jueves, 6 de febrero de 2025

El satélite universitario de la UNLP cada vez más cerca del espacio



En la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) un equipo conformado por ingenieros y alumnos becarios trabaja en la etapa final de integración y en los ensayos funcionales completos del USAT 1. El primer CubeSat universitario construido en la Argentina será llevado a España en marzo próximo, donde será integrado al dispositivo que lo escoltará hacia el espacio. Su lanzamiento está previsto para junio de este año en Estados Unidos.


Sala limpia. Ingenieros y alumnos becarios trabajan en la etapa final de integración y en los ensayos funcionales completos del USAT 1


El USAT 1 es el primero de una serie de 5 CubeSat proyectados por la Facultad de Ingeniería. Es un pequeño satélite que mide 10 cm por 10 cm por 34 cm y pesa alrededor de 4 kilos. Su misión será la demostración tecnológica de técnicas científicas utilizando GNSS para la observación de la Tierra. Estas técnicas que utilizan señales GNSS permiten realizar observaciones atmosféricas (presión, temperatura, humedad), según su orientación, u observaciones del suelo (por ejemplo, humedad, altimetría, rugosidad del suelo, vegetación).

El equipo que lleva adelante la iniciativa está conformado por investigadores del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) del Departamento de Ingeniería Aeroespacial y del grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT) del Departamento de Electrotecnia. Además, cuentan con la colaboración de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

El decano de la Facultad de Ingeniería y director del CTA, Marcos Actis, resaltó que, en el exterior, un satélite de similares características tiene un costo aproximado de 200 mil dólares, mientras que el desarrollado localmente demandó una inversión que no supera los 70 mil dólares (aportes para la compra de materiales y el pago de becas de alumnos y graduados). “Proyectos como éste, y otros que tenemos de electromovilidad, son financiados con recursos propios que genera el Centro Tecnológico Aeroespacial a través de trabajos de transferencia”, afirmó.

Actis destacó el apoyo al proyecto por parte del presidente de la UNLP, Martín López Armengol, y del vicepresidente académico, Fernando Tauber. El servicio de lanzamiento del USAT 1 tiene un costo de 100 mil dólares, para lo cual la Universidad destinó un 75 por ciento de los fondos, mientras que el 25 por ciento restante se pagó con un subsidio otorgado por el anterior Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación.

La ingeniera Sonia Botta, integrante del CTA y coordinadora del proyecto, contó que “estamos integrando todo el satélite con el hardware de vuelo, es decir, los componentes que van a volar, y haciendo pruebas de todos los sistemas en su conjunto. En conclusión, asegurándonos de que el satélite funciona completo”.

Según la ingeniera, hasta ahora los ensayos eran funcionales, pero se hacían por separado en lo que se denomina FlatSat. “El FlatSat es un banco de ensayos donde se interconectan las placas, pero en una configuración cómoda para ensayar. Ahora estamos integrándolo en la forma que realmente va a volar. Y una vez concluida esa etapa haremos los ensayos ambientales, fundamentalmente el de vibraciones”, relató.


Del proyecto participan investigadores del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) y del grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT).


Una prueba clave para el CubeSat

El ensayo de vibraciones será una prueba fundamental para el satélite universitario debido a la complejidad del mismo. “Si el satélite se va a romper en algún momento es ahí. Es un momento crítico para todo el proceso de ensayos. Lo que hacemos es probar que el satélite esté bien, luego realizamos el ensayo de vibraciones, que es la peor condición que va a experimentar el satélite en su vida porque está preparado para soportar el lanzamiento y un poquito más, y después lo volvemos a probar para ver si sigue funcionando correctamente. Una vez que está aprobado le ponemos el moñito y se va para España”, graficó entusiasmada Botta.

Por su tamaño y las baterías de litio que contiene, el USAT 1 será traslado como equipaje de mano, cumpliendo con las regulaciones aeronáuticas. En España la empresa UARX integrará al satélite un dispensador, que es el dispositivo en el que volará el USAT 1. Desde allí será llevado a Estados Unidos para su lanzamiento por SpaceX.

“Es un proyecto de ingeniería muy importante y, como tal, siempre hay inconvenientes, pero después de tanto tiempo de trabajo empezamos a ver el satélite final”, expresó Botta, quien además manifestó las grandes expectativas de los integrantes del equipo de ver volar al USAT 1. Para la ingeniera será un acontecimiento muy importante.

Botta remarcó que el USAT 1 no es el primer satélite universitario de la Argentina, sino el primer CubeSat universitario del país. Como satélite universitario se ubicaría como el tercero, ya que previamente se construyeron el µSAT-1 Víctor (1996) y el Pehuensat-1 (2007).

El gemelo del USAT 1 en territorio español

A principios de diciembre de 2024 el CTA mandó a la empresa UARX, en España, un modelo de masas del USAT 1, el cual representa al satélite en masa y centro de gravedad. El mismo tiene, además, algunas propiedades estructurales para que pueda ser ensayado. “Este modelo se usa para colocarlo adentro del dispensador, el contenedor por así decirlo, que va a llevar al satélite al espacio y hacer pruebas equivalentes como si el USAT 1 estuviera realmente allí. Dentro del contenedor va a viajar más de un satélite, entonces esto se suele hacer para asegurarse de que no haya interferencias o desigualdades cuando se integre la configuración final”, explicó Botta.

Modelo de masas del USAT 1 que ya fue enviado a España.

La ingeniera señaló que fue un paso muy importante para los integrantes del proyecto “porque fue la primera vez que se integró un modelo equivalente al satélite completo y, por supuesto, es la primera vez que completamos un hito tan importante”.

Con el modelo de masas en España, el próximo será el modelo definitivo de vuelo.

El decano de la Facultad de Ingeniería y director del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), Marcos Actis.




lunes, 3 de febrero de 2025

El gobierno de Milei exhibe al menos 12 de los 14 síntomas del Ur-fascismo según Umberto Eco
por Rodrigo Quiroga 



1- La primera característica de un Ur-Fascismo es el culto de la tradición.



