lunes, 3 de febrero de 2025

Marco Rubio exigió "cambios inmediatos" en el control del Canal de Panamá
"Hemos abierto la posibilidad de que nuestros equipos técnicos aclaren lo que tenga que aclararse", afirmó Mulino, buscando bajar la tensión luego de las amenazas de Trump.


Mulino y Rubio también abordaron la migración por la selva del Darién. Imagen: AFP

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, se reunió este domingo con el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, para discutir sobre la amenaza de Donald Trump de retomar forzadamente el control del canal de Panamá, debido a su consideración de que está bajo "influencia" de China. Rubio llegó a Panamá en la noche del sábado, en su primer viaje al exterior como secretario de Estado, y se reunió con Mulino en el Palacio de las Garzas.

Según informaron funcionarios de ambos gobiernos, en el encuentro también se abordó la migración por la selva del Darién, en la frontera con Colombia, por donde pasaron unos 300 mil inmigrantes en 2024, rumbo a Estados Unidos. El "halcón" estadounidense llega a Centroamérica a la cabeza de una política exterior agresiva, marcada por deportaciones masivas de migrantes latinoamericanos y amenazas de guerras tarifarias.

Una conversación con "muy buena fe"

El presidente panameño propuso a Rubio coordinar equipos técnicos que colaboren para esclarecer las dudas sobre la supuesta presencia china en el canal. "Hemos abierto la posibilidad de que nuestros equipos técnicos aclaren lo que tenga que aclararse", afirmó Mulino en una rueda de prensa posterior a su reunión, en la que aseguró que dejará la designación en manos de Estados Unidos.

A pesar de que aún no se estableció una fecha para la inspección, el panameño se mostró confiado en que Trump cese sus amenazas de recuperar la vía interoceánica. "Yo creo que hemos hecho este ejercicio y esta conversación de muy buena fe", subrayó Mulino, antes de agregar que la conversación sirvió para llegar a "acuerdos importantes", que no precisó, y sentar bases para una mejor relación entre sus gobiernos.

Mulino dijo que no ve una amenaza "real" contra los tratados que le otorgan el control del canal, a pesar de las amenazas de Trump. "No siento que haya ninguna amenaza en este momento real contra el tratado, la vigencia y mucho menos el uso de la fuerza militar para apoderarse del canal, no siento eso", señaló el mandatario.

A su vez, Mulino comentó que ofreció una ampliación del acuerdo migratorio, que le permitiría a Estados Unidos usar "el área de la pista aérea de Nicanor en Metetí, provincia de Darién" para procesar a los deportados de países de la región, como Venezuela, Colombia y Ecuador, entre otros. El objetivo es combatir la migración ilegal por la inhóspita selva del Darién, a través de la cual los migrantes emprenden su incursión en el territorio estadounidense.

La amenaza de Trump

Según aseguró el portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, el jefe de la diplomacia estadounidense advirtió que su país tomará "medidas" en caso de continuar la "influencia" de China en el canal. Rubio "dejó claro que este 'statu quo' es inaceptable y que, a falta de cambios inmediatos, Estados Unidos tomará las medidas necesarias para proteger sus derechos", aseguró Bruce.

El vocero remarcó que, durante la conversación, el jefe de la diplomacia comunicó que Trump determinó que "la actual posición de influencia de China es una amenaza para el canal" y una violación de los tratados bilaterales sobre la vía. Trump arrastra la promesa de "recuperar" el control del canal desde antes de su asunción.

Durante la presentación de sus primeras órdenes presidenciales, el republicano no descartó el uso de fuerza militar o medidas de coerción económica para hacerse con el poder sobre el canal de transporte, que Estados Unidos inauguró en 1914 y entregó al gobierno centroamericano el 31 de diciembre de 1999. En el centro de la polémica está una empresa de Hong Kong que opera puertos en las dos entradas de la vía que une los océanos Pacífico y Atlántico, por donde pasa el 5 por ciento del comercio marítimo mundial y 40 por ciento del tráfico de contenedores de EE.UU..

Mulino recordó que esa empresa está en auditoría y, como un gesto, aseguró que no renovará un acuerdo con China sobre "la ruta de la seda" para ampliar el intercambio comercial. El mandatario rechaza categóricamente que China ejerza control sobre la vía interoceánica, y reiteró que el canal "no se negocia" ya que "es y seguirá de Panamá".

"¡Fuera Rubio!"

Tras su reunión con Mulino, Rubio visitó las instalaciones de producción de gas natural licuado en la región de Colón y a las esclusas de Miraflores del canal en la capital panameña, donde luego visitó la Embajada de Washington. El jefe de la diplomacia estadounidense dio inicio a una gira de seis días que incluye a El Salvador, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana, centrada en el canal, la migración, la lucha contra el crimen organizado y la creciente influencia de China en la región.

Unas 200 personas protestaron la presencia de Rubio este domingo en la capital panameña, coreando: "¡Fuera Rubio de Panamá! ¡La patria no se vende, la patria se defiende!", con algunos incluso quemando banderas estadounidenses. Su avance hacia el casco antiguo se vio impedido por su enfrentamiento con decenas de efectivos antimotines, aunque no se registraron heridos o daños materiales.



domingo, 2 de febrero de 2025

El plan de Donald Trump para que los láseres espaciales destruyan las armas nucleares
El presidente de Estados Unidos ordena trabajar en un escudo de defensa que vaya más allá del programa “Star Wars” de Ronald Reagan.
por Felicia Schwartz, Joe Miller y Steff Chávez en Washington, John Paul Rathbone, Ian Bott y Michael Peel en Londres y Kathrin Hille en Taipei 


La orden de Donald Trump exige el despliegue de “interceptores espaciales”: una red de satélites, algunos equipados con láseres © FT montage

Donald Trump ordenó esta semana trabajar en el escudo antimisiles más ambicioso de la historia de Estados Unidos, diseñado para destruir misiles hipersónicos y evitar la aniquilación nuclear.

El presidente estadounidense lo denominó “Cúpula de Hierro para Estados Unidos”, un guiño al famoso sistema de defensa aérea de Israel.

Pero la visión del sistema de próxima generación de Trump, que incluye láseres espaciales, en realidad se acerca mucho más al llamado programa Star Wars de Ronald Reagan, lanzado en 1983 en el apogeo de la guerra fría. Desarrollar una especie de Star Wars 2.0 costaría cientos de miles de millones de dólares. Los desafíos tecnológicos que enfrenta son inmensos. Los expertos nucleares también advirtieron que la iniciativa podría provocar que China y Rusia tomen contramedidas que anularían sus efectos. Es en parte por eso que el Boletín de Científicos Atómicos movió su “reloj del fin del mundo” un segundo más cerca de la medianoche esta semana.

¿Cuál es el plan de Trump para un escudo antimisiles?

La orden ejecutiva del presidente estadounidense, firmada el lunes, le da al secretario de Defensa Pete Hegseth 60 días para desarrollar un plan para defender a Estados Unidos contra ataques con misiles balísticos, hipersónicos y de crucero avanzados.




El sistema propuesto por Trump, esbozado en el memorando, es integral, extraordinariamente caro y de un orden de sofisticación técnica diferente al Iron Dome de Israel.

Ese sistema defiende solo pequeñas áreas de misiles de corto alcance, de bajo vuelo y no nucleares. La iniciativa de Trump busca interceptar misiles balísticos intercontinentales que viajan 100 veces más lejos y siete veces más rápido. Estados Unidos es casi 450 veces más grande que Israel.

En cambio, la orden de Trump exige el despliegue de “interceptores espaciales” –una red de satélites, algunos equipados con láseres–. Luego, exige el desarrollo de otra capa de interceptores de menor altitud si los láseres fallan.

Además, exige “capacidades para derrotar ataques con misiles antes del lanzamiento”, en otras palabras, un sistema que destruya al arquero, no solo a la flecha.

