jueves, 20 de octubre de 2022

Agrale presentó el primer bus eléctrico fabricado en Argentina
La marca nacional presentó su autobús urbano MT17 LEe, impulsado por energía eléctrica exclusivamente. Destino local e internacional.
Por Carlos Alfredo Pereyra




Este día se esperaba hace rato, la pandemia retrasó algo los tiempos, pero no alteró el rumbo. Hoy en la Fundación Profesional para el Transporte FPT asistimos a la presentación del primer bus eléctrico fabricado en el país por una terminal automotriz. Agrale Argentina presentó el chasis MT17.0 LEe

La unidad se ha desarrollado por parte de ingeniería de Agrale, empresa que además celebra 60 años de existencia; en asociación con Equipmake Ltd. de Reino Unido, firma que ha desarrollado y provisto el powertrain; además se suma la carrocera argentina TodoBus SRL para completar el bus urbano que hoy se presenta.

Equipmake tiene sede en Snetterton, y allí se ha desarrollado la planta para producir buses. Los tests en pista se han hecho con un colectivo Agrale MT17.0, carrozado por TodoBus en Argentina, el mismo tiene una motorización Equipmake HTM-3500 con 400 Kw de potencia y 1200 v rotando a 3500 rpm máxima y 3500 Nm de torque de 0 a 4500 rpm. Sus baterías son 4 de Litio-Ion con un total de 316 Kw/h. El cargador es un CCS con conector de 800v de 7 horas de 40kW (ver ficha para descargar).

Por otro lado, las facilidades de carrozado son similares al diésel, destacando su centro de gravedad bajo. En la producción, enteramente local, sólo debe tener previsión para la protección humana en los componentes críticos por alto voltaje. Por lo demás, es un proceso normal de producción de chasis y de carrozado.

Es una idea que se anticipa a la competencia, con un perfil que intentará cubrir el mercado local-regional y también Europa, donde se ha desarrollado una versión de chasis para bus doble piso. Los primeros buses con chasis MT pronto estarán prestando servicio en Londres.

No es el primer bus amigable con el medioambiente de Agrale, ya que aquí tenemos hoy otra unidad a GNC, desarrollada tiempo atrás por la firma argentino-brasileña.

Desde Pesadoblog primero, y ahora desde Motor1 hemos mostrado los avances de este proyecto ambicioso pero posible, como lo está demostrando esta realidad de hoy aquí en Escobar, donde un bus urbano fabricado en el país es movido con tecnología de punta, con solo el rumor de sus neumáticos rozando el pavimento de la pista de FADEEAC.



Fuente: ar.motor1.com

martes, 18 de octubre de 2022

La UNLP reconvertirá colectivos en unidades totalmente eléctricas
La Universidad Nacional de La Plata está trabajando con la empresa Nueve de Julio SAT para realizar retrofit en planta a los micros con motor a combustión.
Por Juan Pablo Estévez




La Universidad Nacional de la Plata (UNLP) informó que está trabajando en la reconversión de colectivos con motor de combustión interna a unidades totalmente eléctricas mediante la práctica del retrofit en planta, que está realizando en conjunto con la empresa Nueve de Julio SAT.

Está práctica la está llevando adelante la facultad de ingeniería desde 2020, cuando se firmó el convenio Nueve de Julio SAT, una de las principales operadoras de vehículos de transporte de pasajeros en la ciudad y está proveyendo los colectivos a los que se les realiza la reconversión.

Hasta ahora la UNLP reconvirtió a un colectivo con motor trasero, a modo de prueba y como un prototipo de pruebas, y en esta ocasión se eligió un modelo con una unidad de potencia delantera porque entiende que "es una de las unidades que mejor se va a adaptar a las necesidades de la ciudad".

Insideevs Argentina ya abordó la temática acerca de los cuidados que se deben tener a la hora de realizar un retrofit en planta, información que surgió en una ponencia que realizó el INTI durante el Primer Congreso Profesional de Movilidad Eléctrica de Argentina.

La idea de la UNLP y de Nueve de Julio SAT es que este nuevo colectivo "ecológico", impulsado por energía que proviene de baterías de litio, pueda circular por las calles a partir del próximo 19 de noviembre, cuando se cumpla un nuevo aniversario de la fundación de la Ciudad de La Plata.

El decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, Marcos Actis, informó que a partir del año que viene "dejarán de funcionar más de 2.000 colectivos en el AMBA porque no cumplen con las normativas" y que "podríamos reconvertir todos esos micros y generar una industria argentina de recambio y de piezas. Preparar a nuestras Pymes y ser proveedores de las futuras plantas de ensamblado de colectivos eléctricos”.


Comunicado de la UNLP


Con el desarme de una unidad 0 Km la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la empresa Nueve de Julio SAT pusieron en marcha la reconversión de un transporte de pasajeros a propulsión eléctrica. El desafío es que el nuevo colectivo ecológico, que funcionará con baterías de litio, circule por las calles a partir del 19 de noviembre próximo cuando se cumpla un nuevo aniversario de La Plata.

El decano de Ingeniería, Marcos Actis, acompañado por el titular de la compañía Walter Mastropietro, dio el puntapié inicial con la extracción de algunas piezas del motor en la terminal que la firma Nueve de Julio tiene en la localidad platense de Hernández. Allí la empresa montó un laboratorio para llevar adelante la transformación.

“El primer vehículo reconvertido fue hecho con recursos propios del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad de Ingeniería, que aportó todos los elementos, mientras que la empresa puso el colectivo. Para este segundo colectivo contamos con financiamiento del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Obtuvimos un ANR asociativo (aporte no reembolsable) de la AGENCIA I+D+i, por lo cual agradecemos la gestión de Alejandro Primbas y Fernando Peirano, quienes apoyaron siempre este proyecto. Con los fondos se pudo adquirir el equipamiento adecuado para la transformación”, detalló Actis.

Se prevé que, con el nuevo equipamiento, se avance con la instalación de la estructura mecánica, la reforma del chasis y los bancos de baterías, procedimientos necesarios para que el micro ecológico comience a rodar.

El ingeniero Alejandro Patanella, integrante del CTA, señaló que “si bien es el segundo colectivo que vamos a reconvertir, más que un prototipo es el primero de una nueva serie de vehículos 0 km. Es el comienzo de una línea de reconversión de ómnibus de pasajeros”.

En esa misma línea, el titular de la Nueve de Julio sostuvo que “hemos elegido una unidad con motor delantero, mientras que el primer desarrollo fue en un micro con motor trasero. La empresa ya está incorporando esta clase de vehículos al servicio urbano. Entendemos que es una de las unidades que mejor se va a adaptar a las necesidades de la ciudad”. Mastropietro destacó que “es un nuevo desafío porque tiene particularidades diferentes al anterior. Se trabaja con conceptos técnicos distintos”.

Desde el año 2020, a partir de la firma de un convenio, Ingeniería y la Nueve de Julio vienen trabajando en ensayos para la conversión de vehículos del transporte público de pasajeros. La Facultad, a través del CTA, brinda asistencia técnica, capacitación y transferencia tecnológica. La empresa es una de las principales operadoras del Sistema Urbano de Transporte en el ámbito de La Plata y de la provincia de Buenos Aires. Gestiona las líneas Oeste, 508, 561, 215, 225, 414 y la línea Universitaria.