2. El tradicionalismo implica el rechazo del modernismo. La Ilustración, la edad de la Razón, se ven como el principio de la depravación moderna. En este sentido, el Ur-Fascismo puede definirse como «irracionalismo».



3. El irracionalismo depende también del culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración y el uso de expresiones como:

*Cerdos intelectuales
*Universidad, guarida de comunistas

La sospecha hacia el mundo intelectual ha sido siempre un síntoma de Ur-Fascismo.



4. Ninguna forma de sincretismo puede aceptar el pensamiento crítico. El espíritu crítico opera distinciones, y distinguir es señal de modernidad. La comunidad científica entiende el desacuerdo como instrumento de progreso. Para el Ur-Fascismo, el desacuerdo es traición.



5. El desacuerdo es, además, un signo de diversidad. El Ur-Fascismo crece y busca el consenso explotando y exacerbando el natural miedo de la diferencia. El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos.



6. El Ur-Fascismo surge de la frustración individual o social. Una de las características típicas de los fascismos históricos ha sido el llamamiento a las clases medias frustradas por alguna crisis económica, asustadas por la presión de los grupos sociales subalternos.



7. Los únicos que pueden ofrecer una identidad a la nación son los enemigos. De esta forma, en la raíz de la psicología Ur-Fascista está la obsesión por el complot, posiblemente internacional.



8. Gracias a un continuo salto de registro retórico, los enemigos son simultáneamente demasiado fuertes y demasiado débiles.



9. Para el Ur-Fascismo no hay lucha por la vida, sino más bien, «vida para la lucha». El pacifismo es entonces colusión con el enemigo; el pacifismo es malo porque la vida es una guerra permanente.



11. En esta perspectiva, cada uno está educado para convertirse en un héroe. En todas las mitologías, el «héroe» es un ser excepcional, pero en la ideología Ur-Fascista el heroísmo es la norma. Este culto al heroísmo está vinculado estrechamente con el culto a la muerte.



12. Como tanto la guerra permanente como el heroísmo son juegos difíciles de jugar, el Ur-Fascista transfiere su voluntad de poder a cuestiones sexuales. Éste es el origen del machismo (desdén hacia las mujeres y costumbres sexuales no conformistas).



13. El Ur-Fascismo se basa en un «populismo cualitativo». Cada vez que un político arroja dudas sobre la legitimidad del parlamento porque no representa ya la «voz del pueblo», podemos percibir olor de Ur-Fascismo.





Financial Times
Trump está sembrando las semillas de una alianza antiamericana
Al atacar a aliados y vecinos con aranceles, Estados Unidos está haciendo el juego a China.
por Gideon Rachman


© James Ferguson

“Nuestra estrategia en materia de aranceles será disparar primero y hacer preguntas después”. Eso fue lo que me dijo uno de los principales responsables de la política económica de Donald Trump a fines del año pasado.

Ese tipo de arrogancia machista está de moda actualmente en Washington. Pero las tácticas de disparar desde la cadera del presidente estadounidense son profundamente peligrosas, para el propio Estados Unidos, así como para los países a los que ha apuntado con aranceles.

Los riesgos económicos potenciales para Estados Unidos (mayor inflación y disrupción industrial) son bien conocidos.

Las consecuencias estratégicas para Estados Unidos son menos obvias de inmediato, pero podrían ser igual de graves e incluso más duraderas. Los aranceles de Trump amenazan con destruir la unidad de la alianza occidental. Está sembrando las semillas de una agrupación alternativa formada por los muchos países que se sienten recientemente amenazados por Estados Unidos. Al principio, la cooperación será informal, pero se endurecerá cuanto más se prolonguen las guerras arancelarias.

El colapso de la unidad occidental sería un sueño hecho realidad para Rusia y China. Puede que al propio Trump no le importe; a menudo ha expresado su admiración por Vladimir Putin y Xi Jinping. Pero Marco Rubio y Mike Waltz, los hombres que Trump ha nombrado secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, afirman creer que contener el poder chino es el principal desafío estratégico al que se enfrenta Estados Unidos.

Si ese es el caso, es profundamente estúpido que Trump imponga aranceles a China, Canadá y México (aunque los mexicanos pueden haber negociado una suspensión de un mes de la ejecución). Al hacerlo, corre el riesgo de crear una convergencia de intereses entre estos tres países, así como con la UE, a la que se le ha dicho que es la siguiente en la lista para recibir el tratamiento arancelario.

Cuando la administración Biden asumió el cargo en 2021, la UE estaba dispuesta a impulsar un nuevo acuerdo de inversión con China. Pero eso se abandonó después de la presión de Washington y los errores de Pekín. Al final del período de Biden, Estados Unidos y la Comisión Europea colaboraban estrechamente para reducir el riesgo comercial con China y restringir las exportaciones de tecnología clave.

La idea clave de la administración Biden fue que, si Estados Unidos participa en una competencia global con China, es mucho más probable que prevalezca si puede persuadir a las demás democracias avanzadas para que trabajen junto con él. Trump, en cambio, ha decidido atacar a los aliados de Estados Unidos con mucho más vigor que a sus adversarios. La consecuencia probable es que los empuje de nuevo hacia China.

Los responsables políticos europeos ya saben que las ambiciosas metas que se han fijado para la transición verde serán imposibles sin los vehículos eléctricos, las baterías y los paneles solares chinos. La amenaza de perder los mercados estadounidenses hará que el mercado chino parezca aún más necesario. Cuando la semana pasada sugerí a una importante responsable política europea que la UE podría considerar ahora la posibilidad de volver a acercarse a China, respondió: “Créame, esa conversación ya se está llevando a cabo”.

Algunos europeos influyentes incluso se preguntan si Estados Unidos o China son ahora la amenaza más directa. Esta habría sido una pregunta absurda hace apenas dos meses. Pero es Trump –no Xi– quien habla de poner fin a la independencia de Canadá, un estado miembro de la OTAN. Y son la administración Trump y Elon Musk –no el gobierno chino– quienes están promoviendo la extrema derecha en Europa.