Los analistas dicen que un escudo antimisiles a prueba de fugas basado en el espacio es casi imposible. “No existe una manta de seguridad mágica”, dijo Tom Karako, un destacado experto en misiles del grupo de expertos CSIS en Washington.

¿Cómo funcionaría y cuánto podría costar?

Para detectar, interceptar y destruir misiles nucleares balísticos durante su llamada fase de impulso, el período de tres a cinco minutos antes de que entren en órbita, se necesitarían rayos láser efectivos a cientos de kilómetros. Actualmente no existe tal tecnología. 



En parte, esto se debe a la “efusión térmica”, por la cual la energía de un láser calienta la atmósfera que lo rodea y reduce la potencia del haz. Si bien el efecto es pequeño en el vacío cercano del espacio exterior, es mucho mayor una vez que el haz golpea la atmósfera terrestre.

Para alimentar los satélites que disparan los láseres, también se requeriría que tuvieran mini reactores nucleares, o tal vez un sistema avanzado de paneles solares. “Eso no es imposible, pero sí requeriría un gran esfuerzo de investigación e inversión que no podría completarse en el corto plazo”, dijo Fabian Hoffmann, un experto en misiles del Proyecto Nuclear de Oslo.

Luego están los costos, que Trump tendría que convencer al Congreso para que los financie.

Un informe de 2012 de la Academia Nacional de Ciencias concluyó que “incluso un sistema de defensa espacial austero y de capacidad limitada” requeriría 650 satélites a un costo de 300 mil millones de dólares. También advirtió que sería vulnerable a las armas antisatélite, como las armas nucleares espaciales que Rusia ha desarrollado recientemente, según la inteligencia estadounidense.

“Las defensas antimisiles espaciales han sido abandonadas repetidamente porque son caras, muy desafiantes técnicamente y fácilmente derrotables”, dijo Laura Grego, directora de investigación del Programa de Seguridad Global de la Unión de Científicos Preocupados.

¿Sería más práctico un sistema terrestre?

Ya existen tecnologías eficaces. Ucrania ha utilizado con éxito sistemas suministrados por Occidente (como los Patriots fabricados en Estados Unidos y el IRIS-T de fabricación alemana) para destruir misiles balísticos e hipersónicos rusos que se acercan a su destino.

El problema, una vez más, es el coste. Estados Unidos ya cuenta con un programa de defensa antimisiles terrestre de 60.000 millones de dólares, que consta de 44 interceptores, desplegados en Alaska y California, diseñados para derribar misiles de largo alcance de enemigos como Corea del Norte.


Mapa que muestra la ubicación de los activos de defensa antimisiles estadounidenses en Estados Unidos, Groenlandia, Reino Unido, España, Oriente Medio, Turquía y Japón

Pero como cada uno cuesta más de 50 millones de dólares, ampliar ese sistema para cubrir todo Estados Unidos sería enormemente caro.

“No se pueden poner defensas activas en todos los lugares donde se necesitan para defender ciudades, infraestructuras críticas y emplazamientos militares”, dijo Stacie Pettyjohn, del grupo de expertos Center for a New American Security. Además, un análisis técnico de 2000 concluyó que incluso un país menos desarrollado como Corea del Norte podría utilizar contramedidas conocidas desde hace tiempo, como señuelos o una “cubierta refrigerada” que cubra la ojiva nuclear para confundir a los misiles interceptores que buscan calor.

“Los sistemas actuales de defensa antimisiles en el territorio nacional, a pesar de décadas de desarrollo, tal vez ni siquiera contrarresten de manera confiable las amenazas de estados rebeldes”, dijo Zhao Tong, miembro senior del Carnegie Endowment for International Peace.

“Lograr una defensa integral contra los arsenales de misiles mucho más grandes de Rusia y China requeriría un gasto astronómico sin avances tecnológicos sin precedentes”, agregó.

¿Cómo podrían reaccionar los adversarios nucleares de Estados Unidos?

Incluso una Guerra de las Galaxias 2.0 moderadamente exitosa privaría a Rusia y China de su capacidad de represalia y podría impulsarlas a embarcarse en una carrera armamentista acelerada para mantener la paridad nuclear.

“Si una [potencia nuclear] puede demostrar que puede defenderse y al mismo tiempo tener capacidad de ataque primero [para sus armas nucleares], eso es desestabilizador”, dijo Manpreet Sethi, director del programa nuclear del Centro de Estudios del Poder Aéreo en Nueva Delhi.


El llamado programa de la Guerra de las Galaxias de Ronald Reagan se lanzó en 1983 en el apogeo de la guerra fría © Corbis/Getty Images

“Es una amenaza ofensiva que las principales potencias rivales no pueden y no ignorarán”, dijo Eric Heginbotham, un experto en cuestiones nucleares chinas en el MIT. “Nuestra intención puede ser defensiva... Pero sea cual sea la intención, si las capacidades son reales, esto se considerará una amenaza ofensiva crítica”.

Los adversarios podrían entonces tomar contramedidas fácilmente disponibles. Rusia, por ejemplo, podría cargar más ojivas nucleares en misiles balísticos existentes, o apuntar a áreas con defensas más débiles.

“Los adversarios podrían simplemente redirigir los ataques a numerosos centros de población desprotegidos, haciendo que la defensa de ubicaciones seleccionadas carezca de sentido estratégico”, dijo Zhao.

Los analistas argumentaron que un enfoque más sobrio implicaría que Estados Unidos trabajara para limitar los arsenales nucleares estratégicos de los países, algo que Trump respaldó en un discurso reciente en Davos.

Mientras tanto, las amenazas de misiles convencionales podrían abordarse reforzando los sistemas de menor altitud, basados ​​en tierra o en buques de guerra estadounidenses. El costo seguiría siendo enorme, pero un enfoque de este tipo sería técnicamente factible y potencialmente evitaría otra carrera armamentista.

“Estados Unidos debería centrarse en fortalecer las defensas de misiles de capa inferior mientras se esfuerza por mantener el equilibrio de poder actual en el dominio nuclear”, dijo Hoffmann.

¿Es el proyecto potencialmente lucrativo para SpaceX de Elon Musk?

La parte espacial del programa requeriría el lanzamiento de cientos de satélites portadores, un mercado que actualmente domina SpaceX, de Elon Musk.

Aunque el gobierno estadounidense tiene otros contratistas capaces de enviar satélites portadores al espacio, los cohetes de Musk tienen una mayor capacidad de carga útil, un mayor volumen de carga útil y son sustancialmente más baratos que la mayoría de los competidores. También se lanzan con mucha mayor frecuencia, con un lanzamiento en promedio cada tres días el año pasado.

"Mucha gente puede ganar dinero", dijo Grego de la Unión de Científicos Preocupados.

Sin embargo, habría compensaciones. SpaceX ya tiene contratos gubernamentales por valor de 20.000 millones de dólares y probablemente tendría que sacrificar la capacidad reservada para poblar su constelación Starlink, el principal impulsor de ingresos de la empresa.

Todo esto supone que el programa espacial, que Grego describió como una "fantasía", será aprobado por el Congreso y seguirá adelante.



ARSAT: frenan el proyecto del tercer satélite argentino y congelan salarios
El secretario general del sindicato de las Telecomunicaciones (FOETRA), Claudio Marin, denunció que el Gobierno vacía la compañía estatal a pesar de que tiene dinero para su normal funcionamiento. "El único sentido es lastimar a la compañía", sostuvo en la 750.




El secretario general del sindicato de las Telecomunicaciones (FOETRA), Claudio Marin, denunció que el proyecto del Arsat-SG1, el tercer satélite nacional, está parado por decisión del Gobierno a pesar de que cuenta con financiamiento internacional para su desarrollo. "El único sentido que tiene esto es lastimar a la compañía", subrayó Marin en la 750.

Si bien la empresa estatal recibe el dinero necesario para la finalización del proyecto, no se le paga a los proveedores y, de no modificarse esta situación en los próximos días, se perderá el avance en la construcción del tercer Arsat.

