sábado, 17 de junio de 2023

Argentina suma ciencia y tecnología a la vigilancia contra los ensayos nucleares
El país mantiene un rol activo en el monitoreo para que no se realicen pruebas nucleares. A las ocho estaciones y un laboratorio de radionucleidos sumaron un Centro Nacional de Datos.
por Camil Straschnoy, para Télam-Confiar


Imagen: Victoria Gesualdi, para Télam.


Argentina sumó un Centro Nacional de Datos para la vigilancia internacional contra los ensayos nucleares, que se complementan con las tres estaciones sísmicas, tres de radionucleidos y dos de infrasonido, ubicadas en Tierra del Fuego, Salta, Río Negro y Buenos Aires.

Las estaciones observan sin parar la Tierra y la atmósfera para verificar que se cumpla el Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBT por su sigla en inglés), firmado en 1996 pero aún no vigente, ya que falta la ratificación de ocho países (China, Egipto, India, Irán, Israel, Corea del Norte, Pakistán y Estados Unidos).

El Congreso de la Nación sí confirmó su validez en 1998 y designó como organismo con competencia a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), dedicada a la regulación y fiscalización de la actividad nuclear, salvaguardias y no proliferación.

La agencia Télam entrevistó a Pablo Zunino, Marcelo Fernández y Andrés Pantin de ese ente, quienes destacaron el “entusiasmo” y el ingenio con los que se realiza el monitoreo, la “rica historia de más de 70 años que tiene Argentina en el área nuclear” y el liderazgo de América Latina y el Caribe en el proceso de desnuclearización.

Con toda la información a Viena

Todos temas que serán parte, junto a otros vinculados a las 321 estaciones de monitoreo que existen en el planeta, de una conferencia que empieza el lunes en Viena, ciudad donde tiene su sede central el organismo que se encarga de verificar que se obedezca el tratado que prohíbe los ensayos nucleares y trabajar diplomáticamente para que entre en vigor.


¿Cuántas estaciones de monitoreo tiene el país en el marco del tratado CTBT?

Pablo Zunino (gerente de Políticas de No Proliferación y Asuntos Institucionales): El tratado establece una red internacional de monitoreo para verificar su cumplimiento y allí quedaron pactadas todas las estaciones. En nuestro país, corresponden ocho: tres sísmicas, que están a cargo del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, tres de radionucleidos y dos de infrasonido. Hay una explicación técnica: la red busca cubrir todo el globo y posibles explosiones en la atmósfera, a nivel de la Tierra, subterráneas o bajo el agua. Hay otra tecnología que contempla el tratado, que es la hidroacústica, aunque Argentina no tiene estaciones de ese tipo.

Aportes a la red mundial

Más allá de este mandato original de verificar posibles pruebas nucleares, ¿qué otros datos aporta esta red mundial?

PZ: Los usuarios y los científicos fuera de la red empezaron a darse cuenta de que toda esa inmensa cantidad de información en tiempo real, disponible 24 horas los siete días de la semana, podía tener otros usos, como detectar tempranamente tsunamis o, en las erupciones volcánicas, trazar a dónde va la ceniza y cómo afecta a las distintas zonas, tanto desde un punto ambiental o al tráfico aéreo. En Argentina, la Armada pidió datos porque les interesa usarlo, sobre todo, en la campaña Antártica, y había, por ejemplo, un especialista de la Comisión Nacional de Energía Atómica que tenía la idea de que se podía prevenir una erupción volcánica con algunos de estos datos.


Imagen: Victoria Gesualdi, para Télam.


¿Qué sensibilidad tiene el sistema? La estación de radionucleidos debe detectar en la atmósfera partículas radioactivas que no están vinculadas a una prueba nuclear.

Andrés Pantin (responsable de la Actividad CTBT): Son muy sensibles. La estación en Buenos Aires es bastante única en líneas generales por estar en una gran ciudad. Detecta la actividad de medicina nuclear en clínicas, al Centro Atómico Constituyentes y Atucha, por ejemplo.

PZ: En general, las estaciones no están en grandes ciudades. La de Bariloche y Salta están en el aeropuerto, en las afueras. La de Buenos Aires fue la primera de América en ser certificada y la primera experiencia sobre la cual la CTBTO aprendió algunas cosas. Al principio, los datos eran una sorpresa; después quedó que detectaba los usos de material radiactivo que tiene cualquier ciudad.

Resultados

En la conferencia en Viena se van a presentar los resultados del Centro Nacional de Datos. ¿Qué trabajo realiza?

Marcelo Fernández (coordinador de las estaciones de monitoreo): Las estaciones mandan la información a Viena, al Centro Internacional de Datos. Cuando un país quiere utilizarlos, los puede descargar desde ahí y hacer investigación científica con base en los datos conseguidos por ellos. O se pueden analizar tus propios datos en crudo y generar uno mismo uno revisado por el analista. Para esto último sirven los centros nacionales de datos, que acá tenemos hace un año, todavía en construcción, y por ahora, haciendo un reanálisis de los datos ya analizados por el Centro Internacional, para ver si podemos equiparar su capacidad.

PZ: El Centro Nacional de Datos es optativo para cada país, porque, de hecho, ya recibís información procesada desde Viena. Si querés y tenés la capacidad técnica y el recurso humano, podés ir un poco más allá.

AP: Es una opción que puede tomar el país y es financiado localmente. En el caso de las estaciones del sistema internacional, todo el equipamiento, entrenamiento y costos los cubre la CTBTO. El Centro Nacional de Datos es una inversión directamente del Estado.

Investigación Nuclear

Trabajan con científicos e instituciones a nivel mundial, ¿cómo está vista Argentina en lo que respecta a ciencia e investigación nuclear?

PZ: Argentina tiene una historia rica de más de 70 años en el área nuclear. En la región, tal vez está a la par de Brasil en cuanto a programa nuclear e instalaciones, que al fin y al cabo es lo que impulsa también el recurso humano. Podés entrenar a gente, pero si después no tienen un reactor para meter mano y hacer algo, va a ser difícil sostenerlo en el tiempo.

Argentina tiene un lugar en el ámbito internacional en lo que respecta a lo nuclear que no suele tener en otras áreas. En esa tradición se construyó la ARN como organismo independiente y con una tarea muy específica, vinculada a la regulación y el control de los usos en material radiactivo y nuclear en el país, y que tiene una rama de no proliferación que es donde entra el CTBT como tratado internacional.

En septiembre del año pasado, el secretario ejecutivo de la CTBTO, Robert Floyd, estuvo en la ARN. ¿Qué dejó esa visita?

PZ: En general, hace visitas más protocolares. Al venir al ARN, que es básicamente el organismo que opera las estaciones, y visitar una estación de las más antiguas, que implica más trabajo para mantenerla funcionando, se fue impresionado con el entusiasmo que hay.

AP: Entusiasmado con eso de “Lo atamos con alambre, pero lo atamos y lo arreglamos”. Y si se desata, lo atamos de vuelta y somos persistentes, y tratamos de que las cosas funcionen. Y creo que se llevó esa impresión de nosotros, de gente que se preocupa por su responsabilidad a nivel internacional con respecto al cumplimiento del tratado.

No proliferación

¿Ven un liderazgo regional en cuanto a la no proliferación? Toda América Latina y el Caribe ratificaron el tratado CTBT o tenemos el Tratado de Tlatelolco para la proscripción de las armas nucleares firmado en 1967, cuando en Guerra Fría existía la amenaza de un apocalipsis atómico.

PZ: Sí. Tlatelolco fue el primer tratado de zona libre en un área densamente poblada y eso fue parte del liderazgo de la región, que se mantiene con la adhesión al CTBT. Y hay otro punto importante también en esta línea, que es la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (Abacc).

