jueves, 24 de marzo de 2011

Rebajando la importancia del desastre
Incertidumbre informativa tras la crisis nuclear en Japón


Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


    En un desastre de esta magnitud, es de la mayor importancia que la información sea precisa y se facilite con rapidez.” Jim Ricco, experto nuclear (1).
En estos últimos días el gobierno japonés y la Tokyo Electric Power están recibiendo innumerables críticas por su forma de manejar la crisis de la planta nuclear de Fukushima Dalichi. Los responsables, por ambas partes, están bajo sospecha por retener o manipular información vital sobre la tragedia. Después de varios días de información incompleta e insatisfactoria, los expertos nucleares internacionales, la prensa internacional, incluso la prensa japonesa, junto con algunos funcionarios diplomáticos, han arremetido contra ambos por no proporcionar información suficiente (2). A su vez, el primer ministro japonés, sin duda tratando de señalar con el dedo hacia otra dirección, atacó a la compañía por no informar a su gobierno de las explosiones ocurridas en la planta a principios de la semana pasada. Yurika Ayukawa, profesor de medio ambiente en la Universidad de Chiba, explicó: “No hay transparencia en la información que están dando (3)”. La incertidumbre y las cínicas especulaciones acerca de los motivos de tal proceder por parte de las autoridades se han convertido en tema de importante preocupación para muchos, tanto dentro como fuera de Japón.

Recientemente, Gregory Jaczko, presidente de la Comisión Reguladora Nuclear de EEUU, disipó cualquier duda acerca de las graves inconsistencias en la forma en que el gobierno japonés estaba exponiendo la gravedad de los hechos al ofrecer una evaluación mucho más sombría que la facilitada por aquél. A renglón seguido de esta inquietante crítica llegaron las noticias de que los niveles de radiación encontrados en las espinacas y en la leche, a unos 150 kilómetros de la planta de Fukushima, superaban los estándares de seguridad establecidos por el gobierno.

Ocho días después de que empezara la emergencia nuclear, un alto funcionario del gobierno japonés afirmó que tendrían que haber admitido mucho antes la gravedad de la crisis (4). Queda por ver si ese reconocimiento va a cambiar en algo la respuesta del gobierno. Incluso aunque se produzca un cambio radical en las políticas de comunicación del gobierno sobre la crisis, tal maniobra apenas puede deshacer ya todo el daño innecesario que hasta la fecha ha provocado una información distorsionada. Si el registro histórico de la conducta de los funcionarios en anteriores desastres indicara algo, las posibilidades de este mea culpa puede que no den mucho de sí.

A menudo, los gobiernos y las corporaciones rebajan la importancia de los desastres y proporcionan al público relatos demasiado optimistas acerca de la gravedad de un suceso. A fin de evitar el escrutinio público y salvaguardar los intereses de las corporaciones (en este caso, de la industria de la energía nuclear), los gobiernos a menudo retienen información vital no sólo a sus ciudadanos sino también a los expertos extranjeros y a la comunidad internacional.

En los días, semanas e incluso meses que siguen a un desastre, la gente siente gran incertidumbre tanto acerca de los riesgos reales como de los percibidos. La información que se facilita sobre la naturaleza y amplitud de esos riesgos es incompleta y habitualmente contradictoria. Las partes implicadas en el desastre, así como los medios, los organismos públicos y las ONG liberan toda una cacofonía de comunicaciones que la población afectada considera a menudo contradictoria y confusa.

Este sentimiento de confusión se acentúa cuando, como en la actual crisis nuclear en Japón, se retiene la información y la incertidumbre se extiende. En esas circunstancias, tanto las víctimas del desastre como los expertos extranjeros tienen que luchar para conseguir fuentes fidedignas de información. Una frase común a menudo escuchada en esas circunstancias, y que se ha estado reiterando en la actual pesadilla nuclear, es: “Es difícil saber a quién creer”. Para los que viven muy cerca de la zona afectada, es esencial disponer de información fiable sobre las amenazas potenciales para que la gente pueda hacer evaluaciones precisas sobre cómo responder a las amenazas medioambientales.

El tipo de incertidumbre informativa que ha anegado Japón en días recientes genera un discurso público no sólo sobre a quién hay que culpar por las amenazas percibidas y daños actuales, sino también acerca de quién es el responsable que debe emprender la oportuna y eficaz rehabilitación de lo dañado. También plantea preguntas acerca de la gravedad de los hechos y de los daños potenciales a largo plazo que pueden derivarse, especialmente en el caso de la actual crisis. Además, el vacío informativo que existe tras un desastre, y no digamos en el caso de una catástrofe importante, puede provocar rumores y desinformación perjudiciales que pueden obstruir una respuesta oportuna. Uno de los efectos negativos principales de esta incertidumbre y confusión es que puede impedir seriamente una respuesta eficaz y oportuna ante un desastre. En resumen, se pueden perder horas e incluso días esenciales por culpa de esa desinformación y confusión.

La ciencia y la tecnología aparecen a menudo implicadas en los desastres, especialmente en los tecnológicos como el que se está desarrollando en los reactores nucleares de Fukushima. Los ciudadanos se vuelven instintivamente hacia los científicos en búsqueda de respuestas, al igual que los políticos y las corporaciones. Mientras los medios buscan respuestas inmediatas para cubrir las páginas diarias y el público pide respuestas instantáneas, la ciencia, en virtud de su enfoque metodológicamente riguroso, no puede responder de inmediato a esas demandas. La ciencia puede ser un proceso lento y minucioso que a menudo no puede producir las frases jugosas que los medios de comunicación ansían ni las garantías y puntos de vista que el público exige. La situación empeora cuando se retiene la información no sólo a los medios y al público sino también a la amplia comunidad científica. La crisis actual en Japón es, lamentablemente, un ejemplo supremo de ese tipo de ofuscación.

Habitualmente, esa vorágine de información contradictoria y falta de transparencia genera un clima de controversias entre los científicos y los profanos en la materia. Especialmente la gente de a pie se siente a menudo confusa por los comunicados ambiguos o contradictorios que hacen algunos expertos y demasiado desconcertados como para entender las ambigüedades. En el ejemplo actual, los medios y los expertos extranjeros están absolutamente desconcertados.

En este torbellino de incertidumbres y falta de conocimientos, la gente se vuelve escéptica sobre la fiabilidad de las pruebas científicas. De repente, algunos consideran a la ciencia como algo carente de seguridad e incapaz de resolver la ambigüedad. En ese proceso, se pasa a cuestionar la invencibilidad sistemática de la ciencia y se desafía su monopolio sobre la verdad. Por desgracia, cuando las autoridades se comportan como lo han hecho tras este desastre, su conducta sirve para socavar la fe de la gente en las virtudes de la ciencia.

En ocasiones, se considera que la ciencia y la ingeniería son la causa de desastres tales como, por ejemplo, el accidente nuclear en Three Mile Island, la catastrófica fusión del núcleo de Chernobyl o la explosión química que se produjo en Bhopal. Como consecuencia, algunas personas consideran que la ciencia está demasiado constreñida en su orientación como para poder emprender una aproximación holística que resuelva sus dilemas o aborde adecuadamente los desafíos ontológicos a que se enfrentan.

En los primeros días de la crisis, el gobierno japonés ofreció todo tipo de seguridades a su nación de que no había peligro de sufrir un desastre nuclear importante y rebajó cualquier riesgo sobre la salud y el medio ambiente. La Tokyo Electric Power emitió comunicados opacos que describían los acontecimientos con un lenguaje técnico y extremadamente pobre totalmente descontextualizado de las vidas diarias de los ciudadanos cuyas existencias ha puesto en peligro.

Esas primeras declaraciones, tanto del gobierno como de la compañía, no reflejaban la verdadera naturaleza de la situación. Sus informes resultaban contradictorios y ambiguos para el público japonés, los medios y los expertos nucleares internacionales. De hecho, los expertos, y no precisamente uno, han dudado de la exactitud de la información oficial facilitada a través de la crisis (4). La credibilidad de los comunicados del gobierno ha acabado también minada porque en los informes facilitados con ocasión de anteriores sucesos nucleares, de menor gravedad, también se habían rebajado y ocultado una serie de hechos.

The Guardian informó que WikiLeaks había publicado un cable diplomático en el que un político japonés “de alto nivel” decía a los diplomáticos estadounidenses que el ministerio responsable de la energía nuclear en los gobiernos japoneses había “encubierto los accidentes nucleares y ocultado los verdades costes y problemas asociados con la industria nuclear (6)”.

Entre los ejemplos de lo que se denomina “episodios ocultados” se incluyen incidentes de los que se informó en el New York Times. Según el Times, en la planta nuclear situada en la ciudad de Kashiwazaki hubo un incendio y un escape de una pequeña cantidad de radiación. Al parecer, la Tokyo Electric Power construyó la mayor planta de energía nuclear del mundo, aunque sin saberlo, sobre una falla sísmica activa, según un informe de investigación que se publicó tras un accidente (7).

Paul Dorfman, miembro de un comité de asesoramiento británico ya desaparecido, manifestó su preocupación cuando declaró: “Estamos siendo testigos de un pauta clara de secretismo y negación” al comentar la actual crisis”. Según Dorfman, “Hay una profunda incertidumbre acerca del impacto del desastre” (8).

Aileen Mioko Smith, que una vez vivió cerca de Three Mile Island y que ahora es miembro de una organización medioambiental en Tokio, destacó esas declaraciones diciendo: “No se está ofreciendo a la gente la información que necesita” (9).

Kenneth Bergeron, físico y ex científico de Sandia, se hizo eco de parecidas preocupaciones cuando, frente a las seguridades de la industria subrayando que la situación estaba bajo control, manifestó: “No sabemos realmente lo que está pasando” (10).

Todo lo cual sugiere que las valoraciones optimistas del gobierno no se basaban tanto en los hechos como en una campaña de relaciones públicas (y sin duda en un cierto grado de confusión) para reducir la incertidumbre y tranquilizar al público y a la comunidad internacional.

En una conferencia de prensa patrocinada por varios grupos, Robert Alverz, que trabajó durante un tiempo como Alto Asesor en el Departamento de Energía de EEUU y como Subsecretario Adjunto para Seguridad Nacional y Medio Ambiente, hizo hincapié en la afirmación de Bergeron diciendo: “Hay muchas cosas que no sabemos”. Es decir, lo que estos hombres están diciendo es que no hay pruebas científicas suficientes que puedan apoyar el hecho de que se minimicen los daños potenciales (11).

