El "desarme" del virus del sida
Un grupo de científicos halló una forma de evitar que el VIH dañe el sistema inmune y los expertos señalaron que su descubrimiento ofrecería un nuevo enfoque para desarrollar una vacuna contra el sida.
Investigadores de Estados Unidos y Europa
que trabajan en laboratorios con el virus de la inmunodeficiencia humana
(VIH) hallaron que es incapaz de dañar el sistema inmune si se remueve
el colesterol de la membrana del virus.
"Es como un ejército que ha perdido sus armas pero aún tiene
banderas, por lo que otro ejército puede reconocerlo y atacarlo", dijo
Adriano Boasso, del Imperial College de Londres, quien dirigió el
estudio.
El equipo ahora planea investigar cómo usar esta forma de incentivo al virus y posiblemente cómo desarrollarla en una vacuna.
Generalmente, cuando una persona se infecta con VIH, la respuesta
inmunológica innata del cuerpo activa inmediatamente una defensa. Pero
algunos investigadores creen que el VIH hace que el sistema inmune
innato sobreactúe. Esto debilita a la siguiente línea de defensa del
sistema inmunológico, conocida como respuesta inmune adaptativa.
Para este estudio, publicado el lunes en la revista Blood, el equipo
de Boasso removió el colesterol de la membrana que rodea al virus del
sida y halló que eso detenía la activación de la respuesta inmune innata
generada por el VIH.
Esto, en ocasiones, llevó a una respuesta adaptativa más fuerte, orquestada por un tipo de células inmunes llamadas células T.
El sida causa la muerte de alrededor de 1,8 millones de personas por
año en todo el mundo. Cerca de 2,6 millones de personas contrajeron VIH
en el 2009 y 33,3 millones viven con el virus.
Los principales productores de los actuales fármacos contra el VIH
son Gilead, Bristol Myers Squibb, Merck, Pfizer y GlaxoSmithKline.
Expertos de compañías, entidades benéficas y gobiernos de todo el
mundo intentan desde hace años crear una vacuna contra el VIH pero hasta
ahora sólo han tenido un éxito muy limitado.
Un estudio del 2009, realizado en Tailandia y que incluyó a 16.000
voluntarios, demostró por primera vez que una vacuna podía prevenir la
infección con VIH en una pequeña cantidad de personas, pero dado que la
eficacia fue de apenas el 30 por ciento, los investigadores fueron
obligados a regresar al laboratorio para buscar mejores resultados.
Un equipo estadounidense que trabaja sobre una vacuna experimental
contra el VIH dijo en mayo que la inmunización había ayudado a monos con
una forma del virus del sida a controlar la infección por más de un
año, lo que sugiere que podría crearse una vacuna para seres humanos.
El VIH se expande de muchas formas -durante las relaciones sexuales,
al compartir agujas durante el consumo de drogas, a través de la leche
materna y por medio de la sangre- y por eso no hay una única manera de
prevenir la infección.
El virus además muta rápidamente, puede evadir al sistema inmune, y ataca a cada célula que éste envía para combatirlo.
"El VIH es muy escurridizo", indicó Boasso en un comunicado. "Evade
las defensas del huésped generando respuestas exageradas que dañan al
sistema inmune. Es como andar con el auto en primera durante mucho
tiempo, finalmente el motor se funde", explicó.
El autor señaló que a esto se debería que desarrollar una vacuna
contra el VIH resulte tan complejo. "La mayoría de las vacunas apunta a
que la respuesta adaptativa reconozca al invasor, pero es difícil que
esto funcione si el virus dispara otros mecanismos que debilitan la
respuesta adaptativa", dijo.
El VIH forma su membrana con la de la célula que infecta, explicaron
los investigadores del estudio. Esta membrana contiene colesterol, que
ayuda a mantenerla líquida y le permite interactuar con tipos
particulares de células.
Normalmente, un subgrupo de células inmunes denominadas células
dendríticas plasmocitoides (CDP) reconocen rápidamente al VIH y
reaccionan produciendo moléculas de señalización llamadas interferones.
Estas señales activan varios procesos que inicialmente son útiles, pero
que dañan al sistema inmune si permanecen activas por demasiado tiempo.
Junto con expertos de las universidades Johns Hopkins, de Milán y de
Innsbruck, el equipo de Boasso halló que si se remueve el colesterol del
envoltorio del VIH, el virus ya no puede activar las CDP. Como
resultado, las células T, que dirigen la respuesta adaptativa, pueden
combatir al virus con más efectividad.
Fuente: diariouno.com.ar


No hay comentarios:
Publicar un comentario