Brasil y Argentina, los dos países más desarrollados de la región en el área nuclear, firmaron a principios de los 90 un acuerdo bilateral de uso pacífico que es la Abacc, un mecanismo único en el mundo que permite las inspecciones cruzadas. Es una medida de construcción de confianza entre Brasil y Argentina, pero también para los países vecinos.



La Rioja tendrá su propio laboratorio de nanotecnología
Es impulsado por Nación y será el primero de su tipo en el Noroeste Argentino. Entre otras áreas apuntará a generar conocimiento en torno al cannabis medicinal, las energías renovables y el litio.




En el marco de la la Semana de la Nanotecnología en La Rioja, la provincia fue elegida por el Gobierno nacional para instalar el primer laboratorio de este tipo en el NOA.

El primer anuncio lo realizó el ministro de Industria riojano, Federico Bazán, durante una recorrida por el edificio del Polo Tecnológico, junto a autoridades provinciales.

Polo Tecnológico

El ministro comentó en esa ocasión que “en el día de hoy, recorrimos tres pisos del polo tecnológico, en uno de ellos pudimos ver, y también algo impensado hace años, cómo es la Nanotecnología, una especialización dentro de lo que es la ciencia, la tecnología, de aplicación práctica y con la buena noticia que, como conversó el gobernador oportunamente con el Ministro Filmus, vamos a tener una sede regional, es decir, la sede del NOA de Nanotecnología, va a estar en La Rioja”.

Asimismo, se adelantó la instalación de una sede de la Fundación Argentina de Nanotecnología en la provincia.

La organización de la Semana tuvo como finalidad difundir y divulgar los avances de esa rama tecnológica, e impulsar su desarrollo a nivel local.

Un gran paso

El encargado de confirmar los avances en este campo fue Hugo Vera, secretario de Ciencia y Tecnología. El funcionario brindó detalles sobre la selección de La Rioja para instalar el primer laboratorio regional de nanotecnología.

“Esta Semana de la Nanotecnología es un gran paso, iniciando un camino en el que el objetivo es que La Rioja cuente con un laboratorio de nanotecnología a nivel regional. Nuestra provincia fue elegida dentro de las tres sedes a nivel nacional para tener estos laboratorios. La Rioja para el NOA, Chaco para el NEA y Rio Negro para el sur del país. Así que somos punta de lanza también en este tema que habla de ciencia, de tecnología y de innovación”, afirmó Vera en Riojavirtual Radio.

Oportunidades

En este marco, el funcionario destacó “la decisión política del Gobernador de poner a la ciencia y la tecnología en el centro de la escena y en función de generar oportunidades de crecimiento para todas las familias riojanas”. “Esto se logra generando empleo. Hay públicos específicos en este tema. Nosotros en la industria del soft ya tenemos más de 500 jóvenes trabajando”, añadió.

A su vez, Vera adelantó que el laboratorio de nanotecnología que tendrá la provincia trabajará, en una primera etapa, en tres ejes principales y que serán el cannabis, las energías renovables y el litio.

¿Qué es nanotecnología?

La nanotecnología es la manipulación de la materia a una escala casi atómica para crear nuevas estructuras, materiales y aparatos. Esta tecnología promete avances científicos en muchos sectores como la medicina, productos para el consumidor, energía, materiales y fabricación.

Entre sus campos de aplicación se incluyen: medioambiente, exploración espacial, tecnologías de la comunicación e informática, higiene y salud pública, entre otras. En la actualidad, la comunidad científica internacional la cataloga como uno de los proyectos más innovadores y ambiciosos de la ciencia moderna.



viernes, 16 de junio de 2023

Zamora: “Estamos avanzando en la segunda planta de baterías de litio del país”
El gobernador de Santiago del Estero se refirió a la planta de celdas y baterías de litio que la provincia tiene en marcha junto a Y-TEC, la empresa de tecnología de YPF y el CONICET


Gerardo Zamora, gobernador de Santiago del Estero.


El gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, habló del avance de la segunda planta nacional de baterías de litio que se desarrolla en el país, y que se construye en esa provincia. La otra, es el proyecto UNILiB, que impulsa Y-TEC junto al Ministerio de Ciencia y la Universidad Nacional de La Plata, en la localidad bonaerense de Berisso.

Zamora habló en la Smart City Expo 2023 un evento “para crear espacios ecológicos, eficientes y seguros, como así también para impulsar la electromovilidad y resoluciones innovadoras, con el objetivo de disminuir la contaminación ambiental”.

En conjunto con ministros, empresarios, universidades y expertos en transformación social, se generan soluciones para un futuro sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

La segunda planta nacional

En este contexto, el gobernador de la provincia, Dr. Gerardo Zamora, encabezó la apertura del evento que se desarrolló en horas de la mañana en las instalaciones del Nodo Tecnológico y manifestó:

“Estamos hoy a por segundo año consecutivo, siendo anfitriones del Smart City Expo Santiago del Estero. Quiero agradecer en persona al CEO de Fira Barcelona, Ricard Zapatero, por confiar en nosotros y darnos la oportunidad de recibir este importante evento en nuestra provincia, a todos quienes se han dedicado a coordinar esfuerzos para que a partir de hoy, y por tres días, se pueda difundir e impulsar diferentes proyectos, iniciativas, y soluciones locales e internacionales”.

Y agregó: “Gracias a la participación del sector público, privado, e institucional, en cuya sinergia encontramos la base para programas de desarrollo local. Hoy, al igual que el año pasado, está presente aquí en la apertura el CEO de YPF, Pablo González. Empresa que es un orgullo para nuestro país, y con la cual, a través de ITEC, también presente en esta edición, estamos avanzando en un consorcio junto a las universidades de Santiago del Estero y La Plata, en la construcción de la segunda planta de baterías de litio con la que contará nuestro país”.

“La estamos realizando en este caso para impulsar la electro movilidad y distintas soluciones innovadoras para reducir la contaminación ambiental. Agradezco también la presencia de los ministros de Ciencia y Tecnología, Hábitat, de Turismo, Transporte y a los secretarios de Economía del Conocimiento, a la Agencia de Inversiones, al presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani; el presidente de la Federación Argentina de Municipio, Fernando Espinoza, e intendentes de distintos puntos del país presentes en esta Expo. Representantes de la Cepal, de la asociación Latinoamericana de Seguridad, y los distintos colegios profesionales, universidades, cámaras, empresariales y ministros de distintas áreas, funcionarios y organismos que serán parte de estas jornadas junto a expositores, empresas e instituciones”, indicó.

“Para esta edición 2023, trabajaremos bajo el lema “Economía del conocimiento para la transformación social”, buscando como objetivo garantizar un futuro sustentable y resiliente, a partir de reunir a referentes y asesores para discutir y visualizar soluciones a desafíos que enfrentan las comunidades del futuro”.



Argentina da otro paso en el camino para tener su propio lanzador de satélites
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto a la empresa de desarrollos aeroespaciales, Veng, avanzaron con el cierre del prototipo de tanque de la primera etapa del lanzador Tronador II, en Pipinas.




En Pipinas, provincia de Buenos Aires, técnicos y especialistas de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y de la empresa de desarrollos aeroespaciales, Veng, avanzaron con el cierre del prototipo de tanque estructural de la primera etapa del lanzador argentino de satélites Tronador II, que se desarrolla en el Centro Espacial Punta Indio (CEPI) y permitirá situar a la Argentina entre los 10 países que dominan el ciclo espacial completo.

El CEPI fue el lugar donde se finalizó la fabricación de todos los componentes del tanque prototipo llevado adelante por especialistas de la empresa público privada argentina de desarrollos aeroespaciales VENG y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

Estuvo presente el presidente de la Nación, Alberto Fernández, el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, junto al Presidente del Directorio de VENG, Marcos Actis; el Director Ejecutivo y Técnico de CONAE, Raúl Kulichevsky; el Intendente de Punta Indio, Leonardo Angueira, y la Directora titular de VENG, Carolina Cerrato.




