 es un pequeño mundo esférico, apenas más grande que una casa. Con la mente puesta en los asteroides vagabundos en el espacio, creó esta organización cuyo objetivo es diseñar y construir con financiamiento privado un telescopio espacial llamado Sentinel, que buscará asteroides y otros objetos cercanos a la Tierra que constituyan una amenaza certera y pongan en peligro la vida en el planeta, como los más de 100 asteroides potencialmente peligrosos detectados hasta ahora.

El interés permanente del doctor Lu en la desviación de asteroides condujo a la formación de la Fundación B612, en la que se desempeña como Director Ejecutivo del Instituto de Asteroides, con sede en Silicon Valley, California.



“La NASA demostró hace dos años con la misión DART que es posible desviar un asteroide de su trayectoria. Todo lo que hay que hacer para evitar que un asteroide golpee la Tierra es cambiar su velocidad en aproximadamente una millonésima parte. Es una velocidad de aproximadamente un milímetro por segundo. Ese es el tipo de cambio de velocidad que necesito darle a un asteroide para que desvíe su curso original. La NASA tomó una nave y en lugar de detenerse y tomar fotografías, simplemente chocaron contra este cuerpo en el espacio. De hecho, es una misión muy fácil de volar y así pudimos demostrarlo. Pero lo difícil es hallar ese asteroide en el vasto espacio”, precisó el científico.

Y agregó: “El Sistema Solar es un lugar muy grande. Los asteroides son pequeños y están lejos la mayor parte del tiempo, a menos que vengan en una trayectoria directa para golpearnos. Por eso necesitamos detectarlos cuando están lejos de la Tierra. Entonces es necesario poder calcular con suficiente precisión para saber dónde estará un asteroide dentro de 10, 20, 30, 40, o 50 años. Esa es la parte difícil. Y en eso estamos trabajando en la Fundación B612, en el cálculo de las trayectorias de millones de asteroides. Todo lo que tenes que hacer es encontrar y rastrear los asteroides primero y saber dónde están. En eso la Inteligencia Artificial (IA) nos está ayudando”.


Imagen del asteroide "Dimorphos" captada por la sonda "DART" de la Nasa antes de su impacto (Imagen: C. Robin (ISAE- SUPAERO).

Así como el detectar asteroides que signifiquen un peligro para la Tierra es uno de los objetivos de Lu, también lo es identificar la basura espacial que significa una amenaza para la industria aeroespacial, ya sea por impactos en satélites en uso o por golpes o perforaciones en estaciones espaciales habitadas.

Para afrontar ese problema, Lu cofundó la empresa LeoLabs en 2016 y actualmente se desempeña como su Director de Tecnología.

“Cuando yo era astronauta en la Estación Espacial, tuvimos algunos incidentes cercanos en los que los desechos estuvieron a punto de golpearnos. Hay que tener en cuenta que el número de satélites está creciendo extremadamente rápido. Eso significa que cuantas más cosas coloques allí, más escombros terminarán allí. Cuantas más posibilidades de colisiones haya allí arriba, más escombros se crearán. Son todos artefactos y pedazos de chatarra hechos por el hombre, trozos de naves espaciales, pernos, metal, cosas que se desprenden de naves espaciales que están orbitando la Tierra en una órbita baja”, detalló Lu.


Decenas de miles de objetos se acumulan en la órbita baja de la Tierra y son una amenaza constante (Imagen ilustrativa Infobae)

“El trabajo que hacemos es muy similar a lo que hago con los asteroides, porque en ambos casos, estás tratando de rastrear con extrema precisión hacia dónde se mueve algo en el espacio. En un caso, es un asteroide y en el otro, es un trozo de basura que orbita alrededor de la Tierra. Y luego quiero calcular dónde estará en el futuro para responder a la pregunta: ¿golpeará algo?”, se preguntó Lu.

“Y si tiene el potencial de hacerlo lo puedes prevenir. En el caso de los asteroides, lo evitas empujándolo un poco. En el caso de los desechos espaciales, mueves lo que va a impactar, ya que tanto la Estación Espacial o los satélites en uso, tienen propulsión de cohetes y pueden moverse para poder cambiar un poco su órbita”, sostuvo el ingeniero espacial.