El mercantilismo chino y el apoyo de Pekín a la guerra de Rusia contra Ucrania siguen siendo grandes obstáculos para cualquier acercamiento entre China y Bruselas. Pero si la administración Trump abandona a Ucrania –y Pekín adopta una línea más dura con Rusia–, el camino estaría abierto para una inclinación europea hacia China.

China también percibirá nuevas oportunidades en América Latina, ya que el continente se enfurece ante las amenazas de Estados Unidos a Panamá y México. Una acción agresiva de Estados Unidos contra estos países –incluida la fuerza militar– es claramente posible, dada la determinación de Trump de recuperar el control del Canal de Panamá y enfrentarse a los cárteles de la droga mexicanos.

Pero es probable que la agresión de Trump hacia México sea contraproducente. Si los aranceles empujan a México a una profunda recesión, es probable que el flujo de personas desesperadas que se dirigen a Estados Unidos solo aumente, como también el poder de los cárteles de la droga, cuyas exportaciones no están sujetas a aranceles.

Canadá y México son dolorosamente conscientes de que las probabilidades están en su contra en una guerra comercial con Estados Unidos, pero se ven obligados a tomar represalias. Ningún líder nacional puede darse el lujo de parecer débil ante la intimidación estadounidense. Y contraatacar a Trump es probablemente la jugada estratégica correcta. Como me dijo recientemente un ministro de Asuntos Exteriores europeo: “Si Trump te da un puñetazo en la cara y tú no le devuelves el golpe, él te volverá a golpear”.

Países como Gran Bretaña y Japón que aún no han sido señalados con aranceles podrían respirar aliviados, pero se están engañando a sí mismos si creen que mantener un perfil bajo les dará inmunidad. Si Trump decide que su primera guerra arancelaria ha funcionado, seguramente buscará nuevos objetivos.

Las empresas estadounidenses también deben despertar y dejar de parlotear adulando sobre el regreso de los “espíritus animales” a la economía estadounidense. Lo que Trump está ofreciendo esencialmente a Estados Unidos es autarquía económica y la destrucción de la alianza occidental. Eso sería un desastre económico y estratégico para las empresas estadounidenses y para Estados Unidos en su conjunto.



Fuente: ft.com
Trumperialismo
Por Jorge Elbaum


Imagen: EFE

La segunda presidencia de Donald Trump expresa la búsqueda desesperada por recuperar un estatus geopolítico perdido. La Guerra Fría les otorgaba el lugar privilegiado de defender la "libertad" frente a la planificación centralizada del denominado entonces como el socialismo real. Cuando esa batalla concluyó, las elites corporativas estadounidenses se declararon triunfadoras y ofrecieron al neoliberalismo y al Consenso de Washington como rutas seguras para alcanzar la prosperidad global. El fin de la historia augurado por los gurúes económicos del establishment global empezó, sin embargo, a trastabillar cuando se puso en evidencia que el mercado no solo tenía fallas, sino que contenía en su lógica interior el detonador de la autodestrucción.

Lo que se desmoronó fue la inconsciencia de una mano invisible (cuyos manipuladores se hicieron visibles) y, al mismo tiempo, un interventor estatal ineludible. Dos malas noticias para los quiméricos postulantes de una autorregulación homeostática. La asunción de ese principio de realidad fue coetánea con el ascenso de la República Popular China que combinó, con una orientación estratégica e intervencionista del Estado, la apertura de su economía, el control de las variables financieras, la práctica de la ingeniería reversa y la inversión incremental en Ciencia y Tecnología. Este proceso de modernización incluyó una política planificada de urbanización e integración social –a nivel doméstico– y de cooperación no injerencista hacia el exterior.

La emergencia de China como un actor central de la producción industrial, que triplica según la OCDE los bienes elaborados por Estados Unidos, ha vuelto a poner en cuestión el libre mercado postulado por la ortodoxia global. Desde que Barack Obama dispuso el fin de la guerra contra el terrorismo se inició la ofensiva contra China. La segunda administración de Donald Trump expresa la urgencia de ese posicionamiento incómodo frente a la actual etapa geopolítica caracterizada por lo que el pensador camerunés Achille Mbembe denomina como el periodo brutalista de la actual etapa geopolítica.

Esta fase no se inscribe –como pretenden señalar algunos devotos de la gestualidad megalómana y patriarcal– por poseer un perfil aislacionista. Por el contrario, la promesa de MAGA trumpista es el regreso a la edad dorada de un Reich basado en la Doctrina Monroe, la Política del Gran Garrote y el derecho llevar a cabo limpiezas étnicas, sanciones unilaterales, anexiones territoriales, intervenciones militares, golpes de Estado, bloqueos criminales y múltiples formas de injerencismos antojadizos. La demarcación estratégica no cambia. Se reorienta y se incrementa: se pasa de una lógica imperialista multilateral, diplomática, subterráneo e informal –que utilizaba los derechos humanos y las diversidades como mascarón de proa– para transformarse en imperialismo brutalista, unilateral, extorsivo, racializador, depredador, prepotente y partidario de heterogéneas hostilidades comerciales.

Trump encarna una alianza entre los empresarios tecnológicos multimillonarios, clases medias empobrecidas y trabajadores mal remunerados. Estos dos últimos grupos admiran aspiracionalmente a los empresarios tecnológicos como la representación posible de una prosperidad que debe ser recuperada. Por detrás de ellos, esgrimiendo el poder real, no aparece el conspiranoico Estado Profundo (deep-state) de agencias y funcionarios federales, sino el más concreto compuesto del Complejo Militar Industrial, Wall Street y las corporaciones transnacionales, algunas de las cuales tienen sede en Silicon Valley.