Hito Tecnológico

El prototipo constituye un hito para el proyecto de lanzador Tronador II, dado que es la tecnología habilitante que permitirá alcanzar la fabricación final de los tanques estructurales de primera etapa, que cumplen de manera simultánea la función de fuselaje y almacenamiento de los propelentes.

Con 3,5 metros de longitud, 2,5 metros de diámetro y 3,2 milímetros de espesor, el prototipo fue soldado por el método de fricción-agitación bajo estándares internacionales de la American Welding Society, una tecnología de uso inédito en el país. Todos sus componentes son de aluminio 2219 de uso espacial.

El jefe de Estado aseguró que “los satélites son herramientas básicas en el tiempo que vivimos y ocupar espacio en el espacio es una tarea que no debe detenerse”.

“Esto es la patria: que estemos aquí, en Pipinas, construyendo un cohete propulsor para poner en órbita los satélites que en la Argentina se hacen”, reflexionó el mandatario en el acto del que también participaron el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti; el decano de la facultad de Ingeniería de la UNLP y presidente de Veng Argentina, Marcos Actis, y Carolina Serrato, del directorio de esa firma.




Filmus, por su parte expresó durante el acto: “Certifica el apoyo que hemos tenido desde el Gobierno nacional para recuperar un conjunto de proyectos científicos tecnológicos que nunca debieron haberse abandonado” y entre ellos, “se pudo llevar adelante la recuperación del Ministerio de Ciencia y todo lo que tiene que ver con la inversión en un área sustantiva”.

Por su parte, Kulichevsky señaló: “Este evento marca otro hito en nuestro desarrollo tecnológico y en los pasos que tenemos que seguir dando, para cumplir con el objetivo de tener nuestro vehículo lanzador. Al mismo tiempo es una manera de cumplir un sueño que compartimos quienes trabajamos en la CONAE y en VENG, así como en otras instituciones y pymes nacionales, que realizan un aporte de muy alta calidad para la soberanía tecnológica Argentina”.

Los funcionarios recorrieron las instalaciones del Centro Espacial de Punta Indio donde se construirá, en el marco del Programa Federal “Construir Ciencia”, el Centro de Interpretación, Divulgación y Formación Aeroespacial (CIDyFA), una obra de casi 1.000 metros cuadrados cubiertos que prevé una inversión de 327.600.000 pesos por parte del MINCyT.

Sobre el prototipo de tanque y el Tronador II

El desarrollo y fabricación del Tronador II forma parte del programa de Acceso al Espacio de la CONAE que se enmarca en el Plan Espacial Nacional, y tiene por objetivo colocar satélites en órbitas bajas a 600 kilómetros de la Tierra desde el territorio nacional a través de un lanzador desarrollado íntegramente en el país.

Cuenta con una inversión total estimada de 450 millones de dólares por parte del Estado Nacional hasta 2030. También contempla un monto de 9.730 millones de pesos destinados al desarrollo de un prototipo denominado TII-70 y de la infraestructura auxiliar prioritaria.




El desarrollo del cohete se realiza en dos centros espaciales de la CONAE, una parte en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT) en Falda del Cañete, Córdoba, donde se llevan a cabo la fabricación, la integración y los ensayos de sistema de propulsión del lanzador, y la otra parte se desarrolla en el CEPI, en Pipinas, donde se avanza en la fabricación e integración del fuselaje.



jueves, 15 de junio de 2023

Lanzarán en Estados Unidos un cohete desarrollado en el ITBA
Fue creado por estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires para competir en la Spaceport America Cup, competencia que elige proyectos por su capacidad para completar el vuelo completo de manera satisfactoria.




Estudiantes de distintas carreras del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) viajarán entre el 19 y el 24 de junio a Estados Unidos tras haber sido elegidos para participar en la Spaceport America Cup, una competencia internacional que consiste en la presentación y lanzamiento de un cohete que pueda completar el vuelo de manera satisfactoria.

“Nuestra principal expectativa es poder tener un buen lanzamiento, y que el cohete pueda completar el vuelo de manera satisfactoria. Considerando que es nuestra primera vez participando de una competencia así, valoramos eso mucho más que un puntaje en particular. También esperamos disfrutar y aprender de forma que adquiramos conocimientos que nos ayuden en nuestras carreras futuras”, dijo Matías Calamaro, estudiante de Ingeniería Mecánica en el ITBA.

Concurso internacional

El concurso está destinado a estudiantes universitarios y es organizado anualmente por líderes del sector aeroespacial como Blue Origin, de Jeff Bezos; Virgin Galactic, de Richard Branson; y el Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica (AIAA) que agrupa a la NASA, SpaceX, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL).

Del proyecto del ITBA participaron más de 25 alumnos de distintas carreras de la universidad, de los cuales seis de Ingeniería Electrónica, Mecánica e Informática viajarán a Nuevo México, Estados Unidos, para representar al equipo.

Ellos son Agustín Galdeman, Gustavo López Cáceres, Juan Bautista Valero, Malena Vásquez Currie, Matías Calamaro y Tomislav Marko Separovic, guiados por el docente del Departamento de Ambiente y Movilidad, Patricio Pedreira.




Lanzador suborbital

El cohete que realizaron es un lanzador suborbital diseñado para llevar 4 kilos de carga útil a una altura de 3.000 metros sobre el nivel del mar y es un vehículo 100% reutilizable.

“El desarrollo del cohete comenzó en agosto del año pasado, con el armado del equipo. Buscamos alumnos de diversas carreras que pudieran aportar conocimientos y tiempo al proyecto. Luego de eso, se llevó a cabo un proceso de investigación y diseño”, explicó Malena Vásquez Currie, estudiante de Ingeniería Informática del ITBA.

Y agregó: “Como era nuestra primera vez, hicimos una multitud de pruebas y simulaciones computacionales para garantizar que el modelo que estábamos planificando iba a funcionar como esperábamos”.

Criterios de evaluación

Los criterios de evaluación se basan en comprobar que el proyecto pueda completar el vuelo de forma satisfactoria a 3.000 metros de altura y la capacidad del lanzador de volver a volar luego del aterrizaje.

Patricio Pedreira, docente a cargo del equipo, manifestó que “el trabajo realizado en la competencia permitió formar y especializar a todos los involucrados en distintas temáticas del área aeroespacial”.

“Esta formación es de gran relevancia para nutrir el desarrollo de la industria aeroespacial argentina que vemos en empresas como Satellogic, LIA, Skyloom, Invap, Arsat, Innova Space, entre otras”, sostuvo.



miércoles, 14 de junio de 2023

Argentina prepara un nuevo lanzador de satélites y sigue siendo líder del negocio espacial
Se trata del Tronador II, que entrará en operaciones en 2029. Cómo va a funcionar y por qué es importante.




El mercado de soluciones y negocios aeroespaciales sigue creciendo en la Argentina. Recientemente, la empresa espacial argentina VENG confirmó que el lanzador Tronador II va a estar operativo en 2029, lo que permitirá poner en órbita satélites de entre 500 y 750 kg a una distancia de hasta 600 km de la Tierra. Así, se afianzará la posición del país como uno de los 10 países líderes en el negocio aeroespacial.

El proyecto incluye tanto al lanzador Tronador II-250 como a sus prototipos TII-70 y TII-150, cuya función es realizar las pruebas y ensayos de los motores que irán a bordo del vehículo final, para testear la tecnología. El lanzamiento será en el Centro Espacial Manuel Belgrano situado en Bahía Blanca. El desarrollo del Tronador II es parte del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). El objetivo final es finalizar el desarrollo de una familia de vehículos lanzadores, lo que incluye Tronador III.

VENG es la empresa principal detrás del proyecto, trabajando junto con la Conae, pymes y universidades. Cabe destacar que el proyecto es de origen nacional.