Además, el dirigente sindical reveló que la empresa tampoco mantiene la Red Federal de Fibra Óptica (REFEFO), que atraviesa más de mil localidades de todo el país, y comienza a tener problemas estructurales, entre otras razones, porque los trabajadores abandonan la compañía que hace más de un año mantiene la paritaria congelada.

"El único objetivo de no tener una paritaria razonable o de no invertir el dinero que ya tenés para continuar o terminar proyectos, que de lo contrario te van a significar una pérdida, es maldad", manifestó Marin entrevistado por Gustavo Campana. Y continuó: "Quieren generar desánimo y borrar de la consciencia colectiva que podemos hacer cosas importantes desde nuestra industria".

Una palmada entre dos sueños

Por otra parte, el dirigente sindical habló de la necesidad de construir un consenso que contemple primero a quienes están "más atrás" en medio de una crisis profunda del modelo de acumulación que, en sus intentos por hacer pie, adopta formas antidemocráticas.

"En eso precipita las posibilidades de acuerdo y de consenso con algunos sectores que en otro momento por ahí estaban más jugados a participar en política junto con el movimiento obrero", dijo y señaló a la Unión Industrial Argentina como ejemplo de uno de los sectores que apuestan al Gobierno a cambio de la destrucción de la representación sindical.

A pesar de la situación apremiante de los trabajadores y el movimiento obrero, agregó, la situación nacional no debe opacar al verdadero fenómeno que aparece en la economía mundial: los BRICS. "Si pensás en la India y en China 2500 millones de personas. El fenómeno mundial es otro, no lo que nos está sucediendo. Esto puede ser una palmada entre dos sueños", concluyó.



sábado, 1 de febrero de 2025

Un grupo de estudiantes argentinos va a participar de un mundial de lanzamiento de cohetes
Julián del Valle, estudiante de ingeniería mecánica del ITBA, contó por la 750 su historia y cómo llegó a ser parte del equipo de 50 estudiantes que participarán en la competición internacional más importante de lanzamiento de cohetes.


Imagen: Imagen web

Un grupo de estudiantes argentinos del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) participará del Spaceport America Cup, la competencia universitaria internacional de lanzamiento de cohetes más importante del mundo.

Con la NASA, SpaceX y Blue Origin, entre otras, sentados en el banquillo de los jurados, participarán en la categoría que busca alcanzar los 10 kilómetros de altura con sus cohetes 100 por ciento diseñados por alumnos.

Entrevistado por la 750, un miembro del equipo, Juan del Valle, contó cómo se llegó a este momento: “Siempre me apasionó todo lo relacionado con el espacio, los cohetes, los satélites”.

Con solo 22 años, Del Valle mira para atrás y recordó que fue esto, junto a la recomendación de un familiar, lo que llevó a estudiar ingeniería a ITBA: la institución ya había hecho desarrollos en esta materia.

“Terminé ingresando ahí. Con un grupo de amigos empezamos a incentivar la parte aeroespacial. Y hace dos años formamos el equipo de cerca de 50 alumnos que construimos cohete para participar en la competición internacional”, dijo.

Y añadió: “La competencia tiene distintas categorías. En total son 170 equipos de todo el mundo. Somos cerca de 4 mil alumnos que nos juntamos en Estados Unidos para participar en esta competencia”.



¿Qué es la Catedral para el neorreacionario Curtis Yarvin?
Curtis Yarvin es un neorreacionaro que aboga por un retorno a sistemas autoritarios. Dentro de sus escritos, la Catedral es un concepto clave para describir la estructura de poder ideológica y cultural que, según él, domina la sociedad moderna. ¿Qué es la Catedral? 
por Gonzalo Fiore Viani



La Catedral no se refiere a una institución religiosa, sino a un sistema simbólico que engloba los medios de comunicación, las universidades, la clase intelectual, los gobiernos y otras instituciones que, en su visión, promueven una ideología progresista. Según Yarvin, esta ideología sería la que sostiene el statu quo de la democracia liberal, el igualitarismo, y la agenda progresista sobre derechos humanos, igualdad de género, cambio climático, entre otros.

En este marco, la Catedral no opera necesariamente de forma coordinada, sino que sus diversas partes (como universidades, medios de comunicación y ciertas élites políticas) comparten una visión común del mundo. Para Yarvin, este sistema es autoritario en su propia forma, ya que impone una visión homogénea y restringe el pluralismo ideológico o la disidencia.

Yarvin habla de la Catedral como algo que "programa" o hace "lavado de cerebro" a las personas, pues, en su opinión, aquellos que forman parte de ella están tan inmersos en su ideología que no pueden cuestionarla o verla desde fuera.

La crítica de Yarvin al sistema de la Catedral es que, a pesar de que promueve la idea de una sociedad democrática y pluralista, en realidad mantiene un control muy fuerte sobre lo que se considera aceptable pensar o decir, inhibiendo la libertad real de expresión y las alternativas políticas o ideológicas.

En el pensamiento de Yarvin, las universidades son una de las piezas fundamentales de la Catedral. Según él, las universidades modernas no son centros de conocimiento imparcial, sino "fábricas" de ideología. La academia en general promueve la ideología progresista, desde los estudios de género hasta el activismo sobre temas de justicia social, cambio climático y derechos de las minorías. Las ciencias sociales, en particular, son vistas por Yarvin como un campo donde se moldean las mentes para aceptar una visión del mundo que va en contra de cualquier crítica seria al sistema democrático liberal.

La inclusión de temas como la "teoría crítica de la raza" o el "feminismo interseccional" en los currículos universitarios es vista por Yarvin como parte de la agenda de la Catedral. Los estudios de estas disciplinas promueven una visión de la sociedad donde las relaciones de poder, la raza y el género son fundamentales, y donde se prioriza una visión de "opresión" que no permite cuestionamientos serios.

Los medios de comunicación son otro pilar de la Catedral. En este contexto, los medios (ya sean tradicionales como la prensa, o digitales como las redes sociales) tienen una gran influencia sobre la forma en que las personas perciben el mundo y las ideas que se consideran aceptables. Yarvin argumenta que, en lugar de informar objetivamente sobre los hechos, los medios favorecen narrativas que apoyan la agenda progresista: la lucha por la igualdad, los derechos civiles, el multiculturalismo, etc.

Los grandes medios de comunicación como The New York Times, The Guardian o CNN, que suelen adoptar posturas progresistas sobre temas como el cambio climático, la inmigración o los derechos LGTB+, son percibidos por Yarvin como herramientas que perpetúan el poder de la Catedral. Para él, estos medios no solo informan, sino que educan y forman una visión del mundo que favorece la ideología que ellos defienden.

En la teoría de Yarvin, el Estado moderno es también un actor clave dentro de la Catedral. La política en países democráticos, según él, está dominada por elites que se alinean con esta ideología progresista y que actúan como guardianes de un sistema democrático que, en última instancia, es un mecanismo para mantener el control sobre la sociedad.

El activismo en torno a políticas progresistas son vistas por Yarvin como ejemplos de cómo las instituciones políticas democráticas, a través de partidos como el Partido Demócrata en EE. UU. o partidos similares en Europa, buscan perpetuar una ideología que favorece los intereses de la Catedral. Las políticas a favor de la diversidad, la redistribución económica o el control ambiental serían para él ejemplos de cómo el Estado refuerza el marco ideológico progresista.

Aunque no se suele hablar tanto en este contexto, para Yarvin el mundo empresarial también tiene una conexión con la Catedral. En un mundo donde las grandes corporaciones promueven el activismo social a través de campañas de responsabilidad corporativa o se alinean con causas progresistas, él ve una colaboración entre el capital y las ideologías de la Catedral.