Representativa de la incertidumbre y confusión alrededor de la crisis es una de las actualizaciones emitidas por la Tokyo Electric Power: “No es seguro que haya habido un escape radioactivo”; declaraciones lacónicas como ésta no permiten revelar mucha información útil. Además, cuando se habla de amenazas potenciales a la salud se dice muy poco en relación a todas las cuestiones importantes, haciendo caso omiso de los riesgos que para la salud suponen las exposiciones de nivel bajo, tasas de exposición y riesgos acumulativos. En resumen, se pasan por alto los matices sobre los riesgos para la salud pública y se ofrece una información confusa que no proporciona una información eficaz a quienes se encuentran especialmente en peligro.

En efecto, el gobierno, la compañía de la planta nuclear y algunos otros más no han emitido hasta ahora más que informes contradictorios, haciendo que sea extremadamente difícil valorar con precisión la amenaza exacta de las emisiones radioactivas, por no hablar ya de todo lo que puede haber ocurrido en la planta de Fukushima Daiichi. Se han planteado preguntas acerca de los niveles del agua en las diversas cámaras de refrigeración, así como si los recipientes de contención han resultado dañados y si es así, en qué grado. También hay dudas sobre la fuente de las emisiones radioactivas, la cantidad de esas emisiones y, últimamente, si uno de los reactores presentaba daños estructurales con anterioridad a la actual crisis del catastrófico terremoto. Estas y muchas otras preguntas siguen sin resolverse en las mentes tanto de expertos como de ciudadanos.

La falta de transparencia, la reducción de la gravedad de los hechos y la consiguiente incertidumbre no sólo es un legado de desastres anteriores (por ejemplo, Love Canal, el vertido de ceniza de TVA, el derrame de petróleo en el Golfo de México de BP y un sin fin de desastres más) sino de los dos desastres nucleares mundiales. Las autoridades de la industria rebajaron la fusión parcial en Three Mile Island –TMI- (1979), para desgracia de los residentes de Pensilvania y de su gobernador. El gobernador Thornburh y su equipo no lograron que la Metropolitan Edison les diera información fidedigna, porque trataron de disimular las inconsistencias presentadas en los hechos tras el accidente. Las evaluaciones realizadas hallaron que a pesar de la abundancia de incertidumbres, la compañía adoptó una estrategia de relaciones públicas que tendía a pasar por alto tales incertidumbres y trataba de crear sensaciones de certeza.

El grado de incertidumbre que existía se ve bien reflejado en una declaración hecha por el presidente de NRC, Joseph Henrie: “Estamos actuando casi totalmente a ciegas… es como un par de hombres ciegos que se tambalean tratando de tomar decisiones (12). Aunque debemos ser cuidadosos y reconocer que todas las especificidades de cada caso son inmensamente diferentes, de alguna manera la ambigüedad de la situación alrededor de TMI pone de relieve una extraña relación con la actual situación en Japón y en grado menor con Chernobyl.

Aunque también hubo una retención de información y una considerable incertidumbre alrededor de la espantosa tragedia de Chernobyl, hay también algunas grandes diferencias.

Sobre todo, en directo contraste tanto con lo que ocurrió en TMI como en los recientes sucesos de Japón, la Unión Soviética no reconoció el peor accidente nuclear del mundo hasta casi tres días después de que una serie de explosiones destruyeron uno de los reactores de Chernobyl. Ni tampoco evacuaron a los vecinos de la cercana ciudad hasta casi un día entero después del accidente. Sólo reconocieron la catástrofe tras el resultado de una nube radioactiva que desencadenó la alarma en un reactor nuclear en Suecia tres días después de la explosión inicial.

Aunque el gobierno de EEUU fue muy crítico con la falta de transparencia de la Unión Soviética, él mismo intentó obstruir el acceso a la información sobre el peor desastre nuclear mundial intentando ocultar la información que podría haber resultado perjudicial para su propia industria nuclear. Por ejemplo, tanto el Departamento de Energía como la Comisión Reguladora de la Energía Nuclear de EEUU impusieron una especie de secreto de sumario sobre sus empleados y contratistas, así como sobre los científicos de los laboratorios nacionales. En un intento de limitar la información al público y de evitar cualquier comparación entre las plantas de energía nuclear soviéticas y los reactores estadounidenses, emitieron estrictas instrucciones al personal mencionado antes para que evitara cualquier pregunta por parte de la prensa sobre Chernobyl o proporcionara siquiera información sencilla sobre experiencias anteriores (13). Es respuesta no sorprendió a algunos observadores dado que el gobierno de EEUU lleva décadas tratando de rebajar los legados radioactivos de la Guerra Fría (14).

A raíz de un desastre, los gobiernos y las corporaciones pueden jugar un papel decisivo a la hora de definir la situación y crear una narrativa “oficial”. Es fundamental cómo interpreten, conformen y ofrezcan los conocimientos, ya que en ocasiones se crea una incertidumbre adicional. La forma en la que se facilita o se oculta el conocimiento, en una atmósfera de ambigüedad generalizada, es fundamental para conocer cómo y en qué grado un desastre afecta finalmente tanto a las personas como al medio ambiente. No importa cuál sea la naturaleza del motivo institucional que lleva a rebajar tales amenazas, el efecto principal es el mismo: no sólo niega a quienes están desproporcionadamente afectados por el desastre la capacidad para evaluar con precisión las amenazas y adoptar estrategias eficaces para afrontarlas, sino que también puede malograr seriamente la capacidad para detener tales amenazas y remediar eficazmente el problema. En el caso de la actual crisis nuclear en Japón, lo que está en juego no puede ser mayor.

Es absolutamente fundamental que las autoridades japonesas sean más transparentes en sus comunicaciones sobre la crisis. Es igualmente imprescindible, como la actual crisis deja claro, que los responsables de todo el mundo se den cuente de los graves daños que pueden inflingirse con la ofuscación y distorsión de la información críticas inmediatamente después de producirse una catástrofe.

Notas:
12. Cora Bagley Marrett: “The Accident at Three Mile Island and the Problem of Uncertainty, in The Three Mile Island Nuclear Accident: Lessons and Implications”, 1988, 146-156. New York: Annals of the New York Academy of Sciences.
13. Nelkin, Dorothy (1995): “Selling Science: How the Press Covers Science and Technology”. New York: W.H. Freeman and Company.
http://www.counterpunch.org/Disaster_Culture_by_Gregory_Button-2.jpg
14. Johnston, Barbara, ed., 2007, “Half-Lives & Half Truths: Confronting the Radioactive Legacies of the Cold War”. Santa Fe, NM: School for Advanced Research.

Gregory Button es profesor de la Universidad de Tennessee. Ha estudiado numerosos desastres a lo largo de las tres últimas décadas, incluidos los accidentes nucleares de Three Mile Island y Chernobyl. Su libro más reciente se titula “Disaster Culture: Knowledge and Uncertainty in the Wake of Human and Environmental Catastrophe (Left Coast Press).

Puede contactarse con él en: gregoryvbutton@mac.com
 

Enfrentamientos entre fuerzas militares leales y contrarias al régimen yemení se registran en este del país

Ali Abdulá Saleh
Efectivos de la Guardia Republicana yemení, fieles al presidente Ali Abdulá Saleh, y soldados que apoyan a los manifestantes se enfrentaron en el este del país, informaron hoy agencias.

El incidente tuvo lugar en la ciudad portuaria de Al Mukala, capital de la provincia Hadramut.

Según las autoridades locales, en los choques que se produjeron esta madrugada, resultó herido un coronel, cuya pertinencia a uno u otro de los bandos enfrentados todavía no ha trascendido.

El pasado lunes, el comandante del distrito noreste de Yemen, el general Ali Mohsen se negó a cumplir órdenes del presidente y anunció que se unía a los detractores del régimen.

Desde principios de febrero en Yemen no cesan las protestas antigubernamentales. Los manifestantes exigen la renuncia inmediata del presidente que gobierna el país desde 1978.

El 20 de marzo, Saleh disolvió el Gobierno en un intentó de calmar la situación, y dos días antes, declaró estado de excepción que prevé, en particular, la prohibición de portar armas.

Fuente: RIA Novosti
24 de Marzo de 2011
 
Descubren un agujero negro de más de cinco veces la masa del Sol
El Gran Telescopio Canarias obtiene los primeros espectros sobre el sistema binario XTE J1859+226 que confirman la presencia de un agujero negro.
 
 
 
Sólo se conocen unos 20 sistemas estelares binarios con agujero negro de una población estimada de unos 5.000 en la Vía Láctea

Lo intuían, pero hasta ahora no habían podido confirmarlo. Investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han descubierto la existencia de un agujero negro demás de 5,4 veces la masa del Sol en el sistema binario de rayos X XTE J1859+226. Las observaciones realizadas desde el Gran Telescopio Canarias (GTC), que ha logrado obtener los primeros espectros que se publican de este sistema binario, han sido determinantes en el hallazgo.

Las binarias de rayos X son sistemas estelares compuestos por un objeto compacto (que puede ser una estrella de neutrones o un agujero negro) y una estrella 'normal'. El objeto compacto arranca materia de la estrella y la incorpora lentamente a su propia masa a través de un disco que se forma en torno a él.A este proceso se le conoce con el nombre de acreción. Tan sólo se conocen unas 20 binarias con agujero negro de una población estimada de unas 5.000 en la Vía Láctea.

En concreto, XTE J1859+226 es una binaria de rayos X transitoria que se encuentra en la constelación de Vulpecula. Fue descubierta por el satélite RXTE durante una erupción registrada en 1999.

“Las binarias transitorias de rayos X se caracterizan por estar la mayor parte de su vida en un estado de quietud, entrando ocasionalmente en erupción, un momento en el que el ritmo de acreción de materia sobre el agujero negro se dispara”, explica el astrofísico del IAC Jesús Corral-Santana, que lidera el trabajo que publica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (MNRAS).

Tanto las estrellas de neutrones como los agujeros negros son los restos que deja una estrella masiva al morir. La mayor parte de las estrellas de neutrones conocidas tienen masas en torno a 1,4 veces la masa del Sol, aunque en unos pocos casos se han medido valores superiores de hasta dos veces la masa del Sol. Los astrónomos creen que a partir de unas tres masas solares las estrellas de neutrones no son estables y colapsan formando un agujero negro.

Para Corral-Santana, “medir la masa de los objetos compactos es determinante   para saber de qué tipo de objeto se trata. Si tiene más de tres veces la masa del Sol, sólo puede ser un agujero negro. Nosotros hallamos que XTE J1859+226 tiene un agujero negro de más de 5,4 veces la masa solar. Es la confirmación definitiva de la existencia de un agujero negro en este objeto”.

“Con este resultado añadimos una pieza más al estudio de la distribución de masas de agujeros negros. La forma de esta distribución tiene implicaciones muy importantes en nuestro conocimiento sobre la muerte de estrellas masivas, la formación de agujeros negros y la evolución de los sistemas binarios de rayos X”, añade el astrofísico del IAC.