El desarrollo se enmarca en el proyecto SARE, para construir una serie de satélites nacionales. "La idea es tener ventanas de lanzamiento para cuando sean necesarios, se está preparando para finales de la década. Pero se está pensando en armar, en los próximos años, lanzamientos para probar los proyectos del SARE. Tanto el Tronador como los satélites son proyectos de la Conae y VENG es el brazo ejecutor", explica Marcos Actis, presidente del Directorio de VENG. Actis explica que, además del valor agregado para el desarrollo local, este proyecto también va a poder ser aprovechado por países vecinos de la región, para "lanzar nuevos negocios".

Cómo es el nuevo lanzador argentino

En una primera instancia, el Tronador II-250 va a incluir tres motores y en una segunda instancia va a incorporar combustible en la forma de oxígeno líquido y kerosene.

El Tronador II, el primero en probarse, va a tener 70 cm de diámetro y va a ir hasta unos 140 km de altura y servirá para probar el motor de la segunda etapa de vuelo de tres toneladas de empuje. Se busca ver cómo los equipos reaccionan a la microgravedad. Tendrá turbo-bombas para poder impulsar el oxígeno líquido y el kerosene hacia el motor en forma rápida y controlada. Por su parte, el Tronador II-150, de diámetro 1,5 m, permitirá poner a prueba el motor de primera etapa de 30 toneladas de empuje, también alimentado por turbo-bombas.




"Se va a ir probando hasta llegar a poder cargar 750 kg. Lo importante del desarrollo es salir a trabajar con cualquier cosa que necesitemos. No hay que esperar a desarrollar un satélite monolítico para esa causa especifica", aclara Actis.

La fecha de finalización del proyecto es 2029, ya que se trata de un plan ambicioso y que tuvo que frenarse hace algunos años por el contexto macro del país y el mundo. "Son políticas de largo plazo, si en 2015 hubiésemos seguido con la inversión y con el desafío de tener un lanzador; hoy hablaríamos de los primeros vuelos. Volver a reactivar el proyecto -con pandemia mediante- hizo retrasar y uno lo ve lejos por ahí el 2029 ya que antes estaba previsto el 2024. Pero son de largo plazo y superan a los gobiernos de turno", remarca el especialista.



Diálogo productivo con Marcos Actis
En una nueva edición de Diálogos Productivos nos dimos el gusto de conversar en profundidad con Marcos Actis, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), miembro de la CONAE y actual presidente de la empresa espacial VENG, quien nos contó sobre los proyectos en agenda que tiene Argentina en materia espacial, dándonos una mirada critica sobre el rumbo que debemos marcar para este tipo de industrias.
Por Paloma Varona y Gonzalo Brizuela




Como verán por nuestro logo, desde Misión Productiva tenemos mucho aprecio por el sector espacial ya que es una industria de base tecnológica propulsora de grandes desarrollos. En una nueva edición de Diálogos Productivos nos dimos el gusto de conversar en profundidad con Marcos Actis, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Director del Centro Tecnológico Aeroespacial de la Universidad de La Plata, miembro de la CONAE y actual presidente de la empresa espacial VENG, quien nos contó sobre los proyectos en agenda que tiene Argentina en materia espacial, como el proyecto TRONADOR y su reciente asociación con ReOrbit para construir pequeños satélites interconectados, dándonos una mirada critica sobre el rumbo que debemos marcar para este tipo de industrias.

A su vez, aprovechando su rol como decano de la UNLP, dialogamos sobre la formación de talentos nacionales y sobre la sinergia que necesitamos consolidar entre universidades, sistema científico e industria.

Misión Productiva: Como actual presidente de Vehículo Espacial Nueva Generación, VENG, empresa argentina de servicios para la industria espacial. ¿Nos podrías contar, brevemente, cómo nace y qué hacen en VENG?

Marcos Actis: VENG nace en el año 2007, por el Decreto 350/2007, como la empresa para acceso al espacio encargada de construir los lanzadores para el Plan Espacial Nacional que llevó adelante la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, CONAE, quien es nuestro principal demandante de servicios espaciales en temas satelitales o de lanzadores.

Hoy VENG tiene cuatro rubros principales de actividad. Por un lado, con el tiempo y las necesidades, sobre todo en la última época, VENG se empezó a ocupar del ensamblado del satélite SAOCOM -Satélite Argentino de Observación Con Microondas-, y de operar las facilidades del centro espacial que CONAE construyó en Falda del Carmen, Córdoba.

Si bien el proyecto del lanzador TRONADOR a partir del 2015 se desactivó, o mejor dicho se quedó sin presupuesto, continuamos haciendo tareas en la base de Pipinas, que es dónde está instalada la base para llevar adelante toda la parte de la estructura del lanzador.

También operamos las antenas de CONAE, tanto del SAOCOM como de cualquier otro satélite que se le pida hacer una operación o bajar datos. Y, además, comercializamos las imágenes recibidas del satélite SAOCOM.

Nuestra intención es aumentar los servicios de nuestro laboratorio y ofrecer las instalaciones de VENG para armar satélites. En el mundo hay una necesidad creciente de construcción de satélites y nuestra idea es poder entrar en esa competencia ya que tenemos todo para poder ensamblar satélites en las instalaciones de VENG y CONAE.

MP: Y también brinda servicios a empresas privadas e internacionales, ¿cierto?

MA: Si, los servicios que se usan son principalmente de estaciones terrenas. Argentina tiene una antena en Córdoba y otra en Tierra del Fuego que nos convierte en un país bastante estratégico por nuestra posición. Estamos aspirando a ubicar una antena en la base General Belgrano de la Antártida ubicada estratégicamente para el seguimiento de satélites ya que, cuando más cerca de los polos estamos, más posibilidad de mantener el contacto con el satélite cuando pasa por uno de los polos.

MP: Pese a la parada del 2015 que mencionas, vimos recientemente que junto a CONAE están avanzando en el prototipo de lanzador TRONADOR, ¿nos podrías contar cómo viene avanzando este proyecto y por qué es tan relevante para el país lograr generar lanzadores propios?

MA: El proyecto TRONADOR se frenó en 2015 con lo cual todavía había que implementar varios pasos de infraestructura para poder lograr los motores, indispensables para llevar el lanzador al espacio. Se había alcanzado una etapa de desarrollo de un componente estratégico, la turbo bomba, que tampoco pudo avanzar por los desarrollos de infraestructura faltantes. Hoy estamos avanzado con algunas pruebas sobre los motores y fuselajes del lanzador, y esperamos tener la estructura del lanzador lo más pronto posible.

MP: ¿Por qué consideras que es importante que hagamos este tipo de desarrollos como son los lanzadores de satélites acá en Argentina?

MA: Si bien hay cosas que no vamos a poder lanzar desde Argentina, como un satélite geoestacionario de ARSAT, el esquema de seguir lanzando en un país como EEUU imposibilita generar nuestra industria satelital de exportación de componentes satelitales, fundamentalmente porque uno tiene que validar los productos en vuelo. Si yo tengo que hacer una experimentación de mi satélite para validar el prototipo, es muy complicado que alguien que está lanzando un satélite operacional y certificado quiera poner un satélite al lado de alguien que no esté cumpliendo. La posibilidad de tener nuestro lanzador no sólo permite acelerar los tiempos de lanzamiento, sino también poder hacer pruebas con equipamiento que Argentina fabrica pero que hay que validar.

Un caso es el GPS que está en construcción en la Universidad Nacional de La Plata bajo la misión SABIA-MAR. Nuestra aspiración es que en el próximo satélite que construya la CONAE ya no tenga que requerir de la compra de un GPS importado, sino que vuele con un GPS construido en Argentina. Esto abarataría mucho los costos ya que un GPS certificado traído del exterior está en el orden del millón y medio de dólares y armar ese mismo GPS en Argentina, con componentes de vuelo importados pero con mano de obra Argentina, estará en el orden de los 600/ 700 mil dólares. Con lo cual tenemos una cantidad interesante de recursos que se ahorra Argentina. Una de las críticas de ARSAT en su momento era que tenía muchos componentes del exterior y fue así por estas cuestiones que les comentaba.