Empresas como Google, Apple, o Facebook que, además de ser poderosos actores económicos, se alinean públicamente con causas progresistas como el apoyo a los derechos LGTB+, el feminismo o el activismo climático, refuerzan la ideología dominante en la sociedad. Estos gigantes tecnológicos, que tienen un impacto profundo en la cultura y la política, también son percibidos por Yarvin como agentes de la Catedral, porque defienden el tipo de cultura que esta representa.

En la visión de Yarvin, incluso la cultura popular juega un rol crucial dentro de la Catedral. Las películas, las series de televisión, la música y otros productos culturales a menudo transmiten mensajes alineados con la ideología progresista. Los relatos que giran en torno a la justicia social, la inclusión, la diversidad racial o de género son ejemplos de cómo las narrativas culturales pueden servir a los intereses de la Catedral.

Las películas de Marvel o series como The Handmaid's Tale o Black Mirror que exploran temas de opresión, desigualdad o derechos humanos, pero desde una perspectiva que refuerza las ideas que la Catedral promueve. Para Yarvin, esto es un reflejo de cómo la cultura popular contribuye a modelar la mentalidad de las personas en torno a ciertas normas y valores progresistas.

Una de las críticas fundamentales de Yarvin es que la Catedral actúa como un sistema cerrado que permite muy poco margen para la disidencia o el cuestionamiento. En su visión, cualquier intento de desafiar estas narrativas es etiquetado rápidamente como "retrógrado", "de extrema derecha", "misógino", "racista", o simplemente "indeseable", lo cual facilita que las voces disidentes sean silenciadas.

Para Yarvin, la Catedral es una forma de control ideológico que impregna todos los aspectos de la vida moderna: desde las universidades y los medios hasta el gobierno y las corporaciones. Es un sistema que, según él, no solo ejerce poder directo sobre las personas, sino que las moldea de manera sutil, orientando sus valores y creencias hacia un ideal progresista que minimiza cualquier alternativa al statu quo democrático-liberal.



viernes, 31 de enero de 2025

Tierra del Fuego denunció que un buque inglés navegó las costas argentinas con la bandera ilegal "Falklands"
Se trata del rompehielos y buque científico RRS Sir David Attenborough, que circuló por el estrecho de Le Maire. "Es imperativo adoptar una política de estado más firme y decidida", reclamó el gobierno provincial.


El rompehielos y buque científico RRS Sir David Attenborough.


El gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (TDFAeIAS) denunció un nuevo avasallamiento británico por la presencia del rompehielos y buque científico RRS Sir David Attenborough, que circuló por las costas del país con la bandera ilegal de la ocupación en Malvinas.

La nave perteneciente al Reino Unido de la Gran Bretaña circuló con el estandarte por el estrecho de Le Maire, que separa la Isla grande de Tierra del Fuego con la Isla de los Estados. Había partido el 16 de diciembre de las Islas Malvinas a la base antártica británica de Rothera.

Tierra del Fuego denunció la navegación ilegal de un buque británico

En ese marco, el secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia de TDFAeIAS, Andrés Dachary, se refirió "al nuevo avasallamiento británico con la presencia del rompehielos y buque científico RRS Sir David en nuestras costas, con bandera ilegal".

"Es imperativo adoptar una política de estado más firme y decidida ante estos sistemáticos actos unilaterales que amenazan nuestros legítimos derechos sobre la Cuestión de las Islas Malvinas", reclamó en sus redes sociales.

En ese sentido, el funcionario planteó que "si bien la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar ampara el paso del RRS Sir David Attenborough por el Estrecho de Le Maire, es innegable que este tipo de situaciones atenta contra los intereses de nuestra Nación".

"La pregunta es: Tenemos forma de remediarlo? Sí. Cómo? Mediante la creación de normas internas complementarias que restrinjan dichos permisos de pasos a buques de entidades no reconocidas por nuestro país", aseguró Dachary.

Además, señaló que "Esto permitiría mínimamente que navíos que enarbolen la ilegitima bandera de nuestras Islas Malvinas NO naveguen en aguas territoriales no usurpadas".

"Elaboraremos un proyecto de Ley para poner a disposición de Diputados y Senadores que defiendan la soberanía de nuestro país", cerró.

Pedido de informes por un vuelo británico proveniente de Malvinas

Paralelamente, días atrás, diputados nacionales de Unión por la Patria (UP) presentaron un pedido de informes al Poder Ejecutivo Nacional para que brinde precisiones sobre el vuelo del Airbus 400M matrícula ZM42, de la Real Fuerza Aérea británica.

Según consignó el portal Agenda Malvinas, el mismo despegó desde la base de la OTAN en las Islas Malvinas y se acercó a 64 kilómetros de la ruta operada por aeronaves de Aerolíneas Argentinas y Flybondi, sobre el Atlántico Sur, cerca de la provincia de Santa Cruz.

Entre los fundamentos del proyecto encabezado por la diputada santacruceña Ana María Ianni, detallaron que el pasado 13 de enero a las 14.20 “un avión militar Airbus 400M Atlas, perteneciente a la Real Fuerza Aérea Británica, realizó una peligrosa aproximación a vuelos comerciales argentinos, sobre el Atlántico Sur”.

Además, señalaron que el vuelo y los puntos de salida y despegue fueron confirmados a través de la plataforma “Flightradar24” y por “fuentes periodísticas”.

De ese modo, mencionaron que 4 vuelos locales se vieron afectados por lo denunciado. Asimismo, aseveraron que “en el punto máximo de aproximación, la aeronave apagó su transpondedor, lo que impidió registrar con exactitud la distancia entre el avión militar y los vuelos comerciales, por lo que incluso la distancia chequeada de 64 km o 40 millas pudo haber sido menor”.

En el final del texto, advirtieron que “respetando la sensibilidad de nuestro pueblo frente a las cuestiones relativas a la soberanía territorial frente a la avanzada británica sobre nuestros derechos, situación muy presente en toda la Patagonia, pero especialmente en mi provincia Santa Cruz, amerita que el Poder Ejecutivo realice las acciones pertinentes para esclarecer esta situación e informe a esta Honorable Cámara acerca de sus hallazgos”.



Fuente: ambito.com

jueves, 30 de enero de 2025

Cómo es la adaptación de "El Eternauta" en Netflix

Cómo es la adaptación de "El Eternauta" en Netflix
El director Bruno Stagnaro y los productores Leticia Cristi y Matías Mosteirín presentaron a la prensa el primer episodio. Y lo que se vio despejó la primera incógnita: sí, esta versión de la clásica historieta de Oesterheld - Solano López le hace justicia.
Por Andrés Valenzuela


Ricardo Darín como Juan Salvo en la nevada mortal. Imagen: Prensa

El 30 de abril van a seguir las discusiones que empezaron en 2020. Se van a renovar algunas otras. Que Ricardo Darín sí, que Ricardo Darín no va a seguir siendo tema de debate, tal como sucedió cuando se anunció que Juan Salvo llevaría su cara en la adaptación de Netflix. Lo nuevo será si las decisiones tomadas por Bruno Stagnaro y equipo con tal o cual personaje estuvieron bien, que si la escena inicial correspondía o si había que resucitar a Francisco Solano López para que haga un cameo de sí mismo como en las primeras viñetas de El Eternauta.

Son cosas que se van a discutir como se discute cualquier adaptación de un relato emblemático. Y dado el contexto político nacional e internacional, seguramente se llenará de voces quejándose de que la adaptación de El Eternauta es “woke”, una conjura del comunismo internacional o que “politizaron demasiado” a un relato que –según su propio autor- hablaba del héroe colectivo y narraba una resistencia contra la dominación externa. Cosas que van a pasar y que habrá que tolerar con la misma paciencia con la que se esperó una adaptación que le hiciera justicia al clásico de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López. Y después de tanta espera, al menos en el primer capítulo al que pudo acceder la prensa, en estas líneas se dirá que sí, que se hizo justicia.