El radar para detectar basura espacial que la empresa de Lu construyó en Tierra del Fuego.

Para ello, Lu cofundó esta empresa y está construyendo sistemas y radares para rastrear desechos orbitales. Los radares, que son estaciones fijas y no se mueven, brindan advertencias a las compañías de satélites con mucha anticipación si un objeto podría impactarlos en su trayectoria.

“Aquí en Argentina hemos construido un radar en Tierra del Fuego, pero tuvimos algunos problemas de comunicación entre nuestra empresa y algunas de las personas del Gobierno que estamos trabajando para aclarar. Tengo muchas esperanzas de que podamos activarlo pronto, porque creo que es una parte importante de nuestra red que haya detectores también en el hemisferio sur, ya que la mayoría de las estaciones de seguimiento espacial en todo el mundo están en el hemisferio norte, porque ahí es donde está Estados Unidos y Europa. Es por eso que Argentina es tan estratégicamente importante”, remarcó Lu.

Un experto y amante del espacio


Lu experimentó una caminata espacial de 6 horas con la NASA

El experimentado exastronauta de la NASA es un apasionado del espacio, lugar que visitó tres veces.

En 1997 viajó en la misión STS-84 del transbordador espacial Atlantis como especialista de misión. En el 2000 también viajó en Atlantis (STS-106) como especialista de misión y comandante de carga útil.

Y en 2003, en las semanas posteriores a la pérdida del transbordador espacial Columbia, la NASA solicitó al doctor Lu que se lanzara a la Estación Espacial Internacional para mantener las operaciones en órbita con una tripulación mínima de dos personas.


El astronauta debió aprender ruso para subirse a una cápsula Soyuz en 2003

El astronauta completó el entrenamiento ruso Soyuz en solo nueve semanas y viajó como ingeniero de vuelo en la misión Soyuz TMA-2 y, además, como director científico e ingeniero de vuelo en la Expedición 7.

En total, Lu pasó 206 días en el espacio y realizó una EVA (caminata espacial) de un total de seis horas y 14 minutos.

“El espacio es un lugar muy hermoso. De noche ves las luces de las ciudades. De día ves el clima, desde nubes hasta huracanes, las tormentas eléctricas, las auroras, los colores de la Tierra, el azul oscuro de los océanos. Y hermosos contornos como los de Argentina, donde podía observar los patrones de sembrado de distintos cultivos en el suelo, y los diferentes colores de los campos, según qué tipo de cultivo estaban creciendo”, concluyó Lu, que desea volver al país lo más pronto posible para seguir los temas científicos nacionales y la posible cooperación espacial con Argentina.



sábado, 5 de octubre de 2024

Presentan ALCE, la primera Agencia Espacial de América Latina y el Caribe
Con Cuba, el organismo alcanzó la suma de países necesarios para entrar en funciones. Argentina había sido uno de los impulsores de la iniciativa, pero hoy no apuesta al desarrollo regional.


ALCE, la primera Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio.

Cuba se convirtió en el undécimo país en ratificar el convenio constitutivo de la Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE). De esta manera, el organismo alcanzó la cifra de naciones necesarias para constituirse de manera formal y tendrá 30 días para entrar en vigor. A su vez, se estima que su sede estará en la Universidad Aeronáutica de Queretaro. La adhesión cubana se suma a las de Antigua y Barbuda, Belice, Dominica, México, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía y Venezuela. Si bien la ALCE fue fruto de las negociaciones argentinas y mexicanas en el contexto de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños entre 2020 y 2021, el cambio en la política internacional tras la asunción de Javier Milei debilita las capacidades científicas y tecnológicas de la Agencia. Incluso, tampoco se encuentran Brasil, Bolivia, Chile y Colombia, naciones más alineadas con la perspectiva de integración regional.

“Para Cuba, poder contar con este nuevo instrumento es muy importante en el sentido de su capacidad productiva y de su economía. Pensar en el impacto que puede tener en la agricultura y en el desarrollo del país contar con un sistema de información, una base de datos y todo lo que pueda proporcionar esta Agencia. La ALCE tuvo su base en la CELAC, y es una política consensuada de Cuba el apoyo a todo lo que signifique integración latinoamericana”, sostuvo Marcos Rodríguez Costa, embajador cubano en México, durante el acto de ratificación.

La Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio es el primer proyecto de cooperación entre países de la región para explorar el espacio de forma conjunta. Entre sus objetivos se destacan la exploración y la utilización pacífica del espacio ultraterrestre y la Luna, el fortalecimiento de las capacidades espaciales de los Estados miembros, el desarrollo de tecnología satelital propia y la coordinación de esfuerzos en casos de emergencias y desastres naturales causados por el cambio climático.

Sistema para prevención de desastres

Entre sus propósitos iniciales, la ALCE se propone desarrollar un sistema de alerta temprana para la prevención de desastres causados por fenómenos naturales y antrópicos, a partir del intercambio de datos satelitales y la adopción de metodologías y herramientas comunes que puedan ser empleadas en la región.

Si bien 20 países firmaron su convenio constitutivo, todavía quedan algunos sin ratificar como Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá y Perú. Además, las ausencias de Brasil, Chile y Colombia (en especial las dos primeras), habilitan la pregunta sobre el para qué de la Agencia, si sus miembros con más capacidades científicas y tecnológicas no están presentes.

Argentina, a contramano de desarrollarse con ciencia y tecnología

Más allá del giro político argentino, que le quita fuerza a la Agencia regional, lo cierto es que solo seis de los 33 países que conforman la CELAC cuentan con agencias espaciales gubernamentales. Mientras que un puñado tiene o planea desarrollar infraestructura espacial, para la mayoría es un tema que ni siquiera figura en agenda a largo plazo. Sin embargo, la única manera de pensar en desarrollos similares a las potencias extranjeras es a través de la suma de presupuestos provenientes de los distintos países.

Por su parte, parece que Brasil y Chile se separan del resto para trabajar entre ellos. En un encuentro realizado a principios de agosto, Gabriel Boric y Lula da Silva firmaron un Convenio de Cooperación Espacial para Fines Pacíficos. El acuerdo apunta a intercambiar información en ciencia, tecnología e innovación, así como impulsar actividades, proyectos de desarrollo colaborativo de interés común y formación de recursos humanos especializados en la materia.

Aunque el presidente brasileño sostuvo junto a su par chileno que “la cooperación entre los países del hemisferio Sur puede revertir la desventaja que hay respecto a los desarrollados realizados por los principales actores espaciales”, por ahora no muestra indicios de un acompañamiento al proyecto latinoamericano y caribeño.



miércoles, 25 de septiembre de 2024

El pacto entre Argentina y el Reino Unido por las Malvinas es una “tragedia diplomática”, dicen los críticos
El gobierno está acusado de utilizar el derecho de Argentina a identificar a sus caídos como moneda de cambio
por Amy Booth


Islas Malvinas. Crédito: Wikipedia


Los veteranos de las Malvinas y los políticos de la oposición han criticado al gobierno del presidente Javier Milei después de que anunció el martes que Argentina está reanudando las negociaciones con el Reino Unido sobre el trabajo humanitario, la pesca y los vuelos a las islas.

Los críticos argumentan que las negociaciones hacen concesiones importantes al Reino Unido sobre la soberanía de las islas y tratan el delicado trabajo humanitario de identificar a los soldados caídos como moneda de cambio.

La ministra de Relaciones Exteriores Diana Mondino se reunió con el secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido, David Lammy, el martes en Nueva York, donde acababa de tener lugar la Cumbre del Futuro de las Naciones Unidas. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina dijo después que las negociaciones se habían producido “en el marco de una etapa renovada de las relaciones bilaterales, caracterizada por el diálogo y la construcción de la confianza”.

Mondino y Lammy acordaron que se iniciará una tercera fase del trabajo de la Cruz Roja para identificar a los soldados argentinos caídos enterrados en las islas, se reanudarán los vuelos mensuales desde la provincia de Córdoba a las islas, se organizará un viaje para los familiares de los caídos este año y que los países discutirán la conservación de la pesca.