MP: ¿Y en caso de que podamos validar estos desarrollos nacionales también nos va a permitir exportarlos el día de mañana, no?

MA: Exacto, hay un mercado, el de pequeños satélites, donde Argentina puede ser muy competitiva por los costos, sobre todo de mano de obra.

MP: Hace unos meses hicieron el gran anuncio de asociación con una firma finlandesa, ReOrbit, para construir y exportar satélites. ¿Qué características particulares tendrán estos satélites? ¿Cómo fue este proceso de asociación y qué hizo que ReOrbit elija a VENG?

MA: Bueno, el primer contacto se hizo en la feria satelital de Washington en marzo de este año. Como les decía, VENG tiene toda la capacidad para armar satélites, de hecho lo está haciendo para la empresa Satellogic y también para INVAP, pero no tiene la capacidad de generar una plataforma satelital, nos faltaba adquirir esa experiencia.




Al asociarnos con la empresa ReOrbit buscamos eso, que ellos sean los proveedores de la plataforma y VENG pueda ser el ensamblador y generador de las cargas útiles que van en una plataforma.

Nuestra idea es, junto con esta empresa que es joven y que está fabricando en este momento satélites para Japón desde Finlandia, complementarnos y apuntar a un mercado de pequeños satélites, que hagan cosas distintas, que se puedan comunicar entre sí y que en un par de años puedan estar en órbita, a diferencia de un satélite de tipo SAOCOM que puede tardar entres 6, 7 u 8 años en fabricarse.

MP: Como veras, desde Misión Productiva tenemos mucho aprecio por el sector espacial, de hecho nuestro logo es un cohete, y esto se debe a que esta industria tiene la particularidad de tener alto valor agregado a lo largo de su cadena, genera grandes avances tecnológicos y tiene un alto potencial exportador ¿Qué oportunidades crees que tiene Argentina por explotar?

MA: Yo soy muy optimista porque he visto la evolución. Para que se den una idea, yo empecé trabajando en SAC–B -satélite de aplicaciones científicas argentino desarrollado junto a la NASA y construido por INVAP en 1996- cuando no teníamos ni siquiera laboratorio. Hoy, después de casi 30 años, cuando veo las instalaciones que tiene Argentina me pone muy contento ver como hemos incorporado grandes avances.

El gran problema que tenemos es que a veces no se entiende que esto es algo a largo plazo y que demanda de inversiones fuertes que no necesariamente se recuperan en el lanzamiento del cohete. Como vos dijiste, la actividad espacial es tractora de otras actividades y muchas veces se olvida de medir el derrame que esta tecnología tiene sobre la vida del habitante y de las demás industrias. Les doy un ejemplo, nosotros en la Universidad (UNLP) trabajamos en electromovilidad porque las baterías de litio las descubrimos trabajando en los satélites del proyecto TRONADOR.

Mi miedo es que Argentina pierda la capacidad de ser un líder espacial por estas divergencias que pueden haber cuando cambia un gobierno. Para mí la actividad espacial debería ser una cuestión de Estado y no cuestión de un gobierno, así ha funcionado en los países desarrollados.

MP: En este sentido, considerando el contexto macroeconómico y político que suele atravesar Argentina, ¿Cómo se logra la continuidad en este tipo de proyectos? ¿Qué se necesita para establecer un horizonte de largo plazo que garantice esta continuidad de políticas de Estado que mencionas?

MA: Yo creo que lo que hay que hacer es profundizar la articulación y no ser tan cerrados para dentro de estas industrias. Cuanta más articulación tengamos y más actores participemos, más impacto van a tener las políticas que se propongan.

Algo fundamental es lo que están haciendo ustedes divulgando estas miradas y proyectos. Yo creo que en Argentina ya no alcanza con los recursos primarios que se exportan, hay que adicionarles tecnología. Tenemos qué exportar más, pero con más valor agregado. Cuántas toneladas de soja tenemos que vender para lograr 230 millones de dólares, equivalente a vender un GPS; lo mismo con el litio que se va a granel y no en baterías. Tenemos que convencer no sólo a nuestro pueblo sino también a nuestra clase dirigente por donde va el desarrollo y las posibilidades de crecimiento.

MP: En este sentido, ¿Cómo podemos lograr que Argentina tenga más desarrollos privados que puedan generar empleo de calidad y exportaciones vinculado a la industria satelital, como el caso de Satellogic o Innova Space?

MA: Vos mencionaste Satellogic y los primeros ensayos que está empresa hizo los realizó en la UNLP con el equipamiento que la CONAE nos había permitido comprar para la universidad. Es decir, si no hubiese existido esa inversión en el sistema científico tecnológico no hubiesen podido ensayar los satélites y hoy Satellogic no seria la empresa que es. Lo mismo pasó con Innova Space; en el laboratorio de la UNLP se ensayó el satélite a costo cero.

Me parece que en lo que Argentina falla es que muchas veces toda la inversión que el gobierno hace en ciencia y tecnología, no es usado por los actores privados. Yo creo que lo que hay que hacer es hacerles conocer a los actores privados las capacidades que tiene los laboratorios del Estado. Y a la par, desde el lado del Estado, facilitarles el uso de esas instalaciones.

MP: Te escuchamos decir que Argentina se está insertando fuertemente en la nueva era espacial ¿Cuáles son los avances en la industria satelital que marcan está nueva era y cómo estamos avanzando, en el país, hacia ella? ¿Cómo se diferencia de la “vieja era”?

MA: Está nueva era se diferenció por las nuevas capacidades y oportunidades que tiene Argentina de brindar servicios que antes no podía brindar. INVAP es un referente en este tema y nosotros aspiramos a que VENG se convierte también en un referente. Como siempre digo, ojalá tuviésemos 10 o 15 INVAP en Argentina y me parece que hacía eso tenemos que apuntar.

Estoy muy gratamente sorprendido con las instalaciones que VENG tienen en Falda del Carmen – Córdoba-. La inversión que hay tanto en la parte satelital como en la espacialización de componentes es notable.

Hoy Argentina tiene la capacidad de espacializar componentes en Falda del Carmen y eso es muy bueno porque marca que tenemos la capacidad y el expertise; ahora nos falta poder romper la barrera que nos imponemos para la comercialización y conseguir clientes, aunque a veces la palabra cliente suene mal cuando se está en el Estado, y aprovechar las capacidades de fabricación que vos decías y que tenemos, pasando del laboratorio a la producción. Cuando uno va a una Universidad en China puede ver cómo se va de un laboratorio a la producción. Me parece que eso es lo que Argentina tiene que mejorar, que ciertamente lo fue mejorando, pero me parece que es una asignatura pendiente que tienen las universidades: romper la barrera del cientifismo a la producción.

MP: ¿Cómo se puede pensar una política que genere mayores vinculaciones entre los avances del sector científico tecnológico y las oportunidades de desarrollo económico?

MA: La pandemia nos enseñó que cuando los llamados de investigación son sectorizados, se ha podido desarrollar un montón de cosas ante una necesidad. Yo creo que se debería priorizar las necesidades que tiene Argentina y volcar los incentivos y recursos de investigación para dar soluciones concretas; nos falta un estudio serio de cuáles son las cosas que se podrían hacer en Argentina en lo inmediato y en el largo plazo.

Ante una necesidad concreta como fue la pandemia se pensaron soluciones rápidas, se hicieron respiradores en Argentina que antes se importaban, se hicieron hisopados nacionales y se desarrollaron barbijos de calidad. No debemos abandonar esa senda que se empezó a marcar.

MP: A partir del Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) y el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), desde la Universidad Nacional de La Plata tienen un desarrollo institucional muy interesante y exitoso de vinculación con el sector satelital ¿Cómo logramos tener más centros tecnológicos de estas características?