Pero discusiones al margen, lo concreto es que la adaptación de El Eternauta –la fundamental historieta de Oesterheld y Solano López- llegará finalmente y después de una larga espera (cinco años para algunos, 35 para otros, casi 68 para sus primeros lectores) a las pantallas no ya argentinas, sino de todo el mundo, a través de la plataforma de streaming de la N roja. El responsable detrás del proyecto es Bruno Stagnaro (Pizza, birra, faso; Okupas), quien dirigió y co-guionó la serie. En los guiones lo acompañaron Ariel Staltari y Martín Oesterheld, el nieto del legendario guionista de historieta que ofició de consultor creativo, aunque en el mundillo de las viñetas argentinas hace rato es un secreto a voces de que en la producción participaron en distintos roles guionistas y dibujantes argentinos de distintas generaciones. En la presentación para la prensa se advirtió por parte de los creadores una devoción sincera por la historia original, que redundó en amor y cuidado por la producción audiovisual.

Frente a cámaras está Darín, claro, pero también un elenco que incluye a Carla Peterson, César Troncoso, Andrea Pietra, Ariel Staltari, Marcelo Subiotto, Claudio Martínez Bel, Orianna Cárdenas y Mora Fisz, entre otros que tuvieron el desafío de recrear la atmósfera inquietante, la sensación de abismo y de causa perdida que transmitía la historia en el papel, en riguroso formato apaisado, que empezó a publicarse en 1957.



“Esperemos que haya quedado algo de nuestras vidas encapsulado en estos capítulos”, sintetizó el director ante la prensa. Fueron, contó, siete años de producción a lo largo de los cuales les pasó “de todo”. La sensación que transmitía el equipo de producción –a Stagnaro lo acompañaron Leticia Cristi y Matías Mosteirín- era la de tener plena consciencia de que habían conquistado un hito histórico para la televisión nacional al llevar a la pantalla –por ahora en una temporada de “apenas” seis capítulos- una de las grandes historietas argentina.

Para el medio argentino, El Eternauta es mucho más que una simple historieta popular. Se trata de una historia que redefinió el noveno arte local incluso en aspectos formales. Por ejemplo, consolidó el uso del globo de pensamiento y dio prioridad al universo interior de los personajes que enfrentaban la aventura. Corrió también del lugar de héroe a los hombres excepcionales para poner ese rol en la figura de tipos comunes y corrientes. Y desde luego, trajo la aventura a las calles conocidas de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Un cambio de escenario que a la postre resultaría central para muchas de las grandes narrativas dibujadas de la Argentina. Además, fue una historieta pensada desde la independencia y la autogestión, pues Oesterheld la lanzó en la revista que él mismo gestionaba.


Ariel Staltari también colaboró en el guión.

Hasta ahora, todos los proyectos para traducirla al lenguaje audiovisual habían quedado en la nada. Incluso la enorme Lucrecia Martel había declarado su intención de encarar el proyecto. Pero nada se había conseguido más allá de un pequeño cortometraje (“Huellas de la invasión”) que había dejado a los lectores con ganas de más (de mucho más) y que se había podido ver en una muestra en Tecnópolis. Pasaron años hasta que empezaron los rumores del avance de un nuevo proyecto. Finalmente tomaron forma con el anuncio de Netflix, en 2020.

“Para que una industria cinematográfica progrese necesita no sólo una gran exigencia, como la que nos puso Netflix, sino también políticas públicas. No sólo recursos, sino políticas que permitan que el esfuerzo que hace el talento de acá tenga un destino y un resultado, y ese es el resultado que también generará recursos”, señaló Mosteirín, visiblemente emocionado. Una emoción que sugiere que si lo de los personajes es una épica, una patriada, la producción sintió algo parecido en estos siete años de lenta urdimbre. “En esta serie participaron equipos de todo el mundo e impresiona lo que logró el equipo argentino. Hacer El Eternauta es una gran responsabilidad, pero cuando hay algo que contar, que tiene que ver con nosotros mismos, lo damos todo. Así que yo pido que acompañen, en lo que puedan, por lo que significa para el progreso de nuestra industria”.



miércoles, 29 de enero de 2025

¿Qué es el Techno-Orientalismo?
El concepto de Techno-Orientalismo es fundamental para entender cómo Occidente construye y perpetúa una imagen distorsionada de Asia, especialmente de China, como una especie de amenaza tecnológica al mundo occidental. 
por Gonzalo Fiore Viani




Este fenómeno, que combina el Orientalismo tradicional con una visión moderna del avance tecnológico, no solo refleja un temor irracional hacia los logros tecnológicos del Este, sino que también está vinculado a temores históricos más profundos sobre el poder de las naciones asiáticas y su capacidad para subvertir el orden global.

El término Techno-Orientalismo fue introducido por académicos asiáticos como David Roh, Greta Niu y Betsy Huang, quienes lo vieron como la modernización del concepto clásico de Orientalismo. Este último, un término desarrollado por Edward Said, se refiere a la forma en que Occidente ha representado históricamente al "Oriente" como una región exótica, primitiva e irracional, lo que justifica su colonización y explotación. En el caso del Techno-Orientalismo, esta representación no solo se limita a las características raciales y culturales, sino que se extiende a una visión del Oriente como un peligro tecnológico, especialmente en el contexto de China.

China, en particular, se ha convertido en el centro de este fenómeno en la medida en que su ascenso como superpotencia tecnológica es visto con escepticismo y temor por muchas naciones occidentales. Según el periodista George Yang, en un artículo en Wired Magazine, este concepto está basado en la lógica occidental que percibe a Asia como un lugar que, a través de su tecnología, representa una amenaza para el orden mundial, especialmente en cuanto a los valores democráticos y los derechos humanos. La rápida expansión tecnológica de China, incluida su tecnología de vigilancia masiva y el sistema de crédito social, alimenta estos miedos.

La forma en que los medios de comunicación occidentales cubren el ascenso tecnológico de China es un claro ejemplo de cómo el Techno-Orientalismo se materializa. Artículos de publicaciones de renombre, como The Atlantic o The New York Post, muchas veces emplean metáforas de distopías tecnológicas y regímenes opresivos para ilustrar el auge de la tecnología china.

Por ejemplo, en un artículo titulado “China’s dystopian tech could be contagious” (La tecnología distópica de China podría ser contagiosa), la palabra "contagiosa" no solo refleja una sensación de alarma, sino que también insinúa que la tecnología de China es algo "enfermo" o "peligroso", una enfermedad que se podría expandir a nivel global, jugando a su vez con las narrativas post covid-19.

Esta metáfora del contagio evoca imágenes negativas, como si la tecnología de China fuera una plaga que se propaga rápidamente y que, por lo tanto, debe ser contenida. Similarmente, otras publicaciones, como The American Conservative, han comparado el sistema de crédito social de China con una distopía orwelliana, sugiriendo que la sociedad china está al borde de convertirse en un régimen totalitario basado en la vigilancia y el control de la conducta individual.

Una de las consecuencias más problemáticas del Techno-Orientalismo es la deshumanización de las personas de China. En lugar de ver a los ciudadanos chinos como individuos con derechos, deseos y complejidades, los medios a menudo los representan como víctimas pasivas de un sistema opresivo. Esta narrativa reduce a los ciudadanos chinos a una especie de "robots" o "autómatas", despojados de su humanidad y reducidos a instrumentos de un Estado tecnológico que controla cada aspecto de su vida.

Este tipo de representación deshumaniza a toda una nación y alimenta prejuicios raciales. Por ejemplo, en artículos que critican el sistema de crédito social, los chinos son descritos no solo como sujetos de control, sino también como una masa amorfa, incapaz de resistir o cuestionar el sistema, lo que refuerza estereotipos raciales sobre la pasividad de los asiáticos y su supuesta falta de individualidad.

La forma en que los medios occidentales retratan a China no solo es deshumanizante, sino que también perpetúa un ciclo de desinformación que refuerza los prejuicios y la xenofobia. Este ciclo se agrava porque los artículos se citan entre sí, creando una retroalimentación que amplifica las ideas preconcebidas. En muchos casos, los artículos sobre China basan sus conclusiones en informes o narrativas previas, sin cuestionar o contextualizar las fuentes de información.