Doce años de observación: medir lo visible y lo invisible

El equipo de astrofísicos del IAC no había perdido de vista el objeto desde que entró en erupción en 1999, cuando comenzaron a realizar campañas de observación para seguir su evolución. Los investigadores han combinado las mediciones fotométricasdel Isaac Newton Telescope (INT), el William Herschel Telescope (WHT) del año 2000 y las del Nordic Optical Telescope (NOT) de 2008, con los espectros realizados con el GTC en 2010, los primeros publicados de este objeto.

“Debido al bajo brillo del sistema observado, necesitábamos telescopios de 10 metros para poder obtener espectros. En este sentido, haber podido observar desde el GTC ha resultado determinante”, subraya Corral-Santana.

Las mediciones en el GTC se realizaron con el instrumento OSIRIS, que puede utilizarse como cámara o espectrógrafo en el rango visible . El espectrógrafo descompone la luz que emite una estrella en sus distintas frecuencias y permite detectar líneas correspondientes a los distintos elementos químicos presentes en su atmósfera. Estas líneas aportan información sobre las propiedades físicas de la estrella y su movimiento.

Las medidas fotométricas permitieron determinar el período orbital de la binaria (6.6 horas) mientras que los espectros proporcionaron, además, información sobre la velocidad de la estrella alrededor del agujero negro. La combinación de estos dos parámetros resultó imprescindible para calcular la masa del agujero negro.

El Gran Telescopio Canarias (GTC), ubicado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma), constituye el mayor telescopio óptico-infrarrojo del mundo, con un espejo de 10,4 metros de diámetro.

Fuente: MDZ Online

La coalición comenzó a bombardear los tanques de Kadafi

Por primera vez, las fuerzas aliadas atacan las tropas terrestres del régimen en los alrededores de ciudades rebeldes sitiadas.

jueves, 24 de marzo de 2011

La coalición comenzó a bombardear los tanques de Kadafi
Milicianos rebeldes corren para protegerse del fuego de mortero del régimen, cerca de Ajdabiya, donde hubo feroces combates. (Los Andes)

Agencia AFP

Encarnizados combates se libraban ayer en bastiones rebeldes de Libia, donde la coalición occidental afirma haber concentrado sus ataques en las defensas antiaéreas y -por primera vez- en las tropas terrestres de Muamar Kadafi.

Un Kadafi desafiante aseguró que Libia "se prepara para la batalla" en momentos en que sus fuerzas luchan contra los insurgentes en Ajdabiya, al sur del bastión rebelde de Bengasi, y en Misrata, la tercera ciudad de Libia a 214 kilómetros al este de Trípoli.

El ejército estadounidense sostiene que las fuerzas terrestres leales al número uno libio que amenacen las ciudades en poder de la insurgencia son blanco de ataques aéreos de la coalición.

"Estamos presionando a las fuerzas terrestres de Kadafi que amenazan las ciudades", afirmó el contraalmirante Gerard Hueber, jefe de gabinete de EEUU para la misión en Libia. Preguntado sobre si esto significa ataques aéreos sobre tropas en el terreno, contestó: "Sí".

Los habitantes que huyen de Ajdabiya describieron bombardeos y casas en llamas. Un hombre que conducía un coche declaró, a unos 15 kilómetros al norte de Ajdabiya, que él y su familia tenían demasiado miedo para quedarse en la ciudad. "Nos fuimos debido a los combates. Teníamos mucho miedo; no podíamos quedarnos", declaró el hombre que no quiso dar su nombre.

Hamed al Qabaili también huía de Ajdabiya porque la situación es "pésima". "Están lanzando misiles sobre las casas", contó.

Muftah al Sheij, que viajaba en el coche con Al Qabaili, también reconoce haberse ido porque "tenía miedo, queda muy poca gente. No hay electricidad ni gas".

Los rebeldes aseguran ser blanco de intensos ataques en su enclave de Misurata, sitiado por las fuerzas de Kadafi desde hace semanas. Un médico de allí dio cuenta de 17 muertos el martes por disparos de francotiradores y por bombardeos.

A primeras horas del miércoles, la CNN informó que la coalición llevó a cabo ataques aéreos por la noche cerca de Misurata. Las fuerzas de la coalición actúan amparadas por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU que autoriza "todos los medios necesarios" para proteger a los civiles que luchan para expulsar del poder a Kadafi, incluida la imposición de una zona de exclusión aérea.

En Berlín, Beverly Mock, portavoz de la coalición, dio cuenta de 97 operaciones en Libia en el transcurso de 24 horas, hasta la noche de ayer.

No se lanzaron misiles de crucero durante este período pero los ataques aéreos se concentraron en los tanques, las baterías antiaéreas "y los centros de comando", aseguró la portavoz.

Desde el comienzo de la operación el sábado, los buques estadounidenses y británicos habían lanzado 162 misiles de crucero Tomahawk, 112 de ellos el sábado.

Kadafi transmitió un mensaje desafiante a sus partidarios el martes por la noche en su complejo residencial de Trípoli, que fue objeto de una salva de misiles de la coalición. "Ganaremos esta batalla", dijo en imágenes difundidas por la televisión. Pese a las fanfarronadas de Kadafi, algunas fuentes estiman que el líder libio puede estar buscando una salida al conflicto.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton sostuvo que personas del entorno de Gadafi se han puesto en contacto con aliados libios para ver cómo "pueden salir de esto".

Ayer, la OTAN ofreció una armada de buques y submarinos para imponer un embargo de armas contra Kadafi, en momentos en que los occidentales intentan ponerse de acuerdo sobre quién dirigirá la campaña libia. Hay coordinación pero no un comando unificado, y la operación ha dividido a la Alianza (ver aparte).

Seis naciones acordaron contribuir con hasta 16 buques para prevenir que Gadafi introduzca armas en el Mediterráneo. Francia desea que la autoridad política siga en manos de un comité formado por los países que participan en la campaña internacional, incluidos Estados árabes.

Los precios del petróleo subían el miércoles al final de los intercambios europeos debido a la situación en Libia y en Oriente Medio. 

¿Quién conduce las operaciones de la OTAN?

Fuente: El Mundo

Los países miembros de la OTAN no han conseguido ponerse de acuerdo ayer sobre si la Alianza Atlántica tomará el mando de las operaciones militares en Libia, según ha dicho un diplomático de la organización.

"No hubo decisión sobre nada", decía este diplomático tras una nueva jornada de reuniones. Por sexto día consecutivo, los embajadores aliados se han reunido en Bruselas para tratar de cerrar una fórmula que satisfaga a todos los socios sobre la participación de la organización en los bombardeos sobre Libia.

Se esperaba que finalmente ayer tomase una decisión para servir de "apoyo" a la coalición, aunque fuese en segundo plano.

Según fuentes diplomáticas, el principal obstáculo para el acuerdo han sido las reservas turcas. Turquía dijo que no quiere que la OTAN tome responsabilidad de las operaciones ofensivas que podrían causar víctimas civiles o que esté a cargo de asegurar la zona de exclusión aérea -que contempla la resolución de Naciones Unidas- mientras los aliados bombardean las fuerzas libias.

El escenario parecía más favorable después de que Francia, Reino Unido y Estados Unidos pactasen este martes un rol "clave" pero no preponderante para la organización. "Las negociaciones continúan en un espíritu positivo", dijo horas antes la portavoz de la Alianza, Oana Lungesco.

EEUU, que por ahora dirige las operaciones, expresó en varias ocasiones su deseo de ceder el testigo a la OTAN. El secretario de Defensa, Robert Gates, dijo ayer mismo que podrían ceder el mando de la misión este mismo sábado. Su presidente, Barack Obama, se ha limitado a decir que el relevo será "pronto".

En los últimos días, el deseo de varios países de transferir cuanto antes el mando de las operaciones a la Alianza Atlántica se ha visto frenado entre otros por Francia, que prefiere mantener el liderazgo de las acciones fuera de la organización.

Hasta ahora, la OTAN sólo ha logrado, de momento, un acuerdo para vigilar las costas libias contra el tráfico de armas y mercenarios.

Se espera que el despliegue naval para este objetivo se complete en los próximos días, con seis barcos de la Alianza y 16 de Estados miembros, entre ellos una fragata y un submarino españoles. 

Según los británicos, "la aviación libia ya no existe"

AFP

La aviación libia "ya no existe como fuerza de combate" tras los bombardeos de la coalición, declaró ayer un alto oficial de la Fuerza Aérea Real (RAF) británica.

"De hecho, ya no existen como fuerza de combate", declaró a varios medios británicos el general de división Greg Bagwell durante una visita a la base aérea de Gioia del Colle, en el sur de Italia, desde donde operan una parte de los aviones de la RAF que participan en las operaciones en Libia.

"Su sistema de defensa antiaérea y sus redes de mando y de control están severemante dañados hasta el punto de que podemos operar sobre su espacio aéreo con impunidad", agregó. "No sé contra qué dispara, pero no nos puede alcanzar", aseguró el oficial, señalando que los aviones de la RAF no habían sufrido ningún daño.

Bagwell precisó también que las fuerzas de la coalición "atacan cada vez que amenazan o atacan a civiles o centros de población". 

Fuente: Los Andes Online

miércoles, 23 de marzo de 2011

Occidente bombardea, la Liga Árabe evade la responsabilidad

Asia Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La historia seguramente registrará la ironía de que la nueva doctrina bélica del presidente de EE.UU., Barack Obama, se perfiló a bordo de Air Force One en ruta al profundamente pacífico Brasil; luego en un mensaje a EE.UU. desde Brasilia (sí, la Operación Amanecer de la Odisea se lanzó desde los trópicos y no desde el Mediterráneo); y finalmente en un cuarto de operaciones establecido en la asoleada y sexy ciudad de Rio de Janeiro.
 
Estos son los parámetros:
  1. El Pentágono debe realizar una “operación limitada” sin la participación de tropas de tierra (hay que pensar en la actitud hacia Bosnia y Kosovo de Bill Clinton en los años noventa).
  2. EE.UU. forma parte de una “coalición” (de los dispuestos), pero no la dirige (hay que pensar en lo contrario a George W. Bush en Iraq).
  3. La operación es para “proteger civiles” y no tiene nada que ver con “cambio de régimen” (una vez más Clinton supera a Bush).
  4. Todo se basa en “sólida legitimidad internacional” conferida por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU, más explícita que la que autorizó a la OTAN a actuar en Kosovo (por no mencionar la resolución inexistente para que Bush bombardeara Iraq).
Sin embargo, inmediatamente después que los Tomahawk empezaran a volar, la Casa Blanca comenzó a encontrar problemas. La “operación limitada” –como el bombardeo de las defensas aéreas y las instalaciones militares de Muamar Gadafi– prácticamente puede haber terminado y los estadounidenses se mueren por que los alivien del esfuerzo. ¿Pero quién se queda a cargo? El general Carter Ham, jefe del Africom de EE.UU. y actual comandante del Amanecer de la Odisea, lo resumió bastante bien, cuando dijo: “Lo primero que tiene que pasar es que se identifique qué es esa organización”.