“Aspiramos a que el colectivo pueda recorrer la ciudad de La Plata en el circuito del micro universitario. Con esto queremos demostrar que la reconversión es uno de los caminos posibles y que la Argentina lo puede llevar adelante ya que no se necesitan tantos recursos”, manifestó Actis.

Desafíos de Electromovilidad

El decano de Ingeniería precisó que más de 2.000 colectivos dejan de funcionar al año en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) porque no cumplen con las normativas. “Podríamos reconvertir todos esos micros y generar una industria argentina de recambio y de piezas. Preparar a nuestras Pymes y ser proveedores de las futuras plantas de ensamblado de colectivos eléctricos”, propuso.

Otro aspecto positivo señalado por Actis es que «posibilitará la formación de recursos humanos en el mantenimiento de estos micros, ya que toda la parte eléctrica y electrónica que llevan estos vehículos es una tecnología totalmente distinta a los motores de combustión».

Recientemente, Ingeniería y la compañía de colectivos firmaron un nuevo convenio donde asumen el compromiso de buscar soluciones ante la ausencia de normativas que regulen la utilización de unidades propulsadas con energías renovables alternativas en el ámbito provincial y municipal.

Características de un vehículo eléctrico

Entre las diferencias de los ómnibus eléctricos y los micros tradicionales el ingeniero Patanella explicó que “el concepto de manejo es totalmente distinto. El acelerador y el freno son diferentes y los conductores se tienen que adaptar. Además, los vehículos eléctricos no emiten ningún ruido y ello cambia la percepción”.

“Las capacitaciones vienen en paralelo y no solo para el manejo sino también para el mantenimiento que es diferente. Lo mismo la operación, el ciclo de carga, los tiempos de espera. Es adaptarse a lo que viene. De acá a 10 años lo más probable es que todo el transporte urbano sea 100% eléctrico, y queden como diésel o mezcla unicamente los colectivos semiurbanos o de larga distancia. Es el momento de subirse, empezar a aprender y hacer punta en esto”, alentó el integrante del CTA.

Mastropietro agregó que «el personal de conducción está acostumbrado no solo al ruido del motor sino también a la vibración de la carrocería. En general, los asientos, las ventanillas, tienen una vibración y un ruido de base. Hay una diferencia enorme y el personal que ha conducido el prototipo lo ha notado”.

Desde la Nueve de Julio identifican dos zonas muy ruidosas en La Plata: las calles 12 y 54 y 8 y 44. “Se han hecho mediciones y esas zonas exceden el nivel de ruido permitido. Los vehículos eléctricos serían un paliativo enorme para esa clase de inconvenientes”, consideró el empresario.

El decano de Ingeniería vaticinó que “inevitablemente, a futuro, toda la flota de transporte urbano será eléctrica con lo cual Argentina deberá crecer en infraestructura y logística para proveer de energía a las terminales. Es necesario desarrollar un plan a largo plazo. Es lo que aspiramos demostrar con esto”.

Por último, Actis indicó que la Nueve de Julio ya está realizando gestiones con la empresa EDELAP para poder instalar una unidad transformadora en el predio de Hernández.



Presentaron el primer electrolizador para producir hidrógeno verde desarrollado en el país
Se trata de una tecnología clave para aprovechar las energías solar y eólica, y para el futuro de los autos eléctricos realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba.


Foto: Irma Montiel


Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) presentaron el primer electrolizador de mediana potencia fabricado íntegramente en el país para producir hidrógeno verde, una tecnología clave para aprovechar las energías solar y eólica, y para el futuro de los autos eléctricos.

"La importancia de este proyecto es que vamos a tener un electrolizador para producir hidrógeno en base a energías alternativas como la eólica o la solar", explicó a Télam Daniel Barraco, investigador del Conicet y secretario de Ciencia y Tecnología de la UNC.

El uso del hidrógeno en lugar de los combustibles fósiles se está impulsando a nivel mundial "porque, ya sea que se utilice para producir energía eléctrica o como componente para otros motores a explosión, el resultado final es agua, o sea que no es contaminante", añadió.

La presentación del prototipo se realizó en la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC, en Ciudad Universitaria, con la presencia de los investigadores que realizaron el desarrollo; el ministro de Ciencia de Córdoba, Pablo de Chiara; y Barraco.

Un electrolizador es un dispositivo electroquímico que tiene electrodos sumergidos en agua y separados por una membrana porosa, los cuales aplican una corriente eléctrica que provoca una reacción electroquímica que separa al oxígeno del hidrógeno. Ese hidrógeno es un vector energético que puede utilizarse en la industria y en vehículos, y cuando la energía que utiliza el electrolizador proviene de fuentes sustentables como la solar y la eólica se habla de hidrógeno verde.

Se trata de un desarrollo realizado en conjunto por UNC, la Universidad Nacional de Catamarca y el Conicet, con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología de Córdoba, el Gobierno nacional y la empresa Fluorita Córdoba.


Foto: Irma Montiel


"Lo que desarrollamos fue un prototipo de electrolizador alcalino convencional para la producción de hidrógeno a partir de preferentemente energías renovables, a lo que se llama hidrógeno verde. Es el primer electrolizador de mediana potencia que se realiza en Argentina; inicialmente iba a ser de 5 kilowatts pero pudimos extenderlo a 9", explicó Esteban Franceschini, investigador del Conicet y la UNC, y responsable del proyecto, que consta de tres etapas.

"En la primera desarrollamos un prototipo monocelda de análisis de estanqueidad que tiene por objeto asegurar la ausencia de fugas; esta prueba se superó satisfactoriamente", dijo.

El segundo punto, que se presentó, "es un prototipo para el acople de una celda electroquímica de una potencia de 1.6 kilowatts a todos los periféricos donde se lleva adelante la separación del hidrógeno y el oxígeno para su posterior uso, fuentes de corrientes, fuentes de potencia y los controladores", detalló.

La ventaja de este tipo de energía es que la combustión del hidrógeno no emite dióxido de carbono (CO2), el principal gas responsable del cambio climático.

En ese marco, añadió que, "actualmente, se encuentra en desarrollo el lazo de control electrónico digital para el control de la producción de hidrógeno de manera de poder realizarlo de manera segura; ese va a ser el prototipo tres que va a contactar con una celda de mayor potencia (9 kilowatts) y un lazo de control electrónico digital que va a permitir no sólo analizar el funcionamiento seguro del electrolizador sino también controlar vía web el funcionamiento del equipo para que sea conectado en el parque solar Cerro Negro".

El investigador describió que "la idea es que durante el invierno, cuando la energía de ese parque no se está utilizando, se genere el hidrógeno, se almacene y que, durante el verano, se utilice como reemplazo del gas que usa la empresa en su producción".

La ventaja de este tipo de energía es que la combustión del hidrógeno no emite dióxido de carbono (CO2), el principal gas responsable del cambio climático.

A su vez, el hidrógeno se puede utilizar en los autos eléctricos en reemplazo de baterías de litio, para lo que se necesita una tecnología llamada celda de combustible.

Según informó la UNC en un comunicado al presentar el flamante electrolizador, los investigadores Ezequiel Leiva, Agustín Sigal y Ramiro Rodríguez estimaron que "usando sólo el 10 por ciento de tierras aptas para proyectos renovables sería suficiente para reemplazar el total de la importación de combustible de Argentina".


