Un mendocino cuenta cómo eligieron el lugar donde explorar Marte
Gerónimo Villanueva (34) colaboró en la definición del sitio donde se posó el robot Curiosity y en el desarrollo de instrumentos para la misión.
Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar
El robot Curiosity desciende ayudado por el paracaídas a la superficie del planeta rojo. (NASA)
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El trabajo habitual del mendocino Gerónimo
Villanueva (34) en la NASA consiste en estudiar objetos del Sistema
Solar, principalmente la atmósfera de Marte. Lo que para él es tarea
cotidiana cobró por estos días especial relevancia ya que con su labor
formó parte de la misión robótica más complicada de la historia de esa
agencia espacial: la llegada del robot Curiosity a la superficie del
planeta rojo.
Tras un viaje de 567 millones de kilómetros, el explorador móvil más complejo enviado por la NASA al espacio transmitió las primeras imágenes en blanco y negro. El objetivo de Curiosity es buscar rastros de vida durante los próximos dos años. Para eso está equipado con el Laboratorio Científico Marciano (MSL), compuesto por instrumentos que examinarán el suelo, las rocas y la atmósfera marciana.
"Esta misión tiene un gran significado. Yo participé en la evolución y desarrollo de los instrumentos del rover (vehículo-robot), sobre todo los que miden gases de origen biológico", relató el joven ingeniero a Los Andes vía mail desde el Goddard Space Flight Center en Greenbelt, Estados Unidos.
Villanueva también asistió en la definición del lugar del aterrizaje: "Había varios sitios de gran interés para aterrizar por lo que se nos planteó una pequeña competencia para elegir el de mayor impacto científico. Se eligió el cráter Gale porque tiene expuestas muchas capas de diferentes tiempos geológicos, y de esta forma se puede estudiar la historia de Marte hasta billones de años atrás, y así ver si hubo agua, océanos, e incluso se buscan rastros de vida, o material orgánico", explicó el investigador quien colabora con el equipo de Curiosity desde 2006.
El ingeniero, además, tendrá participación en el análisis de los datos que se obtengan: "Mi principal colaboración será proveer datos de la composición de indicadores biológicos y geológicos cerca de la zona de aterrizaje, para que los datos de Curiosity se pongan en un contexto global", detalló y agregó: "Nos esperan unos meses movidos".
Con respecto a la importancia de esta empresa, el mendocino destacó que "el sistema de aterrizaje es tan complejo y poderoso, que no sólo permitió la llegada de este robot gigante, sino que permitirá futuras misiones a Marte, con el objetivo cercano de enviar misiones tripuladas en 2030".
"Es un gran momento para la humanidad, y estoy seguro de que nuestros hijos y nietos verán a Marte como algo mucho más cercano que un punto rojo en el cielo", enfatizó.
Su llegada a la Agencia
Tras un viaje de 567 millones de kilómetros, el explorador móvil más complejo enviado por la NASA al espacio transmitió las primeras imágenes en blanco y negro. El objetivo de Curiosity es buscar rastros de vida durante los próximos dos años. Para eso está equipado con el Laboratorio Científico Marciano (MSL), compuesto por instrumentos que examinarán el suelo, las rocas y la atmósfera marciana.
"Esta misión tiene un gran significado. Yo participé en la evolución y desarrollo de los instrumentos del rover (vehículo-robot), sobre todo los que miden gases de origen biológico", relató el joven ingeniero a Los Andes vía mail desde el Goddard Space Flight Center en Greenbelt, Estados Unidos.
Villanueva también asistió en la definición del lugar del aterrizaje: "Había varios sitios de gran interés para aterrizar por lo que se nos planteó una pequeña competencia para elegir el de mayor impacto científico. Se eligió el cráter Gale porque tiene expuestas muchas capas de diferentes tiempos geológicos, y de esta forma se puede estudiar la historia de Marte hasta billones de años atrás, y así ver si hubo agua, océanos, e incluso se buscan rastros de vida, o material orgánico", explicó el investigador quien colabora con el equipo de Curiosity desde 2006.
El ingeniero, además, tendrá participación en el análisis de los datos que se obtengan: "Mi principal colaboración será proveer datos de la composición de indicadores biológicos y geológicos cerca de la zona de aterrizaje, para que los datos de Curiosity se pongan en un contexto global", detalló y agregó: "Nos esperan unos meses movidos".