Vosotros combatís, nosotros observamos

No será la Liga Árabe, cuyo voto por una zona de exclusión aérea sobre Libia fue ampliamente alcahueteado por cada diplomático occidental como base para la resolución de las Naciones Unidas. Pero entonces, el secretario general de la Liga Árabe Amr Mussa dio marcha atrás, y dijo que el ataque había ido más allá del objetivo inicial, que era proteger, no matar civiles. Y finalmente el demagogo y oportunista, Mussa volvió a recibir órdenes de la Casa de Saud (que presionó fuertemente por la zona de exclusión aérea): dio otra media vuelta, y dijo que la resolución estaba bien.

Lo que nunca mencionan los medios corporativos occidentales es que entre los 22 miembros de la Liga Árabe fue Arabia Saudí –como líder de los seis miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC)– la que cabildeó obsesivamente por la aplicación de la zona de exclusión aérea (gracias a la visceral mala sangre entre el rey Adbullah y Gadafi (vea El “top 10” del “Amanecer de la Odisea” en Rebelión del 22 de marzo); y que sólo Qatar enviará efectivamente un máximo de cuatro de sus cazas Mirage (nadie sabe cuándo). Incluso a pesar de que Obama llamó personalmente a Jeque Khalifa, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) cambiaron de opinión sobre el envío de sus jets y ayudarán solo en asuntos “humanitarios”.

El jefe del GCC, Abdul Rahman bin Hamad al-Attiyah, insistió en Abu Dhabi en que Qatar y los EAU forman parte de la “coalición” –pero se negó a explicar cómo-. En cuanto al rey de Bahréin, Hamad al-Khalifa, prefirió explicar superficialmente que el minúsculo reino había frustrado un “complot externo” para debilitar su seguridad y estabilidad; también agradeció profusamente a las fuerzas de invasión saudíes que ahora le ayudan a reprimir todas las protestas pacíficas.

Los sorprendentes titubeos y la hipocresía del GCC y de la Liga Árabe son complicados por la hostilidad abierta de la Unión Africana (UA) hacia la “coalición”, expresada en un comunicado desde Nouakchott, Mauritania, llamando a “un fin inmediato de todos los ataques”. La UA sólo demanda que Gadafi asegure que “ayuda humanitaria” llegue a los que la necesitan.

Esto revienta el mito de que la “comunidad internacional” apoya el Amanecer de la Odisea. Las dictaduras árabes –que una vez más han aprobado un ataque a un país musulmán– temen a muerte la reacción de sus poblaciones si aumenta el “daño colateral”.

La blogosfera árabe está saturada de acusaciones de que la ONU y la Liga Árabe han aprobado una desvergonzada conspiración occidental para apoderarse del petróleo libio. Los países africanos se oponen en su mayoría. Las potencias emergentes clave –Brasil, India, Indonesia, Turquía– no participan. Los cuatro miembros del BRIC (Brasil, Rusia, India, China) se abstuvieron en la votación en la ONU.

China ha sido plenamente consciente de que tanto en África como en Suramérica –donde sus intereses comerciales rivalizan ahora con los de EE.UU.– el apoyo a la “coalición” es mínimo. Y Rusia ha ido un paso más lejos: según el primer ministro Vladimir Putin: “La resolución es defectuosa y deficiente… Lo permite todo. Se parece a llamados medievales a las cruzadas”. Es verdad, Rusia tiene contratos de armas con Libia de un tenor de 4.000 millones de dólares, y la mitad está pendiente. No es sorprendente que el supremo del Pentágono, Robert Gates, no haya podido convencer a Moscú para que apoye a la “coalición”.

Disputa encarnizada

Será que esta “coalición” tiene que ver en realidad sólo con la OTAN. ¿Será verdad?

Hay una disputa encarnizada dentro de la OTAN. Nadie sabe cómo interpretar esa resolución “que permite todo”. En Gran Bretaña, el Ministerio de Defensa jura que la eliminación de Gadafi no forma parte del mandato (reflejando la opinión de Gates, quien dijo que sería “imprudente”). Pero el gobierno de David Cameron piensa que todo tiene que ver con el cambio de régimen. Y así es en la práctica para el gobierno de Obama –véase que todos, desde el presidente Obama a la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, insisten en que “Gadafi debe irse”.

Francia –siguiendo el síndrome napoleónico del presidente Nicolas Sarkozy– no quiere entregar el comando a la OTAN. Otros miembros de la OTAN se quejan en voz alta de que los anglo-franceses más EE.UU., monopolizan todas las decisiones.

Turquía, extremadamente preocupada por las muertes de civiles, y sobre todo preocupada por preservar su actual excelente posición en el mundo musulmán, se opone firmemente a una intervención de la OTAN –y en su lugar aboga por una revisión de otras posibles estrategias e incluso por un inmediato alto el fuego occidental. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan dijo: “La intervención militar de la OTAN en Libia y en cualquier otro país sería totalmente contraproducente”.

En este contexto, es absurdo creer –como los proverbiales sospechosos de los think-tank– que una intervención de la OTAN siguiendo el modelo de Kosovo sería “exitosa”. En 1999, la OTAN bombardeó Yugoslavia durante 78 días, lanzó por lo menos 20.000 toneladas de bombas; y produjo miles de “daños colaterales” – todo en nombre de la “protección” humanitaria de los albanos en Kosovo. La masacre de Srebrenica, a propósito, tuvo lugar después de que la OTAN impuso una zona de exclusión aérea sobre Bosnia.

Liga de forajidos

El consorcio anglo-francés-estadounidense que dirige el Amanecer de la Odisea se ha dejado engañar por su propia propaganda –convencido ciegamente de la participación de la Liga Árabe- E incluso si la Liga Árabe participara totalmente, significaría que el Amanecer de la Odisea está apoyado por los mismos personajes de los que intenta librarse la gran revuelta árabe de 2011.

La posición de la Liga Árabe se basa en dos motivos muy tenebrosos. Uno es el rey Abdullah y la obsesión de la Casa de Saud de eliminar a Gadafi. El otro es la campaña de Mussa por convertirse en el próximo presidente de Egipto. Mussa recibe sus órdenes de la Casa de Saud mientras trata de seducir a Washington para que apoye su candidatura a la presidencia.

La resolución de la ONU no tiene nada que ver con alto el fuego. Los propios “rebeldes” ya han dicho que no aceptarán otra cosa que un cambio de régimen. La resolución apunta a un cambio de régimen –no importa lo que digan los militares británicos y estadounidenses-. Hay que contar con que caerán más misiles de crucero en el complejo de Gadafi en Bab al-Aziziya.

Si Gadafi resiste, las cosas se pondrán aún peor. Según el derecho internacional su régimen sigue siendo legítimo. Podría incluso invocar el derecho a combatir contra una insurrección armada que trata de derribar su régimen. En realidad tiene más derecho que las dictaduras de Yemen y Bahréin, que matan a tiros a los manifestantes desarmados.

La verdadera prueba para la nueva doctrina bélica de Obama –y sus acólitos europeos– será cómo lograr un cambio de régimen sin una guerra terrestre. Pero la historia podrá decidir que exactamente como en Georgia, Chipre, Nagorno-Karabakh, Kosovo o Nor/Sudcorea, podríamos estar en camino de despedirnos de la Libia unificada.

Pepe Escobar es autor de “Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) y “Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge”. Su último libro es “Obama does Globalistan” (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com.

Fuente: Rebelion.org
Bahrein y la guerra mundial
La guerra acecha a la revolución de Medio Oriente

Asia Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Históricamente, hay una fuerte correlación secuencial entre revolución y guerra entre Estados. La revisión radical del sistema socioeconómico o político de un país pocas veces permanece confinada a ese Estado y provoca frecuentemente una conflagración regional o internacional más amplia. Se debe a que la revolución es un fenómeno volcánico que no conoce fronteras artificiales. Las ideas no se pueden encarcelar como se pueden encarcelar los cuerpos, y la revolución es la idea más estimulante o perniciosa, depende del lado en el que uno se encuentre. 
 
La movilización de fuerzas contrarrevolucionarias para restaurar el statu quo de una sociedad que pasa por una revolución, o para “dar una lección” a otros revolucionarios en la región y más allá, para aplastar sus esfuerzos emuladores, es una táctica probada en el tiempo por los poderes conservadores que pueden perderlo todo si el fervor revolucionario se convierte en una bola de nieve. En tiempos tumultuosos, una muestra decisiva de fuerza y violencia preventiva es contemplada por los poderes contrarrevolucionarios como una necesidad para sofocar la propagación de la agitación y para asegurarse contra la marea creciente de su propio pueblo.

Es exactamente lo que ocurrió después de la Revolución Francesa, cuando las monarquías seriamente amenazadas de Gran Bretaña, España, Portugal, Holanda, Prusia y Austria actuaron colectivamente por cuenta del principio dinástico de gobierno y declararon la guerra a Francia en los años 1790. Ciertos aliados occidentales en la Primera Guerra Mundial se confabularon contra la Rusia revolucionaria de 1918 a 1923 con el fin de “estrangular el bolchevismo en la cuna” (Winston Churchill).

Los intentos clandestinos de derrocamiento y la larga guerra no declarada desencadenada por EE.UU. contra el régimen de Fidel Castro después de la Revolución Cubana de 1959 fueron actos clásicos de "defensa ofensiva" para hacer retroceder “el creciente fragor de voces comunistas en Asia y Latinoamérica” (John F Kennedy). La guerra impuesta por el entonces pro occidental Sadam Hussein de Iraq contra Irán revolucionario desde 1980 hasta 1988 cayó en el mismo modelo de intento de atrapar al genio y volver a encerrarlo en la botella.

En todos estos casos, las guerras que siguieron a las revoluciones sembraron el caos, la destrucción y la desestabilización a escalas regionales y meta-regionales. No tuvieron éxito en el derrocamiento de los regímenes revolucionarios contra los que se dirigían, pero exacerbaron espirales dañinas de divisiones y guerra interior dentro de sociedades que acababan de vivir la revolución. Las guerras contrarrevolucionarias, incluso aquellas en gran parte interiores como la Guerra Cristera de los años veinte en México, se internacionalizaron y tuvieron éxito entre sectores de la población en el sentido de crear un ansia de recuperar, o mantener, el pasado represivo pero ordenado. El caos inherente y la incertidumbre de las revoluciones se magnifican y se ponen al desnudo debido a guerras contrarrevolucionarias, allanando el camino a personajes dictatoriales al estilo de Napoleón para usurpar la autoridad.

