Ballotage
La derecha ganó tras veinte años en Chile y vuelve a gobernar
El multimillonario Sebastián Piñera, el candidato de la Alianza para el Cambio, se impuso por 3,2 puntos al representante del oficialismo. Hizo un llamado a la unidad.
lunes, 18 de enero de 2010
El empresario multimillonario Sebastián Piñera se convirtió ayer en el próximo presidente de Chile, quebrando 20 años de gobiernos de centro-izquierda y permitiendo la primera victoria en las urnas para la derecha en más de 50 años.
El presidente electo afirmó anoche, en sus primeras palabras públicas, que el país "necesita hoy más que nunca unidad" porque los problemas que enfrenta "son muy grandes". Junto a su competidor derrotado, el oficialista Eduardo Frei, que fue a saludarlo a la sede de su comando electoral en un hotel del centro de Santiago, Piñera reivindicó "lo que fue la democracia de los acuerdos" en los primeros años tras la recuperación de la democracia, cuando ambos fueron senadores.
Piñera, quien obtuvo 51,6% de los votos contra 48,4% del ex presidente demócrata cristiano Eduardo Frei, llegó a la presidencia con un mensaje de cambio y gracias a que logró desvincularse de la imagen de la dictadura de Augusto Pinochet, tan asociada a la derecha chilena.
Una vez conocida la victoria de Piñera, miles de chilenos salieron a las calles en varias ciudades del país haciendo sonar las bocinas de sus autos y ondeando banderas de Chile.
"Para tener un buen país necesitamos no sólo un buen gobierno sino también una buena oposición, y estoy seguro de que con Eduardo compartimos un profundo amor por Chile", señaló Piñera. "Vamos a tener una oposición leal, que nos va a fiscalizar con rigor, pero que va a ser constructiva", dijo.
En cumplimiento de una tradición de la política chilena, Frei llegó pasadas las 20.30 al comando electoral de Piñera y los dos, juntos y acompañados además por sus esposas, se presentaron ante los periodistas y los cientos de militantes que colmaban el lugar.
Frei dijo entonces que "un nuevo gobierno abre nuevas expectativas y esperanzas para el pueblo" y deseó éxito a Piñera "porque si le va bien, le irá bien a todo Chile".
Reconocimiento de Frei
Frei, por su parte, se apresuró a reconocer la victoria de Piñera, de 60 años.
"Quiero felicitar a Sebastián Piñera; la mayoría de los chilenos le ha dado la confianza para que conduzca los destinos del país por los próximos cuatro años", dijo Frei en su comando de campaña.
Poco después Piñera fue felicitado telefónicamente por la presidenta Michelle Bachelet.
Bachelet, quien durante la campaña había dado un apoyo decidido a Frei, lo felicitó por su elección. "Hoy la gente eligió democráticamente y lo eligió a usted como nuevo presidente de la República", le dijo la mandataria en una conversación transmitida por la televisión estatal.
Siguiendo una tradición que se remonta a varias elecciones, hoy por la mañana Bachelet visitará a Piñera en su casa.
La derecha vuelve al poder en Chile por primera vez desde el final de la dictadura de Pinochet en 1990 y concreta su primer triunfo en las urnas desde 1958 cuando ganó Jorge Alessandri.
Igualmente significa el fin de 20 años continuados, en el poder, de la Concertación, la coalición de cuatro partidos de centroizquierda que gobierna Chile desde 1990.
De manera paradójica la derrota de la Concertación se da cuando la presidenta Bachelet detenta una popularidad del 80%, que no pudo endosarle a Frei.
"Es bueno el cambio para Chile: es como abrir la ventana para que entre el aire fresco", dijo ayer Piñera, quien había sido derrotado hace cuatro años por la actual presidenta. Logró mostrar que estaba suficientemente lejos de los sectores de derecha más asociados con la dictadura que estuvo 17 años en Chile.