Foto: Irma Montiel


Además, indicaron que "otra alternativa para iniciar la transición energética consistiría en cortar con hidrógeno el GNC, al igual que ocurre ahora con las naftas y los biocombustibles, lo que no requiere ninguna modificación en los motores".

En el mediano plazo se espera que el hidrógeno sea el combustible de los vehículos eléctricos, y para fines del 2030 se estima que en el mundo ya circularán 2,7 millones de vehículos eléctricos a hidrógeno.



Fuente: telam.com.ar
Muere James McDivitt, astronauta que preparó la misión de la NASA a la Luna
El astronauta de la NASA James McDivitt tuvo un papel crucial al hacer posible la primera caminata espacial y preparar la primera misión tripulada a la Luna.


James Alton McDivitt, astronauta estadounidense que preparó la misión Apolo XI a la Luna.


James McDivitt murió el pasado jueves (13.10.2022) a los 93 años, informó la agencia aeroespacial de EE. UU.

Conocido por ser un decidido piloto de pruebas y un líder dedicado, McDivitt fue el comandante de la misión de la NASA Gemini IV, considerado el vuelo más ambicioso de este organismo hasta el momento (junio de 1965), la segunda misión estadounidense tripulada y en la que su colega y amigo Ed White se convirtió en el primer estadounidense en realizar una caminata espacial.

También comandó la misión Apolo IX, que realizó el primer acoplamiento de dos vehículos espaciales en órbita con una transferencia interna de tripulación entre ellos (marzo de 1969), y en la que se probaron por primera vez todos los equipos que permitirían ir a la Luna.

Pese a comandar estas dos misiones -consideradas claves para que el Apolo XI (julio de 1969) llevara por primera vez al ser humano a la Luna- McDivitt dejó pasar la oportunidad de comandar esa misión, asumiendo un papel de gestión, y se convirtió luego en el gerente del programa Apolo.


James Alton McDivitt fue el comandante de la misión de la NASA Gemini IV.


Nacido en Chicago, McDivitt creció en Kalamazoo (Michigan) y se graduó como ingeniero aeronáutico en la Universidad de Michigan. Se unió a la Fuerza Aérea a los 22 años y combatió en la Guerra de Corea.

En 1962, fue seleccionado por la NASA para convertirse en astronauta y cuando fue elegido para pilotar la misión Gemini IV, se convirtió en el primer novato de la NASA en liderar una misión.

En su primer vuelo, en 1965, McDivitt informó de haber visto "algo por ahí", un objeto con la forma de una lata de cerveza que volaba fuera de la nave espacial Gemini.

Se formó un revuelo y la gente lo interpretó como que había visto un OVNI, pero años más tarde el astronauta dijo (?) que lo más seguro es que se había tratado de una ilusión óptica debido a un reflejo de los cerrojos en la ventana de la nave.

Se retiró tanto de la NASA como de la Fuerza Aérea en 1972 tras haber estado un total de 14 días en órbita y haber realizado más de 5.000 horas de vuelo durante su carrera, para ocupar puestos ejecutivos en la empresa privada.




domingo, 16 de octubre de 2022

El Pentágono confirma que Musk busca fondos para red de satélites
EE.UU. dice que evalúa "opciones" para garantizar que las comunicaciones sigan funcionando para las fuerzas ucranianas.


El Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo que está evaluando "opciones" para garantizar que el sistema de comunicaciones siga funcionando para las fuerzas ucranianas.


El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó que recibió una solicitud del Elon Musk, fundador de SpaceX, para que asuma la financiación de su red de satélites que ha proporcionado comunicaciones cruciales en el campo de batalla a las fuerzas militares ucranianas durante la invasión rusa, dijeron este viernes (14.10.2022) funcionarios estadounidenses.

Así lo señaló la subsecretaria de Prensa del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Sabrina Singh, en declaraciones a los periodistas este viernes, aunque no quiso ofrecer detalles sobre esas discusiones con SpaceX para hablar sobre la financiación del servicio de internet para Ucrania.

Únicamente se limitó a decir que EE.UU. trabaja con "sus socios y aliados" para decidir qué es lo mejor.

Están evaluando "opciones"

En ese sentido, Singh agregó que los responsables estadounidenses "entienden la fragilidad" del sistema de comunicaciones de Ucrania y que están evaluando "opciones" a la hora de garantizar que ese sistema siga funcionando para las fuerzas ucranianas.

Sobre posibles alternativas a Starlink, Singh recordó que, aparte de los satélites de SpaceX, hay otras opciones con las que el Pentágono puede trabajar "para proporcionar a Ucrania lo que necesita en el campo de batalla".

La empresa estadounidense anunció este viernes que carece de los medios necesarios para seguir financiando la red de internet Starlink en Ucrania, en un llamado al gobierno de Estados Unidos para que asuma esa tarea.

Una constelación de satélites vital para Ucrania

Starlink, una constelación de más de 3.000 pequeños satélites en órbita terrestre baja, ha sido vital para las comunicaciones de Ucrania en su lucha contra la invasión rusa, y SpaceX ha donado unos 25.000 terminales terrestres, según una cifra actualizada dada por Musk la semana pasada.

SpaceX, señaló el multimillonario, ya le ha costado a la empresa 80 millones de dólares y se espera que la factura alcance los 100 millones a finales de año, señaló.

Musk asegura que, salvo un "pequeño porcentaje", todos los costes de despliegue y mantenimiento de las terminales de Starlink en Ucrania han corrido por cuenta de SpaceX.



viernes, 14 de octubre de 2022

Los desarrolladores de estaciones espaciales comerciales buscan claridad en las regulaciones
por Jeff Foust


Axiom Space, que ahora planea instalar su primer módulo comercial en la ISS a fines de 2025, se encuentra entre los desarrolladores de estaciones espaciales comerciales que buscan más claridad del gobierno sobre cómo se regularán. Crédito: Axiom Space


WASHINGTON — Las empresas que trabajan en estaciones espaciales comerciales destinadas a suceder a la Estación Espacial Internacional dicen que necesitan más claridad del gobierno federal sobre quién las regulará y cómo.

Durante los debates del panel en el Beyond Earth Symposium aquí el 13 de octubre, representantes de varias de las compañías que trabajan en estaciones espaciales comerciales dijeron que tienen que lidiar con una "sopa de letras" de agencias, ninguna de las cuales hoy tiene la autoridad para supervisar sus operaciones requeridas por el Tratado del Espacio Ultraterrestre.

"Necesitamos resolver estas cosas ahora para que no tengamos problemas que ralenticen la ingeniería y el progreso científico y comercial en el futuro", dijo Mike Gold, vicepresidente ejecutivo de espacio civil y asuntos externos de Redwire Space, que es socio en el concepto de estación espacial comercial Orbital Reef. “Necesitamos tener previsibilidad, necesitamos tener claridad y necesitamos tener certeza en términos de la estructura regulatoria”.

Ninguna agencia federal tiene hoy la autoridad para proporcionar la autorización y la supervisión continua de las estaciones espaciales comerciales requeridas por el Artículo 6 del Tratado del Espacio Exterior. Existen brechas similares en la autoridad para otros campos espaciales comerciales emergentes, como el servicio de satélites y los módulos de aterrizaje lunares.