El actual entorno estratégico en Medio Oriente se parece a los panoramas mencionados del pasado. Arabia Saudí, el bastión más acérrimo del conservadurismo monárquico y religioso en la región, acaba de dar los primeros pasos militares que auguran una guerra más intensa entre Estados por medio de testaferros. Al enviar pelotones fuertemente armados de más de 2.000 soldados, 800 de ellos de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), a Bahréin para apuntalar a la dinastía al-Khalifa asediada por las protestas, Riad ha despertado inmediatamente un nido de avispas. Irán, el autoproclamado guardián mundial de los intereses chiíes, condenó de inmediato la acción saudí como “inaceptable” porque el levantamiento de los chiíes de Bahréin a favor del gobierno de la mayoría contra el régimen suní Khalifa se vio como una conveniencia estratégica en Teherán.

El recurso abierto de Arabia Saudí de enviar sus fuerzas armadas para impedir una revolución en Bahréin tiene lugar después de semanas de suministro tácito de armas a lo largo del puente y el viaducto Rey Fahd que conecta los dos países. La monarquía saudí y sus hermanos reales que dirigen los gobiernos del Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) querían ver primero si las reacciones autoritarias normales de recompensa y castigo de los Khalifa de Bahréin daban resultado y calmaban la agitación. Pero la fiebre y la inspiración revolucionaria de Túnez, Egipto, Libia, Yemen y Jordania es tan infecciosa que la mayoría chií marginada de Bahréin continuó acudiendo a la plaza Perla en Manama a pesar de la represión.

Para el GCC, de un modo muy parecido a la paranoica alianza europeo que libró la guerra contra Francia en los años 1790, la intervención militar directa de las tropas saudíes y de los EAU es el no va más para detener el derrumbe del viejo orden en una base continental. Ya que Bahréin bajo los Khalifa tiene una política parecida al apartheid con dimensiones totalitarias de la era soviética, la entrada militar precipitada del GCC en Bahréin tiene matices de las brutales invasiones contrarrevolucionarias de Hungría (1956) y Checoslovaquia (1968) llevadas a cabo por la URSS. Los antiguos regímenes fueron reforzados y salvados por medio de tanques y botas soviéticas patrullando las calles de Budapest y Praga.

Sin embargo, el factor Irán impone límites a esta comparación. Mientras Teherán se indigne y sea capaz de montar una reacción “contra-contrarrevolucionaria”, no hay garantías de que los transportes blindados de personal y la artillería pesada de los saudíes y de los EAU terminen por proteger a los Khalifa aplastando la marea pro democracia de Bahréin. Las ironías se agravan en este caso porque el propio Irán ha dejado atrás hace tiempo su pasado revolucionario y utiliza todos los medios para aplastar a sus propios activistas por la democracia.

Un contragolpe iraní al GCC en Bahréin por medio de combatientes por encargo o mediante la incitación a la rebelión chií en la provincia oriental rica en petróleo de Arabia Saudí, de mayoría chií, amenaza con escalar a una gran guerra entre Estados en Medio Oriente, de un tipo que no se ve desde la guerra de Yom Kippur de 1973.

En medio de una guerra hecha y derecha, las revoluciones transnacionales se vuelven secundarias y los poderes del statu quo pueden desviar la atención de la gente mediante llamados a un nacionalismo estrecho o al sectarismo. Si hay un actor que puede desembrollar el tejido ponzoñoso que podría convertir Bahréin en otra Nicaragua (adonde EE.UU. envió "contras" entrenados y armados para derribar el régimen sandinista de izquierda en los años ochenta), y convertir Medio Oriente en general en centro de una guerra mundial, es EE.UU.

Bahréin es la base de la Quinta Flota de la Armada de EE.UU. y un eslabón vital en el Comando Central de los militares de EE.UU. El gobierno de Barack Obama debería hacer entrar en razón a los saudíes y al GCC para que se retiren de Bahréin antes de que se convierta en una mortífera zona de guerra como Libia. Técnicamente, las tropas del GCC han cruzado hacia Bahréin por invitación del emir gobernante, Shaikha Salman al-Khalifa. Pero, ante los ojos de la mayoría chií discriminada de Bahréin, las fuerzas suníes extranjeras que entran a su país en nombre del restablecimiento de la “estabilidad” son invasores que se proponen inclinar la balanza contra las corrientes democratizadoras.

Washington no puede ser miope y aprobar la intrusión dirigida por los saudíes, porque la historia muestra cuán horribles son las consecuencias de las guerras contrarrevolucionarias. Demasiado a menudo, el predicamento del gobierno de Barack Obama desde que estalló el espíritu pro democracia en Medio Oriente se ha presentado como una elección entre valores e intereses estratégicos. La crisis en Bahréin cuestiona esa interpretación dualista, porque la salida de los odiados Khalifa en ese país por medios endógenos pacíficos, como en Túnez y Egipto, es más provechosa para Washington desde el punto de vista estratégico que el inicio de una guerra caliente entre Arabia Saudí e Irán cuyas llamas podrían abrasar toda la región.

La verdadera alternativa es entre los intereses miopes (definidos por la incapacidad de Washington de distanciarse de influencias como la monarquía saudí e Israel, que en ambos casos influencian fuertemente su política) e intereses clarividentes que eviten infiernos catastróficos. Obama no tiene que ser un revolucionario para imponer disciplina a Riad. Sólo requiere un poco de sentido común y una apreciación más profunda de las desastrosas ramificaciones históricas de permitir que las guerras contrarrevolucionarias se conviertan en metástasis.

Sreeram Chaulia es vicedecano de la Escuela Jindal de Asuntos Internacionales en Sonipat, India y autor del libro que será publicado próximamente International Organizations and Civilian Protection: Power, Ideas and Humanitarian Aid in Conflict Zones (IB Tauris).

Fuente: Rebelion.org

La industria bélica de Rusia tambalea entre el crecimiento y la recesión

Serguei Borísov, RIA Novosti
Nerpa
A pesar de la crisis financiera de 2008 y 2009, Rusia sigue incrementando exportaciones de armamento.

En 2009, Rusia vendió armas por 7,4 mil millones de dólares, en 2010, por US$8,6 mil millones, y en 2011 se calcula que las ventas ascenderán a US$9,5 mil millones, informó Anatoli Isaikin, director de la exportadora estatal de armas rusa, Rosoboronexport. Además, a principios de 2011 la cartera de pedidos de exportación llegó a unos 38,5 mil millones de dólares.

¿Puede el sector industrial militar ruso cumplir todos esos pedidos? Según los analistas, mientras que Rusia empezó a recuperarse de la crisis financiera global, se observa que la industria de defensa del país cae en recesión.

Alexandr Jramchigin, experto del Instituto de Análisis Político y Militar, considera que además de la influencia negativa de la crisis, la industria rusa de defensa se encuentra en una situación aún más grave, al perder la capacidad de dotar a las Fuerzas Armadas rusas con la cantidad necesaria del armamento moderno.

Las empresas del sector militar-industrial de Rusia siguen fabricando modelos obsoletos de armas, la mayoría de los cuales fueron diseñados en la época soviética.

La causa de esta decadencia es simple. Se trata de una escasez de recursos financieros en todos los ámbitos.

Según los datos del Centro de investigación de Rusia y los países de Europa del Este en la Universidad de Birmingham, Reino Unido, durante los últimos años, Moscú recortó el presupuesto militar en 5 ó 10 veces. Hoy en día, pasados 20 años tras el colapso de la URSS, el sector ruso de defensa tan sólo recibe un 40% del presupuesto que tenía en su disposición en 1991.

Por consiguiente, se redujo el número de empleados en el sector de defensa, de 5,5 millones a 1,5 millones de personas. Más de la mitad de trabajadores ya llegaron a la edad de jubilación.

La capacidad de producción de la industria de defensa rusa se redujo drásticamente en los últimos años, aunque el programa de rearme de las Fuerzas Armadas de Rusia sigue llevándose a cabo a plena escala y la demanda de armamento y material bélico de fabricación rusa aumentó en el extranjero.

Así las cosas, el ritmo de envejecimiento de armas que están en los arsenales del Ejército ruso supera los volúmenes de suministros del armamento moderno. Según informó a RIA Novosti una fuente del Ministerio ruso de Defensa, si antes un 65% del armamento total que tienen en su dotación las Fuerzas Armadas de Rusia fue obsoleto, hoy por hoy, este indicador ya asciende a un 70%.

Entretanto, este indicador no debe superar un 40% para que la capacidad combativa de un Ejército pueda considerarse suficiente.
 
La solución del problema es evidente. Es necesario modernizar la industria de defensa rusa en breve. Pero ¿dónde se puede encontrar recursos necesarios?

El Ministerio ruso de Defensa prevé recibir unos 19 billones de rublos (US$613.000 millones) en el marco del Programa federal de desarrollo de armamentos y material para 2011-2020.

Según el primer vicepresidente de la Academia de Problemas Geopolíticos, Konstantín Sivkov, es un monto mínimo necesario para mantener la capacidad de las Fuerzas Armadas rusas de realizar al menos un número limitado de misiones para garantizar la seguridad del país.

¿Podrán las empresas del sector militar-industrial destinar el dinero recibido del Ministerio de Defensa y compradores extranjeros tanto para la fabricación del armamento como para modernización de la producción?
 
La situación actual en el sector de defensa afecta, ante todo, la calidad de la producción. El Ejército ruso aún se niega a comprar varios modelos de armamento.

Por ejemplo, en su discurso durante la inauguración del foro “Ejército y Sociedad” en abril de 2010, el primer viceministro de Defensa de Rusia, Vladímir Popovkin, anunció que el Ministerio de Defensa se niega a firmar contratos para el suministro de armamento y material bélico que no cumplen los requisitos modernos y citó como ejemplo vehículos de combate de infantería BMP-3, vehículos blindados BTR-80 y armas de tiro de corto alcance.

A finales del pasado febrero, Vladímir Popovkin anunció detalles. Según informa RIA Novosti, Moscú planea comprar a Francia dos portahelicópteros tipo Mistral y una partida de equipo moderno para la Infantería, a Italia, dos vehículos de combate de infantería Freccia y dos vehículos blindados pesados Centauro para entrenamientos.