El segundo gobierno de Trump pretende recuperar el sentido del destino manifiesto que tiene como mito fundacional el concepto de frontera. En el discurso de asunción el último 20 de enero se expusieron los objetivos geoestratégicos trazados, ligados a una conflagración multidimensional. En la actualidad, los dispositivos bélicos se vinculan con espacios (a) territoriales; (b) marítimos; (c) aéreos; (d) atmosféricos y (e) propagandísticos. Estos últimos orientados a modelar el sentido común y las consciencias, apelando a la conjunción entre medios de comunicación, redes sociales, algoritmos, Big Data, Inteligencia Artificial y el apoyo de difusores despuesto en Fundaciones, ONGs y centros de investigación y pseudo-académicos.

Trump busca expandir su control sobre tres de esas dimensiones bélicas: la marítima, la atmosférica y la propagandística. Groenlandia no solo dispone de Tierras Raras (minerales necesarios para tecnologías de frontera) sino que habilita el paso por el Ártico que Rusia y China están abordando en forma conjunta. El Canal de Panamá es otro de los objetivos porque tres cuartas partes de los buques que atraviesan esa Nación centroamericana transportan mercancías de la costa este a la oeste de los Estados Unidos. Mas del 90 por ciento del comercio mundial transita por mares y océanos, alrededor de 226 millones de contenedores. Además, el 98 por ciento de los flujos de datos digitales pasan por las redes submarinas de fibra óptica compuestas por un tendido de más de un millón de kilómetros subacuáticos.

Los estrechos de Gibraltar, Bósforo y Malaca y el Canal de Suez son otros de los objetivos de Trump para controlar o debilitar el intercambio comercial de China. La otra dimensión es la acordada con Elon Musk referida a la construcción del sentido común mediante la combinación de redes sociales, algoritmos direccionados y controles satelitales de vigilancia, información y censura. El presidente estadounidense parece desconocer –o haber olvidado– el famoso consejo de Douglas Horton: "La desesperación es como robarle a la mafia: es muy probable que acabes llamando la atención de las personas erróneas".



Marco Rubio defiende la intención de Trump de comprar Groenlandia
El secretario de Estado aseguró que su anexión beneficiaría el "interés nacional" y que buscarán adelantarse a China en el acceso al Ártico


Imagen: AFP

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este jueves que cuando el presidente Donald Trump menciona su deseo de comprar Groenlandia "no es una broma". Estas declaraciones se producen luego de las preocupaciones expresadas por Dinamarca, país al que pertenece la isla ártica.

Trump mostró su interés en convertir Groenlandia en parte de Estados Unidos desde su reelección en noviembre, sin descartar el uso de poder militar o económico para lograrlo.

"Nuestros intereses en el Ártico"

En una entrevista con la cadena estadounidense SiriusXM, el recientemente juramentado secretario de Estado minimizó la amenaza de un posible uso de fuerza militar contra Dinamarca, aliado de la OTAN, pero trató de aclarar los comentarios de Trump. "Esto no es una broma", subrayó Rubio.

"El presidente Trump expuso lo que pretende hacer: comprar Groenlandia", aseguró el funcionario de origen hispano, quien explicó que no se trata solo de una adquisición de tierras, sino de un movimiento que beneficiaría el "interés nacional".

Rubio expresó su preocupación por el interés de China en acceder al Ártico, particularmente en Groenlandia, a través de empresas estatales. "Es completamente realista creer que los chinos eventualmente, tal vez incluso a corto plazo, intentarán hacer en Groenlandia lo que han hecho en el Canal de Panamá y en otros lugares", afirmó.

Cuando se le preguntó si Estados Unidos sería dueño de Groenlandia dentro de cuatro años, Rubio remarcó que esta era una prioridad para el presidente. "Aún no estamos en posición de discutir exactamente cómo procederemos tácticamente, pero pueden estar seguros de que, dentro de cuatro años, nuestros intereses en el Ártico estarán más seguros", apuntó el secretario.

Mientras tanto en Dinamarca

Este lunes, el Gobierno de Dinamarca anunció cambios en sus planes de fabricación de patrullas marítimas, priorizando embarcaciones capaces de navegar por el océano Ártico, con el objetivo de reforzar la seguridad de la isla. Además, invertirá 2.000 millones de euros para fortalecer la presencia militar en el Atlántico Norte.

A principios de enero, el ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, indicó que Groenlandia puede independizarse si sus habitantes así lo deciden, pero no formará parte de Estados Unidos.

El primer ministro de Groenlandia, el independentista Mute Egede, declaró reiteradas veces que la isla "no está en venta" y no desea ser parte ni de Estados Unidos ni de Dinamarca.



Marco Rubio exigió "cambios inmediatos" en el control del Canal de Panamá
"Hemos abierto la posibilidad de que nuestros equipos técnicos aclaren lo que tenga que aclararse", afirmó Mulino, buscando bajar la tensión luego de las amenazas de Trump.


Mulino y Rubio también abordaron la migración por la selva del Darién. Imagen: AFP

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, se reunió este domingo con el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, para discutir sobre la amenaza de Donald Trump de retomar forzadamente el control del canal de Panamá, debido a su consideración de que está bajo "influencia" de China. Rubio llegó a Panamá en la noche del sábado, en su primer viaje al exterior como secretario de Estado, y se reunió con Mulino en el Palacio de las Garzas.

Según informaron funcionarios de ambos gobiernos, en el encuentro también se abordó la migración por la selva del Darién, en la frontera con Colombia, por donde pasaron unos 300 mil inmigrantes en 2024, rumbo a Estados Unidos. El "halcón" estadounidense llega a Centroamérica a la cabeza de una política exterior agresiva, marcada por deportaciones masivas de migrantes latinoamericanos y amenazas de guerras tarifarias.

Una conversación con "muy buena fe"

El presidente panameño propuso a Rubio coordinar equipos técnicos que colaboren para esclarecer las dudas sobre la supuesta presencia china en el canal. "Hemos abierto la posibilidad de que nuestros equipos técnicos aclaren lo que tenga que aclararse", afirmó Mulino en una rueda de prensa posterior a su reunión, en la que aseguró que dejará la designación en manos de Estados Unidos.