MA: En todos estos años de profesión recorriendo facultades y universidades, todavía no logré encontrar algo parecido al GEMA; y me hiciste acordar que aún tengo la deuda con Cacho Otheguy -cofundador INVAP- de escribir el modelo del GEMA.


El SAOCOM 1 B – 30 de Julio 2020.


Les cuento brevemente, el GEMA nació con dos personas, Pablo Ringegni y yo, cuando se terminó el ensayo del SAC – B y no sabíamos qué hacer con todo el conocimiento que habíamos adquirido, siendo los primeros ingenieros en hacer ensayos y certificaciones con componentes de satélites a vibraciones en Argentina. Así que, en el bache que hubo de trabajo, agarramos un maletín y nos fuimos a recorrer las autopartistas del conurbano bonaerense ya que la certificación de piezas era algo que también se usaba en la industria automotriz. Para cuando volvió a salir un trabajo con CONAE teníamos en claro que los equipos que compremos tenían que servir para ayudar a distintas industrias.

Hoy en el GEMA somo 80 personas y nos autofinanciamos con los servicios que hacemos porque supimos conectarnos con las demandas que la industria necesita.

MP: Desde este espacio consideramos que la formación es la esencia de la industria que aspiramos, por eso no queríamos dejar de preguntarte sobre tu rol como decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Plata. ¿Cómo ves a los jóvenes ingenieros hoy en día? ¿Qué incentivos crees que debe haber entre el sistema educativo, el sistema científico tecnológico y el productivo para garantizar la continuidad de las carreras y formar talentos que puedan aportar a proyectos nacionales?

MA: Buena pregunta. Como les mencionaba que aparecieron cosas muy buenas a partir de la pandemia, también se generó un problema que nos afecta tanto a las universidades, como a empresas como VENG e INVAP y es que el trabajo remoto facilitó el trabajo para empresas extranjeras.

Antes alguien que se quería ir al exterior pensaba en el desarraigo, en irse de su casa o pueblo; hoy esa persona está en Argentina trabajando para una empresa de afuera, cobrando en dólares, y eso atenta contra las universidades. Nosotros estamos perdiendo docentes con dedicación exclusiva porque se están yendo a trabajar a ese sistema. Hay una competencia bastante complicada donde nosotros tenemos que unir fuerzas entre el sistema científico, las universidades y las empresas para poder generar estabilidad.

Lo que yo he planteado en VENG es que las personas puedan trabajar y dar clases en la universidad, porque eso hace una sinergia interesante. El trabajador que va a dar clases en una universidad, va a poder seleccionar recursos humanos para interactuar.

Tenemos que trabajar articuladamente, tenemos que decir lo que hacemos y lo que tenemos. Habrán visto que la política que tenemos hoy en día es mostrar VENG, decir que estamos haciendo. Me parece que los argentinos no mostramos las capacidades que tenemos. En la Argentina nos pasa que formamos muchos teóricos que salen sin la pata industrial. Tenemos que profundizar el concepto de aprender haciendo donde los jóvenes estudien y desarrollen cosas dentro de la universidad.



domingo, 11 de junio de 2023

Primer paso para construir el Centro Tecnológico en Energías Renovables, en IMPSA
El Gobierno publicó en el Boletín Oficial el llamado a licitación para la construcción del edificio que se integrará a la empresa de infraestructura tecnológica mendocina.




El Gobierno nacional dio el primer paso para que, IMPSA, la empresa de infraestructura tecnológica de la provincia de Mendoza cuente con un Centro Tecnológico en Energías Renovables.

La compañía estatal que se especializa en el desarrollo de tecnología para proyectos de gran envergadura y de carácter estratégico como para el caso de represas hidroeléctricas, para el área de Defensa y para el sector hidrocarburífero, tendrá un espacio dedicado a las energías renovables.

Ese avance tuvo sus primeros pasos ya con los acuerdos firmados con San Juan y La Rioja para desarrollar Parques de energía solar.

El Gobierno publicó en el Boletín Oficial la Licitación Pública Nacional 002/2023 para la construcción del edificio Centro Tecnológico en Energías Renovables 2022-35601042 CENTEC.

Así, IMPSA S.A. invita a los Oferentes elegibles a presentar ofertas selladas para la creación del centro tecnológico el cual corresponde a una obra nueva a ejecutarse en el actual Centro de Investigaciones Tecnológicas en la ciudad de Godoy Cruz, Provincia de Mendoza.

Edificio

El edificio se plantea en dos niveles y estará situado entre dos construcciones existentes, la Nave del Laboratorio de Hidráulica y la Nave Taller, espacios con instalaciones específicas que brindarán apoyo logístico a las actividades a desarrollar en el centro tecnológico.

El nuevo edificio de aproximadamente 308,6 m2 de superficie cubierta, alojará dos plantas en altura (PB+Nivel 1) de construcción por el sistema tradicional de estructuras de hormigón armado. La obra será totalmente independiente de las construcciones existentes más albañilerías e instalaciones de servicios propios apoyando sus conexiones físicas con las naves laterales mencionadas, con el aporte de una respuesta técnica de estructura metálica, evitando conflictos de juntas elásticas de dilatación entre ambas estructuras.

Las obras presentadas como experiencia específica deben contar con las siguientes características: 250m2 cubiertos o más. El plazo de construcción es 300 días.

La empresa de infraestructura tecnológica de la provincia de Mendoza, Impsa, realizó un nuevo llamado a licitación para adquirir diversos productos que van a formar parte de este Centro Tecnológico en Energías Renovables de Cuyo (Centec) que se construirá en el predio de Godoy Cruz donde funciona la compañía de gestión público-privada.

El objetivo es que el lugar se convierta en un núcleo integrador de desarrollos de tecnología y sirva para atraer y motorizar otros desarrollos innovadores en la industria.

IA para energías renovables

Una de las características del Centec es que utilizará Inteligencia Artificial para desarrollar tecnologías para la generación, el almacenamiento, la distribución y la gestión de energías limpias. Entre el equipamiento que se busca adquirir se encuentran: 980 paneles fotovoltaicos, un sistema de almacenamiento; un transformador de distribución 630 kVA y una estación meteorológica, entre otros bienes.

El Centro tendrá laboratorio de minicentrales hidroeléctricas que van a desarrollar tecnología de turbinas para pequeñas centrales hidroeléctricas. También habrá un laboratorio de turbinas de eje horizontal; laboratorio de turbinas ecológicas; laboratorio de generación fotovoltaica; laboratorio de almacenamiento de energía; laboratorio de Smart Grid; laboratorio de comunicaciones; y el laboratorio de Inteligencia Artificial (IA).

Infraestructura

Cada uno cumplirá una tarea específica, siempre vinculados a las energías limpias y va a incorporar infraestructura, equipamiento y recursos humanos para la prestación de servicios tecnológicos asociados con el área de su especialidad.

Entre otros servicios que el Centro prestará a la comunidad se destaca la capacitación que ofrecerá al personal, ya sea a través de una Maestría en Energías Renovables, como con carreras terciarias relacionadas con la operación y mantenimiento de fuentes de energía renovable y almacenamiento de energía.



A partir de agosto inicia la producción nacional de baterías de litio
Lo confirmó el presidente de Y-TEC (YPF+CONICET), Roberto Salvarezza. La primera etapa de producción de la planta instalada en Berisso será para abastecer al sector público y para proyectos estratégicos.


Llegó el equipamiento para la planta de baterías de litio UNILIB.


El director de la empresa tecnológica Y-Tec y exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación Roberto Salvarezza sostuvo que en agosto comenzará a operar la planta nacional de celdas y baterías de litio (UniLiB), destinadas al sector publico y a proyectos estratégicos, con una capacidad instalada que alcanzaría en un año 15 MWh/año.