Además, el Ministerio de Defnsa ruso baraja la posibilidad de crear en Rusia una empresa conjunta con la italiana Iveco para la fabricación de vehículos blindados y una fábrica conjunta ruso-israelí de aviones no tripulados.

Al mismo tiempo, Rusia descarta la posibilidad de reemplazar todo el armamento y material bélico obsoleto con los de fabricación extranjera. La adquisición de varios modelos en otros países es necesario para superar el retraso tecnológico que sufrió la industria nacional de Defensa tras el colapso de la URSS en 1991.

Esto requiere enormes recursos financieros. Tan sólo el costo de la adquisición de los buques de desembarco anfibio tipo Mistral superará los 1,5 mil millones de euros. Según Sivkov, los recursos destinados serían suficientes para inciciar el proceso de rearme y restauración de la industria de defensa rusa.

Crece el número de quejas al sector de defensa ruso respecto al armamento y material bélico exportado. Rusia prevé cumplir el contrato para la modernización del portaaviones “Almirante Gorshkov” para la Marina de Guerra de la India, uno de los principales compradores de armas rusas, con un retraso de casi 4 años.

Además, el coste de esta modernización es varias centenas de millones de dólares más de la cantidad acordada inicialmente.

El traspaso del submarino nuclear de tercera generación Nerpa en arriendo financiero a India, previsto originalmente para 2009, también se aplazó. El proyecto de crear una empresa ruso-india para el desarrollo y fabricación del avión polivalente de transporte MTA no ha empezado a realizarse todavía.

Argelia devolvió a Rusia 15 cazas MiG-29SMT, suministrados en 2006 y 2007, debido a la baja calidad de varias piezas.

Hoy en día, Rusia es el segundo exportador mundial de armamento y material bélico, por detrás de EEUU, y suministra su producción a 62 países. Pero si EEUU exporta armas por unos 30 mil millones de dólares anualmente, Rusia tan sólo logró aumentar sus ventas a US$8,6 mil millones en 2010.

Es difícil pronosticar qué espera a Rusia en el futuro si la situación en sector de defensa no mejora. Según expertos, es poco probable que Rusia mantenga sus posiciones en el mercado mundial de armas.

Se reducen los suministros de armamento y material bélico a la India y China que siguen desarrollando la fabricación propia. Y hoy por hoy, China y la India son el destino de hasta el 60% de las exportaciones rusas de armamento.

Además, Rusia exporta, en su mayoría, modelos y piezas obsoletos prestando poca atención a la necesidad de su modernización.

Más aun, la ventaja competitiva de Rusia que proporcionaba unos precios más bajos con el tiempo se fue diluyendo, hasta el punto de que hoy en día la producción de origen ruso se puede considerar equiparada en lo que a su precios se refiere con los aparatos de fabricación estadounidense de la generación análoga y de características técnicas parecidas.

Fuente: RIA Novosti

El bombardeo aliado arrecia pero Kadafi dice que vencerá

Las fuerzas de la OTAN ya dispararon más de 160 misiles. En el terreno, los leales aún batallan con los rebeldes en varias ciudades. El líder libio arengó a una multitud en Trípoli.

miércoles, 23 de marzo de 2011

El bombardeo aliado arrecia pero Kadafi dice que vencerá
Dos misiles cayeron sobre un depósito de armas en Trípoli. La OTAN calcula que la capacidad aérea del régimen ya fue reducida al 50%. (AP)

Fuentes CC, AP y AFP

Las fuerzas de la Coalición lanzaron ayer otros 20 misiles Tomahawk contra posiciones de la Fuerza Aérea libia. Pese a esto, militares leales a Muammar Kadafi siguen atacando a los rebeldes en varias ciudades del oeste del país.

Ante los bombardeos, el líder libio convocó a una multitud en Trípoli y habló durante algunos minutos. En el mensaje, transmitido por la televisión oficial, dijo que resistirá. "Finalmente nosotros venceremos", afirmó.

Durante la jornada, fuentes afines a los rebeldes libios habían sembrado dudas sobre la situación del coronel Kadafi. Desde de su palacio en Trípoli, el líder reiteró que "los norteamericanos y los europeos son los nuevos nazis". Y concluyó: "Yo estoy aquí, yo estoy aquí. Finalmente nosotros venceremos".

Hasta el momento, son más 160 los misiles lanzados de buques y submarinos de Estados Unidos y Gran Bretaña, según fuentes del Pentágono, que como es habitual no mencionaron cuántas víctimas causaron. De acuerdo a fuentes libias, son decenas los muertos civiles por estos ataques.

Las fuerzas de Kadafi bombardearon ayer la ciudad occidental de Yefren, destruyendo varias viviendas y mezquitas y también intentaron entrar en Zintan, a unos 160 kilómetros al este de Trípoli, utilizando artillería pesada.

El Movimiento Joven Libio señaló que un leal a Kadafi capturado en Zintan confesó que recibe 600 dinares libios (unos 490 dólares) por cada cadáver que llevara a Trípoli.

Habitantes de Misurata dijeron que esa ciudad también está siendo atacada por las fuerzas del régimen y se quejaron de que las comunicaciones han sido bloqueadas y que desde hace una semana no hay agua en la ciudad.

La televisión Al Arabiya habló de al menos 40 muertos en los combates, en base a una fuente del Consejo de Nacional de Transición en la ciudad de Bengasi. También en la ciudad de Aydabiya se registraron nuevos combates.

Un médico en Misurata indicó que los enfrentamientos de los dos últimos días han dejado cientos de heridos y que los recursos médicos para atenderlos se están acabando. Además, el Programa Mundial de la ONU advirtió ayer que los precios de los alimentos básicos se multiplicaron por dos, mientras el 95 por ciento de las tiendas de Zawiya, Misurata y Sirte siguen cerradas.

Las fuerzas internacionales que operan en Libia están barajando las opciones de responder a la negativa de Kadafi de retirarse de ciudades clave como Misurata, Zawiya y Aydabiya, donde se está atacando a civiles.

En cuanto al accionar de las fuerzas internacionales, se están centrando en la aviación libia. Sus misiles lograron derribar ayer un avión militar libio con varios soldados a bordo. El ataque ocurrió en el espacio aéreo libio a unos 60 kilómetros al este de Bengasi.

La aviación internacional destruyó también posiciones de radar cerca de Bengasi, en el este, y golpearon dos bases navales próximas a la capital, Trípoli, donde se oyeron intensos disparos de las baterías antiaéreas.

Un corresponsal de Al Yazira reportó dos fuertes explosiones y dijo que, al parecer, se declararon dos incendios en el puerto de la ciudad. Varios testigos aseguraron que la operación aérea sobre Trípoli no ha afectado la vida en la capital. La gente sigue con su rutinaria diaria, los comercios están abiertos todos el día y el tráfico es normal.

El vocero del Ejército británico, John Lorimer, señaló ayer que aviones de Estados Unidos, Francia, Dinamarca, Italia y Reino Unido se unieron por primera vez a los aviones de combate españoles en las últimas operaciones que tienen lugar bajo comando estadounidense.

Tres días después del inicio de la operación, la alianza perdió su primer avión de combate: un F-15E Strike Eagle estadounidense se accidentó por un problema técnico, según datos provisionales aportados por el comando estadounidense para África (Africom). Los dos pilotos pudieron salvar sus vidas y se encuentran en un lugar seguro, con heridas leves.

A todo esto, Francia pidió ayer la creación de un gremio político a nivel de ministros de Exteriores que coordine los ataques aéreos en Libia, al tiempo que descartó el envío de tropas terrestres. 

Atentado contra la ONU en Túnez

Télam

Las Naciones Unidas ordenaron ayer el retiro de los efectivos de todos sus organismos que están trabajando en los campos de desplazados de la frontera tunecino-libia, incluidos los argentinos de Cascos Blancos, por un atentado suicida que se produjo a distancia de este lugar.

Si bien Cascos Blancos es una organización que depende de la Cancillería argentina, en esta ocasión está trabajando en conjunto con la agencia para refugiados de la ONU (Acnur), por lo que sus efectivos estuvieron incluidos en las generales de la normativa internacional.

Si bien la salida de los campos fue tranquila, existía incertidumbre sobre la razón de la misma, ya que aún quedaban tres horas de luz natural para trabajar en el lugar y nadie atinaba a brindar una explicación a tal decisión.

El representante de Argentina en Ginebra ante el Acnur, Paulo Cavaleri, explicó: "Me informaron oficialmente que un suicida se inmoló contra un objetivo de la ONU, y si bien el hecho fue a una distancia considerable, la normativa del organismo internacional indica que por seguridad hay que evacuar a todos sus efectivos que estén trabajando sobre terreno", precisó Cavaleri.

Aunque nadie lo confirmó, se estima que la evacuación es momentánea y que mañana se podrán retomar las tareas.

Hasta entonces, las 15.15 horas (11.15 de Argentina), el trabajo de los miembros de Cascos Blancos había sido intenso en ambos campos y sin inconveniente alguno, salvo el sonido por momentos intenso de disparos de cañones antiaéreos y de ráfagas de ametralladoras que se escuchaba en Taawon, pegado a la frontera. 

Libia: Holanda se suma a la ofensiva contra Kadafi

En cuanto a la contribución española a la misión bélica, esta incluye cerca de 200 efectivos militares, cuatro cazabombarderos F-18 y un avión de reabastecimiento en vuelo (un Boeing 707), que ya realizaron sus primeros patrullajes en los cielos de Trípoli.


Holanda decidió la pasada noche sumarse a la operación internacional contra el gobierno de Libia, tras un largo y complejo debate parlamentario. En tanto, un avión de vigilancia marítima puesto por España se sumó a la operación militar en ese país.

El gabinete de coalición conservador decidió que Holanda tome parte en la acción naval de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el país norafricano, informan hoy medios holandeses, según reportó la agencia alemana DPA.

El país despachará a las costas de Libia seis aviones de combate F-16, el dragaminas "Hr.Ms.Haarlem" y un avión cisterna que permite repostar combustible en vuelo a los aparatos de combate, informó el diario "Algemeen Dagblad".

En la misión holandesa toman parte cerca de 200 efectivos militares.

Por otra parte, la aeronave C-235, que participará en el dispositivo de la OTAN para hacer cumplir el embargo de armas a Libia, despegará hoy desde la base madrileña de Getafe, confirmó el Ministerio de Defensa, según despacho de la agencia Prensa Latina.

Este aparato se incorpora al resto de los medios aéreos y navales desplegados por el gobierno español.

La contribución de la nación europea a la misión bélica incluye cuatro cazabombarderos F-18 y un avión de reabastecimiento en vuelo (un Boeing 707), que ya realizaron sus primeros patrullajes en los cielos de Trípoli.