A pesar de que aún no se estableció una fecha para la inspección, el panameño se mostró confiado en que Trump cese sus amenazas de recuperar la vía interoceánica. "Yo creo que hemos hecho este ejercicio y esta conversación de muy buena fe", subrayó Mulino, antes de agregar que la conversación sirvió para llegar a "acuerdos importantes", que no precisó, y sentar bases para una mejor relación entre sus gobiernos.

Mulino dijo que no ve una amenaza "real" contra los tratados que le otorgan el control del canal, a pesar de las amenazas de Trump. "No siento que haya ninguna amenaza en este momento real contra el tratado, la vigencia y mucho menos el uso de la fuerza militar para apoderarse del canal, no siento eso", señaló el mandatario.

A su vez, Mulino comentó que ofreció una ampliación del acuerdo migratorio, que le permitiría a Estados Unidos usar "el área de la pista aérea de Nicanor en Metetí, provincia de Darién" para procesar a los deportados de países de la región, como Venezuela, Colombia y Ecuador, entre otros. El objetivo es combatir la migración ilegal por la inhóspita selva del Darién, a través de la cual los migrantes emprenden su incursión en el territorio estadounidense.

La amenaza de Trump

Según aseguró el portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, el jefe de la diplomacia estadounidense advirtió que su país tomará "medidas" en caso de continuar la "influencia" de China en el canal. Rubio "dejó claro que este 'statu quo' es inaceptable y que, a falta de cambios inmediatos, Estados Unidos tomará las medidas necesarias para proteger sus derechos", aseguró Bruce.

El vocero remarcó que, durante la conversación, el jefe de la diplomacia comunicó que Trump determinó que "la actual posición de influencia de China es una amenaza para el canal" y una violación de los tratados bilaterales sobre la vía. Trump arrastra la promesa de "recuperar" el control del canal desde antes de su asunción.

Durante la presentación de sus primeras órdenes presidenciales, el republicano no descartó el uso de fuerza militar o medidas de coerción económica para hacerse con el poder sobre el canal de transporte, que Estados Unidos inauguró en 1914 y entregó al gobierno centroamericano el 31 de diciembre de 1999. En el centro de la polémica está una empresa de Hong Kong que opera puertos en las dos entradas de la vía que une los océanos Pacífico y Atlántico, por donde pasa el 5 por ciento del comercio marítimo mundial y 40 por ciento del tráfico de contenedores de EE.UU..

Mulino recordó que esa empresa está en auditoría y, como un gesto, aseguró que no renovará un acuerdo con China sobre "la ruta de la seda" para ampliar el intercambio comercial. El mandatario rechaza categóricamente que China ejerza control sobre la vía interoceánica, y reiteró que el canal "no se negocia" ya que "es y seguirá de Panamá".

"¡Fuera Rubio!"

Tras su reunión con Mulino, Rubio visitó las instalaciones de producción de gas natural licuado en la región de Colón y a las esclusas de Miraflores del canal en la capital panameña, donde luego visitó la Embajada de Washington. El jefe de la diplomacia estadounidense dio inicio a una gira de seis días que incluye a El Salvador, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana, centrada en el canal, la migración, la lucha contra el crimen organizado y la creciente influencia de China en la región.

Unas 200 personas protestaron la presencia de Rubio este domingo en la capital panameña, coreando: "¡Fuera Rubio de Panamá! ¡La patria no se vende, la patria se defiende!", con algunos incluso quemando banderas estadounidenses. Su avance hacia el casco antiguo se vio impedido por su enfrentamiento con decenas de efectivos antimotines, aunque no se registraron heridos o daños materiales.



domingo, 2 de febrero de 2025

El plan de Donald Trump para que los láseres espaciales destruyan las armas nucleares
El presidente de Estados Unidos ordena trabajar en un escudo de defensa que vaya más allá del programa “Star Wars” de Ronald Reagan.
por Felicia Schwartz, Joe Miller y Steff Chávez en Washington, John Paul Rathbone, Ian Bott y Michael Peel en Londres y Kathrin Hille en Taipei 


La orden de Donald Trump exige el despliegue de “interceptores espaciales”: una red de satélites, algunos equipados con láseres © FT montage

Donald Trump ordenó esta semana trabajar en el escudo antimisiles más ambicioso de la historia de Estados Unidos, diseñado para destruir misiles hipersónicos y evitar la aniquilación nuclear.

El presidente estadounidense lo denominó “Cúpula de Hierro para Estados Unidos”, un guiño al famoso sistema de defensa aérea de Israel.

Pero la visión del sistema de próxima generación de Trump, que incluye láseres espaciales, en realidad se acerca mucho más al llamado programa Star Wars de Ronald Reagan, lanzado en 1983 en el apogeo de la guerra fría. Desarrollar una especie de Star Wars 2.0 costaría cientos de miles de millones de dólares. Los desafíos tecnológicos que enfrenta son inmensos. Los expertos nucleares también advirtieron que la iniciativa podría provocar que China y Rusia tomen contramedidas que anularían sus efectos. Es en parte por eso que el Boletín de Científicos Atómicos movió su “reloj del fin del mundo” un segundo más cerca de la medianoche esta semana.

¿Cuál es el plan de Trump para un escudo antimisiles?

La orden ejecutiva del presidente estadounidense, firmada el lunes, le da al secretario de Defensa Pete Hegseth 60 días para desarrollar un plan para defender a Estados Unidos contra ataques con misiles balísticos, hipersónicos y de crucero avanzados.




El sistema propuesto por Trump, esbozado en el memorando, es integral, extraordinariamente caro y de un orden de sofisticación técnica diferente al Iron Dome de Israel.

Ese sistema defiende solo pequeñas áreas de misiles de corto alcance, de bajo vuelo y no nucleares. La iniciativa de Trump busca interceptar misiles balísticos intercontinentales que viajan 100 veces más lejos y siete veces más rápido. Estados Unidos es casi 450 veces más grande que Israel.

En cambio, la orden de Trump exige el despliegue de “interceptores espaciales” –una red de satélites, algunos equipados con láseres–. Luego, exige el desarrollo de otra capa de interceptores de menor altitud si los láseres fallan.