“Entre agosto y septiembre pondremos en marcha la planta nacional de celdas y baterías de litio (UniLiB), donde se fabricará baterías de ion-litio destinadas al sector público, entre ellos: el equipamiento a las fuerzas armadas y el abastecimiento de energía para poblaciones rurales”, sostuvo Salvarezza durante un panel realizado en la Facultad de Ingeniería de la UBA.

Asimismo, anticipó que la planta ubicada en predio del Polo Productivo Tecnológico “Jorge Alberto Sábato” en La Plata, tendrá una capacidad de producción anual -medida en energía almacenada- de 15 MWh, equivalente a mil baterías para almacenamiento estacionario de energías renovables o unas 50 para colectivos eléctricos.


Ya instalan las primeras máquinas de la planta de baterías y celdas de litio, UNILIB.


Salvarezza precisó que estas baterías se destinarán a “demandas concretas” como equipamiento de comunicación de las fuerzas armadas, electromovilidad o energía estacionaria complementando las energías renovables como la eólica o la solar para abastecer ciudades de menor tamaño que cuentan sin energía.

Abastecimiento

Al respecto, reveló que en conjunto con la provincia de Buenos Aires se realiza un proyecto piloto para abastecer una población cercana a Berisso (la isla Paulino) que está desconectada de energía eléctrica, por lo que, “con baterías de litio y paneles solares se producirá un paquete de soluciones que abastecerán aproximadamente 150 viviendas”.

“Tenemos probadas nuestras baterías acopladas con el parque solar y será toda una experiencia desde el punto de vista social porque implica pensar en cómo se van a administrar esos parques y cómo se va a cobrar una tarifa cuando no consume electricidad de red; sin embargo, no obstante hay sectores como las fabricas de motos eléctricas como City Car que están pidiéndonos baterías para garantizar la disponibilidad de baterías”, amplió.

Por último, en cuanto a la electromovilidad, la subsecretaria de Asuntos Estratégicos (SAE), Verónica Robert, afirmó que la Argentina tiene la capacidad para equipar a los vehículos eléctricos y, por ello, está en un lugar preferente.

“Somos capaces de hacer algo de esos vehículos eléctricos y eso nos pone en un lugar preferente; por ejemplo, las baterías de litio, que sí se pueden hacer en la Argentina y que constituyen el 30% del valor del vehículo, en este contexto resulta fundamental el sector tecnológico para industrializar el litio”, concluyó.



sábado, 10 de junio de 2023

La Puma eléctrica
Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de San Luis está desarrollando un kit de conversión eléctrica para motos. Para el proyecto trabajaron en la icónica moto Puma pero podría aplicarse en otros modelos. Reutilizaron tecnologías en las que ya venían trabajando y todo el proyecto estará liberado para quien quiera realizar aportes para mejorarlo.
Por Matías Alonso




Fanáticos de las motos y de la industria nacional, estudiantes e investigadores de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) se plantearon como proyecto darle una nueva vida a las motos Puma fabricadas por el Estado en 1952. El kit consiste en un pack de baterías, un controlador electrónico y un motor muy eficiente que se pueden instalar dentro del marco de la moto, reemplazando así las partes del motor tradicional. Inicialmente, el proyecto fue llamado E-Puma pero luego debió ser cambiado por un reclamo de derechos de marca de un particular. El año pasado se presentaron los primeros avances en una convención de fanáticos de Puma en Córdoba, que se hizo por los 70 años del nacimiento de la moto, y fue muy bien recibido.

La Puma, una icónica moto nacional fabricada por Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) como parte del plan de desarrollo industrial del Gobierno peronista, tenía un motor de dos tiempos y 98 centímetros cúbicos. Ese tipo de motores, muy simples de fabricar y por lo tanto ideales para su época, ya no serán posibles de usar en motos nuevas a partir del próximo año debido a la contaminación que producen.

El grupo del Laboratorio de Tecnologías Aplicadas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA) de la UNSL presentó el proyecto para el concurso universitario de innovación UNSL Xi, en el que ganaron el primer puesto y un premio de 200.000 pesos para avanzar en el desarrollo. En el proyecto trabajan docentes y estudiantes de ese laboratorio, y los primeros controladores que se usaron en la moto provenían de equipos que se habían diseñado en la misma facultad para el manejo de motores para bombeo de agua en la Patagonia, pero luego se desarrollaron otros, junto con controladores, específicos para este uso.


Cuadro y prototipo de motor de la moto Puma eléctrica. Foto: Guillermo Catuogno.


“La filosofía del laboratorio es hacer proyectos de conocimiento abierto y bajo costo para que pueda ser rápidamente adaptado por quienes lo necesiten”, le dijo a TSS Guillermo Catuongo, director del laboratorio. En poco tiempo se podrán descargar de Github los planos, el software y todas las especificaciones para recrear el kit.

El motor es de imanes permanentes y rotor exterior, para que tenga una velocidad baja, que es lo que se necesita. Y el bobinado es concentrado en paquetes, por lo que no se necesita un bobinador específico para hacerlo. Se trata de un diseño que se está haciendo en conjunto con un estudiante que se encuentra cursando en Alemania. Para los prototipos de motor se están haciendo modelos impresos en 3D y madera cortada con láser para poder hacer las pruebas pero una vez terminado el proyecto ya se harán motores en mecanizado.

El controlador es un rediseño de un proyecto de electrificación rural, que es una de las principales lineas de investigación del laboratorio. Por eso el laboratorio hizo muchos reguladores para paneles solares y también un controlador trifásico para bombeo de agua en Patagonia, que también son desarrollos abiertos. El rediseño consistió en darle más potencia para las necesidades de la moto y también en hacerlo más fino para que pueda entrar en el cuadro de la moto sin generar ninguna molestia al usuario.

Render del motor eléctrico y sus piezas. Foto: Guillermo Catuogno.


“Esta pensado para la moto Puma pero la idea es que se pueda adaptar a cualquier moto pequeña o ciclomotor. Habrá que ver los agarres de cada moto pero la idea es que el motor eléctrico reemplace al de combustión interna en diversos modelos. Las baterías se podrían poner en una parrilla y el controlador casi no ocupa espacio. Es un motor de 3 KW, equivalente a la potencia de un ciclomotor, con una limitación de 40 km/h para tener una autonomía extendida”, dijo Catuongo. Las baterías no forman parte del proyecto pero se pueden usar las comerciales, tanto de litio ferro fosfato, como las baterías de gel de ácido plomo que se pueden comprar en el mercado.

Este tipo de motos suelen costar aproximadamente el doble que sus equivalentes de combustión, aunque el costo de la electricidad para cargarla es un fracción del que requiere una de combustión más los cambios de aceite y mantenimiento, por lo que en el largo plazo pueden ser más económicas.

“Actualmente, hay hay dos tesis de grado en marcha, una sobre el controlador y otra sobre el motor. Hay otro proyecto en el que se está trabajando en el sistema de luces y en adquirir datos para mostrarlos en una pantalla. Otros alumnos de tecnicaturas trabajan en la restauración de la moto Puma, ya que es una moto antigua. Hay que pintar y reparar el cuadro y las partes mecánicas, así que ya tenemos unos cinco o seis estudiantes trabajando en la moto”, explicó Catuongo.



Fuente: unsam.edu.ar

viernes, 9 de junio de 2023

Dos estudiantes argentinos fueron seleccionados para planificar una misión espacial a Marte
Participarán junto cincuenta alumnos de todo el mundo de una convocatoria realizada por una fundación espacial asociada a la NASA. Quiénes son y qué actividades harán.


Foto: NASA/JPL-Caltech


Dos estudiantes argentinos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) participarán del programa United Space School, una iniciativa que convoca a alumnos de diferentes partes del mundo con el objetivo de planificar una misión tripulada a Marte.

La convocatoria fue realizada por FISE (Foundation for International Space Education), una fundación asociada a la NASA, que seleccionó a 50 alumnos de todo el mundo.