“Tenemos que tener cuidado con la sopa de letras absoluta de las agencias a las que tenemos que acudir para realizar nuestras operaciones”, dijo. Incluyen la Comisión Federal de Comunicaciones para licencias de comunicaciones, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica para licencias de detección remota y la Administración Federal de Aviación para licencias de lanzamiento y revisiones de carga útil. Esas revisiones pueden involucrar a otras agencias, como los Departamentos de Comercio y Defensa.

“Es extraordinariamente desafiante”, dijo. “Es vital que consolidemos y simplifiquemos no solo porque lo hace más fácil para el sector privado, sino que también dará como resultado una mejor seguridad y una mejor innovación”.

Esos problemas son cada vez mayores a medida que las empresas avanzan hacia los primeros lanzamientos de elementos de la estación espacial, aunque con algunos retrasos en el cronograma. Mary Lynne Dittmar, directora de gobierno y relaciones exteriores de Axiom Space, dijo que su compañía ahora planea lanzar su primer módulo comercial que se instalará en la ISS a fines de 2025, aproximadamente un año después de lo planeado anteriormente. Ella dijo que la compañía simplemente "rehabilitó" ese cronograma a medida que pasa por una revisión crítica del diseño del módulo. Un segundo módulo, un clon del primero, seguiría en seis a ocho meses.

Cuando se le preguntó qué cambios regulatorios se requerían para habilitar la estación espacial comercial de Axiom y otros, señaló que muchos problemas están interconectados. Sin embargo, un tema clave es la autorización de la misión. “Quiero entender cómo se enmarcará eso, dónde se ubicará, porque hay muchos otros problemas que se relacionan directamente con eso”.

Gold dijo que la autorización de la misión incluye descubrir cómo hacer la "supervisión continua" requerida por el Artículo 6. Pidió un enfoque de "autocertificación" para eso. “Estamos en el asiento del conductor y entendemos la tecnología más que nadie, por lo que es muy importante que, desde una perspectiva regulatoria, el sector privado esté en la primera línea para entregar esa información al gobierno”, dijo.

No hay escasez de conceptos sobre cómo llevar a cabo la autorización de misión. George Nield, ex administrador asociado de transporte espacial comercial de la FAA, sugirió ubicarlo dentro del Departamento de Transporte.

“Mi recomendación es que aprovechemos esta oportunidad para reconocer los vuelos espaciales como un modo de transporte, al igual que las carreteras, los ferrocarriles, el transporte marítimo, la aviación y los oleoductos, y crear una Oficina de Transporte Espacial Comercial bajo el Departamento de Transporte de los Estados Unidos”, dijo. “Esa podría ser una ventanilla única para regular el espacio”.

A corto plazo, sería útil simplemente tener una lista de verificación de las agencias con las que tratar para la autorización de la misión, dijo Eric Stallmer, vicepresidente ejecutivo de asuntos gubernamentales y políticas públicas de Voyager Space, que está trabajando en su estación espacial comercial Starlab. “Es algo que todos podríamos seguir”, dijo.

“El cielo aún no se está cayendo”, dijo Erika Wagner, directora sénior de mercados espaciales emergentes en Blue Origin, socio principal de Orbital Reef, y señaló el éxito de las misiones privadas de astronautas como Inspiration4 y Ax-1. “La pregunta es cómo manejamos esa incertidumbre y el riesgo que conlleva no tener un camino claro”.

Hay otros problemas regulatorios más allá de la autorización de la misión que los desarrolladores de estaciones espaciales comerciales deben abordar. Gold señaló que la ISS disfruta de excepciones y prioridades para las regulaciones de control de exportaciones que necesitarán las estaciones espaciales comerciales.

Las estaciones espaciales comerciales también pueden plantear desafíos para la seguridad en el lugar de trabajo y las reglamentaciones relacionadas. Wagner señaló que la NASA usa límites de radiación de carrera para sus astronautas, mientras que las industrias terrestres tienen límites de radiación anuales. “Eso no funciona muy bien si vas a formar un grupo de personas que trabajan de forma privada en una estación espacial”.

Aquellos que visiten estaciones espaciales comerciales, ya sea como turistas o investigadores, esperarán un estándar mínimo de atención para garantizar su seguridad, dijo Jennifer Fogarty, directora científica del Instituto de Investigación Traslacional para la Salud Espacial en la Facultad de Medicina de Baylor. Sin embargo, puede ser demasiado pronto para que participe la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA), la rama del Departamento de Trabajo que regula la seguridad en el lugar de trabajo.

“No abogaría por que OSHA desempeñe un papel en esto, pero creo que existen mejores prácticas que podrían convertirse en algo que beneficie a cualquiera de los proveedores”, dijo, y agregó que las empresas tendrán un incentivo para hacer Seguro que los clientes de las estaciones comerciales tienen una buena experiencia. “Si quieres un buen boca a boca, te sugiero que trabajes muy duro en eso”.



jueves, 13 de octubre de 2022

Startup argentina tiene como objetivo interrumpir el sector espacial con un cohete ultraligero sostenible y de bajo costo
por Ray Fernández


Crédito de la imagen: TLON Space.


El sector espacial atraviesa el momento más disruptivo de la historia. En 2021 se batió el récord de más intentos de lanzamiento orbital en un año, algo que no ocurría desde la era de la carrera espacial y lunar. Desde nuevas misiones de exploración hasta el regreso a la Luna con Artemis de la NASA, pasando por el crecimiento exponencial de los satélites de órbita terrestre baja, el sector está siendo impulsado a nuevos niveles por la entrada de nuevas empresas espaciales privadas.

Mientras la humanidad entra en una nueva era espacial, la industria continúa dominada por empresas líderes de los Estados Unidos, Europa, Rusia, India y China. Sin embargo, en Argentina, la startup espacial TLON Space no solo está activando el establecimiento, sino también revolucionando el sector con innovación. Su cohete ultraligero, Aventura I, lleva la ingeniería espacial al límite para ofrecer servicios de lanzamiento internacional sostenibles, de bajo costo, personalizados y de alta tasa.

Hablamos con Luis María Monsegur, copropietario y COO de TLON Space, para conocer la visión, misión y objetivos de la compañía y hablar sobre las innovaciones tecnológicas que presentan para revolucionar el acceso al espacio.

En el sector espacial, el costo de un kilogramo en órbita gobierna la industria. Para reducir estos costos, las empresas y organizaciones construyen cohetes de gran tamaño. Cuanta más carga útil pueda llevar un cohete al espacio, menor será el costo, pero los satélites deben compartir su camino hacia la órbita. Además, los grandes cohetes son extremadamente caros de construir, mantener y operar. Cohetes pequeños, reutilizables y de bajo costo resolverían este problema. Sin embargo, los avances tecnológicos impidieron que se construyeran, hasta ahora. En este sentido, el cohete de TLON Space es un santo grial largamente buscado.

“El Aventura I resume un sistema de lanzamiento revolucionario, que se compone de 18 innovaciones tecnológicas propias, que hemos desarrollado durante estos últimos 17 años”, dice Monsegur.

TLON Space reformuló la ecuación de Tsiolkovsky. Conocida por la NASA como la "Ecuación de la tiranía de los cohetes", esta ecuación calcula las complejas relaciones entre la masa, la velocidad, el combustible y el peso de un cohete. Durante mucho tiempo ha obligado a los cohetes a ser grandes para acomodar el combustible necesario para escapar de las fuerzas de la Tierra y llegar al espacio.