Además, exige “capacidades para derrotar ataques con misiles antes del lanzamiento”, en otras palabras, un sistema que destruya al arquero, no solo a la flecha.

Los analistas dicen que un escudo antimisiles a prueba de fugas basado en el espacio es casi imposible. “No existe una manta de seguridad mágica”, dijo Tom Karako, un destacado experto en misiles del grupo de expertos CSIS en Washington.

¿Cómo funcionaría y cuánto podría costar?

Para detectar, interceptar y destruir misiles nucleares balísticos durante su llamada fase de impulso, el período de tres a cinco minutos antes de que entren en órbita, se necesitarían rayos láser efectivos a cientos de kilómetros. Actualmente no existe tal tecnología. 



En parte, esto se debe a la “efusión térmica”, por la cual la energía de un láser calienta la atmósfera que lo rodea y reduce la potencia del haz. Si bien el efecto es pequeño en el vacío cercano del espacio exterior, es mucho mayor una vez que el haz golpea la atmósfera terrestre.

Para alimentar los satélites que disparan los láseres, también se requeriría que tuvieran mini reactores nucleares, o tal vez un sistema avanzado de paneles solares. “Eso no es imposible, pero sí requeriría un gran esfuerzo de investigación e inversión que no podría completarse en el corto plazo”, dijo Fabian Hoffmann, un experto en misiles del Proyecto Nuclear de Oslo.

Luego están los costos, que Trump tendría que convencer al Congreso para que los financie.

Un informe de 2012 de la Academia Nacional de Ciencias concluyó que “incluso un sistema de defensa espacial austero y de capacidad limitada” requeriría 650 satélites a un costo de 300 mil millones de dólares. También advirtió que sería vulnerable a las armas antisatélite, como las armas nucleares espaciales que Rusia ha desarrollado recientemente, según la inteligencia estadounidense.

“Las defensas antimisiles espaciales han sido abandonadas repetidamente porque son caras, muy desafiantes técnicamente y fácilmente derrotables”, dijo Laura Grego, directora de investigación del Programa de Seguridad Global de la Unión de Científicos Preocupados.

¿Sería más práctico un sistema terrestre?

Ya existen tecnologías eficaces. Ucrania ha utilizado con éxito sistemas suministrados por Occidente (como los Patriots fabricados en Estados Unidos y el IRIS-T de fabricación alemana) para destruir misiles balísticos e hipersónicos rusos que se acercan a su destino.

El problema, una vez más, es el coste. Estados Unidos ya cuenta con un programa de defensa antimisiles terrestre de 60.000 millones de dólares, que consta de 44 interceptores, desplegados en Alaska y California, diseñados para derribar misiles de largo alcance de enemigos como Corea del Norte.


Mapa que muestra la ubicación de los activos de defensa antimisiles estadounidenses en Estados Unidos, Groenlandia, Reino Unido, España, Oriente Medio, Turquía y Japón

Pero como cada uno cuesta más de 50 millones de dólares, ampliar ese sistema para cubrir todo Estados Unidos sería enormemente caro.

“No se pueden poner defensas activas en todos los lugares donde se necesitan para defender ciudades, infraestructuras críticas y emplazamientos militares”, dijo Stacie Pettyjohn, del grupo de expertos Center for a New American Security. Además, un análisis técnico de 2000 concluyó que incluso un país menos desarrollado como Corea del Norte podría utilizar contramedidas conocidas desde hace tiempo, como señuelos o una “cubierta refrigerada” que cubra la ojiva nuclear para confundir a los misiles interceptores que buscan calor.

“Los sistemas actuales de defensa antimisiles en el territorio nacional, a pesar de décadas de desarrollo, tal vez ni siquiera contrarresten de manera confiable las amenazas de estados rebeldes”, dijo Zhao Tong, miembro senior del Carnegie Endowment for International Peace.

“Lograr una defensa integral contra los arsenales de misiles mucho más grandes de Rusia y China requeriría un gasto astronómico sin avances tecnológicos sin precedentes”, agregó.

¿Cómo podrían reaccionar los adversarios nucleares de Estados Unidos?

Incluso una Guerra de las Galaxias 2.0 moderadamente exitosa privaría a Rusia y China de su capacidad de represalia y podría impulsarlas a embarcarse en una carrera armamentista acelerada para mantener la paridad nuclear.

“Si una [potencia nuclear] puede demostrar que puede defenderse y al mismo tiempo tener capacidad de ataque primero [para sus armas nucleares], eso es desestabilizador”, dijo Manpreet Sethi, director del programa nuclear del Centro de Estudios del Poder Aéreo en Nueva Delhi.


El llamado programa de la Guerra de las Galaxias de Ronald Reagan se lanzó en 1983 en el apogeo de la guerra fría © Corbis/Getty Images

“Es una amenaza ofensiva que las principales potencias rivales no pueden y no ignorarán”, dijo Eric Heginbotham, un experto en cuestiones nucleares chinas en el MIT. “Nuestra intención puede ser defensiva... Pero sea cual sea la intención, si las capacidades son reales, esto se considerará una amenaza ofensiva crítica”.

Los adversarios podrían entonces tomar contramedidas fácilmente disponibles. Rusia, por ejemplo, podría cargar más ojivas nucleares en misiles balísticos existentes, o apuntar a áreas con defensas más débiles.

“Los adversarios podrían simplemente redirigir los ataques a numerosos centros de población desprotegidos, haciendo que la defensa de ubicaciones seleccionadas carezca de sentido estratégico”, dijo Zhao.

Los analistas argumentaron que un enfoque más sobrio implicaría que Estados Unidos trabajara para limitar los arsenales nucleares estratégicos de los países, algo que Trump respaldó en un discurso reciente en Davos.

Mientras tanto, las amenazas de misiles convencionales podrían abordarse reforzando los sistemas de menor altitud, basados ​​en tierra o en buques de guerra estadounidenses. El costo seguiría siendo enorme, pero un enfoque de este tipo sería técnicamente factible y potencialmente evitaría otra carrera armamentista.