En las últimas horas partieron también hacia el Mediterráneo el submarino Tramontana y la fragata F-100 Méndez Núñez.

Los detalles de este despliegue militar, que implica la participación de casi 500 efectivos -unos 150 pertenecen al Ejército del Aire y el resto a la Armada-, fueron acordados el sábado pasado en una reunión presidida por la ministra de Defensa, Carmen Chacón.

El aporte se corresponde, además, con el compromiso asumido ese mismo día en París por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, durante un encuentro de líderes europeos y árabes.

En la cita de la capital francesa se definieron las acciones para establecer una zona de exclusión aérea sobre Libia, medida avalada la semana última por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Según estimaciones oficiales, el costo de la participación española en esta operación internacional rondará los 25 millones de euros.

Esos cálculos prevén 10 millones de euros para 30 días de permanencia de las aeronaves, y un desembolso de unos cinco millones mensuales (durante tres meses) para los medios navales involucrados en el embargo marítimo.

En un acto de mero trámite, Rodríguez Zapatero compareció ayer ante el Congreso de los Diputados para solicitar el aval de ese cuerpo.

El gobernante acudió a la cámara baja cuatro días después de comprometer su apoyo al uso de la fuerza contra la nación norafricana, bajo el paraguas de la ONU.

Durante la sesión parlamentaria, que por mayoría ratificó el pedido, el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, lamentó que Rodríguez Zapatero devaluara la postura con la que asumió el poder en 2004, al pasar del rechazo a la guerra en Iraq a secundar esta cruzada. 
 
Fuente: Los Andes Online

Buque polar ruso concluye su misión en la Antártida y llega a Argentina

Buque polar ruso concluye su misión en la Antártida y llega a ArgentinaBuque polar ruso concluye su misión en la Antártida y llega a Argentina

El buque polar ruso Vasili Golovnin de la Naviera del Lejano Oriente llegó este miércoles al puerto argentino de Ushuaia tras cumplir la misión de abastecimiento de las bases polares del país latinoamericano, informó hoy portavoz de esta Naviera, Tatiana Kulikova.

“Durante su misión de 76 días en las Antárticas, Vasili Golovnin abasteció con equipos, víveres y combustible así como transportó a científicos a las bases polares argentinas Orcadas, Petrel, Marambio, Esperanza, San Martín, Jubany y Belgrano II. Además, retiró de las bases unas 500 toneladas de basura ya que está prohibido dejar residuos de cualquier tipo en la Antártida”, comentó.

Como no es posible anclar directamente al lado de la mayoría de las bases argentinas en el Polo Sur, el helicóptero Ka-32 efectuó la descarga del buque.

“En el marco de sus misiones en la Antártida Vasili Golovnin abasteció las bases polares con alrededor de 5.000 toneladas de carga vital, 899 toneladas de combustible y retiró 944,4 toneladas de desechos. Además transportó de la Antártida a Ushuaia un grupo de investigadores que finalizaron su expedición en el Polo Sur”, dijo Kulikova.

El buque, fletado por la empresa argentina Seven Seas, partió de Buenos Aires rumbo a la Antártida el pasado 18 de enero con 60 científicos y más de 4.000 toneladas de carga vital, combustible y equipos a bordo. Concluyó la misión el pasado 20 de marzo.

El buque es fletado por Argentina cuatro años seguidos. El Gobierno argentino agradeció a la tripulación de Vasily Golovnin por realizar expediciones al Polo Sur.

Fuente: RIA Novosti

martes, 22 de marzo de 2011

Lula condena los ataques a Libia y se siguen sumando voces contra la intervención

El expresidente de Brasil instó a seguir una vía diplomática que no implique invadir el país. Rusia y China hoy exigieron un alto el fuego inmediato.

martes, 22 de marzo de 2011
 

Lula condena los ataques a Libia y se siguen sumando voces contra la intervención
Una mujer libia pide el fin de la intervención 
militar internacional en su país. AP
El ex presidente de Brasil Luiz Lula da Silva condenó el ataque militar de Estados Unidos y sus aliados europeos contra Libia y reclamó al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, viajar a Trípoli para intentar un diálogo entre las partes en el conflicto interno que atraviesa el país.

"Estas invasiones sólo ocurren porque la ONU está debilitada. Si la ONU tuviera una representación del siglo XXI y no del siglo XX, en lugar de mandar un avión a bombardear, hubieran enviado al secretario general para conversar", afirmó Lula en declaraciones publicadas por los medios locales y citadas por la agencia Ansa.

El ex mandatario se refirió al conflicto libio al ser homenajeado por la comunidad árabe en San Pablo, y en referencia a la aspiración brasileña de ingresar como miembro permanente al Consejo de Seguridad de la ONU, donde los países con derecho a veto son Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña y Francia.

Lula elogió la abstención de Brasil en la votación sobre el ataque a Libia dentro del Consejo de Seguridad de la ONU junto con Rusia, India, China y Alemania.

El ex presidente, que dejó el cargo a su apadrinada política Dilma Rousseff el 1 de enero pasado con popularidad record del 87 por ciento, fue noticia en Brasil durante la visita de Barack Obama, ya que rechazó participar del almuerzo oficial en honor al visitante.

La voz del ex mandatario se sumó al reclamo que realizó ayer el gobierno de Rousseff por un cese del fuego en Libia "en el más breve plazo posible", el mismo día en el que dejó el país tras una visita oficial el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien dio luz verde al ataque desde Brasilia.

"Al lamentar la pérdida de vidas causadas por el conflicto en el país, el gobierno brasileño manifiesta la expectativa de que sea implementado un cese del fuego efectivo en el más breve plazo posible, capaz de garantizar a la población civil y crear condiciones para llevar la crisis al diálogo", expresó un comunicado de la Cancillería de Brasil.

Rusia y China exigen alto el fuego

En tanto, Rusia y China reiteraron hoy el pedido de un alto el fuego inmediato en Libia y el inicio de negociaciones políticas.

"Pedimos que se haga lo necesario para que cese la violencia. Estamos seguros que el mejor camino para garantizar la seguridad de la población civil es un alto el fuego inmediato y el inicio del diálogo", declaró el ministro ruso de Defensa, Anatoli Serdiukov.

China reiteró su oposición a la intervención y lamentó las víctimas civiles causadas por el bombardeo lanzado por la coalición internacional. "El objetivo de la resolución de la ONU consiste en proteger a la población civil, pero las acciones militares de algunos países provocaron víctimas", deploró la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Jiang Yu, en una conferencia de prensa.

"China se opone al uso de la fuerza que podría causar perjuicios entre las víctimas civiles y una crisis humanitaria en Libia", prosiguió Jiang. 

Fuente: Los Andes Online
Obama decide aplicar en Libia el modelo utilizado en Serbia
Dividir el país y robar el petróleo

Information Clearing House

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


La administración Obama nunca habría lanzado una guerra contra Libia si no tuviera ya preparado un títere dispuesto a asumir el poder tan pronto como terminen los combates. Ese títere parecer ser Mustafa Abdul Jalil, el ex ministro de justicia de Gadafi. Jalil es actualmente el dirigente de la oposición del Consejo Transitorio Nacional Libio, que controla a los insurgentes de Al Bayda. No se trata de ningún movimiento de base que propugne los preceptos fundamentales del gobierno democrático. Es toda una trápala de rebeldes armados por el ejército egipcio (con la aprobación estadounidense) para derrocar al régimen de Gadafi. Jalil ha cosechado el apoyo de la llamada “comunidad internacional” a pesar del hecho de que esa misma comunidad ha ignorado olímpicamente a los pacíficos manifestantes en Bahrein, Yemen y Arabia Saudí. Otro ejemplo más del apoyo selectivo que Naciones Unidas presta a determinados movimientos a favor de la democracia. 
 Les ofrezco aquí un retazo de una entrevista con el Sr. Jalil que apareció en The Daily Beast:

Pregunta: Si Vd. llega a ganar, ¿qué visión tiene de la nueva Libia?

Mustafa Abdul Jalil:
    “Estamos luchando por una nueva Libia democrática y civil, dirigida por un gobierno democrático y civil que se centre en el desarrollo económico, en la construcción de la sociedad civil e instituciones civiles y un sistema multipartidista. Una Libia que respete todos los acuerdos internacionales, que se lleve bien con sus vecinos, que luche contra el terrorismo, que respete todas las religiones y etnias… Buscaremos una transición suave y pacífica, redactando una nueva constitución que lleve al país a unas elecciones parlamentarias y legislativas libres y justas, así como a elecciones presidenciales… Habrá una conferencia pacífica de gobierno de acuerdo con las elecciones, bajo la observación de las organizaciones internacionales.”
Ahí lo tienen, otro “demócrata” comprometido, otro como Karzai, Abbas, Calderón, Uribe, Siniora, etc. Era previsible que Jalil repitiera como un loro todas las palabras de moda que tan familiares resultan en determinadas relaciones públicas: sociedad civil, constitución, transición pacífica, elecciones parlamentarias, democracia, democracia, democracia y, oh, ¿he mencionado la palabra democracia? La idea de que esta farsa patrocinada por EEUU es una especie de erupción espontánea de las masas en búsqueda de libertad es de risa. Aquí va ahora un resumen de un artículo de Reuters que revela la verdad existente tras la propaganda:
    “El ejército egipcio ha empezado a enviar armas a los rebeldes libios, con conocimiento de Washington, a través de la frontera, informaba el viernes The Wall Street Journal. Citando a funcionarios rebeldes libios y estadounidenses, el periódico decía que los envíos constaban en su mayoría de armas pequeñas, como rifles de asalto y munición. Parecía ser el primer caso en que un gobierno exterior arma a los combatientes rebeldes, decía el periódico…
EEUU es el principal aliado y proveedor de ayuda militar a Egipto…
    “Los estadounidenses han dado luz verde a Egipto para que ayude a los rebeldes. No quieren implicarse a un nivel directo, pero los egipcios no lo harían si no tuvieran luz verde.” (“Egypt arming Libya rebels, Wall Street Journal reports”, Reuters).
Esto puede explicar por qué Hillary decidió reunirse precisamente la pasada semana con los dirigentes de la nueva junta de Egipto. Es probable que quisiera asegurarse de que las operaciones patrocinadas por EEUU iban viento en popa ahí al lado, en Libia. En cualquier caso, está claro que la administración Obama está utilizando su influencia en El Cairo para enviar armas de contrabando a los rebeldes en Bengasi.

Así pues, ¿cuál es aquí el final? ¿Piensa realmente Obama que puede deponer a Gadafi con esa chusma armada de descontentos o se guarda algún as en la manga?

