viernes, 7 de abril de 2023

Quién es Mateus, el primer mendocino que se recibió de ingeniero aeroespacial
Tiene 23 años, a los 18 dejó Mendoza para estudiar en la Universidad Nacional de La Plata.


MATEUS TIENE 23 AÑOS Y ESTÁ ENTRE LOS PRIMEROS DIEZ INGENIEROS AEROESPACIALES DEL PAÍS


Cuando tenía 17 años Mateus Peyran Durante (23) hizo un viaje. Faltaba poco para que terminara el colegio y no sabía que estudiar. Pensaba en una ingeniería, pero no sabía cuál. Recorrió universidades y descubrió una carrera que lo atrapó: Ingeniería Aeroespacial. Investigó más y buscó opciones en la Argentina.

Mateus Peyran Durante nació en Brasil, pero desde los 3 años vivió en Mendoza, de donde es oriunda su mamá. A los 18 se mudó a la ciudad bonaerense de La Plata para estudiar y conquistar su sueño. El desarraigo fue más difícil para él que el conocimiento de algunas ciencias y disciplinas, pero lo logró y hoy es el único mendocino en haberse recibido de esa carrera y está entre los diez primeros del país.

"Empecé a estudiar la carrera en 2018. Estuve cerca de comenzar Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Cuyo y siempre tuve bastante interés por todo lo que son los aviones o vehículos que vuelen. También por el área espacial", contó Mateus a MDZ Online.

Fueron seis años de formación en la Universidad Nacional de La Plata. Extrañó a su entorno, pero poco a poco se adaptó. "La carrera demanda muchas horas de estudio. Tuve que dejar algunas cosas de lado porque se requería constancia para poder avanzar. Al principio fue difícil llegar y establecerme acá, pero una vez que empecé a avanzar de año fue interesante, empecé a ver cada vez más cosas de la carrera y eso fue el principal motor para no abandonar", explicó.


MATEUS PEYRAN DURANTE SE MUDÓ A LUJÁN DE CUYO CUANDO TENÍA 3 AÑOS


Para el joven ser ingeniero aeroespacial es un desafío y una puerta al mundo. La carrera "te da la posibilidad de participar en proyectos importantes, tecnológicos e innovadores", comentó. Su ojo está puesto "en cosas que no se han hecho en el país" y que le resultan interesantes.

Según Mateus "no se trata de algo que te encapsula en un área, te abre un abanico de cosas para hacer porque ves cosas de aerodinámica, motores, diseños de aeropuerto, cuestiones vinculadas al mantenimiento", entre otras de distintas industrias.

Actualmente el ingeniero trabaja en el Centro Tecnológico Aeroespacial que pertenece a la Universidad Nacional de La Plata. También se desempeña como ayudante de cátedra en una materia de estructuras mientras define cuál será su próximo paso. "Siempre estoy con ganas de quedarme en Argentina y apostar en nuestro país a esto que se está comenzando a desarrollar y tiene muchos desafíos por delante", concluyó.



El Proyecto FOCUS en detalle
Por José Javier Díaz*



Entrevistamos a Franco Petrili, uno de los líderes del desarrollo del Proyecto FOCUS, para conocer más a fondo en qué consiste, a nivel tecnológico y estratégico, y qué nivel de avance registra al presente.

Expandiendo la información presentada hace unos días (https://www.pucara.org/post/sat%C3%A9lites-argentinos-para-la-defensa) sobre el proyecto FOCUS para satélites de observación desarrollados en la Argentina, entrevistamos a Franco Petrili, uno de los líderes del desarrollo del Proyecto FOCUS.




Pucará Defensa: ¿Cómo surge la idea de crear FOCUS?

Franco Petrili: La idea nace a partir de la interacción entre la carrera de Ingeniería Espacial de la UNSAM, integrada por un plantel docente de veteranos de la industria espacial nacional, que implementa la pedagogía CDIO (Concebir - Diseñar - Implementar - Operar), que es básicamente “aprender haciendo”, y la empresa nacional Spacesur, especializada en soluciones de satélites de observación.

A partir de su experiencia en el mercado internacional, la empresa nos planteó una oportunidad global basada en el desarrollo y operación de una constelación de microsatélites SAR de alta resolución para el monitoreo a bajo costo de las infraestructuras críticas, tales como puentes, represas, explotaciones mineras, obras en centros urbanos, entre otros.

Vimos que en nuestro país estaban dadas las condiciones para hacerlo, gracias al recorrido realizado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en el desarrollo de la constelación de Satélites de Observación por Microondas (SAOCOM) con radar de apertura sintética (Radar de Apertura Sintética) en Banda L y nos pusimos manos a la obra.

PD: ¿Cuál es el concepto operacional que rige la futura constelación FOCUS?

FP: Es una constelación de microsatélites equipados con un instrumento SAR en banda X, que provee imágenes de muy alta resolución y alta revisita. Está concebida bajo el paradigma NewSpace, es decir, se apunta a costos ultra competitivos y a economías de escala.

La Misión Focus está compuesta por tres segmentos, a saber:

1: Segmento espacial: integrado por la constelación de los satélites Focus equipados con cargas útiles basadas en radares de apertura sintética (SAR) en banda X.

2: Segmento Terreno: las Estaciones Terrenas, incluyendo las nacionales, que se conectan con los satélites para su operación y descarga de datos.

3: Segmento de Usuario: que permite acceder y analizar la información de manera segura por parte de los usuarios habilitados, y además integra datos de otros satélites para obtener más aplicaciones y mayor flexibilidad.




PD: ¿Cuál es el modelo de negocios para asegurar su sustentabilidad?

FP: Desde su concepción, el modelo de negocios de FOCUS apunta al mercado global, y se basa en una integración vertical ultra especializada tecnología micro-SAR alta resolución, algoritmos DInsar e Inteligencia Artificial, para abastecer al sector de las infraestructuras críticas, un mercado de miles de millones de dólares, actualmente de tipo océano azul.

Por otro lado, desde un inicio, siempre se pensó FOCUS desde una perspectiva nacional, tanto en materia de soberanía tecnológica como de provisión de soluciones para necesidades estratégicas de nuestro país.

En ese sentido se diseñó el FOCUS Nacional, en sus versiones militar y civil, teniendo en cuenta las necesidades de Defensa y del sector civil, los dos principales clientes tractores nacionales.

Ambos modelos se retroalimentan mutuamente otorgándole sustentabilidad económica de largo plazo. Este es un proyecto que no sólo aporta soberanía tecnológica en una materia sensible, sino que ahorrará divisas y generará un gran volumen de exportaciones.




PD: ¿Cuáles son las principales características técnico-funcionales de los microsatélites que están desarrollando?

FP: Los satélites de la constelación FOCUS contarán como Instrumento/Carga Útil principal un micro radar de apertura sintética (μSAR) en banda X

El instrumento microSAR en banda X es un Radar de Apertura Sintética que opera en la banda X para la obtención de imágenes SAR de la Tierra. A diferencia de un satélite óptico, los SAR no se ven afectados por las nubes, como tampoco si es de día o de noche, al ser un sensor activo posee su propia fuente de emisión.