Con respecto a la importancia de esta empresa, el mendocino destacó que "el sistema de aterrizaje es tan complejo y poderoso, que no sólo permitió la llegada de este robot gigante, sino que permitirá futuras misiones a Marte, con el objetivo cercano de enviar misiones tripuladas en 2030".
"Es un gran momento para la humanidad, y estoy seguro de que nuestros hijos y nietos verán a Marte como algo mucho más cercano que un punto rojo en el cielo", enfatizó.
Su llegada a la Agencia
Gerónimo Villanueva nació en Guaymallén.
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"En marzo de 2001, empecé mis estudios de doctorado en el Instituto Max-Planck-Institut für Sonnensystemforschung invitado por una beca alemana para continuar mis investigaciones de agua y ozono desde el hemisferio Norte. Dentro del instituto fui designado project manager del espectrómetro de mayor resolución en el telescopio Sofia, un proyecto de la NASA y la agencia espacial alemana (DLR). Terminé mis estudios de doctorado en 2004, y gané una beca de investigación en la NASA, comenzando en 2005", narró el profesional quien trabaja actualmente como investigador asociado en esa agencia espacial y como profesor en la Universidad Católica de América.
Un día de su vida en Washington DC comienza a las 8 de la mañana desayunando junto a su esposa alemana Katharina y Victoria, su hija de un año y medio. Luego parte a la oficina donde cumple múltiples tareas: "Viajo bastante a telescopios en Hawai y Chile, y a conferencias, principalmente dentro de Estados Unidos y en Europa. Los días de trabajo involucran analizar los datos adquiridos en estos telescopios, desarrollar modelos para entender estos datos, y frecuentes reuniones con colegas en NASA, y en otros centros de Estados Unidos y de Europa", contó.
A pesar de la lejanía con su tierra natal, el joven experto sigue sintiendo el cariño por su tierra y trabajando para mantener las relaciones con el país: "En este mundo cada día más conectado y cosmopolita, la ubicación geográfica no nos define, sino el querer por nuestra cultura y el valor por nuestras raíces. Me mantengo bastante activo para llevar proyectos a Argentina, y tengo fe que con el tiempo y con el apoyo de argentinos por todo el mundo podremos devolverle a nuestro país el rol de modelo de desarrollo que nos merecemos", confió.
Perfil de Gerónimo Villanueva
Gerónimo Villanueva nació el 9 de abril de 1978, en el hospital Italiano de Guaymallén.
- Estudios. Realizó la Secundaria en el colegio ICEI y se recibió de ingeniero en la Universidad de Mendoza.
- Especialización. En el año 2001, empezó el doctorado en el instituto Max-Planck-Institut für Sonnensystemforschung, Alemania.
- Espacio. En el 2005, comenzó a trabajar en la NASA gracias a una beca de investigación.
- Trabajo. Hoy es investigador asociado en la NASA, y profesor de investigación de la Universidad Católica de América.
El rionegrino que cumplió su sueño
| Miguel San Martín |
El experto, formado en los Estados Unidos, dirige el grupo de ingenieros que diseñó, implementó y opera el guiado y control de todas las fases de traslado del más propiamente llamado Laboratorio Científico de Marte.
En una entrevista con la agencia CYTA-Instituto Leloir, San Martín confesó que su sueño de niño, bajo el estrellado cielo patagónico, era la exploración interplanetaria. "En particular, seguí muy de cerca el desarrollo de la misión Viking que, por primera vez en la historia, aterrizó exitosamente dos estaciones científicas en la superficie de Marte en 1976", dijo a CYTA.
Así supo de la existencia del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de la NASA, del que desde 1985 es uno de sus 6.000 empleados.
Claro que antes estudió en Estados Unidos en la Universidad de Siracusa, estado de Nueva York, y posteriormente hizo un master en Aeronáutica y Astronáutica en el Instituto de Tecnología de Massachussets.
Su sueño se cumplió. Participó en forma significativa en vuelos relacionados con la exploración de Marte, posteriores a los históricos Viking.
Fuente: Los Andes Online


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