De cualquier modo Piñera ha anunciado que no descartará llevar a su gobierno a funcionarios que trabajaron en la dictadura. Agencias AFP, AP y Télam
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El futuro presidente
Es dueño de LAN y del Colo Colo, entre otras empresas
Sebastián Piñera es de una familia democristiana con cuna de clase media y una fortuna de U$S 1.200 millones. Votó contra Pinochet.
No le resultó fácil llegar hasta La Moneda y hasta lo tuvo cerca en 2005, cuando perdió en segunda vuelta con Michelle Bachelet. Se lo propuso hace rato, pero en el camino se encontró con trabas y personalismos en su propio entorno ideológico y, sobre todo, se dio de narices con un Chile que por veinte años eligió ser liderado por la Concertación, el pacto de centroizquierda que gobernó por cuatro períodos consecutivos.
A los 60 años, el multimillonario Sebastián Piñera Echenique consiguió finalmente entusiasmar a la mayoría con su retórica del cambio, mirada al futuro, gobierno de unidad y el trabajo por un Estado eficiente.
El exitoso y locuaz empresario, hoy presidente electo, nació en un hogar de clase media, hijo de una pareja de demócrata cristianos, muy ligados al fundador del partido y ex presidente Eduardo Frei Montalva, padre del hombre a quien Piñera venció ayer.
Clase media ligada a la política y con los medios suficientes para mandar a los hijos a la universidad. Piñera estudió Administración de Empresas en el país y luego desembarcó en Harvard, donde se recibió de economista y según sus biografías oficiales, llegó incluso a dar clases.
Ya de regreso, casado y padre, se incorporó al mundo privado y al mismo tiempo a la militancia en Renovación Nacional (RN), un partido de derecha donde, según algunos analistas, le resultaba más sencillo hacer carrera que en el partido de sus orígenes familiares.
Pese a las críticas por sus asociaciones, lo reconocen todos: estuvo en la vereda de enfrente a Pinochet y trabajó por el No al general en aquel célebre plebiscito con el que el general soñaba legitimar su sillón y que a la postre significó su salida del poder.
En 1989, trabajó un tiempo en la campaña a presidente de Hernán Büchi, el ex ministro de Pinochet, y con 40 años se convirtió en el senador más joven. También entonces comenzó la escalera al cielo de las finanzas, con negocios bursátiles e inmobiliarios de diverso tenor que lo convirtieron en el poseedor de una fortuna que hoy oscila, según las fuentes, en entre 1.200 y 2.000 millones de dólares.
Fuera de Chile, su rostro está asociado principalmente a tres empresas, la aerolínea LAN, el canal de TV Chilevisión y el Colo Colo, el flamante campeón del fútbol chileno. Lo saben todos: aunque es dueño del Colo Colo, el corazoncito de Piñera está con la Católica, el otro gran club local y donde él estudió. Ni a él ni al resto de los chilenos les cae bien la comparación con el controvertido premier italiano Silvio Berlusconi: entienden que los paralelos son formales y que asimilarlos suena hasta ofensivo.
En su camino al éxito político y económico, Piñera tropezó con varios escándalos, como el llamado Piñeragate, donde enemigos internos hicieron públicas unas grabaciones en las que hablaba con un amigo sobre el mejor modo de "bajar" a una candidata de su partido para evitar que le hiciera sombra.
En el año 2006, compró unos 3 millones en acciones de LAN en lo que la Justicia consideró que hubo uso de información privilegiada. La multa del organismo competente fue tremenda, "pero no le valió cárcel, como podría haber ocurrido en algún otro país, como su amado EEUU", dijo un político concertacionista, hoy en la oposición por primera vez.
Está casado con Cecilia Morel (55), son padres de cuatro hijos ?algunos de ellos trabajan con él? y tienen tres nietos. Quienes los conocen de cerca dicen que no hacen vida de ricos ostentosos, y Cecilia alguna vez llegó a decir en una entrevista que en casa no se tomaba Coca Cola todos los días, porque es cara.
Ya se desprendió de algunas firmas y del resto, se comprometió a hacerlo antes de asumir. CC
Fuente: Los Andes Online


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