  • Peso: 150 Kg
  • Órbita: Baja sol sincrónica del tipo Dawn Dusk
  • Categoría Lanzamiento: piggyback (a caballito), optimizado para oportunidad de lanzamiento como carga secundaria de diversos lanzadores.
  • Compatible DinSAR: apto para realizar interferometría diferencial.
  • Resolución espacial de los productos: <= 1m




PD: ¿Cuándo tendrían listo el modelo de ingeniería? ¿Cuándo lanzarían el 1º satélite operativo? ¿Cuándo esperan tener completa la constelación y por qué sería de 8 satélites y no más o menos?

FP: Desde el año 2020 hemos estado trabajando en la Fase 0 del proyecto, que ha concluido en 2022, y permitió desarrollar simulaciones y validar un primer concepto de misión, así como también desarrollar y ensayar un prototipo del instrumento micro-SAR.

En el 2023 estamos dando inicio a la Fase 1, y en 2024 comenzaremos la Fase 2, a partir de la cual proyectamos el primer lanzamiento en 2026.

Para asegurar características operacionales de revisita, volumen de datos y redundancia, diseñamos una constelación base de 3 satélites, que proyectamos tener operativa entre 2027 y 2028.

Y, a partir del desarrollo del modelo de negocios basado en los mercados nacional y global combinados, proyectamos una constelación de más de 20 satélites operacionales, un número que será adaptativo según el nivel de demanda y gracias al modelo ágil de desarrollo, producción y operación que estamos empleando.




PD: ¿Qué rol cumple cada empresa e institución que forma parte de FOCUS al presente?

FP: El proyecto está siendo liderado y desarrollado por una alianza público-privada, organizada en lo que se conoce como Triángulo de Sábato (articulación sinérgica del Estado, Empresas y Universidades), integrada actualmente por VENG, UNSAM y Spacesur.

La empresa estatal VENG aporta el segmento de Tierra (estaciones terrenas), diseño, desarrollo, ensayos y operación del Sistema, y profesionales e instalaciones.

La Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) aporta el recurso humano que forma parte del equipo de ingeniería de sistema y desarrollo del proyecto FOCUS; esto incluye, estudiantes avanzados, egresados, docentes y especialistas en diversas áreas de tecnología espacial.

La empresa privada Spacesur aporta los expertos y los sistemas para el segmento del usuario y para las cadenas de procesamiento de imágenes; el desarrollo del modelo de negocio y sus operaciones comerciales en el exterior.

Además, participan empresas e instituciones del ecosistema espacial nacional como Testa Brava, el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), ArsUltra, entre otros que se van sumando.

PD: ¿Piensan sumar a INVAP, Satellogic, CITEDEF y las Direcciones Generales de I+D de las Fuerzas Armadas, qué podrían aportar estos socios a FOCUS?

FP: El proyecto se ha desarrollado desde su inicio de manera colaborativa y ágil, siempre bajo la premisa de apostar e invertir, de compartir recursos, riesgos y beneficios. En ese sentido, está abierto a empresas e instituciones nacionales que quieran invertir y apostar por el largo plazo.




PD: ¿Qué recepción tuvieron de parte del Ministerio de Defensa y las FFAA? ¿Están trabajando o tiene ya un acuerdo/contrato para un FOCUS militar criollo?

FP: Estamos trabajando junto a Defensa para el desarrollo del proyecto, tal como fue anunciado días atrás.

PD: ¿Qué lanzadores usarán para colocar en órbita los microsatélites?

FP: Los satélites Focus están diseñados, en su peso y volumen, para la categoría de lanzamiento de tipo PiggyBack (a caballito). Esto permite optimizar los costos de lanzamiento y tener flexibilidad para elegir el lanzador (EEUU, India, China), así como aprovechar las ventanas de oportunidad de lanzamiento. Estratégicamente, además, esta categoría nos permite a futuro poder lanzar los satélites Focus con nuestros lanzadores nacionales Tronador II, completando el círculo de soberanía tecnológica espacial.

* El autor es Magíster (ITBA) y Master europeo (EOI) en Dirección Estratégica y Tecnológica. Es especialista en temas de Defensa, Seguridad y Aeroespacio. Se desempeña como Consultor de Empresas y Gobiernos.



jueves, 6 de abril de 2023

Radares para pronosticar el tiempo
El Servicio Meteorológico Nacional duplicará la cantidad de radares meteorológicos entre este año y el que viene. La empresa rionegrina INVAP será la responsable de fabricar e instalar los 10 nuevos radares de diseño nacional que permitirán cubrir el 70% del territorio nacional para mejorar la eficiencia de los pronósticos de corto plazo.
Por Matías Alonso




El Proyecto SINARAME (Sistema Nacional de Radares Meteorológicos) se inició luego de que a principios de los años 2000 hubiera problemas para contar con servicios de satélites meteorológicos que se contrataban a otros países. En 2008, durante el Gobierno de Cristina Fernández, se tomó la decisión de que los satélites geoestacionarios se fabricaran en la Argentina. Como parte de este proyecto, comenzó en 2011 la instalación de radares en lo que fue la Etapa 1 del SINARAME, que incluyó el radar RMA 0 (por Radar Meteorológico Argentino) instalado en Bariloche como prototipo, y que todavía es usado para hacer pruebas de actualizaciones por parte de su diseñador y fabricante, la empresa estatal rionegrina INVAP. Su sucesor, el RMA 1, instalado en Córdoba, es operado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el centro de operaciones desde donde se analiza toda la información meteorológica del país. El organismo creador del SINARSME es la secretaria de Infraestructura y Política Hidrica del Ministerio de Obras Públicas que luego pone a disposición del Servicio Meteorológico Nacional su uso y datos.

La Etapa 2 del SINARAME incluyó 10 radares que se instalaron entre 2014 y 2021 y ya comenzó la Etapa 3, que abarca la fabricación e instalación de 10 nuevos radares entre 2023 y 2024 y el desarrollo de 18 nodos locales y nueve oficinas locales de vigilancia que funcionarán para que los organismos locales de cada provincia puedan tener un acceso directo a los datos sin procesar. Esto le permitirá a los organismos locales hacer sus propias estimaciones de agua de lluvia caída, alertas de granizo o algún otro producto que necesiten desarrollar.


El diseñador y fabricante de los radares del SINARAME es la empresa estatal rionegrina INVAP. Foto: SMN.


Para hacer los pronósticos del tiempo también se usan satélites geoestacionarios. La diferencia es que estos se ubican a 36.000 kilómetros de altura, y si bien son capaces de dar información de gran escala para seguir un sistema nuboso por todo un territorio, tienen una resolución muy baja y no son capaces de dar información sobre lo que pasa en el interior de las nubes. En cambio, los radares pueden dar información sobre qué nube tiene granizo, lluvia y en qué cantidades, con la limitación de que cada uno puede cubrir un área limitada.

Los RMA cuentan con una capacidad de detección estandarizada de “ecos” de lluvia (señales que devuelven las precipitaciones o partículas que están a kilómetros de distancia cuando la onda emitida por el radar rebota en ellas) de hasta 240 kilómetros de distancia, variable extensible a más de 400 kilómetros según el requerimiento, y pueden calcular la velocidad de movimiento de partículas a una distancia de hasta 120 kilómetros.