Esta forma de cobertura refuerza la Sinofobia (temor irracional o prejuicio hacia los chinos), especialmente cuando se presenta a China como un enemigo tecnológico. En lugar de ofrecer un análisis equilibrado sobre el papel de China en la tecnología global, los medios tienden a enfocarse en aspectos negativos o distópicos, lo que limita una discusión más matizada sobre los beneficios y riesgos de estas tecnologías.

Este tipo de cobertura en los medios también deslegitima cualquier intento de colaboración o diálogo entre China y Occidente. La representación de China como un enemigo tecnológico impide una discusión abierta y cooperativa sobre temas cruciales, como la seguridad cibernética, la privacidad o las políticas de inteligencia artificial, áreas en las que la cooperación internacional podría ser beneficiosa.

Para contrarrestar el Techno-Orientalismo, se hace necesario que los medios de comunicación ofrezcan una narrativa alternativa. En lugar de seguir alimentando el miedo y la desinformación, los periodistas y los expertos en medios podrían centrarse en contextualizar las políticas tecnológicas de China, explicando los motivos detrás de las decisiones políticas en lugar de simplemente describirlas como "distópicas".

Por ejemplo, las políticas de vigilancia y control social en China no deben reducirse solo a una narrativa de opresión, sino que deben examinarse en el contexto de las preocupaciones de seguridad interna del país y su enfoque hacia la estabilidad social.

Organizaciones como el Qiao Collective, que busca ofrecer una perspectiva más humanizada sobre China, son un ejemplo de cómo se puede presentar una visión alternativa, más matizada y menos cargada de estereotipos. Estos esfuerzos pueden ayudar a desmantelar las percepciones erróneas sobre China y, al mismo tiempo, proporcionar una voz más auténtica para las personas que viven en el país.

El Techno-Orientalismo no solo es un fenómeno intelectual o académico, sino que tiene repercusiones reales en las relaciones internacionales y en la forma en que las personas en Occidente perciben a los chinos y a China como nación. La cobertura mediática que presenta a China como una amenaza tecnológica no solo amplifica el miedo, sino que también limita una comprensión más profunda y matizada de los avances tecnológicos y su contexto cultural, político y social.

Es esencial que los medios de comunicación y los periodistas sean conscientes de cómo sus elecciones lingüísticas y sus enfoques narrativos pueden contribuir a la perpetuación de estereotipos y prejuicios. La autocrítica y un enfoque más equilibrado son necesarios para proporcionar una representación más justa y precisa de China, que permita fomentar una comprensión mutua y una relación más colaborativa entre Occidente y el Este.



martes, 28 de enero de 2025

China vs. EEUU: la nueva carrera se está dando por la inteligencia artificial
Hoy, la nueva carrera espacial, si bien también se libra en el espacio, sobre todo se produce en el campo digital. La nueva carrera se está dando por la inteligencia artificial, y todavía no hay un ganador claro pero si existen algunos indicios.
por Gonzalo Fiore Viani



Aunque ChatGPT fue lanzado oficialmente a finales de 2022, fue en 2023 cuando su crecimiento sin precedentes llamó la atención en China, un país que tiene como objetivo convertirse en líder global de la IA para 2030.

China ha avanzado rápidamente en tecnología de IA, especialmente desde la pandemia de Covid-19. La IA se utiliza en diversos campos, como la seguridad pública, los pagos y la industria de servicios, con aplicaciones como el reconocimiento facial, cascos inteligentes y robots autónomos.

A pesar de las ambiciones tecnológicas de China, tardó meses en lanzar sus propias alternativas a ChatGPT. Algunos expertos sugieren que esto se debe al enfoque de las startups chinas en aplicaciones rápidas en lugar de investigación y desarrollo profundo, además de la complejidad del idioma chino.

El 26 de diciembre, el laboratorio chino DeepSeek presentó su modelo v3, que alcanzó un rendimiento similar al de OpenAI GPT-4, utilizando chips con limitaciones impuestas por las restricciones estadounidenses y con un costo de entrenamiento mucho menor (5,6 millones de dólares, en comparación con los más de 100 millones de OpenAI).

DeepSeek, como la mayoría de los laboratorios chinos, lanzó su modelo como código abierto, permitiendo que cualquier persona lo ejecute. Esta noticia llegó justo después de la demostración de OpenAI de su modelo o3, que mostró capacidades notables de razonamiento y resolución de problemas complejos, superando las expectativas sobre lo que la IA podía lograr en términos de matemáticas y codificación.

La siguiente frontera en el desarrollo de la IA es el razonamiento, es decir, enseñar a la IA a pensar de forma secuencial como lo hacen los humanos. El modelo o3 de OpenAI destaca por su capacidad para resolver problemas complejos a un ritmo mucho mayor que sus predecesores, lo que marca una diferencia respecto a las IA anteriores que sobresalían más en tareas de conversación.

A medida que la IA avanza, la capacidad de gestionar el poder necesario para alimentarla se vuelve crucial. Mientras que en EE. UU. las infraestructuras energéticas no logran mantenerse al ritmo de la demanda de energía de los centros de datos de IA, China ha aumentado significativamente su capacidad de generación eléctrica en la última década y está expandiendo rápidamente sus redes integradas de computación.

Las restricciones estadounidenses para evitar que China acceda a tecnologías avanzadas de chips no han logrado detener el progreso de China en IA. La carrera ahora se basa más en el talento, la eficiencia energética y la disponibilidad de energía barata, en lugar de en los límites de la capacidad de los chips.

A pesar de las restricciones de EE. UU., China sigue siendo un centro importante de talento en IA. De hecho, más investigadores chinos están regresando a su país desde EE. UU. que nunca antes, lo que fortalece la capacidad de China para avanzar rápidamente en el campo.

De acuerdo a los analistas occidentales, las supuestas restricciones internas chinas y una supuesta censura eran un desafío para los desarrolladores chinos. En 2023, las autoridades del país propusieron reglas para la IA generativa, exigiendo que el contenido se alineara con los "valores centrales del socialismo", protegiendo la autoridad del Estado y evitando la difusión de información falsa, pero esto terminó siendo más positivo que negativo.

La IA está teniendo un impacto significativo en la sociedad china, especialmente en la economía digital. Las plataformas de redes sociales, transmisión en vivo y comercio electrónico impulsadas por IA están creando nuevas oportunidades de negocio, y los avatares digitales e influencers de deepfake se están volviendo populares en plataformas de comercio electrónico.

En lo que respecta a la carrera por la IA, también se contraponen dos modelos ideológicos y de sociedad. Mientras Occidente se centra en el individualismo, la descentralización y la autonomía personal, China pone énfasis en el crecimiento económico, la estabilidad política y la soberanía cibernética.

El desarrollo de la IA en China sigue creciendo y adaptándose, impulsado por la participación del gobierno y las oportunidades que la IA presenta para los negocios y la economía digital. Los muchachos de Silicon Valley vieron esto y por eso se acercaron a Trump en su nueva administración. Saben que sin un fuerte apoyo del Estado, la carrera está perdida para ellos.



lunes, 27 de enero de 2025

Las Fuerzas Armadas de China realizaron pruebas de tiro con su nuevo sistema de microondas de alta potencia Hurricane-3000



En el curso de los últimos meses, China ha reportado que sus científicos han logrado importantes avances con su nuevo sistema de microondas de alta potencia Hurricane-3000, llegando incluso a realizar múltiples pruebas de tiro que dan cuenta de su alto grado de precisión y fiabilidad. Se trata de un sistema que al momento de superar la etapa de testeos en curso, sería capaz de inutilizar por completo a los componentes electrónicos de los sistemas de armas enemigos, generando con sus pulsos electromagnéticos una potencia que puede equipararse a la de una explosión nuclear.