“Hoy podemos afirmar que (el cohete Aventura I) es una tecnología robusta y probada que nos ha llevado a reconfigurar la ecuación de Tsiolkovsky que establece la relación de masa como una relación peso-potencia”, agrega Monsegur.

“Estas innovaciones que revolucionarán la industria aeroespacial se basan en tres conceptos: peso del vehículo, energía propulsora (combustible y oxidante) y rendimiento del motor”, explica Monsegur de TLON Space.

La startup también está innovando en combustibles. La empresa diseñó los motores ECOSTAR para el cohete teniendo en cuenta la sostenibilidad desde el principio. “Por eso decimos que (el cohete) es ecológico, dado que su combustión no contamina el medio ambiente”, dice Monsegur.

A medida que aumentan los lanzamientos de cohetes a la órbita, las emisiones de carbono han sido el centro de atención y la presión para que la industria se vuelva ecológica se está acumulando. “Usamos alcoholes en combinación con peróxido de hidrógeno, lo que hace que toda la operación de combustible sea una ejecución logística simple y de bajo costo”, agrega Monsegur.

No se pueden negar los beneficios de los nuevos servicios de cohetes de despliegue rápido, a pequeña escala y de bajo costo. Con esta visión, la compañía espera construir 200 vehículos cohete por año, reduciendo drásticamente el tiempo y los costos promedio de fabricación de cohetes de la industria. Además, TLON Space desarrolló un sistema de lanzamiento único, simple y móvil que les permite operar cohetes al espacio desde diferentes puntos globales. El sistema de lanzamiento no solo brindará flexibilidad para aumentar la cantidad de lanzamientos semanales, sino que se reunirá con los clientes más cerca de casa.


Luis María Monsegur, copropietario y COO, TLON Space. Imagen cortesía de LinkedIn.


Con una altura de solo 10 metros y capaz de transportar una carga útil de 25 kilos, perfecto para nanosatélites, el cohete Aventura I tiene la mitad del tamaño del primer cohete SpaceX Falcon 1. La cuenta atrás para el primer lanzamiento de TLON ya ha comenzado. La empresa argentina volará seis misiones comerciales al espacio a partir del segundo semestre de 2023.

Mirando hacia el futuro cercano, el Aventura II ya está en diseño. Este cohete más grande permitirá a la compañía ingresar al mercado de satélites más grandes con una capacidad de carga útil establecida de 50 a 200 kilogramos.

Cohetes que no dejan residuos


Instalación TLON Space. Imagen cortesía de tlon.space.


Para garantizar la seguridad de sus vuelos espaciales, TLON Space trabaja con las autoridades locales. Sus lanzamientos en Argentina son coordinados con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) y el Servicio de Hidrografía Naval (SHN). También desarrollaron sistemas de guía, navegación y control para que su vehículo alcance planos orbitales seleccionados específicamente, que se evalúan a través de su sistema de inyección orbital desarrollado internamente.

“Está claro que el mercado necesita enfocarse en dos ejes, que es sobre lo que hemos construido nuestra estructura comercial. El primero es reducir los costos de la industria y el segundo es ser rápidos en el desarrollo e implementación”, dice Monsegur.

Desde la agricultura hasta el cambio climático, la energía, las comunicaciones y la ciencia: los satélites son fundamentales para que todos los países desarrollen plenamente su potencial. La innovación en tecnología espacial y cohetes sostenibles y de bajo costo tiene el poder de impulsar el desarrollo, transformar y aumentar el acceso y crear nuevas oportunidades espaciales inclusivas para el mundo.


miércoles, 12 de octubre de 2022

El Zalcwas Tributo y un homenaje a Jorge Ferreyra Basso
Es el deportivo artesanal argentino que el arquitecto Marcelo Zalcwas presentó en Autoclásica 2022. Entrevista con Motor1.
Por Carlos Cristófalo




Fue uno de los autos más curiosos y llamativos de Autoclásica 2022. Hasta el jueves pasado, pocos sabían de su existencia. Después de casi seis años de trabajo en silencio, el arquitecto Marcelo Zalcwas presentó su espectacular Zalcwas Tributo: un deportivo artesanal argentino, construido en los talleres de Llenderoso Clásicos en San Fernando.

Se trata de un sport tipo Barchetta: biplaza, con motor delantero, tracción trasera y sin ningún tipo de techo o parabrisas. Tiene un motor de Chevrolet Corvette C4 (V8 de 5.7 litros), al que se le cambió el carburador por un sistema de inyección electrónica. Desarrolla 460 caballos que no tendrán problemas para mover a este auto de apenas 1.300 kilos, construido sobre un chasis tubular de acero y carrocería en fibra de vidrio (con refuerzos en fibra de carbono).

Motor1 Argentina entrevistó al arquitecto Marcelo Zalcwas en Autoclásica 2022 y el diálogo completo se reproduce a continuación.

-¿Cómo nació la idea del Zalcwas Tributo?

-Expongo mis autos en Autoclásica desde hace muchos años y, por mi doble condición de arquitecto y fanático de los fierros, siempre tuve la inquietud de crear un auto propio, diseñado a mi gusto personal. En Autoclásica 2017 exhibí una carrocería con estructura de alambres, que anticipaba algo de ese proyecto, que fue avanzando de a poco. Y decidí encararlo a fondo cuando empezó la pandemia.

-¿Cómo definiría al Zalcwas Tributo?

-Siempre me gustaron los autos de los años ’50 y ’60. En mi opinión, los deportivos de esa época son los más lindos y puros en cuanto a sensaciones de manejo. La idea del Tributo fue rescatar algo de la esencia de esa época dorada de la industria, cuando los autos eran agresivos y potentes, que exigían ser manejados con el viento en la cara y sin ayudas electrónicas.

-En el diseño del Tributo se adivinan homenajes a diferentes autos deportivos de distintas épocas, ¿podría ayudarnos a identificar a esas fuentes de inspiración?

-Es cierto, el capot tiene una toma de aire tipo Naca inspirada en la Ferrari 275. Los faros recuerdan a las formas del Porsche 911. Las branquias laterales tienen algo de los Mercedes-Benz SL y la parrilla recuerda a algunos Aston Martin.

-Si bien es un homenaje al espíritu de los años ’50 y ’60, el Tributo parece tener varias piezas de autos de competición modernos.

-Sí, la técnica de construcción es muy similar a la seguida por los Turismo de Carretera modernos. Elegí ese camino porque hay muchas piezas disponibles. El chasis tubular, el arco de seguridad, los frenos, las parrillas de suspensión, la pedalera, la dirección y el instrumental son todos derivados del TC.

-¿Planea venderlo o fabricar alguna serie limitada?

-En estos cinco días de Autoclásica me ofrecieron dos veces comprarlo. Las dos personas eran visitantes llegados desde Brasil, que quedaron encantados con el concepto del Tributo. La verdad es que el auto lo fabriqué para mí mismo. Existe la posibilidad de homologarlo bajo la nueva Ley de Autos Artesanales, porque el auto cumple con todos los requisitos que exige esa normativa, pero aún no lo decidí. Es un auto diseñado y construido a mi propio gusto. Nunca pensé que podría llegar a gustarle a otras personas. Además, Argentina es un país imprevisible. No sé si me animaría a encarar un proyecto de producción, aunque sea en pequeña serie.