Un radar meteorológico tiene una vida útil de unos 20 años pero se le pueden hacer actualizaciones que la extienden hasta los 60 años. “Al estar fabricados en el país tenemos la ventaja de que los expertos están acá, entonces podemos hablar con ellos y vamos desarrollando mejoras. De hecho, un problema actual que afecta a todo el mundo es la interferencia por distintos instrumentos, como los routers de Wi-Fi, que emiten señales que interfieren con los radares meteorológicos. Si ahora van a la página del Servicio Meteorológico Nacional y ven una imagen de radar van a ver unas líneas en forma radial que salen y son las interferencias, y ahora INVAP está trabajando en un filtro para evitarlas. Ese filtro se va a implementar primero en el RMA0 y es parte de un ciclo de mejora continua en donde ellos mejoran su producto, que es el radar meteorológico, para después poder salir a venderlo al mundo y nosotros tenemos datos de mejor calidad”, le dijo a TSS Pedro Lohigorry, coordinador de Pronósticos Inmediatos del SMN.

Los radares dan información de muy corto plazo pero también muy confiable porque captan datos de una tormentá en tiempo real. “Por ejemplo, sirve para cuestiones de transporte. Hace poco hablaba con un colega que trabaja en Aerolíneas Argentinas y me contaba que la información del radar le permitía ver si un avión llegaba a destino antes que la tormenta o no, y por lo tanto decidir si puede despegar o si va a tener que ir a un aeropuerto alternativo. Eso genera beneficios que a veces es difícil de ver y explicar”, mencionó Lohigorry.


La Etapa 3 del SINARAME abarca la fabricación e instalación de 10 nuevos radares entre 2023 y 2024.


Ubicación de los radares meteorológicos

En la Etapa 1, se instalaron radares meteorológicos en Bariloche (Río Negro), y en Córdoba capital, mientras que en la Etapa 2 se instalaron en Río Grande (Tierra del Fuego), Neuquén capital, Mercedes (Corrientes), Resistencia (Chaco), Las Lomitas (Formosa), Termas de Río Hondo (Santiago del Estero), Bernardo de Irigoyen (Misiones) y Bahía Blanca, Mar del Plata y Ezeiza (Buenos Aires). Para la Etapa 3 se sumarán los de Bolívar (Buenos Aires), que ya tiene construida su plataforma de hormigón, Villa Reynolds (San Luis), Las Lajitas (Salta), Tostado (Santa Fe), Chamical (La Rioja), Alejandro Roca (Córdoba), Ituzaingó (Corrientes), Las Grutas (Río Negro), y Santa Isabel (La Pampa).

Además, hay 3 radares del INTA en Santa Rosa (La Pampa), Pergamino (Buenos Aires), y Paraná (Entre Ríos), aunque todavía quedarán sin cobertura de radar las provincias de Santa Cruz y Chubut. “Estamos aumentando un 30% la cobertura de radares meteorológicos que van a estar instalados en la zona centro y norte del país, que es donde más prioridad hay en cuanto a cantidad e intensidad de las tormentas”, explicó Lohigorry.

En otros países de la región, como Brasil, se utilizan radares meteorológicos pero no forman parte de un sistema nacional centralizado como el SINARAME. Algo similar pasa en Colombia y Venezuela, adonde también están aislados por provincia y dependen de diferentes organismos. Uruguay y Chile no tienen radares aunque están en tratativas para adquirirlos. Paraguay tenía uno en Asunción pero hace un tiempo que está fuera de servicio. “Hay tormentas que tienen un desarrollo que empieza en otros países, por lo que el hecho de que ellos tengan un radar nos permitiría verlas con más anticipación. Tener radares en la frontera es un beneficio para ambos países. De hecho, hay radares argentinos que cubren territorio de países vecinos y el radar de Asunción cubría parte de Formosa”, agregó Lohigorry.



Fuente: unsam.edu.ar

lunes, 3 de abril de 2023

Inauguran en Argentina la primera "fábrica inteligente" de Latinoamérica: fabricará chips, notebooks y más
La planta fue emplazada por la empresa Pixart. Contará con tecnología 4.0, en alianza con Google, Qualcom e Intel.


La inauguración de la fábrica constituye un hito para el país.


Con una inversión de más de u$s20 millones, la empresa Pixart inaugurará este lunes en Escobar la primera fábrica inteligente de Latinoamérica. Se trata de un hecho sin precedentes en la historia del país y la región ya que en las instalaciones se fabricarán chips de avanzada, además de computadoras y componentes para diversos dispositivos.

La planta, única en su tipo en la región, está ubicada en el Parque Industrial Escobar y cuenta con tecnología 4.0, en alianza con Google y Qualcom, y potenciada por Intel.

El inicio de la producción de chips comenzará este mismo lunes, en paralelo a la inauguración de la misma, y será bajo un esquema de desarrollo automatizado y sustentable ya que contará con diez ingenieros que operarán un total de 36 robots desde una torre de control.

La construcción de la fábrica tech implicó una inversión de más de u$s20 millones por parte de la empresa, que cuenta con más de 20 años de experiencia en el rubro y un total de 25 empleados.

Además de la producción de chips, la firma Pixart actualmente fabrica las icónicas Chromebook de Google y llevó a cabo el desarrollo de equipos para el plan "Conectar Igualdad" del Gobierno nacional.

A partir de los proyectos vigentes, entre los que se encuentra la producción diaria de más de 1.500 notebooks, la empresa alcanzó una facturación de u$s80 millones en 2022.

La compañía, fundada por Gabriel Marcelo Ortiz, ofrece Soluciones Tecnológicas basadas en software y hardware, con el objetivo principal de apostar al futuro.

El anuncio de la puesta en marcha de la primera fábrica de chips del país representa un fuerte impulso al sector de la Economía del Conocimiento, un área clave para el Gobierno. Recientemente, el ministro de Economía, Sergio Massa, calificó al sector como "uno de los tres pilares de las exportaciones de Argentina".

Según cifras oficiales, el rubro generó exportaciones por un total de u$s7.000 millones en 2022 y las proyecciones indican que el valor final proyectado para este año podría alcanzar los u$s9.000 millones. Además, cuenta con 454 mil profesionales de distintos rubros y aglutina a 683 empresas micro, pequeñas, medianas y grandes en torno al Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento.

Además del avance en materia de innovación local, la inauguración de la fábrica constituye un paso importante hacia la reducción de los costos locales y se espera que contribuya también a la ampliación de la demanda laboral, a la generación de un mayor volumen de exportaciones y a la reducción de importaciones.



Fuente: ambito.com

jueves, 30 de marzo de 2023

La UNLP y la CONAE crearon el Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales



Con el fin de realizar tareas de investigación científica y tecnológica e impulsar la formación de recursos humanos vinculados al derecho, la política y la economía espaciales, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) crearon el Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales (CIEE).

Del acto inaugural encabezado por el ministro de Ciencia Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, participaron el presidente de la UNLP, Martin López Armengol, el Director Ejecutivo y Técnico de CONAE, Raúl Kulichevsky, el decano de la facultad de Ingeniería de la UNLP, Marcos Actis, el director del CIEE, Juan Cruz Allonca, y el secretario de Ciencia y Técnica de la UNLP, Nicolás Rendtorff.

