lunes, 18 de junio de 2018

La Tierra vista desde la Luna por una cámara saudí situada en una sonda china
por Daniel Marín



Sí, el título es tan extraño como parece. El 20 de mayo de 2018 China lanzó el satélite Quèqiáo (“鹊桥”号中继星) a la Luna para transmitir los datos de la futura sonda Chang’e 4, que dentro de unos meses alunizará en la cara oculta. Pero junto con Quèqiáo también despegaron dos pequeños satélites de apenas 47 kg cada uno, los primeros de estas dimensiones que China lanza a nuestro satélite. Los microsatélites se denominan Lóngjiāng 1 y 2 (龙江一号 y 龙江二号) o DSLWP A y B (Discovering the Sky at Longest Wavelengths Pathfinder), aunque a veces también se les llama ‘los satélites gemelos Lóngjiāng’ (龙江双星). Lamentablemente, el Lóngjiāng 1 sufrió una anomalía de naturaleza indeterminada después de abandonar la gravedad terrestre y no pudo llegar a la Luna. No obstante, el Lóngjiāng 2 (DSLWP B o DSLWP A2) sí lo logró y el 25 de mayo se situó en una órbita elíptica alrededor de nuestro satélite de 300 x 9.000 kilómetros.


La Tierra vista desde la Luna por la cámara saudí del Longjiang 2 (Xinhua).

El Lóngjiāng 2 lleva tres pares de antenas perpendiculares para llevar a cabo experimentos de radioastronomía de muy larga longitud de onda (1 a 30 MHz) usando la Luna como escudo contra las interferencias de radio terrestres, pero sin duda la carga más exótica es una minicámara a color desarrollada por el centro KACST (King Abdulaziz City for Science and Technology) de Arabia Saudí. Y gracias a esta cámara hemos podido contemplar la Tierra desde la Luna. Este tipo de imágenes no tiene ningún valor científico y no son especialmente novedosas, pero qué quieren que les diga, a mí me siguen pareciendo fascinantes.


Imagen de la Luna captada por el Longjiang 2 desde la órbita lunar (Xinhua).

Arabia Saudí mantiene un importante programa espacial, aunque lo dirige con mucha discreción. El KACST ha colaborado en la construcción de varios satélites saudíes y en 2008 llegó incluso a completar la financiación del satélite científico de la NASA Gravity Probe B para el estudio de la relatividad general. A raíz de la visita el año pasado del rey Salman a China el KACST firmó un acuerdo de colaboración tecnológica con la la agencia espacial china CNSA (China National Space Administration), fruto del cual surgió esta participación saudí en un satélite chino. El KACST está presidido por el príncipe Turki bin Mohamed bin Fahd Al Saud, quien, por supuesto, es de la familia Al Saud. Por otro lado, el Lóngjiāng 2 ha sido desarrollado por estudiantes del Instituto de Tecnología de Harbin e incluye un sistema de radio para radioaficionados. El nombre del satélite, Lóngjiāng, significa en mandarín ‘río del dragón’ y hace referencia tanto a un sistema de ríos como a la ciudad homónima de la provincia de Guangdong, en el sur de China.


Los satélites lunares Longjiang (chinaspaceflight.com).


Satélite Longjiang (chinaspaceflight.com).

El instrumento de radioastronomía del Lóngjiāng 2 es resultado de la cooperación de la Academia de Ciencias de Polonia con China y forma parte de una iniciativa más amplia en la que también participa Holanda y otros países de la agencia espacial europea (ESA). Su objetivo es la observación del cielo en longitudes de onda muy largas, la última ventana de exploración del Universo que todavía no se ha aprovechado en su justa medida. Sin ir más lejos, el propio Quèqiáo lleva un instrumento holandés parecido. La pérdida del Longjiang 1 es un varapalo para el experimento de radioastronomía, ya que los dos microsatélites debían volar en formación para realizar experimentos de interferencia en estas frecuencias modificando ligeramente su distancia relativa. Sea como sea, en los próximos años China planea lanzar a la Luna una pequeña flota de microsatélites para llevar a cabo este tipo de experimentos con participación europea.


Los satélites Longjiang antes del lanzamiento junto con el Queqiao en un Larga Marcha CZ-4D (Xinhua).


Las entrañas del Longjiang (Xinhua).

El interferómetro de ondas de muy baja frecuencia del Longjiang (Xinhua).


Los técnicos saudíes con el Longjiang a sus espaldas (Alrabiya.net).


La cámara saudí a bordo del Longjiang (Alrabiya.net).

El Lóngjiāng 2 es el tercer satélite chino que se sitúa en órbita alrededor de la Luna tras las misiones Cháng’é 1 y 2 en 2007 y 2010, respectivamente. Mientras, Quèqiáo pasó el 25 de mayo a cien kilómetros de la superficie lunar y encendió su motor para dirigirse al punto de Lagrange L2 del sistema Tierra-Luna, situado a unos 65.000 kilómetros de distancia sobre la cara oculta. El 13 de junio llegó a su órbita de halo —en realidad es una órbita tridimensional que sigue un patrón de Lissajous— de 13.000 kilómetros de diámetro, desde donde se encargará de transmitir los datos de la futura Cháng’é 4 cuando aterrice en el cráter Von Kármán de la cara oculta. Pero mientras llega ese momento tan esperado podremos seguir disfrutando de las imágenes del pequeño Lóngjiāng 2.



Fuente: danielmarin.naukas.com

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