Entre ellos fueron seleccionados dos argentinos: Ian Valentín Gottlieb Godoy Carranza, estudiante de séptimo año del Bachillerato de Bellas Artes de la universidad platense, y Dana Crivaro, estudiante de la Facultad de Ingeniería de la misma casa de estudios.


Dana Crivaro, la ingeniera argentina elegida para el proyecto internacional de la misión espacial a Marte. (Foto: Instagram @danacrivaro_)


Los alumnos argentinos viajarán a Houston, Texas, donde desde el 16 de julio hasta el 31 de julio de 2023 asistirán a clases dictadas por destacados ingenieros, científicos y líderes de la industria aeroespacial. Junto al resto de los estudiantes y profesionales trabajarán en un proyecto de misión tripulada al planeta rojo.

Godoy Garraza se mostró entusiasmado con las actividades que le esperan. “Es una experiencia inolvidable", le dijo a Radio Universidad y destacó "el apoyo del Colegio, la Universidad y de los directores del Departamento de Exactas y Naturales" para que pueda participar de la iniciativa.


Ian Godoy Carraza fue convocado para participar de la misión espacial a Marte de la NASA. (Foto: captura de pantalla video Youtube @IanGGG)


El joven explicó que los estudiantes seleccionados por el prograna se alojarán con familias vinculadas directamente con la industria aeroespacial y que tendrán un cronograma ajustado, en el que participarán de “actividades en observatorio, en el Centro Espacial Johnson, una simulación de una especie de misión análoga, y también un enlace con la Estación Espacial Internacional, donde hay astronautas trabajando en la órbita de nuestro planeta”.

“El compromiso y la constancia son fundamentales. Uno puede tener talento, pero si no se esfuerza, no logrará mucho. En cambio, si uno es constante, persevera, se esfuerza y ​​está dispuesto a aprender de quienes lo rodean, esas son las personas que finalmente triunfan. Creo que todos tenemos esa posibilidad, pero debemos luchar por lo que queremos”, concluyó.



domingo, 4 de junio de 2023

"La guerra en el espacio comenzó, pero Brasil tiene capacidades limitadas"
por Ana Esteves


© AP Photo / John Raoux


Un general del Comando Espacial de EEUU declaró que EEUU está listo para luchar "esta noche" en el espacio. El coronel de reserva de las Fuerzas Aéreas de Brasil (FAB), Carlos Eduardo Valle Rosa, afirmó a Sputnik que la guerra en el espacio ya es una realidad y Brasil no está entre los países mejor posicionados para enfrentarla.

El 30 de mayo, el general de brigada estadounidense Jesse Morehouse, miembro del Comando Espacial de Estados Unidos, aclaró que su país está preparado para luchar en el espacio exterior "tan pronto como esta noche" para contener a Rusia y China.

"Si alguien amenaza a EEUU, o cualquiera de nuestros intereses, incluidos los de nuestros aliados y socios con los que tenemos un tratado de apoyo de defensa mutua, estamos listos para luchar tan pronto como esta noche", expresó Morehouse a los periodistas en una rueda de prensa en la Embajada estadounidense en Londres.

El diario británico The Guardian informó que el militar estadounidense afirmó además que su país desarrollará todas las capacidades necesarias para mantener una posición disuasoria eficaz.

A su vez, el coronel de reserva de la FAB, Carlos Eduardo Valle Rosa, destacó a Sputnik que el uso del espacio exterior con fines militares ya es una realidad.

"Ellos [los estadounidenses] no tratan de ocultar que el espacio ya es un dominio de guerra, como los dominios cibernético y electromagnético. Son dominios de guerra de la misma forma que la tierra, el mar y el aire, desde la llegada del avión", manifestó Valle Rosa.

El coronel de reserva conversó con Sputnik como profesor titular del programa de posgrado en ciencias aeroespaciales de la Universidad de la Fuerza Aérea, por lo que sus declaraciones no reflejan necesariamente la posición oficial de la FAB.

"La guerra cibernética es un hecho concreto, al igual que la guerra electrónica, que incluso se ha utilizado en el conflicto de Ucrania", señaló Valle Rosa.

Según el coronel de reserva, las capacidades de guerra espacial son sobre todo ofensivas y los países mejor preparados para este teatro de operaciones en la actualidad son Estados Unidos, Rusia, China y la India. Además de este grupo, países como Australia, Francia, Japón, Irán, Corea del Sur, Corea del Norte y el Reino Unido también "expresan preocupación y voluntad de desarrollar tales capacidades".

"Este tipo de conflicto no se refiere necesariamente a una guerra físicamente en el espacio. La mayor parte de las capacidades militares para esa guerra en el espacio se desarrollan y utilizan desde la superficie. Los equipos que interfieren en el funcionamiento de los satélites, por ejemplo, se emplean en tierra", explicó Valle Rosa.

Por lo tanto, el coronel de reserva de la FAB indicó que un país no necesita imperativamente tener un programa espacial bien desarrollado para obtener capacidades típicas de la guerra espacial. Agregó que Brasil no se encuentra entre los principales actores en este nuevo campo de guerra y no aprueba el uso del espacio con fines militares y actúa en organismos internacionales para regular la actividad.

"Nuestra política para el espacio es pacífica, (...) centrada en traer del espacio productos y servicios que tengan impacto socioeconómico, como en las áreas de telecomunicaciones, banda ancha y monitorización", subrayó Valle Rosa.

El principal desafío del país es retomar su proyecto de desarrollo de cohetes, gravemente dañado por la explosión del Vehículo Lanzador de Satélites (VLS) en la base de Alcántara en 2003, "que mató a muchos de nuestros técnicos cualificados".

"Estamos recuperando progresivamente las capacidades del VLS, incluso con pruebas exitosas. Pero nuestros recursos son limitados, por lo que no habrá un desarrollo rápido como en los casos de EEUU, China o Rusia", precisó el coronel de reserva de la FAB.

También recordó que Brasil tiene poca percepción de las amenazas procedentes del espacio, ya que "nuestras capacidades aún son limitadas".

"Tenemos pocos satélites militares, el número cabe en la palma de la mano. La mayoría de nuestros satélites tienen una doble función, es decir, cumplen funciones civiles y militares", señaló Valle Rosa.

No obstante, Brasil tiene interés en regular el uso del espacio ultraterrestre para evitar la acumulación de basura espacial, procedente tanto de la actividad económica como de la militar.


En la Base de Alcántara, en el estado brasileño de Maranhao, oficiales de la Fuerza Aérea Brasileña observan cómo se asa el Centro de Lanzamiento de Satélites local, el 14 de septiembre de 2018. © AP Photo


Valle Rosa advirtió de que las pruebas cinéticas, que destruyen satélites, generan basura espacial que afecta a todo el mundo. "Si los desechos se multiplican, podríamos imposibilitar el uso del espacio exterior para realizar actividades básicas de telecomunicación e investigación", añadió.

Los riesgos de una guerra espacial, sin embargo, no deben eclipsar el hecho de que se trata de una realidad a la que Brasil tendrá que adaptarse.

"Los programas espaciales de países como Estados Unidos, Rusia y China están dirigiendo su atención a la creación de bases habitables en la Luna como trampolín para llegar a Marte. No es una ficción, es la nueva realidad", concluyó el coronel.

El 30 de mayo, el representante del Mando Espacial estadounidense, el general de brigada Jesse Morehouse, declaró durante una rueda de prensa en la Embajada de Estados Unidos en Londres que su país está preparado para participar en conflictos en el ámbito espacial, tras haber desarrollado capacidades antisatélite para contener a Rusia y China.



https://sputniknews.lat/20230603/la-guerra-en-el-espacio-comenzo-pero-brasil-tiene-capacidades-limitadas-1140179208.html?fbclid=IwAR0r1FsS1b7kyI3jUHkHdaYlzfkIbB5amOynslowHUN4h_2HlZUU732kDjE