En la actualidad, las actividades espaciales se han constituido en un segmento estratégico, en el que se localizan infraestructuras nacionales críticas, incidiendo en la competitividad y la seguridad de los Estados, así como en otras temáticas de gestión predominantemente pública, con alto impacto en la calidad de vida de sus habitantes. Por ello, las investigaciones y la formación de recursos humanos del CIEE se enfocarán en el desarrollo de fundamentos, herramientas y métodos de obtención de conocimiento para asistir al avance del sector espacial nacional.

A su vez, el desarrollo de la industria espacial representa una valiosa oportunidad para la comercialización internacional de productos de alto valor agregado y la generación de divisas, lo que torna necesario crear capacidades nacionales que contribuyan y acompañen ese avance con análisis jurídicos y económicos.




Al abrir el acto, el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, señaló que en materia de ciencia y tecnología “hay tres áreas en las que Argentina es admirado en el mundo por sus desarrollos científicos y tecnológicos: el área espacial, la nuclear y la biotecnológica. Esto nos permite articulaciones internacionales y regionales muy importantes. Por ello, lo que estamos construyendo en forma conjunta con la CONAE y la Universidad Nacional de La Plata, como este nuevo Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales, tiene que ver con la soberanía científica-tecnológica, con una mirada interdisciplinaria y con la generación de una política de Estado en un tema central para nuestro país”.

Por su parte, López Armengol se refirió a la creación de este centro y destacó: “invertir en educación, en ciencia y tecnología es una apuesta estratégica que el Estado puede y debe hacer porque está invirtiendo en el futuro”. Y agregó: “Argentina es pionera en el desarrollo aeroespacial en nuestra región, y en ello han tenido mucho que ver los organismos de CyT y las Universidades”.

El presidente de la UNLP añadió ademá que “nuestra Universidad cuenta con el conocimiento, la tecnología y recursos humanos formados de excelencia; por eso es fundamental acompañar, a partir de la articulación entre las diferentes disciplinas, el desarrollo de esta área estratégica para la consolidación de la soberanía de nuestro país.”

El CIEE es un centro interdisciplinario orientado a la promoción y ejecución de tareas de investigación científica y a la formación de recursos humanos vinculados al derecho, la política y la economía espaciales, entre otras.

El Centro funcionará en el marco académico de la UNLP y dependerá de la facultad de Ingeniería, también formarán parte las facultades de Ciencias Jurídicas y Sociales y de Ciencias Económicas, que poseen importantes antecedentes académicos para el análisis de los aspectos científico-tecnológicos, jurídicos y sociales de la regulación espacial y de alta tecnología.

El decano de Ingeniería, Marcos Actis, uno de los encargados de llevar adelante este proyecto, sostuvo que “está demostrado que la actividad aeroespacial puede generar un efecto derrame en otras industrias, multiplicando puestos de trabajo calificados y sumando valor agregado a la economía, por eso la importancia de generar espacios interdisciplinarios como el CIEE”.

Los objetivos del CIEE serán ampliar la oferta de actividades de educación y formación, a través de diplomaturas, posgrados, cursos y seminarios, promover investigaciones científicas interdisciplinarias que contribuyan al avance del conocimiento del sector espacial. También favorecer la integración entre el sector público, las empresas y las instituciones académicas para la transferencia de conocimientos, la investigación y la asistencia técnica a organismos del gobierno y agencias nacionales e internacionales.

Por último, promover acciones de vinculación con universidades y organizaciones del tercer sector. A su vez, participar en iniciativas internacionales de cooperación en las que la actividad espacial sea eje o herramienta para las políticas públicas nacionales y de política exterior.



Satélites argentinos para la defensa
Por José Javier Díaz*
Imágenes: UNSAM y MINDEF



El día de ayer fue presentado ante el Ministro de Defensa de Argentina el Proyecto FOCUS, a través del cual se busca desarrollar localmente una constelación de satélites de observación con radar de apertura sintética en banda X para la vigilancia y control del territorio continental, insular, antártico y marítimo argentino.

La información de origen espacial sin lugar a dudas es cada vez más necesaria y relevante para la toma de decisiones a nivel gubernamental, empresarial y también en el ámbito privado familiar, prueba de ello es, por ejemplo, el uso cotidiano de aplicaciones como el GPS para ir de un lugar a otro.

Específicamente en el ámbito de la defensa nacional, la información de origen espacial es clave para monitorear grandes extensiones territoriales y/o marítimas; asegurar la precisión en navegación, guiado y control de vehículos, buques y aeronaves; llevar a cabo tareas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR); búsqueda y rescate (SAR); control de la polución ambiental; etc.




La República Argentina fue pionera en Latinoamérica en iniciar hace más de 60 años el desarrollo de tecnología espacial, tanto de satélites de aplicaciones científicas, observación y telecomunicaciones, como así también de su propio lanzador satelital -el cual se halla en un avanzado nivel de madurez tecnológica- y todo lo relativo al segmento terreno (software y hardware para telemetría, comando y control, procesamiento y diseminación de imágenes y datos de origen espacial, etc.).

A fin de ilustrar al lector podemos citar algunos de los logros que Argentina conquistó en materia espacial: tercer país del mundo en lanzar cohetes sonda desde la Antártida; cuarto país en realizar pruebas y vuelos suborbitales con seres vivos; diseño y producción de cohetes-sonda con alturas de hasta 400 km; segundo país en desarrollar satélites de observación por microondas con radar en Banda L (SAOCOM-1A y 1B operativos al presente); único país de Latinoamérica con capacidad para desarrollar y fabricar satélites de telecomunicaciones (ARSAT-1 y ARSAT-2 en órbita, SG-1 en desarrollo actualmente); etc.




El origen de FOCUS

El proyecto de desarrollar una constelación de microsatélites de observación con radar de apertura sintética en banda X surgió a partir de la iniciativa de un grupo de docentes y estudiantes avanzados de la carrera de Ingeniería Espacial de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).

El objetivo inicial del Proyecto FOCUS es el "desarrollo de tecnología espacial aplicada al monitoreo de estructuras críticas para optimizar las operaciones de diversas industrias, a través del desarrollo y operación de una constelación de satélites cuya carga útil es un radar SAR en banda X. El radar permite procesar datos y brindar servicios profesionales de monitoreo en puentes y represas, minería a cielo abierto, obras en zonas pobladas y actividades petroleras".

En 2021 el proyecto FOCUS obtuvo el segundo puesto del “Concurso 4.0 para Pymes y Emprendimientos” organizado por la Fundación Empretec Argentina y la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA); luego ganó el primer premio del concurso nacional INNOVAR 2022.

Cabe destacar las gestiones realizadas por la UNSAM ante diversas instancias del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación (incluida una exposición ante el titular de la cartera) para acceder a alternativas de financiamiento para completar la etapa inicial del Proyecto FOCUS, que implica el desarrollo y construcción del modelo de ingeniería del Radar SAR en banda X en un esquema de consorcio público-privado, donde participen empresas, reparticiones gubernamentales y universidades.

Se avanzó en la definición del concepto de misión del Proyecto FOCUS, el diseño preliminar del sistema y la evaluación del modelo de negocios para asegurar su sustentabilidad y flujo presupuestario para concretarlo.