La respuesta a estas preguntas podemos encontrarla en un artículo publicado en Businessweek titulado “Libya’s Eastern Rebels, Long-Time Gaddafi Foes, Driving Revolt” [Los rebeldes del este de Libia, enemigos de Gadafi desde hace tiempo, dirigen la revuelta”. Aquí va un resumen:
    “Décadas de abandono y discriminación económica contra los libios de la provincia oriental de Cirenaica han proporcionado la leña que atizó el fuego para la revuelta contra el líder Muamar Gadafi… La rebelión empezó en Cirenaica, una región dotada de petróleo…
    Con cientos de kilómetros de desierto separando las principales ciudades de las tres regiones de Libia: Cirenaica, Tripolitania y Fezzan, en el Sahara, al suroeste del país, las regiones tienen pocos vínculos las unas con las otras…”
    “Libia como país es un concepto relativamente nuevo”, dijo Elliot Abrams, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores en Washington y ex asesor adjunto de seguridad nacional del Presidente George W. Bush. “El período de Libia como nación moderna empieza realmente tras la II Guerra Mundial.”
La mayor parte de las probadas reservas de gas y petróleo se encuentran en Cirenaica, una de las tres provincias que la potencia colonial del siglo XX, Italia, unió, constituyendo el precedente de la moderna Libia. El petróleo y el gas suponen el 97% de los ingresos de las exportaciones libias, la cuarta parte de la producción económica del país y el 90% de los ingresos del gobierno, según el Fondo Monetario Internacional.
    “Los importantes ingresos provenientes del sector energético junto con una población escasa dan a Libia uno de los PIB per capita más altos de África, pero muy poco de esos ingresos benefician a los sectores más desfavorecidos de la sociedad”, escribió la CIA en un documento público en que analizaba la economía de Libia.
    “Con 105.000 millones de dólares de reservas en el tesoro nacional y una población de 6,5 millones, Libia tiene suficientes fondos como para llevar a cabo la transición del régimen de Gadafi y suavizar cualquier tensión regional que pueda producirse como consecuencia de cuatro décadas de inversiones favoreciendo la región de Trípoli”, dijo Abrams en una entrevista.
    “Si tuviera un nuevo gobierno, podría actualmente adoptar un plan de desarrollo que podría comprar años de estabilidad”, añadió.
Repito: “El gas y el petróleo suponen el 97% de los ingresos provenientes de las exportaciones libias, la cuarta parte de la producción económica del país y el 90% de los ingresos del gobierno.”

¿Qué significa eso?

Significa que todos recursos de Libia se localizan en la provincia oriental, que puede fácilmente escindirse al estilo utilizado en Serbia con el apoyo de los imperialistas extranjeros mediante sus ejércitos-apoderados y sus títeres “promotores de democracia”. Esto es lo que hay realmente en el corazón de la “intervención humanitaria” de Obama, una nueva balcanización más del Oriente Medio. Se trata tan sólo de seguir con el saqueo disfrazado de magnanimidad.

http://www.informationclearinghouse.info/article27733.htm 
Fuente: Rebelion.org

Redes sociales: La TV 2.0 o el ‘brazo tonto’ de la OTAN

 

Vaya por delante algo que debería parecer obvio: estar contra la guerra no significa apoyar a Gadafi. Del mismo modo que las decenas de millones de ciudadanos de mundo que se movilizaron contra la invasión y la guerra en Iraq en 2003 no lo hicieron para apoyar a Sadam, sino en solidaridad con un pueblo que ocho años después aún sufre las consecuencias de esa invasión.

Sirva lo anterior como punto de partida para establecer una serie de similitudes y diferencias entre ambos conflictos…

En primer lugar, tanto libios como iraquíes viven sobre “un mar de petróleo”. Algo que está en la raíz de la atormentada historia de los pueblos árabes desde los tiempos de Lawrence de Arabia. Esto es otra obviedad que también es necesario recordar ahora.

Como en todos los países árabes, libios e iraquíes desde hace siglos están divididos en tribus, circunstancia que ha sido aprovechada desde tiempos remotos por las potencias coloniales occidentales para ejercer su control sobre ellos (divide et impera). Muchas de sus fronteras actuales están “trazadas con tiralíneas” en virtud de un acuerdo entre los imperios británico y francés que lleva el nombre de los dos funcionarios que lo negociaron (Sikes-Picot, respectivamente); no hay más que echar un vistazo a un atlas.

En el caso de Iraq, esta rémora secular de la división tribal se ve agravada por la división sectaria y religiosa, algo que ha sido y es aprovechado por EEUU y su gobierno colaboracionista local para mantener su (relativo) control de Mesopotamia y sus recursos: kurdos al norte, suníes en el centro, chiíes al sur, que ahora sufren una guerra civil larvada fomentada por sus jerifaltes religiosos y sectarios.

‘Divide et impera’ y los caballos de Troya

En el caso de Libia —ironías de la historia— la división tribal se corresponde territorialmente con las antiguas provincias del Imperio de Roma. La Italia fascista de Mussolini (un chusco aggiornamento de la Roma imperial) aprovechó esta circunstancia para mantener su control sobre Libia en épocas no tan lejanas. En Iraq, los kurdos aliados de EEUU fueron la excusa para iniciar una política de injerencia armada y sanciones que provocaron más de un millón y medio de muertos —una gran parte de ellos niños según ONGs sanitarias— en el Iraq previo a la invasión. En Libia las tribus cirenaicas de la zona oriental del país (muy rica en recursos petrolíferos, como el Kurdistán iraquí) han sido el Caballo de Troya de la injerencia armada de EEUU y sus satélites… todo ello convenientemente travestido en los medios como “revolución”. Una estrategia muy exitosa para sus promotores y financiadores, como se comprobó con las “revoluciones” televisivas (llamadas “de colores”) de la Europa del Este y otras posteriores.

Al igual que en Iraq, los medios nos presentan como principal argumento para la injerencia “petrohumanitaria” en Libia a un malo muy malo y a un pueblo que espera con ansiedad la llegada del Séptimo de Caballería para salvarlos. Mientras, sus “revolucionarios” agitan banderas occidentales y monárquicas de tiempos pasados de su país y disparan flamantes armas humanitarias recién importadas.

Tanto en Iraq como en Libia, la injerencia de EEUU y aliados para captar sus recursos económicos comienza con la imposición de una “zona de exclusión aérea”. A diferencia de Iraq, en Libia se ha promovido la guerra civil previamente a la invasión y no a posteriori. Por esta razón en Libia no es tan “necesaria” una invasión directa más allá de la del espacio aéreo… siempre y cuando sus rebeldes cumplan con eficiencia y celeridad la tarea que les ha sido encomendada y financiada.
 
Yacimientos e instalaciones de hidrocarburos en Libia. Obsérvese que los principales yacimientos de petróleo y gas, oleoductos, gasoductos y la mayoría de las reservas están ubicados en la región oriental del país (Cirenaica), la zona controlada por los insurgentes desde el principio de una rebelión cuyo foco principal ha sido la ciudad de Bengasi. [Fuente original: gráfico interactivo: "El petróleo de Libia" en elpais.com]
 
Rebeldes prooccidentales libios dotados con una batería antiaérea. De fondo, uno de los que fueron sus primeros y principales objetivos: las instalaciones petrolíferas. [Foto: John Moore]
 
Los rebeldes libios, bien dotados de equipos informáticos desde un principio, combinaron su ofensiva militar con una fuerte presencia en las principales redes sociales —como Twitter (en la imagen) o Facebook— e insistieron en que se les definiera como “revolucionarios”. Otro de sus principales argumentos es que el gobierno Libio atacaba a sus partidarios “desarmados”, algo que parece contradictorio con la imagen anterior a ésta y muchas otras publicadas o televisadas. No obstante, ese mensaje desmentido por una realidad bien visible, fue masivamente difundido por estas redes en miles de ‘post’ y ‘tweets’. Éste ha sido seguramente uno de los fenómenos más ‘inexplicables’ desde los inicios de la Red Internet.

‘War for oil’ 2.0

A diferencia de Libia en 2011, millones de ciudadanos se movilizaron contra la agresión imperial y la guerra en Iraq, en la que fue calificada como la primera gran movilización de carácter global. Ésta consiguió, sin duda, contrarrestar la propaganda de guerra de la mayoría de los medios corporativos, muchos de ellos controlados por los mismos (grandes corporaciones y entidades financieras) que hicieron y hacen pingües negocios en el Iraq ocupado, lo que fue calificado como el mayor expolio de la historia. A diferencia de Libia en 2011, en virtud de aquella gran movilización, no hizo falta convencer a nadie de que la de Iraq era y es una guerra por el petróleo (War for oil).

A diferencia de Iraq en 2003, el gobierno de Francia no está contra la intervención extranjera en Libia: el actual presidente de la República es uno de los más firmes partidarios del ardor guerrero y de la política de las cañoneras. Sarkozi ha demandado a la llamada “comunidad internacional” ataques con urgencia desde el mismo momento en que el gobierno Libio amenazó con presentar las pruebas que supuestamente demostraban que Libia financió la campaña del petit Bonaparte a la Presidencia a cambio de quién sabe qué… Pruebas que podrían acabar convertidas en cenizas por los bombadeos de Trípoli (¿Bagdad 2.0?) si los rebeldes pro-OTAN no toman pronto “el poder” en la capital Libia.

Al igual que en el caso de Iraq en 2003, en 2011 los mismos sujetos siguen manteniendo un control absoluto de los mismos medios de comunicación, con la diferencia de que ahora los medios públicos están más plenamente integrados que antes en las campañas de propaganda bélica en la mayoría de los países occidentales desarrollados, cuyos cables plagados de mentiras (que harían sonrojarse al Propagandaleiter Goebbels) son los que marcan a fin de cuentas la “realidad” publicada y el pulso de lo que se difunde en el resto del mundo; en los medios y en las llamadas redes sociales…

A diferencia de Iraq en 2003 —a la sazón internet cumplió un papel fundamental para difundir y propagar la movilización contra la guerra—, en el caso de Libia en 2011 existe un nuevo fenómeno llamado web 2.0 con sus redes sociales, que están cumpliendo un efectivo papel inconsciente (en todos los sentidos del término) de difusión de la propaganda de guerra…

A diferencia de Iraq en 2003, ya nadie sale a la calle para movilizarse contra esas guerras por el petróleo que tienen muchos muertos olvidados en su haber… debe ser más cómodo no pensar, no moverse y tuitear o postear desde el sofá “esas cosas” que dicen los telediarios. 

Texto: Paco Arnau / Ciudad futura

P.s.: A diferencia de Iraq en 2003, el comandante en jefe de las tropas del Imperio —el mismo que iba a cerrar Guantánamo— es Premio Nóbel de la Paz.

Fuente: ciudad-futura.net