Presentando algunos detalles respecto de su funcionamiento, la nueva arma del Gigante Asiático utilizaría avanzada tecnología de transmisión por matriz en fase para concentrar el pulso generado, lo que le facilita un mayor alcance y precisión al sistema. Además, los reportes de medios locales indican que el nuevo Hurricane-3000 podría ser utilizado contra múltiples objetivos en simultáneo, lo que podría traducirse en el uso efectivo contra ejambres de drones. Respecto de su potencia, esta se estima en un tope cercano a los 80.000 voltios, sosteniendo una eficacia operativa cercana al 96,6%.


Diagrama presentado por la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa

Por otra parte, el equipo de desarrollo compuesto por miembros de la Universidad Nacional de Tecnología de Defensa en Changsha y el Instituto Noroeste de Tecnología Nuclear en Xian, reportó que el arma originalmente presentada en el Salón Aeronáutico de Zhuhai, resistió hasta el momento más de 5.000 pulsos en los testeos realizados. Ello no resulta un dato menor, considerando que una de las principales preocupaciones del equipo científico en los primeros compases del programa era dilucidar si el nuevo sistema sería capaz de resistir la energía generada sin autodestruirse, lo cuál se ha superado ampliamente.

Cabe recordar, que este nuevo desarrollo se produce en medio de amplios esfuerzos por parte de las principales Fuerzas Armadas del mundo por obtener armamento de energía dirigida, el cuál permitiría contrarrestar amenazas modernas de forma más coste-eficiente que las tradicionales medidas de defensa basadas en soluciones cinéticas, en tanto implican disparos virtualmente ilimitados y más baratos que un misil antiaéreo moderno.



A día de hoy, muchas de estas alternativas apuestan a variantes de armas láser, denotándose ejemplos diversos montadas tanto en plataformas navales como terrestres; tal y como es el caso del Reino Unido, Israel y los EE.UU., entre otros. Sin embargo, los diferentes armamentos láser hasta ahora conocidos pueden únicamente ser disparados por un corto período de tiempo a través de un rayo concentrado, algo que aquellos basados en microondas serían capaces de mejorar emitiendo rayos cónicos de área amplia que neutralizarían una mayor cantidad de blancos.

Finalmente, ha de destacarse que los EE.UU. también se encuentran explorando con sus propios sistemas basados en microondas de alta potencia, siendo en recibido en 2023 el primer prototipo denominado Epirus. A diferencia del arma desarrollada por China, medios especializados reportan que el arma estadounidense recién realizaría sus primeros disparos reales en testeos a ser llevados a cabo en el año 2026, informando que el sistema sería montado en uno de los buques de la Armada estadounidense para dicho fin.



DeepSeek denunció un ciberataque a gran escala
La start-up china compite con los gigantes tecnológicos occidentales con una inversión significativamente menor.


DeepSeek denunció un ciberataque a gran escala. Imagen: AFP

La inteligencia artificial china DeepSeek, que busca competir con la estadounidense ChatGPT de OpenAI, denunció este lunes que es blanco de un ciberataque "malicioso a gran escala". Por este motivo, explicaron desde la empresa, tuvieron que limitar temporalmente las inscripciones de usuarios. De todas maneras, la compañía aseguró que quienes ya contaban con una cuenta activa van a poder seguir accediendo al servicio sin inconvenientes.

"Debido a ataques maliciosos a gran escala a los servicios de DeepSeek, el registro puede estar ocupado. Espere e inténtelo de nuevo. Los usuarios registrados pueden iniciar sesión normalmente. Gracias por su comprensión y apoyo", advierte un cartel naranja en la parte superior del navegador cuándo los usuarios ingresan a la web de chatbot chino.

El repentino éxito de DeepSeek afectó directamente a las acciones de grandes empresas vinculadas al sector de la inteligencia artificial. Nvidia, líder en el mercado de microchips, experimentó este lunes una caída del 13% en su cotización, lo que significó una pérdida de capitalización bursátil cercana a los 400.000 millones de dólares.

Por qué DeepSeek causó tanto revuelo

La start-up DeepSeek, fundada en 2023, presentó este fin de semana un modelo de inteligencia artificial que se destacó por su bajo costo de desarrollo y apuesta por el código abierto. Esta plataforma conversacional fue diseñada para competir con aplicaciones como ChatGPT de OpenAI.

Según la propia empresa, su modelo fue desarrollado con una inversión de 5,6 millones de dólares, una cifra significativamente menor en comparación con los miles de millones gastados por las principales empresas tecnológicas occidentales.

Esta innovación generó un impacto inmediato en el mercado global, especialmente en las tiendas de aplicaciones de Estados Unidos, donde alcanzó un notable nivel de popularidad en poco tiempo.

DeepSeek puede hacer muchas de las cosas que sus competidores occidentales también hacen: escribir letras de canciones, ayudar a desarrollar planes o incluso crear una receta de comida a partir de lo que hay en la heladera. Sin embargo, está sujeto a la misma censura que otros chatbots fabricados en China, como Ernie Bot de Baidu, muy limitados en sus interacciones sobre temas políticos.



China acaba de activar la máquina de hipergravedad avanzada más potente jamás construida. Esto es lo que podría significar
por Micah Hanks


(Pixabay)

Según los medios estatales chinos, una nueva instalación que contiene lo que se ha descrito como "la máquina de hipergravedad más avanzada del mundo" acaba de comenzar a funcionar.

La máquina, que supuestamente es capaz de alcanzar fuerzas que superan la gravedad superficial natural de la Tierra en miles de veces, tiene como objetivo avanzar en la comprensión de los científicos de una amplia gama de procesos, desde la formación de montañas hasta los catastróficos colapsos de infraestructura.

Formalmente conocida como Instalación de Experimentos Interdisciplinarios y de Hipergravedad Centrífuga (Centrifugal Hypergravity and Interdisciplinary Experiment Facility o CHIEF), la instalación, con sede en Hangzhou, China, proporcionará una plataforma de investigación única que atiende a los científicos que trabajan en algunos de los mayores desafíos de ingeniería moderna del mundo, lo que hará avanzar significativamente el campo de la investigación de la hipergravedad.

Investigación de hipergravedad: llenar el vacío

Las condiciones de hipergravedad se producen en la Tierra principalmente para facilitar un entorno de prueba para las condiciones que los humanos pueden encontrar durante los vuelos espaciales, el combate aéreo y en otras situaciones únicas.

Un comunicado oficial publicado por el gobierno de Hangzhou afirma que la nueva instalación CHIEF ayudará a los investigadores a “llenar un vacío en las instalaciones de experimentos de hipergravedad supergrandes en China”, y la caracteriza como “un dispositivo de ingeniería revolucionario” que aprovecha la compresión del tiempo y el espacio “así como la separación acelerada de fases para llevar la investigación científica a un nuevo nivel”.

La construcción de la instalación, que consta de un trío de centrífugas de hipergravedad acompañadas de 18 unidades a bordo, fue aprobada hace seis años por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (NDRC). La construcción de la instalación comenzó oficialmente en 2020.

La finalización preliminar del proyecto fue aclamada como "un hito en el campo" de los estudios de hipergravedad, según un artículo que apareció en el South China Morning Post, un medio de comunicación estatal, que cita un comunicado de prensa oficial publicado por el gobierno de Hangzhou, que también decía que actualmente se están construyendo dos centrífugas adicionales y 10 unidades a bordo en la instalación.

Lo que significa la centrífuga más potente del mundo para la investigación de la hipergravedad

Las centrífugas son máquinas especialmente diseñadas que inducen condiciones de hipergravedad utilizando un giro muy rápido. En el pasado, los astronautas se han entrenado dentro de centrífugas para ayudarlos a prepararse para las fuerzas gravitacionales extremas encontradas durante el vuelo espacial, que pueden provocar pérdida de conciencia y desorientación espacial, especialmente durante la aceleración extrema.