Al abordar el análisis de los requerimientos de la misión se evaluaron una serie de decisiones de diseño para optimizar la configuración que tendrá la constelación. Dichos criterios se cargaron en un software afín para realizar análisis de alto nivel de la performance de la constelación, e iterar sobre los mismos variando los argumentos de entrada (inputs).

Inicialmente, los docentes y alumnos de la UNSAM comenzaron a trabajar con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y especialistas en SDR (radio definida por software) del Centro Atómico Constituyentes, dependiente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Se desarrolló y simuló exitosamente un estimador de Elementos Orbitales Relativos y una ley para el control orbital autónomo continuo de bajos empujes compatibles con propulsores eléctricos disponibles en el mercado, de manera tal de funcionar a bordo del satélite de manera autónoma, reduciendo la infraestructura y costo de operación de la constelación FOCUS a lo largo de su ciclo de vida útil.

Los primeros ensayos se realizaron en el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) y el Batallón de Arsenales 601 del Ejército Argentino. Luego consiguieron una licencia de la empresa internacional ValiSpace (que hace software de gestión de proyectos espaciales) y empezaron a trabajar con la empresa ArsUltra que aporta la computadora de vuelo (OnBoard Computer - OBC) del microsatélite, con la gente de Imer Antenas para el desarrollo de una antena parabólica desplegable para el radar de apertura sintética (Synthetic Aperture Radar - SAR), la empresa Testa Brava que puso a disposición sus laboratorios de manufactura e integración y SpaceSur, empresa rectora del proyecto especialista en SAR y geotécnica dedicada al downstream satelital.




FOCUS para el MINDEF

El pasado miércoles 29 de marzo, en la sede del Ministerio de Defensa (MINDEF), se llevó a cabo la presentación del proyecto “FOCUS” ya que puede servir también para brindar una capacidad estratégica a la Argentina para el monitoreo y control del territorio y mar, tanto a los fines de la Defensa Nacional como así también en aplicaciones civiles con alto impacto económico y social.

A la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) se han sumado en el proyecto FOCUS la empresa estatal Vehículo Espacial Nueva Generación Sociedad Anónima (VENG S.A.), dependiente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE); y la empresa privada Space Sur, con el objetivo de lograr la obtención, procesamiento y comercialización de imágenes satelitales de alta resolución que resulte competitivo en términos internacionales, generando de esta manera desarrollos más rápidos, eficientes y económicos, con aplicaciones duales (civiles y militares).

La concreción del Proyecto FOCUS permitirá generar una capacidad estratégica que hoy no tiene la Argentina, que redundará en la eficacia y eficiencia operacional de las Fuerzas Armadas y, simultáneamente, atender demandas de otras áreas de gobierno y de la sociedad en general, dadas sus múltiples aplicaciones.

Además de desarrollar una tecnología sensitiva, de altísimo valor agregado y que solo un puñado de países domina (menos de diez en todo el mundo), la República Argentina contará con una capacidad inédita de observación, control y protección de su vasto territorio (continental, insular, antártico y marítimo) y recursos naturales, con una constante actualización y en un entorno de comunicación cibersegura.

Objetivo de la constelación FOCUS: 1x1x1

Lograr una revisita inferior a un día, con resolución inferior a un metro y entrega de producto en menos de una hora.

Aplicaciones duales de FOCUS

La constelación de microsatélites FOCUS podrá emplearse en cualquier condición atmosférica y de luminosidad, tanto para fines militares como civiles, a saber:
  • Fines militares: Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR); adquisición de blancos y evaluación de daños; Búsqueda y Rescate en Combate (C-SAR); entre otras.
  • Fines civiles: monitoreo de infraestructuras críticas como puentes, puertos, represas, etc.; catastro; minería a cielo abierto; actividades de fracking; control pesquero y forestal; vigilancia de la Zona Económica Exclusiva (ZEE); prevención, alerta y respuesta ante emergencias naturales (inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas, etc.) y antrópicas (incendios, accidentes nucleares, etc.); contaminación ambiental; análisis de riesgos para el mercado de los seguros paramétricos; etc.
Características técnico-operativas de FOCUS
  • Constelación de microsatélites (masa de 130 a 250 kilos) de diseño y producción nacional
  • Cargas útiles de observación por microondas a través de Radar de Apertura Sintética (SAR) en Banda X.
  • Costos y plazos: para desarrollar y construir el modelo de ingeniería U$S 500.000 antes de finalizar el 2023; U$S 8 millones para poner el órbita a fines del 2025 el primer satélite; U$S 20 millones aproximadamente para tener una constelación de ocho satélites antes de concluir el 2027 (dependiendo del flujo presupuestario).
  • Órbita de operación: LEO (Low Earth Orbital) sol sincrónica, de tipo Dawn Dusk operando en modo Spotlight, con revisita (paso por el mismo lugar) de cada satélite cada cinco días, permitiendo obtener escenas optimizadas de 5 x 5 Km con resolución submétrica todo tiempo, todo clima.
  • Control exclusivo las 24hs, los 365 días del año.
  • Centro de Mando, Control y Análisis (On Premise).
  • Telemetría y bajada de datos a través de una red de estaciones terrenas nacionales (propiedad de CONAE, situadas en Córdoba, Tierra del Fuego y Base Belgrano II en la Antártida Argentina).
  • Tiempo de delivery del producto (imágenes) menor a una hora.
  • Tiempo de revisita de la constelación (N satélites): sub-diaria.
  • Resolución de las imágenes: submétrica (inferior a 1 metro).
  • Aplicaciones duales: militares y civiles.
  • Posibilidad de puesta en órbita a través de lanzador argentino Tronador II/III de la CONAE (una vez que esté operativo).


La Universidad Nacional de La Plata sale a conquistar el espacio y lanzará su propio nanosatélite
Es el primero en su tipo ideado por la Facultad de Ingeniería. Ingresó a la fase de fabricación y orbitará la Tierra antes de fin de año.
Por María Ximena Pérez


Representación artística del USAT 1 en órbita. Imagen: Centro Tecnológico Aeroespacial/David Williams Rogers


Si se piensa en un satélite artificial, generalmente se imagina un enorme aparato de material resistente y que pesa toneladas. Sin embargo, no todos son así: en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) están fabricando uno que tiene el tamaño de un pan lactal y que podrá realizar observaciones atmosféricas y del suelo. ¿De qué se trata? Su nombre es USAT I y es el primer satélite del programa “Satélite Universitario” de la UNLP.

"Pesa alrededor de 4 kilos y sus medidas son 10 por 10 por 34 cm, similar al tamaño de un pan lactal”, dice Sonia Botta, ingeniera del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de la Facultad, a cargo de la coordinación del proyecto.

Diseñado y fabricado por el CTA, en conjunto con el grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT), ambos de la Facultad de Ingeniería, este pequeño satélite del tipo CubeSat tiene como objetivo demostrar el funcionamiento del sistema GNSS, herramienta destinada para su uso en navegación y determinación orbital, y para mediciones mediante la técnica de radio-ocultación.

Botta explica que el GNSS es una forma genérica de llamar a todas las constelaciones satelitales que están destinadas al uso en navegación. Un ejemplo conocido popularmente es el GPS. “Con nuestro receptor GNSS vamos a poder detectar señales de GPS que viajan a través de la atmósfera y de la tierra”. En ese sentido, se busca probar tres cosas. La primera será demostrar su uso en navegación, pero una vez que se tenga el resultado positivo, se probarán dos técnicas científicas: la radio ocultación y la reflectometría.