El Comité Internacional de la Cruz Roja dijo el miércoles que estaba listo para continuar el trabajo de identificación de los restos de los soldados muertos durante la Guerra de las Malvinas de 1982 "con el objetivo de ayudar a dar un cierre a las familias cuyos seres queridos siguen sin identificar".

La organización, que trabaja en normas humanitarias y la protección de las víctimas del conflicto, dijo que elogió a Argentina y al Reino Unido por sus "esfuerzos continuos para cumplir con sus obligaciones bajo el derecho humanitario internacional", afirmando: "Toda familia merece saber qué le pasó a su ser querido".

"No se puede hacer que el trabajo humanitario dependa de la explotación pesquera", dijo Jerónimo Guerrero Iraola, abogado del Centro de Veteranos de las Islas Malvinas de La Plata. "Intentarán meter con calzador otros temas allí, y estamos extremadamente preocupados por eso". El derecho internacional humanitario exige que se identifiquen los cuerpos de los soldados caídos, señaló.

En marzo de 2016, Argentina y el Reino Unido emitieron una declaración conjunta conocida como el acuerdo Foradori-Duncan, en honor a los diplomáticos que lo negociaron. El acuerdo establecía que las partes eliminarían los obstáculos al crecimiento económico y el desarrollo en las islas, incluidos los sectores del comercio, la pesca, el transporte marítimo y el petróleo y el gas. También establecieron que se prestarían vuelos adicionales a las islas.

En el pacto, los gobiernos expresaron su “pleno apoyo” al trabajo de uso de ADN para identificar los restos de los soldados argentinos enterrados en el cementerio de Darwin, en las islas. La discusión de este trabajo, acordaron, se llevaría a cabo en Ginebra bajo la supervisión del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Durante la Cumbre de Ministros de Relaciones Exteriores del G20 de marzo de 2023 en Nueva Delhi, India, el entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Argentina, Santiago Cafiero, comunicó a su homólogo británico, James Cleverly, que Argentina se retiraba del acuerdo. El expresidente Alberto Fernández calificó el acuerdo como “un pacto vergonzoso” que permitía al Reino Unido volar de ida y vuelta desde Brasil y explotar los mares alrededor de las islas.

“Extremadamente concesional”

Guillermo Carmona, quien se desempeñó como secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur bajo Fernández, dijo al Herald que el lenguaje en las declaraciones del martes del Reino Unido y Argentina recordaba a Foradori-Duncan, que describió como “extremadamente concesional” hacia el Reino Unido. El nuevo texto replica esto, argumentó.

Las propuestas para estimular el crecimiento económico en las islas implicarían, en la práctica, la explotación de recursos naturales como peces e hidrocarburos en el contexto de la ocupación británica. Estas constituyen concesiones al Reino Unido porque “se dan en el marco de un modelo colonial”, dijo. “Cooperación en materia de pesca, eso es lo que quieren los británicos”.

Argentina también se ha opuesto vocalmente a la perforación de petróleo y gas en los mares alrededor de las islas. En julio, el Gobierno de las Islas Malvinas lanzó una consulta pidiendo a los isleños que opinaran sobre el impacto ambiental de un proyecto de exploración y perforación de petróleo en alta mar. La empresa israelí Navitas Petroleum estaría a cargo del trabajo.

En abril de 2022, el gobierno de Fernández prohibió a Navitas Petroleum realizar exploraciones petroleras en territorio argentino debido a sus actividades en torno a las Malvinas, argumentando que las “actividades unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales” del Reino Unido van en contra de una resolución de las Naciones Unidas que ordena a ambos países abstenerse de tomar decisiones unilaterales sobre el territorio mientras dure la disputa.

Guerrero Iraola dijo que las acciones del gobierno “van en contra de la histórica demanda argentina de soberanía sobre las islas” cuando su posición debería ser de “férrea oposición a la consolidación del colonialismo en el siglo XXI”. Carmona expresó puntos de vista similares.

El acuerdo del martes, argumentó Guerrero, constituye un incumplimiento gubernamental de su obligación constitucional de actuar en interés de Argentina.