“Estados Unidos debería centrarse en fortalecer las defensas de misiles de capa inferior mientras se esfuerza por mantener el equilibrio de poder actual en el dominio nuclear”, dijo Hoffmann.

¿Es el proyecto potencialmente lucrativo para SpaceX de Elon Musk?

La parte espacial del programa requeriría el lanzamiento de cientos de satélites portadores, un mercado que actualmente domina SpaceX, de Elon Musk.

Aunque el gobierno estadounidense tiene otros contratistas capaces de enviar satélites portadores al espacio, los cohetes de Musk tienen una mayor capacidad de carga útil, un mayor volumen de carga útil y son sustancialmente más baratos que la mayoría de los competidores. También se lanzan con mucha mayor frecuencia, con un lanzamiento en promedio cada tres días el año pasado.

"Mucha gente puede ganar dinero", dijo Grego de la Unión de Científicos Preocupados.

Sin embargo, habría compensaciones. SpaceX ya tiene contratos gubernamentales por valor de 20.000 millones de dólares y probablemente tendría que sacrificar la capacidad reservada para poblar su constelación Starlink, el principal impulsor de ingresos de la empresa.

Todo esto supone que el programa espacial, que Grego describió como una "fantasía", será aprobado por el Congreso y seguirá adelante.



ARSAT: frenan el proyecto del tercer satélite argentino y congelan salarios
El secretario general del sindicato de las Telecomunicaciones (FOETRA), Claudio Marin, denunció que el Gobierno vacía la compañía estatal a pesar de que tiene dinero para su normal funcionamiento. "El único sentido es lastimar a la compañía", sostuvo en la 750.




El secretario general del sindicato de las Telecomunicaciones (FOETRA), Claudio Marin, denunció que el proyecto del Arsat-SG1, el tercer satélite nacional, está parado por decisión del Gobierno a pesar de que cuenta con financiamiento internacional para su desarrollo. "El único sentido que tiene esto es lastimar a la compañía", subrayó Marin en la 750.

Si bien la empresa estatal recibe el dinero necesario para la finalización del proyecto, no se le paga a los proveedores y, de no modificarse esta situación en los próximos días, se perderá el avance en la construcción del tercer Arsat.

Además, el dirigente sindical reveló que la empresa tampoco mantiene la Red Federal de Fibra Óptica (REFEFO), que atraviesa más de mil localidades de todo el país, y comienza a tener problemas estructurales, entre otras razones, porque los trabajadores abandonan la compañía que hace más de un año mantiene la paritaria congelada.

"El único objetivo de no tener una paritaria razonable o de no invertir el dinero que ya tenés para continuar o terminar proyectos, que de lo contrario te van a significar una pérdida, es maldad", manifestó Marin entrevistado por Gustavo Campana. Y continuó: "Quieren generar desánimo y borrar de la consciencia colectiva que podemos hacer cosas importantes desde nuestra industria".

Una palmada entre dos sueños

Por otra parte, el dirigente sindical habló de la necesidad de construir un consenso que contemple primero a quienes están "más atrás" en medio de una crisis profunda del modelo de acumulación que, en sus intentos por hacer pie, adopta formas antidemocráticas.

"En eso precipita las posibilidades de acuerdo y de consenso con algunos sectores que en otro momento por ahí estaban más jugados a participar en política junto con el movimiento obrero", dijo y señaló a la Unión Industrial Argentina como ejemplo de uno de los sectores que apuestan al Gobierno a cambio de la destrucción de la representación sindical.

A pesar de la situación apremiante de los trabajadores y el movimiento obrero, agregó, la situación nacional no debe opacar al verdadero fenómeno que aparece en la economía mundial: los BRICS. "Si pensás en la India y en China 2500 millones de personas. El fenómeno mundial es otro, no lo que nos está sucediendo. Esto puede ser una palmada entre dos sueños", concluyó.



sábado, 1 de febrero de 2025

Un grupo de estudiantes argentinos va a participar de un mundial de lanzamiento de cohetes
Julián del Valle, estudiante de ingeniería mecánica del ITBA, contó por la 750 su historia y cómo llegó a ser parte del equipo de 50 estudiantes que participarán en la competición internacional más importante de lanzamiento de cohetes.


Imagen: Imagen web

Un grupo de estudiantes argentinos del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) participará del Spaceport America Cup, la competencia universitaria internacional de lanzamiento de cohetes más importante del mundo.

Con la NASA, SpaceX y Blue Origin, entre otras, sentados en el banquillo de los jurados, participarán en la categoría que busca alcanzar los 10 kilómetros de altura con sus cohetes 100 por ciento diseñados por alumnos.

Entrevistado por la 750, un miembro del equipo, Juan del Valle, contó cómo se llegó a este momento: “Siempre me apasionó todo lo relacionado con el espacio, los cohetes, los satélites”.

Con solo 22 años, Del Valle mira para atrás y recordó que fue esto, junto a la recomendación de un familiar, lo que llevó a estudiar ingeniería a ITBA: la institución ya había hecho desarrollos en esta materia.

“Terminé ingresando ahí. Con un grupo de amigos empezamos a incentivar la parte aeroespacial. Y hace dos años formamos el equipo de cerca de 50 alumnos que construimos cohete para participar en la competición internacional”, dijo.

Y añadió: “La competencia tiene distintas categorías. En total son 170 equipos de todo el mundo. Somos cerca de 4 mil alumnos que nos juntamos en Estados Unidos para participar en esta competencia”.



¿Qué es la Catedral para el neorreacionario Curtis Yarvin?
Curtis Yarvin es un neorreacionaro que aboga por un retorno a sistemas autoritarios. Dentro de sus escritos, la Catedral es un concepto clave para describir la estructura de poder ideológica y cultural que, según él, domina la sociedad moderna. ¿Qué es la Catedral? 
por Gonzalo Fiore Viani



La Catedral no se refiere a una institución religiosa, sino a un sistema simbólico que engloba los medios de comunicación, las universidades, la clase intelectual, los gobiernos y otras instituciones que, en su visión, promueven una ideología progresista. Según Yarvin, esta ideología sería la que sostiene el statu quo de la democracia liberal, el igualitarismo, y la agenda progresista sobre derechos humanos, igualdad de género, cambio climático, entre otros.