La función del satélite, bajo esta premisa, se relaciona con la demostración tecnológica de técnicas científicas para la observación de la Tierra. “Apuntamos a que pueda realizar observaciones atmosféricas y del suelo en territorio argentino, pero como es una órbita que recorre todo el mundo, está abierta la colaboración con otros países", detalla la coordinadora. Y agrega: “Una vez que el satélite esté en órbita, la misión va a ser de demostración tecnológica y su carga útil será un receptor GNSS desarrollado por el grupo SENyT”.

¿Cómo son las técnicas de medición?

La reflectometría GNSS o GNSS-R hace uso de las señales de GNSS reflejadas en la superficie de la Tierra. Es un tipo de técnica científica que comenzó a demostrarse en satélites hace poco más de una década. Se puede utilizar en mediciones de características del suelo, como humedad, cobertura de vegetación o altimetría. En este modo, el receptor y el satélite GNSS emisor trabajan como un radar bi-estático. “Es posible medir cómo influye sobre la señal del GPS el rebote en la tierra. Si podemos detectar cambios en esta señal, podremos saber, por ejemplo, características del suelo, como humedad, cobertura de vegetación, tipos de suelo e, incluso, vientos superficiales en océanos”, describe la especialista.

La técnica científica radio-ocultación GNSS o GNSS-RO mide, de forma indirecta, la refracción de la señal emitida por satélites GNSS en la atmósfera. Dependiendo de la posición del receptor, se puede utilizar para estudiar características de las capas superiores de la atmósfera (por ejemplo, ionósfera) o de las capas inferiores (como la troposfera). "Podemos detectar variables atmosféricas, como presión, temperatura y contenido de electrones", sostiene.

Lo que vendrá

En septiembre del año pasado, el USAT I atravesó con éxito la Revisión Crítica de Diseño (CDR), un paso fundamental para dar inicio a su construcción. En la actualidad, se está terminando con las compras para arrancar la construcción del modelo de vuelo.

“Estamos en un estado bastante avanzado donde esperamos que próximamente podamos tener un modelo de vuelo completo para empezar a hacer todos los ensayos finales que se requieren para ir al espacio”, afirma Botta. Y concluye: “La fecha del lanzamiento depende de cuando terminemos el satélite y de cuando surjan oportunidades de lanzamiento, pero esperamos hacerlo antes de fin de año, entre octubre y noviembre”.



miércoles, 29 de marzo de 2023

ALOFT, la misión satelital argentina que lanza un nuevo paradigma espacial
La CONAE prepara una misión satelital de demostración tecnológica que contribuirá a la arquitectura segmentada. Un nuevo concepto orientado al desarrollo de pequeños satélites que trabajan de manera colaborativa, comparten recursos y combinan datos de sus respectivos instrumentos.




La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) está desarrollando una misión satelital conformada por dos nano satélites, llamados Cube-Sats, casi idénticos, con los cuales busca experimentar y validar tecnologías de vuelo en formación y comunicación intersatelital. El proyecto denominado ALOFT (Autonomous LEO Formation Flying Technology), se enmarca en la arquitectura segmentada, un nuevo paradigma en la industria espacial que promueve el lanzamiento de “enjambres” de pequeños satélites capaces de compartir recursos en órbita y cooperar entre sí, al combinar información de sus instrumentos, con tiempos de fabricación y costos más reducidos.

“En línea con el Plan Nacional Espacial, y en sintonía con las tendencias globales, la CONAE aspira a situar a nuestro país como un promotor destacado de la nueva tecnología de sistemas satelitales distribuidos en vuelo en formación”, dijo Martín España, involucrado en el proyecto ALOFT. “Estos sistemas responden al concepto de arquitectura segmentada, que permite distribuir entre pequeños satélites, enlazados inalámbricamente, funciones tradicionalmente ejecutadas a bordo de un único satélite monolítico de gran tamaño”, explicó.

“Lo que caracteriza a este nuevo paradigma es el control preciso de las geometrías relativas de vuelo coordinado. Esto permite adquirir datos en forma simultánea de una misma escena en Tierra desde múltiples puntos de vista, lo cual resulta en un salto cualitativo respecto de la información de ciencia hasta ahora aportada por sistemas monolíticos y mono-estáticos”, agregó.


La nueva tecnología de sistemas satelitales distribuidos en vuelo en formación permite adquirir datos en forma simultánea de una misma escena en Tierra desde múltiples puntos de vista. Estos sistemas responden al concepto de arquitectura segmentada. Foto: Gerhard Krieger, “Tutorial on Bistatic and Multistatic Synthetic Aperture Radar”, European Conference on Synthetic Aperture Radar (EUSAR), May 2006


Vuelo en formación

La misión ALOFT probará en el espacio conceptos de navegación y control orbitales para el vuelo en formación autónomo. Estará compuesta por dos Cube-Sats, con 30 centímetros de diámetro y la tecnología más avanzada disponible comercialmente, equipados con micro-propulsores, un receptor GNSS de última generación (multiconstelación y multibanda), diseñado por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), y enlaces de comunicación intersatelital. Se prevén lanzar de aquí a tres años, a una órbita de entre 500 y 700 kilómetros de altura sobre la Tierra.

Según Leonardo Comes, gerente de Gestión Tecnológica de la CONAE, se trata de “una misión de demostración tecnológica cuyo objetivo es lograr el dominio de tecnologías habilitantes. En particular se busca probar conceptos de comunicación intersatelital y algoritmos propios de control y de navegación en tiempo real, que apuntan a dominar el vuelo en formación”.

“La arquitectura segmentada involucra el desarrollo de plataformas de satélites que trabajan de una manera colaborativa, donde cada uno tiene sus instrumentos y puede complementarse con los otros. Para poder implementar estos sistemas, necesitamos dominar ciertas tecnologías básicas que vamos a probar con ALOFT, como la comunicación intersatelital, para comunicar múltiples plataformas, y el vuelvo en formación, para determinar el tipo de posición orbital que deben tener entre ellas”, detalló.

Nuevo paradigma

Las misiones actuales constan de satélites monolíticos que pueden conformar una constelación, como los SAOCOM o Starlink, pero que, a diferencia de la segmentada, no vuelan en formación ni colaboran entre ellos.

A partir de este nuevo paradigma, los satélites ya no formarán parte de constelaciones, sino de enjambres. Este concepto remite a un conjunto de satélites volando en una configuración de visibilidad mutua en la misma órbita y manteniendo sus posiciones relativas de manera segura pero laxa, en referencia al vuelo en formación.


La misión ALOFT probará en el espacio conceptos de navegación y control orbitales para el vuelo en formación autónomo. Estará compuesta por dos Cube-Sats, con 30 centímetros de diámetro y la tecnología más avanzada disponible comercialmente.


El proyecto de arquitectura segmentada de la CONAE apunta a desarrollar satélites en la línea de los SmallSat, que pesan entre 75 kilos y 250 kilos, en el marco de la seria SARE, para que en el futuro puedan ser puestos en órbita con el Tronador II, el lanzador de satélites argentino que también se encuentra en desarrollo por la agencia espacial nacional.