-El domingo de la premiación, el Zalcwas Tributo recibió el “Trofeo Jorge Ferreyra Basso”, en homenaje al recordado diseñador y artista que falleció en la pandemia. ¿Lo sorprendió este reconocimiento?

-Sí, no me lo esperaba, porque esta categoría de premiación es nueva. No existía hasta ahora. Pensaba que tal vez podía obtener alguna mención en la categoría “Artesanías Argentinas”, pero me sorprendió que eligieran mi auto para homenajear a Jorge. A Ferreyra Basso lo conocía mucho. Sería exagerado decir que éramos amigos, pero sí charlamos de autos muchas veces, cuando coincidimos en las 1000 Millas Sport de Bariloche. Teníamos un gusto por los autos muy parecido. “El auto es para el disfrute”, decía Jorge. Y eso mismo pensé al crear el Tributo.

-¿Qué planes tiene para el Tributo de ahora en más?

-Lo voy a manejar, lo voy a disfrutar. Es un auto que no tiene control de tracción, no tiene frenos ABS, no tiene parabrisas y no tiene techo. No está pensado para batir récords: es un auto lleno de sensaciones, pensado para disfrutar la experiencia del manejo. La idea es contagiar la pasión y el sentimiento de que hay que tener sueños y proyectos, que con mucho trabajo y esfuerzo, es posibles llevarlos adelante y concretarlos.

Entrevista de C.C.


El Zalcwas Tributo fue una de las sorpresas de Autoclásica 2022.


Fue creado por el arquitecto y coleccionista de autos, Marcelo Zalcwas.


Es una Barchetta diseñada y fabricada en Argentina, con motor de Chevrolet Corvette.


Es un V8 5.4 litros del Corvette C4, al que se le cambió el carburador por una inyección electrónica.


Es un biplaza sin parabrisas ni ningúna clase de techo.


Marcelo Zalcwas lo diseñó como un homenaje a los deportivos clásicos de los años '50 y '60.


"Es un testimonio de esos años extraordinarios para el automovilismo".


Los créditos de todas las personas que trabajaron en el proyecto. Y la declaración de principios del Zalcwas Tributo. 


El jurado de Autoclásica 2022 creó una nueva categoría para distinguir al Zalcwas Tributo: el "Premio Jorge Ferreyra Basso".


Jorge Ferreyra Basso, artista, diseñador y apasionado por los autos, falleció por Covid-19 en marzo de 2021.




Fuente: ar.motor1.com
El Tronador II vuelve a despegar
El Gobierno se comprometió con la CONAE para financiar con 9730 millones de pesos el desarrollo de un vehículo de acceso al espacio y darle continuidad a la segunda etapa del proyecto Tronador. Está previsto fabricar dos prototipos y el objetivo final es contar para 2030 con un lanzador satelital capaz de alcanzar órbitas de hasta 600 kilómetros de altura.
Por Matías Alonso



Durante un acto en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), el lugar desde donde se hace el monitoreo de las misiones de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el pasado 3 de octubre El Estado argentino se comprometió con este organismo a financiar con 9730 millones de pesos el proyecto de desarrollo de un vehículo de acceso al espacio para el lanzamiento de cargas satelitales.

El Tronador II contará con dos prototipos: Tronador II 70, que servirá para probar el motor de la segunda etapa de vuelo y se lanzará en 2026, y el Tronador II 150, que probará un motor de la primera etapa de vuelo y se lanzará en 2028. El objetivo final, fijado para el año 2030, es el lanzamiento del Tronador II 250, un vehículo espacial que contará con tres motores en la primera etapa y uno en la segunda, y que podrá alcanzar órbitas de hasta 600 kilómetros de altura para lanzar cargas satelitales de de entre 500 y 750 kilos. Los números 70, 150 y 250 se refieren al diámetro de los vehículos.

Del acto realizado en Falda del Cañete, en la provincia de Córdoba, participaron el presidente Alberto Fernández, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y el director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, entre otros.

El contrato tiene una duración de 24 meses, por lo que involucrará también al próximo Gobierno. La inversión comprometida será destinada al desarrollo del primer prototipo, el Tronador II 70, y a la continuidad del Proyecto Inyector Satelital Para Cargas Útiles Livianas (ISCUL) con su infraestructura auxiliar prioritaria. El gerente de Acceso al Espacio de la CONAE, Daniel Rocca, le dijo a TSS: “Se está llevando a cabo una gestión de alto nivel para que sea una política de Estado y en el Congreso se está trabajando en el mismo sentido. Desde nuestro lugar intentamos que el proyecto tenga resultados concretos, visibles, que lo hagan sostenerse por sí mismo”.


El acto se realizó en el Centro Espacial Teófilo Tabanera (CETT), en Córdoba, el lugar desde donde se hace el monitoreo de las misiones de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Foto: CONAE.


En el caso de los dos primeros prototipos, los lanzamientos se harán desde el Centro Espacial de Pipinas, y el del Tronador II 250 desde la base de lanzamiento de Bahía Blanca. “No se centralizan los lanzamientos porque son de diferentes aplicaciones y cada una tiene su razón de ser”, explicó Rocca. Y agregó: “No son dos bases de lanzamientos idénticas. La de Pipinas es una base pequeña, con el objeto de hacer pruebas experimentales o tecnológicas de bajo porte y de corto alcance. No es un puerto espacial de carácter para hacer un lanzamiento orbital, para lo que se necesita una cierta posición geográfica y que esté aislada de la población, condiciones que se cumplen en Bahía Blanca. Si uno ve la trayectoria hacia el Polo Sur, que es la órbita mayoritariamente utilizada para la observación de la Tierra, la costa argentina se va alejando de esa trayectoria dejando un punto posible de impacto libre de población, lo que implica que el riesgo sea muy bajo y eso lo hace un buen lugar”.

El Tronador II 70 probará un motor de tres toneladas de empuje, debería alcanzar unos 100 kilómetros de altura y experimentar microgravedad. Tendrá turbo-bombas para poder impulsar el oxígeno líquido y el kerosene hacia el motor en forma rápida y controlada.

El Tronador II 150 llegará a la misma altura con un motor de 30 toneladas de empuje, también alimentado por turbo-bombas. De esta manera, se dejarán de lado las electrobombas usadas en los VEX lanzados anteriormente y se desarrollará una nueva tecnología. Los primeros VEX usaban hidracina como combustible, ya que se la pensaba la mejor opción para impulsar la segunda etapa, pero también se optó por dejarla de lado y usar ambas etapas con kerosene.

“En motores de hidracina se llegó hasta un punto de evolución y se hizo un análisis de propelentes, emisión y posibles nichos de mercado para ser competitivos a futuro y poder dar servicios a terceros ademas de nuestras misiones. Lo que encontramos es que el desarrollo de hidracina, si bien había avanzado a la par del desarrollo de oxígeno líquido y el kerosene, resultó mucho más rápido y barato avanzar en oxígeno líquido y kerosene en la parte alta. Por lo tanto, por razones económicas y de análisis de riesgos, fue preferible unificar la tecnología y simplificar el desarrollo para bajar el costo. La hidracina, si bien es una tecnología muy reconocida en el mundo, tiene costos y riesgos más altos para el programa. Hemos unificado y simplificado la necesidad de instalaciones en la base de lanzamiento, lo cual también disminuye la inversión necesaria”.


El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, y director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, durante el acto realizado en el CETT. Foto: CONAE.