“¿Cuál es el beneficio para Argentina?”, dijo. “Nada. Para nosotros, es una tragedia diplomática”.

Descargo de responsabilidad editorial: Aunque el Reino Unido se refiere al territorio como “Islas Malvinas”, Argentina rechaza firmemente este nombre. El Buenos Aires Herald utiliza “Malvinas” para referirse a las islas.



INVAP avanza en el desarrollo y provisión de los nuevos radares móviles RPA-200M y RMF-200V del Ejército Argentino
Por Juan José Roldán



El desarrollo e incorporación de nuevos radares para el Ejército Argentino fue uno de los temas abordados en la entrevista realizada por Zona Militar al Jefe de la Institución, General de División Carlos Presti. Hasta la fecha, la fuerza mantiene varios programas con la empresa rionegrina INVAP, orientados, por un lado, a la incorporación de nuevos radares tácticos móviles y, por otro, a la actualización de radares de vigilancia terrestres en servicio.


Fotografía empleada a modo de ilustración: RPA-170M

Para hacer un breve repaso, uno de los principales programas de incorporación de equipamiento y renovación de capacidades del Ejército Argentino se enfoca en la adquisición de nuevos radares tácticos móviles y de vigilancia. Esto se deriva de diversos acuerdos y contrataciones realizados en 2022 y a principios de 2023, tras la finalización de negociaciones y la definición de los requerimientos de la fuerza, sumándose a los actuales programas de modernización de los radares de vigilancia terrestres en servicio.

Esto se plasmó, en primer lugar, en el requerimiento del Ejército Argentino para el reemplazo de sus actuales radares Cardion AN/TPS-44 Alert, los cuales han acumulado décadas de servicio. A finales de 2022, a través de la Decisión Administrativa 1259/2022, el Ministerio de Defensa aprobó la adquisición de dos nuevos radares de vigilancia de largo alcance RPA-200M, incluyendo equipos y soporte asociado, destacando la provisión de un simulador para la formación y entrenamiento de operadores del sistema.



Posteriormente, la renovación de las capacidades de vigilancia y detección del Ejército se amplió con otra decisión mediante la cual INVAP también proveerá un sistema de radares tácticos de defensa antiaérea RMF-200V. Estos radares serán montados en vehículos de la fuerza y contarán con sus respectivos kits de apoyo. Es importante destacar que, durante el desarrollo de este nuevo sensor móvil, también participa la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DGID) del Ejército Argentino, que tiene a su cargo “… lo relacionado con el control, supervisión, seguimiento, coordinación de los aspectos inherentes a la provisión de los radares y cursos de capacitación“.

Estos dos importantes programas fueron mencionados por el General de División Presti en la reciente entrevista realizada por Zona Militar, donde expresó: “En colaboración con INVAP, estamos modernizando y desarrollando radares. Son vitales para operaciones de vigilancia, control, inteligencia y dirección de fuegos de la artillería“.



Añadió además: “Tenemos el proyecto del radar ‘Güemes’, que es una actualización del radar ‘Rastreador’, el cual, a su vez, fue una modernización del sistema RASIT. Además, se están desarrollando radares de mayor envergadura, como el RPA-200 y el RMF-200. Esta concepción destaca la importancia de las colaboraciones estratégicas y el desarrollo continuo de tecnologías críticas, que fortalecen nuestras capacidades“.

Para brindar un panorama de la envergadura e importancia de estos programas, el General Presti detalló: “La modernización y recuperación de capacidades no es una tarea de corto plazo, requiere tiempo. Es imprescindible someter lo desarrollado a pruebas rigurosas, realizar correcciones y desarrollar nueva doctrina. Por ejemplo, la actualización del ‘Güemes’ surgió como una necesidad a partir de las lecciones aprendidas, lo que subraya la importancia de un enfoque adaptativo y basado en la experiencia en el proceso de modernización“.



Por último, y según fuentes consultadas por Zona Militar, se ha informado que INVAP se alista para entregar uno de los nuevos radares de la familia RPA durante el próximo año 2025, mientras avanza a buen ritmo el desarrollo de ambos programas para cumplir con los requerimientos establecidos por el Ejército Argentino en las respectivas contrataciones directas.