La iniciativa involucra el diseño de una nueva plataforma de servicios, llamada Patagonia, que se caracteriza por ser flexible. Esto significa que se va a adaptar a los requerimientos específicos de cada misión, que puede ser óptica, de radar o poseer diferentes instrumentos.

“Apuntamos a hacer satélites más pequeños, con funciones distribuidas y volando en formación”, indicó Josefina Pérès, gerenta de Proyectos Satelitales de la CONAE. En este sentido, destacó que, por ejemplo, estudian la posibilidad de distribuir el peso de la misión, colocando la memoria y el instrumento en satélites diferentes, y trasfiriendo los datos de un satélite a otro que vuele cerca y en formación. También analizan distribuir los instrumentos: “Podríamos tener un laboratorio de satélites en órbita con distintos sensores que, al volar cerca con una geometría controlada, nos permita obtener diferentes imágenes del terreno. Incluso podríamos utilizar tres satélites, dos con los instrumentos y otro con el servicio de bajada de datos”, adelantó Pérès.

Otra línea de trabajo en relación a la arquitectura segmentada es el uso de componentes comerciales que se pueden espacializar (adaptar a las condiciones requeridas para su vida en el espacio), los cuales son más accesibles en el mercado, agilizan los tiempos de fabricación del satélite y permiten reducir costos. “La arquitectura segmentada logra la confiabilidad con redundancia o con capacidad de reemplazo rápido de los satélites”, explicó la profesional de la CONAE.



La CONAE en la Feria EconAr
Profesionales de la agencia espacial difundieron las tecnologías, productos y servicios satelitales, y la oferta académica, con una gran participación del público.




Del 17 al 19 de marzo, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, desembarcaron con todas sus tecnologías, servicios, productos satelitales y su oferta académica en la feria de Economía del Conocimiento EconAr, organizada en La Rural por la Secretaría de Economía del Conocimiento, en el ámbito del Ministerio de Economía de la Nación. El evento contó con la asistencia de más de 65.000 personas.

El stand de la CONAE se ubicó en el Sector de la Industria Satelital y Aeroespacial, donde también estuvieron presentes las empresas VENG y SpaceSur, y la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CArAE), entre otras. El sábado visitaron este espacio el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; el director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky; el secretario de Economía del Conocimiento, Ariel Sujarchuk; y el presidente de la Agencia I+D+i, Fernando Peirano.


El stand de CONAE recibió la visita del ministro Daniel Filmus; el director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky; el secretario de Economía del Conocimiento, Ariel Sujarchuk; y el presidente de la Agencia I+D+i, Fernando Peirano. Foto: Comunicación y Prensa MINCYT


“Fue una importante vidriera para difundir todas las actividades de la agencia espacial argentina, su historia, los proyectos actuales y futuros, la oferta académica y el área de Acceso al Espacio”, sostuvo Leandro Groetzner, gerente de Coordinación de la CONAE.

“Me llevo una sensación súper positiva”, afirmó Aldana Bini, jefa de la Unidad de Atención al Usuario de la CONAE. “Desde nuestro área mostramos los servicios y productos que ofrece la agencia espacial y ofrecimos nuestros contactos para que las personas interesadas reciban más información. Difundimos nuestros servicios, los satélites desarrollados, los operativos SAOCOM y los proyectos por delante. Para ello contamos con una maqueta de la próxima misión espacial SABIA-Mar -para el estudio del mar y las costas de Argentina y América del Sur-, vídeos institucionales y el libro de los 30 años de CONAE, entre otros materiales”, añadió.


La feria EconAr fue una vidriera para difundir las actividades de la CONAE, su historia, los proyectos actuales y futuros, la oferta académica y el área de Acceso al Espacio.


Un aspecto destacado que se comunicó fue la reciente implementación, por parte de la CONAE, de una nueva modalidad para acceder a productos de los satélites nacionales de la constelación SAOCOM 1. Se trata de imágenes de archivo sobre el territorio argentino, disponibles mediante el registro en un formulario web y aceptación de la licencia de uso.

Bini subrayó el gran interés que sigue despertando el Atlas Argentina 500K, desarrollado de manera conjunta entre la CONAE y el Instituto Geográfico Nacional (IGN), con imágenes de todo el país captadas por la misión satelital SAC-C. “Recibimos currículums de personas interesadas en trabajar en la CONAE”, indicó.

Oferta académica

Profesionales del Instituto Gulich y de la Unidad de Formación Masiva también difundieron la oferta académica de la CONAE.

“El público se mostró muy entusiasmado por conocer los desarrollos satelitales de la CONAE. También llamó la atención la diversidad de propuestas educativas, que es muy amplia y para todas las edades, y con opciones gratuitas”, dijo Maximiliano Pisano, jefe de la Unidad de Formación Masiva de la CONAE y director del Área de Educación a Distancia del Instituto Gulich (CONAE-UNC).

“El viernes nos visitaron escuelas secundarias. Hubo muchas consultas por las tecnologías espaciales y por la posibilidad de formarse a través de las opciones de formación que brinda la agencia espacial, desde el programa 2Mp hasta los cursos del Gulich, e incluso de participar en la iniciativa CANSAT, que propone reproducir a escala todo el proceso por el cual se diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite”, agregó.

Pisano destacó que el stand de la CONAE estuvo ubicado en la entrada de la exposición, por lo cual representó un lugar estratégico para atraer al público. El domingo 19 brindó una charla en el Auditorio del pabellón Azul sobre satélites, junto a referentes de ARSAT, de la Universidad Nacional de la Plata, y de las empresas Latamsat S.A.S y Delta 3, con gran afluencia de público.


Maximiliano Pisano, profesional de la CONAE, brindó una charla sobre satélites, junto a referentes de ARSAT, de la Universidad Nacional de la Plata, y de las empresas Latamsat S.A.S y Delta 3, con gran afluencia de público.



martes, 28 de marzo de 2023

RA-10: Energía nuclear, ciencia y soberanía
El reactor de investigación RA-10 ya terminó el 99% de su obra civil y el 80% de la obra total, por lo que se espera que el año próximo se encuentre en funcionamiento. Asegurará el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico y abastecerá buena parte de su demanda en América Latina. También permitirá realizar investigaciones en el área nuclear tanto a nivel local como en colaboración con otros países.
Por Matías Alonso




El RA-10 es un un reactor multipropósito que comenzó a construirse en 2010, en el Centro Atómico Ezeiza (Provincia de Buenos Aires) y que, tras diversos retrasos, el año que viene entrará en operación, con lo que asegurará el autoabastecimiento de radioisótopos de uso médico (molibdeno 99), contando con capacidad para atender buena parte de la demanda de América Latina. También permitirá hacer investigaciones de gran demanda internacional, por lo que se espera que equipos de diversos países vengan a la Argentina para hacer ensayos en el nuevo reactor.

A partir de una invitación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), TSS pudo recorrer las obras,  verificar el avance y obtener detalles sobre el centro de investigación que se está formando alrededor del reactor en construcción. Su combustible, de uranio con un enriquecimiento de 19,7% (el máximo permitido para el uso civil), ya está siendo fabricado en CONUAR, en el mismo predio de Ezeiza, y el agua pesada para la operación del reactor ya fue comprada el año pasado. Se trata de 6 toneladas que fueron producidas en la Planta Industrial de Agua Pesada en Neuquén.