En la firma, que involucró a la empresa VENG –principal contratista del proyecto– y también a FADEA, estuvieron presentes Marcos Actis y Mirta Iriondo, titulares de esas firmas. Actualmente, en el proyecto trabajan 116 profesionales de la CONAE y de VENG y, en esta nueva etapa, se generarán 300 empleos indirectos. Del proyecto también participan otras empresas del sector, como INVAP y Valthe, e instituciones públicas como la Universidad Nacional de la Plata (UNLP) y la Universidad Nacional de Mar del Plata.

En el caso de FADEA, la empresa estatal se encarga de la fabricación de los casquetes de los tanques de combustible del Tronador II 250. Son tanques con un diámetro de dos metros y medio y cuyos gajos son de una aleación especial de aluminio 2219 con base de cobre, que solo se usa en la industria aeroespacial y militar, que deben tener una metrología muy específica y controlada ya que luego son soldados en Pipinas con una máquina de soldadura por fricción en frío y, al no tener aporte de material, la junta deber estar construida con alta precisión.

El proyecto tiene la impronta de hacer todo lo que se pueda en el ámbito local para poder contar con un producto que no pueda ser limitado por proveedores extranjeros. “En su mayoría, lo que importamos son componentes y materia prima, como chapas de aluminio. Los diseños de propulsión son nuestros y los ensayos y bancos de ensayos también son diseños locales. Todo lo que son insumos están resueltos con la industria nacional y acá no no se hace una inversión adicional de no ser necesario. En el caso de la chapa 2219 que utilizamos, hemos hecho el desarrollo local de la aleación, pero para llevar ese desarrollo a una etapa de producción hay que instalar un tren de laminado específico, y hay que conseguir una demanda para justificar eso. No vale la pena hacer una inversión excesiva para una producción local de baja escala”, dijo Rocca. Hasta componentes como el sensor GPS de guiado y control, un insumo central y muy complejo, ha sido diseñado en conjunto con la UNLP.

“Ningún país tiene un lanzador en poco tiempo y es muy selecto el grupo de países que lo tienen por su dificultad, más allá de los recursos. Tenemos conciencia de la inversión que hace el Estado, pero también es algo muy valioso y hay que reconocer los aportes que estos proyectos generan. Desde los recursos humanos especializados, que no es fácil obtenerlos, hasta el conocimiento y el derrame que se genera a nivel de capacidades, tecnología y materiales hacia otras empresas. Esto termina generando otros resultados en la matriz socioeconómica, aportando al bienestar, la producción y el trabajo. Es un ciclo virtuoso que tiene que ver con la economía del conocimiento, que es la otra pata que la Argentina necesita potenciar”, concluyó Rocca.



FADEA y CONAE: Trayectorias que miran al espacio
Tras décadas en las que la fábrica de aviones no participaba de la actividad espacial, la reciente producción de partes estructurales del nuevo tanque de combustible del futuro Tronador II marca un hito en la colaboración con VENG y la CONAE.
Por Carlos de la Vega




El 7 de julio pasado, en las instalaciones que la empresa VENG posee en Pipinas, en la provincia de Buenos Aires, una pequeña delegación de FADEA encabezada por su gerente general, Franco Giuggioloni, entregó los diez primeros gajos de lo que serán los nuevos tanques de combustible del futuro vector de acceso al espacio que está desarrollando la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Tronador II.

Hacía más de tres décadas que FADEA no se vinculaba a la actividad espacial nacional, algo que sorprende teniendo en cuenta el importante desarrollo que esta última ha tenido en la Argentina durante esos años, y el hecho de que la fábrica de aviones situada en Córdoba posee capacidades productivas que en muchos casos son únicas en el país y con potencial para la industria espacial.

La fabricación de los gajos de los tanques de combustible del Tronador II se enmarca en el proceso de desarrollo de este vector de dos etapas que, cuando esté finalizado y operativo (se calcula que para el año 2028) hará que la Argentina ingrese al selecto grupo de países con capacidades propias para poner artefactos en órbita. El Tronador II permitirá “inyectar” cargas útiles, como satélites, de hasta 500 kilos, en órbitas LEO (órbitas bajas de la Tierra por sus siglas en inglés) de unos 600 kilómetros de altura.

En el camino hasta llegar al lanzador definitivo hay una serie de pasos a seguir y de pruebas que realizar. Antes del modelo final, conocido también como Tronador 250 –por los 250 centímetros de diámetro de su fuselaje– se construirán dos modelos menores, el Tronador 70 y el 150 (70 y 150 centímetros de diámetro de fuselaje, respectivamente), que deberán estar listos para los años 2024 y 2026.


Render de los futuros modelos de ensayo de la “Serie Tronador” (Fuente: Gentileza VENG).


El programa de acceso al espacio de la CONAE se inició en el año 2008 con la serie de vehículos VEX y a la fecha debería estar mucho más avanzado, al igual que la construcción del sitio de lanzamiento ubicado en la Base Naval de Puerto Belgrano, al sur de la Provincia de Buenos Aires, pero durante el gobierno de Mauricio Macri el proyecto fue desfinanciado y paralizado, hasta que fue retomado en el año 2020.

Cuando se complete el programa del Tronador II, el proyecto habrá insumido un costo algo superior a los 400 millones de dólares, algo realmente económico dadas las cifras que suelen involucrar iniciativas similares en otras partes del mundo.

La empresa VENG es la proveedora principal de la CONAE en lo que hace al lanzador. Los modelos de evaluación tecnológica que se construirán (Tronador 70 y Tronador 150) constituyen lo que en la jerga interna de la empresa se denomina la “Serie Tronador” y su finalidad es ensayar sistemas específicos del cohete antes de fabricar y probar la versión final. Por ejemplo, el Tronador 70 servirá para probar la turbobomba y los motores de la segunda etapa; mientras que en el Tronador 150 se ensayarán los mismos subsistemas pero de la primer etapa.

El Tronador II estará equipado con tres motores de 30 toneladas de empuje cada uno, aunque se prevé una versión potenciada, denominada Tronador III, que portará cuatro de esos motores.

No ha sido sencillo el diseño y fabricación de los tanques de combustible. “Si bien es un lanzador, la ingeniería aeronáutica es clave para llegar al espacio. Poder tener una técnica que permita hacer los tanques de combustible del mismo espesor, en su estructura, que el fuselaje, es importantísimo por lo que significa en el ahorro de peso, cosa que no se estaba logrando haciéndolo con otras técnicas. También es importante que se haya podido hacer en el país, evitando mandarlo al extranjero, con ahorro de divisas; y además con otra empresa estatal, y que se empiece a colaborar entre las empresas estatales”, le dijo a TSS, Marcos Actis, presidente de VENG.


La máquina de conformado por estirado (stretchforming), Loire, trabajando en FAdeA en uno de los gajos de los tanques de combustible del futuro Tronador II. Se aprecia por debajo de la chapa curvada, el molde fabricado por Molaike.

Gajos para un cohete

El Tronador II contará con dos tanques de combustible de oxígeno líquido y querosén por etapa. Cada uno de esos tanques es un cilindro de aluminio de ocho metros de largo por 2,5 metros de diámetro, cerrado en cada uno de sus extremos por una semiesfera compuesta por ocho gajos cada una de ellas. El desarrollo del proceso de fabricación de esos gajos fue lo que se le encomendó a FADEA. “En esta etapa, lo que nos han encargado es el desarrollo del proceso de fabricación de las piezas. El diseño es de VENG y nosotros hacemos un built to print, una fabricación bajo diseño, y somos los responsables del desarrollo del proceso de manufactura de las piezas”, le explicó a TSS Leonardo Carrizo, jefe del Programa de Aeroestructuras de FADEA, donde se lleva a cabo la producción de los gajos para el Tronador.