Se espera que las centrífugas de hipergravedad de la instalación CHIEF de China superen a las que se utilizan actualmente en la instalación de hipergravedad del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE), sede de la centrífuga GSL 1.

En resumen, esto significa que la centrífuga CHIEF completada, que se espera que funcione a una capacidad de 1.900 g-t, superará significativamente la capacidad de 1.200 g-t de la centrífuga del USACE, que hasta ahora ha sido reconocida como la centrífuga más potente del mundo.

Experimentos de hipergravedad "indispensables" en el horizonte

Se trata de uno de los diez proyectos de infraestructura científica clave de China según el 13.º Plan Quinquenal del país, y se estima que ha costado casi 276,5 millones de dólares, lo que equivale a más de 2.000 millones de yuanes.

“Como dispositivo de experimentación indispensable, proporcionará una plataforma experimental avanzada y ofrecerá un inmenso apoyo para el desarrollo y la verificación de importantes tecnologías de ingeniería”, se lee en la reciente declaración del gobierno chino, “así como para la investigación en ciencias de vanguardia relacionadas con la materia”.



domingo, 26 de enero de 2025

¿Qué es el sinofuturismo?
Mientras Occidente permanece adicto a su propio pasado, en China es cada vez más utilizado el concepto de sinofuturismo, un concepto que se ha vuelto popular para pensar la relación entre el gigante asiático y el futuro en términos de geopolítica, tecnología y cultura.
por Gonzalo Fiore Viani




Escribe Nick Land: “Neo-China se eleva desde el futuro. […] La superioridad del marxismo del Lejano Oriente. Mientras que la dialéctica materialista china se desnegativiza en dirección a la dinamización esquizofrénica de los sistemas, disipando progresivamente el destino histórico de las jerarquías en zonas económicas especiales empapadas de Tao, un marxismo occidental re-hegelianizado degenera de una crítica de la economía política a una monoteología simpática del poder, alineándose con el fascismo contra la desregulación. La izquierda se ahoga en el conservadurismo nacionalista, sofocando su capacidad vestigial de “mutación especulativa caliente” en un pantano “frío” y depresivo de la cultura de la culpabilidad.

Existe una bifurcación en la academia entre estudiar la China antigua (más centrada en la historia, la filosofía y las tradiciones) y la China contemporánea (enfocada en el periodo post-1978 y la modernización). La dicotomía resalta una separación entre el pasado tradicional y un presente que se sincroniza imperfectamente con la modernidad occidental.

El término "contemporáneo" se utiliza de manera común en los estudios históricos para referirse a las naciones occidentales (como EE. UU. y Europa) sin cuestionamientos, mientras que en Asia es importante resaltar la "contemporaneidad". Este marco temporal no es neutral y refleja una forma particular de producir conocimiento sobre China y otras naciones asiáticas.

El concepto de sinofuturismo emerge como una forma de pensar la relación entre China y el futuro, que se vincula con predicciones sobre el crecimiento económico y el ascenso de China como superpotencia. El término fue acuñado en parte por el teórico cultural Steve Goodman en 2003, quien utilizó una mezcla de filosofía, ciberespacio y subculturas underground para imaginar un futuro donde China jugaría un papel central.

A través de sinofuturismo, China se ve como una potencia que no solo va de la mano con las tendencias globales, sino que tiene la capacidad de redefinir la propia modernidad. China, en su proceso de urbanización acelerada, avances tecnológicos y crecimiento económico, parece estar perfilada como la principal referente del futuro global.

A su vez, bajo un concepto novedoso como el sinofuturismo, se ocultan viejos estereotipos y prejuicios derivados del tecno-orientalismo, una noción que surgió para describir cómo Occidente ha percibido a Japón y otras naciones asiáticas como destinos del futuro tecnológico, pero de una manera que refuerza una visión exotificada y distorsionada. Estos imaginarios presentan a los países asiáticos como "futuristas" pero sin humanidad, presentándolos como máquinas impersonales o como amenazas a la modernidad occidental.

El tecno-orientalismo también se refiere a la forma en que los avances tecnológicos de países como Japón y China son vistos como desconectados de su contexto cultural e histórico. En este tipo de representaciones, Asia, y especialmente China, es presentada como una fuerza imparable que está redefiniendo el futuro, pero también es percibida como un "enemigo" de la civilización occidental. Esta visión se ha exacerbado en la cultura popular y en la forma en que se habla de Asia en los medios.

Aunque el sinofuturismo puede parecer una forma fresca y progresista de entender la relación de China con el futuro, es necesario tener cuidado de no caer en viejos clichés y narrativas que han caracterizado las representaciones occidentales sobre Asia. En lugar de simplemente adoptar un enfoque occidental que define qué es el futuro, es crucial pensar en formas de conocer el futuro desde una perspectiva asiática que no esté contaminada por visiones exóticas o reduccionistas.

Al igual que el orientalismo clásico de Edward Said, re-crea representaciones exotificadas de los pueblos de Asia, pero con un enfoque hacia el futuro y la tecnología en lugar de la tradición. En lugar de abordar la relación con el pasado, se sustituye por la proyección de una China (y, por extensión, otras naciones asiáticas) que ya habita o incluso llega desde el futuro, destacando su avance tecnológico y su poder emergente.

China se presenta como un modelo del futuro, algo que evoca ansiedades occidentales sobre una supuesta pérdida de primacía civilizacional, pero sigue operando dentro de la misma lógica de dominación que el orientalismo clásico, al negar a China la agencia para definirse a sí misma, especialmente en términos de representación

Sinofuturismo, al igual que el tecno-orientalismo, niega a China la capacidad de definir su propio lugar en el presente, ya que se la coloca como una entidad que no vive en el "ahora", sino que ya ha llegado al futuro o está predestinada a dominarlo. Este desplazamiento del presente al futuro impide que China participe en una negociación activa de su identidad y de sus representaciones en el ámbito global.

Se observa aquí una continuidad con el orientalismo: mientras que en el pasado se le negaba a China la modernidad y se la representaba como atrapada en su pasado atemporal, ahora se le otorga la modernidad de una manera que la reduce a una "proyección del futuro", no como una cultura que pueda negociar su relación con el presente.

El sinofuturismo se enfrenta a un dilema: aunque promete dar voz a una China del futuro, puede acabar siendo una narrativa creada desde el centro (Occidente) que no deja espacio para una verdadera autonomía o re-imaginación de los futuros desde China misma.

Al igual que el afrofuturismo, es importante recuperar el control de la representación y reimaginar futuros alternativos desde la periferia, reclamando espacio para voces que históricamente fueron silenciadas. El potencial de movimientos como el Afrofuturismo para reimaginar el futuro desde una perspectiva periférica y autónoma, debe ser el norte a seguir para el sinofuturismo.

La relación entre China y el futuro que promueve el sinofuturismo es problemática porque enfoca la narrativa en una "China del futuro" que, al igual que el pasado en el orientalismo clásico, se convierte en un espacio manejable, un lugar en el que se pueden hacer afirmaciones sobre el futuro sin una implicación directa en el presente. Esto hace que China se convierta en un sujeto temporalmente distante, proyectada hacia un futuro que ya no está en el presente.

China no debe ser reducida a una versión única y homogénea del futuro. En lugar de pensar en un único futuro chino que se oponga al presente occidental, debemos reconocer las múltiples narrativas que ya existen dentro de China, las cuales abarcan desde la filosofía china y su relación con el tiempo, hasta los movimientos utópicos, las políticas tecnológicas y la ciencia ficción china, que ya están aportando perspectivas valiosas sobre el futuro de China, no como una respuesta o alternativa a Occidente, sino como expresiones contemporáneas de un tiempo situado.

Dentro de China existen múltiples visiones del futuro, y no solo aquellas dictadas por la lógica del sinofuturismosensacionalista que proyecta un único futuro de China como una especie de superpotencia tecnológica. Estas visiones del futuro deben ser entendidas en sus propios términos y no solo como un contraste o competencia frente a las representaciones occidentales.