En este marco, la Catedral no opera necesariamente de forma coordinada, sino que sus diversas partes (como universidades, medios de comunicación y ciertas élites políticas) comparten una visión común del mundo. Para Yarvin, este sistema es autoritario en su propia forma, ya que impone una visión homogénea y restringe el pluralismo ideológico o la disidencia.

Yarvin habla de la Catedral como algo que "programa" o hace "lavado de cerebro" a las personas, pues, en su opinión, aquellos que forman parte de ella están tan inmersos en su ideología que no pueden cuestionarla o verla desde fuera.

La crítica de Yarvin al sistema de la Catedral es que, a pesar de que promueve la idea de una sociedad democrática y pluralista, en realidad mantiene un control muy fuerte sobre lo que se considera aceptable pensar o decir, inhibiendo la libertad real de expresión y las alternativas políticas o ideológicas.

En el pensamiento de Yarvin, las universidades son una de las piezas fundamentales de la Catedral. Según él, las universidades modernas no son centros de conocimiento imparcial, sino "fábricas" de ideología. La academia en general promueve la ideología progresista, desde los estudios de género hasta el activismo sobre temas de justicia social, cambio climático y derechos de las minorías. Las ciencias sociales, en particular, son vistas por Yarvin como un campo donde se moldean las mentes para aceptar una visión del mundo que va en contra de cualquier crítica seria al sistema democrático liberal.

La inclusión de temas como la "teoría crítica de la raza" o el "feminismo interseccional" en los currículos universitarios es vista por Yarvin como parte de la agenda de la Catedral. Los estudios de estas disciplinas promueven una visión de la sociedad donde las relaciones de poder, la raza y el género son fundamentales, y donde se prioriza una visión de "opresión" que no permite cuestionamientos serios.

Los medios de comunicación son otro pilar de la Catedral. En este contexto, los medios (ya sean tradicionales como la prensa, o digitales como las redes sociales) tienen una gran influencia sobre la forma en que las personas perciben el mundo y las ideas que se consideran aceptables. Yarvin argumenta que, en lugar de informar objetivamente sobre los hechos, los medios favorecen narrativas que apoyan la agenda progresista: la lucha por la igualdad, los derechos civiles, el multiculturalismo, etc.

Los grandes medios de comunicación como The New York Times, The Guardian o CNN, que suelen adoptar posturas progresistas sobre temas como el cambio climático, la inmigración o los derechos LGTB+, son percibidos por Yarvin como herramientas que perpetúan el poder de la Catedral. Para él, estos medios no solo informan, sino que educan y forman una visión del mundo que favorece la ideología que ellos defienden.

En la teoría de Yarvin, el Estado moderno es también un actor clave dentro de la Catedral. La política en países democráticos, según él, está dominada por elites que se alinean con esta ideología progresista y que actúan como guardianes de un sistema democrático que, en última instancia, es un mecanismo para mantener el control sobre la sociedad.

El activismo en torno a políticas progresistas son vistas por Yarvin como ejemplos de cómo las instituciones políticas democráticas, a través de partidos como el Partido Demócrata en EE. UU. o partidos similares en Europa, buscan perpetuar una ideología que favorece los intereses de la Catedral. Las políticas a favor de la diversidad, la redistribución económica o el control ambiental serían para él ejemplos de cómo el Estado refuerza el marco ideológico progresista.

Aunque no se suele hablar tanto en este contexto, para Yarvin el mundo empresarial también tiene una conexión con la Catedral. En un mundo donde las grandes corporaciones promueven el activismo social a través de campañas de responsabilidad corporativa o se alinean con causas progresistas, él ve una colaboración entre el capital y las ideologías de la Catedral.

Empresas como Google, Apple, o Facebook que, además de ser poderosos actores económicos, se alinean públicamente con causas progresistas como el apoyo a los derechos LGTB+, el feminismo o el activismo climático, refuerzan la ideología dominante en la sociedad. Estos gigantes tecnológicos, que tienen un impacto profundo en la cultura y la política, también son percibidos por Yarvin como agentes de la Catedral, porque defienden el tipo de cultura que esta representa.

En la visión de Yarvin, incluso la cultura popular juega un rol crucial dentro de la Catedral. Las películas, las series de televisión, la música y otros productos culturales a menudo transmiten mensajes alineados con la ideología progresista. Los relatos que giran en torno a la justicia social, la inclusión, la diversidad racial o de género son ejemplos de cómo las narrativas culturales pueden servir a los intereses de la Catedral.

Las películas de Marvel o series como The Handmaid's Tale o Black Mirror que exploran temas de opresión, desigualdad o derechos humanos, pero desde una perspectiva que refuerza las ideas que la Catedral promueve. Para Yarvin, esto es un reflejo de cómo la cultura popular contribuye a modelar la mentalidad de las personas en torno a ciertas normas y valores progresistas.

Una de las críticas fundamentales de Yarvin es que la Catedral actúa como un sistema cerrado que permite muy poco margen para la disidencia o el cuestionamiento. En su visión, cualquier intento de desafiar estas narrativas es etiquetado rápidamente como "retrógrado", "de extrema derecha", "misógino", "racista", o simplemente "indeseable", lo cual facilita que las voces disidentes sean silenciadas.

Para Yarvin, la Catedral es una forma de control ideológico que impregna todos los aspectos de la vida moderna: desde las universidades y los medios hasta el gobierno y las corporaciones. Es un sistema que, según él, no solo ejerce poder directo sobre las personas, sino que las moldea de manera sutil, orientando sus valores y creencias hacia un ideal progresista que minimiza cualquier alternativa al statu quo democrático-liberal.