En el diseño del modo de fabricación de los gajos “se decidió usar el proceso conocido como stretchforming, conformado por estirado”, señaló Carrizo. “No sólo debimos desarrollar el proceso de fabricación –añadió–, sino también los moldes que iban a ser necesarios. Se contrató a una empresa especializada en este tipo de herramientas, Molaike, que está en Buenos Aires, y ellos diseñaron y fabricaron un utilaje de estirado y otro de contorneado. El primero se usa en la máquina Loire y el segundo para el mecanizado en una fresadora de cinco ejes FIDIA”.

Entre las máquinas-herramienta con las que cuenta FADEA, hay dos que se destacan: una es una máquina de estirado de 250 toneladas de presión marca Loire, y la otra es una fresadora a control numérico (CNC) de cinco ejes, marca FIDIA. Ambas están involucradas en la producción de los gajos para VENG.

La fabricación de cada gajo comienza tomando “la plancha de aluminio que se compra al proveedor de este material. Posteriormente, se corta la chapa de la forma definida por el área de Ingeniería de Proceso de FADEA, se le hacen distintos tratamientos térmicos para darle maleabilidad al material y, cuando está listo, se lo monta sobre el molde en la Loire y se comienza con varios ciclos de estirado”, relató Carrizo.

“Básicamente, agarramos la chapa en la máquina de estirado empleando dos mordazas y la estiramos arriba de un molde, logrando la forma que tiene éste. El proceso completo lleva varios estirados (cuatro) porque el material se va endureciendo, entonces se realizan recocidos previos a cada estirado, hasta que se llega a la forma final”, detalló a TSS Diego Maenza, líder de Ingeniería de Fabricación de los gajos.

El proceso de producción se diseña “primero en base a la experiencia que se tiene con piezas similares y luego se hace un try out (ensayo) con una pieza inicial y, posteriormente, con una segunda y una tercera, hasta lograr el proceso indicado. En este caso, lo conseguimos en la tercera pieza”, comentó Maenza.

El material empleado es una aleación de aluminio “AL 2219”, que viene en planchas de 144 por 48 pulgadas. El material fue provisto por VENG, que ya tenía en su stock las chapas, y para el futuro se está analizando usar una variante que emplea al cobre como aleación principal y es el mismo que usa FADEA en gran parte de los componentes aeronáuticos que fabrica. El problema de cambiar de tipo de aluminio es determinar si se comportará de manera similar, en cuanto a resistencia y maleabilidad, que la variante ya probada. Por otro lado, mudarse hacia un aluminio más disponible y que, a su vez, ya empleó FADEA, permitiría mejorar los tiempos y los costos de obtención del material. Frecuentemente, los productores internacionales de este tipo de insumos exigen compras por volúmenes mínimos y, cuando la cadencia productiva no es alta, ello puede implicar quedarse con stocks sin poder usarlos por mucho tiempo.

Después del estirado, las piezas pasan por un solubilizado al estado T42 (templado) y un calibrado en prensa. El templado permite obtener un nuevo nivel de dureza, pero el estado final del material se consigue luego de transcurrido 20 minutos desde que se realizó dicho tratamiento térmico, período en el que se debe dar a las piezas su forma final en la prensa.


Diego Maenza (izquierda) y Leonardo Carrizo en el tablero de control de la Loire, una de las máquinas de conformado por estirado de FAdeA.


“Lo que sale del estirado es un gajo de forma bruta –explicó Carrizo– al que falta darle todavía su configuración final, la forma que se necesita para que la pieza coincida con el utilaje de armado que tienen en VENG. Ese utilaje es de posicionamiento de los gajos y es donde luego se realizará la soldadura empleando el método de fricción, para lo cual disponen de una máquina especial”.

Una vez que se llega a la forma final, cuando la pieza ha copiado la forma del molde, se le hace un punzonado. “Es un agujero en la parte de la chapa que ha quedado por fuera de la pieza en sí y que sirve para ubicar la chapa en el utilaje de contorneado”, continuó Carrizo. Y Maenza añadió: “Después que se termina de estirar se va a un proceso de corte y luego a un envejecido artificial, que es un tratamiento térmico que le da aún mayor dureza a la pieza. Ese tratamiento tarda unas 36 horas en el horno”. El paso por la fresadora permite eliminar el material sobrante de la pieza y dejarla con su forma final.

Cada gajo pesa 30 kilos y tarda cerca de una semana y media en fabricarse. El lote piloto encargado a FADEA ha sido de diez unidades y, a partir de ahora, con el proceso productivo ya diseñado y probado, está previsto que VENG haga un pedido de 30 gajos más.

Cooperación intraestatal

Tanto FAdeA como VENG son empresas estatales. La primera es en un 99% propiedad del Ministerio de Defensa y el restante 1% de Fabricaciones Militares. La segunda es propiedad en forma mayoritaria de la CONAE, con un pequeño porcentaje en manos de INVAP y de Servicios Tecnológicos Integrales (STI).

“En el año 2012, desde otra posición en la universidad [Nacional de La Plata], había hecho una visita a la fábrica y había visto que se podían estirar las chapas y hacerlas tomar distintas formas. Así que ver hoy concretado que FADEA, luego de varias idas y vueltas, haya podido hacer los gajos, es una alegría y reconforta”, señalóActis.

El presidente de VENG enfatiza lo virtuoso que resulta la colaboración entre las empresas estatales. “Tienen que complementarse y ser competitivas en lo que le toca a cada una”, dijo Actis. Y agregó: “Me parece que lo mejor es aprovechar las capacidades y, aunque los gajos parezcan una cosa chica, es un camino que se inicia. VENG tiene que crecer en lo que es fuerte, como la soldadura por fricción, y aprovechar las capacidades de otras empresas. Inicialmente se tuvo una idea, con la que uno no estuvo de acuerdo, que es querer hacer todo, y eso ya no se usa. VENG en Pipinas debería funcionar en la parte de la construcción y ensamblado del lanzador, y a lo sumo tener lo relativo a la soldadura por fricción y la fabricación de componentes menores. Incluso partes como el fuselaje o los tanques podrían viajar a Córdoba para los ajustes y luego volver a Pipinas para el ensamblado final”, detalló Actis.

“Hay que optimizar los recursos y no duplicarlos. Lo mismo con los privados. Si hay una empresa privada que pueda hacer determinadas piezas, es preferible apelar a eso y no tener un equipamiento para hacer una pieza cada tanto”, continuó el presidente de VENG.

Los lanzamientos de prueba de la “Serie Tronador” se realizarán desde las instalaciones que CONAE posee en Pipinas, mientras se avanza con las obras de Puerto Belgrano.

Originalmente, también se había previsto en el proyecto que el querosén se produjera en la Argentina a través de YPF, pero la planta que se iba a montar en La Plata por ahora no ha comenzado su construcción. De todas maneras, la cooperación entre empresas estatales y con privados está permitiendo avanzar en la nacionalización de porcentajes importantes de las partes y los procesos productivos del futuro Tronador II.