El RA-10 tendrá posiciones internas en su núcleo para insertar elementos diferentes de su combustible para poder ser bombardeados con neutrones. Un ejemplo de esto es el silicio, que cuando absorbe un neutrón se puede convertir en fósforo, dando un material, silicio dopado, con algunas partículas de silicio y otras de fósforo que lo hacen superconductor y por eso de gran valor para la industria electrónica y en aplicaciones de alta potencia como autos o trenes eléctricos.

El reactor también tendrá aberturas alrededor de su núcleo que le permitirán el escape controlado de neutrones. Estos serán usados por el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN) de la CNEA, que tendrá 14 posiciones para insertar instrumentos de medición y también muchos gabinetes para que diferentes grupos de investigación de todo el mundo puedan realizar sus investigaciones luego de ser evaluados por científicos argentinos.


El reactor comenzó su contrucción formal en 2010 y, tras los cambios de gobierno y los aumentos y reducciones de presupuesto, crisis financiera, pandemia, y retrasos por la guerra de Ucrania (que generaron algunas restricciones para comprar instrumentos a Rusia que ya habían sido comprados), se espera que el año próximo pueda empezar a operar.


En el mundo solo hay un puñado de instalaciones de estas características y pocas que se puedan usar de forma abierta, por lo que se espera que la colaboración internacional sea muy importante y ya cuentan con tres instrumentos que han sido donados por laboratorios de otros países. Dos provienen de Alemania, quien se encuentra en un plan para cerrar instalaciones nucleares por lo que ya no podrán usarlos, y otro de Suiza, que tienen una reactor similiar pero con solo cuatro posiciones para instrumentos.

Otros dos instrumentos se están desarrollando en el país, llamados Andes y Astor. “Estas instalaciones son difíciles de cuantificar a nivel económico pero está demostrado que en el largo plazo las colaboraciones internacionales generan un impacto muy positivo en el PBI”, explicó Karina Pierpauli, directora ejecutiva del LAHN.

El reactor comenzó su contrucción formal en 2010 y, tras los cambios de gobierno y los aumentos y reducciones de presupuesto, crisis financiera, pandemia, y retrasos por la guerra de Ucrania (que generaron algunas restricciones para comprar instrumentos a Rusia que ya habían sido comprados), se espera que el año próximo pueda empezar a operar con un retraso de cuatro años según lo planteado inicialmente. Herman Blaumann, gerente del proyecto RA-10, dijo: “Estos proyectos, desde la idea hasta que se terminan, suelen llevar 10 años. A nosotros nos llevó 13 con condiciones realmente difíciles. Bueno, creo que otra novedad que esto se termina”.

Los diseñadores son la CNEA e INVAP, en forma conjunta, para la parte de ingeniería, y el constructor es Caputo S.A. (rebautizada GCDI), que fue adjudicado en 2016 y empezó el vertido de hormigón en 2017. Hoy tiene 1500 trabajadores en forma directa y cuando esté en operación tendrá 200. Ya se han invertido unos 289 millones de dólares y su operación costará 15 millones de dólares anuales, pero también se estima que podrá exportar unos 50 millones de dólares solo de molibdeno 99, y otros 40 millones en otros productos y servicios.


Lautaro Espino y Soraya Atencio, operadores de reactores de investigación formados en el Instituto Dan Beninson (CNEA-UNSAM), durante la visita al RA-10.


El proyecto es otro hito en el desarrollo nuclear de la Argentina, que necesitó de los conocimientos acumulados con sus siete reactores de investigación construidos en el país y los cinco exportados. “Una vez que esté construido, el reactor no va a tener grandes costos, es económicamente sustentable con un modelo de negocios bien armado. Ya hemos recibido demanda para irradiación de silicio dopado, así que no parece muy complejo lograrlo. La venta del molibdeno es más compleja pero la calidad del producido en nuestro país es la mejor, por lo que habrá que hacer la logística para llevarlo adonde se lo necesite. Hay interés de una empresa japonesa en comprar la producción del RA-10 para distribuirla en esa región, por ahora es solo un interés, pero parecería que hay una oportunidad siempre y cuando haya, de parte nuestra, una organización que permita abordar la parte comercial con eficiencia, agilidad y con un modelo competitivo”, explicó Blaumann.

Varios actores internacionales han solicitado ya reuniones para adquirir el molibdeno 99 que producirá el RA-10. Se trata de un radioisótopo que se produce en el reactor RA-3 en Ezeiza, de muchos usos en medicina (este elemento decae en tecnecio 99m, que se utiliza en el 80% de los estudios de medicina nuclear en todo el mundo), especialmente para diagnóstico y tratamiento contra el cáncer, y que es producido por pocos países. El mayor productor era Canadá hasta que tuvo que sacar de operaciones al National Universal Reactor que lo producía y no pudo mantener en operaciones a dos reactores que había hecho para reemplazarlo (MAPLE) ya que tuvieron problemas técnicos en la operación, por lo que el RA-10 tiene una oportunidad de mercado única.

Actualmente, la mayor producción de molibdeno 99 se da en Europa y en Australia, gracias al reactor OPAL diseñado por INVAP. También están cerca de terminar su licencia reactores en Bélgica y en Países Bajos. “Si bien hay proyectos para suplantarlos, están lejos en el tiempo y nosotros estamos en el momento justo. Todo esto está pasando en los próximos dos años y estamos ante una oportunidad espectacular para convertirnos en líderes en el mercado mundial”, dijo Blaumann.


El núcleo del RA-10 tiene posiciones vacías en las que también se pueden hacer pruebas de elementos combustibles para ensayar nuevas combinaciones de materiales.

El LAHN también podrá dar servicios a la industria. Los haces de neutrones son capaces de atravezar la materia, de la misma forma que los rayos x, pero, a diferencia de éstos, no interactúan con los electrones sino con los núcleos de los átomos, que ocupan mucha menos superficie, por lo que pueden penetrar más profundamente, especialmente en materiales sólidos. Esto permite, por ejemplo, analizar el estado de componentes de diversas industrias, como rieles de trenes.

El núcleo del RA-10 tiene posiciones vacías en las que también se pueden hacer pruebas de elementos combustibles para ensayar nuevas combinaciones de materiales. Hoy, los ensayos de combustibles de CONUAR se envían al exterior, lo que ocasiona grandes gastos y burocracia. En el futuro se podrán hacer sin salir del predio y hasta se podrán recibir muestras de fabricantes de otros países, lo que permitirá conocer la forma de trabajo de ellos y sus investigaciones en la materia. Esto es muy importante porque la Argentina es de los pocos países capaces de fabricar sus propios combustibles y, además, al ser fabricante de reactores en nuestro país y en el exterior, debe poder garantizar que estos tengan combustibles adecuados.

Una particularidad del RA-10 frente a otros reactores de investigación es que podrá tener un ciclo de operación de 29 días y medio frente a los de tres a cinco días de operación de otros reactores, lo que le permite producir más en menos tiempo. Esto se debe a que la carga y descarga de elementos se podrá hacer mientras el reactor esté en operación. Tomás Avallone, quien tendrá responsabilidad en la operación del reactor cuando esté en funcionamiento, explicó: “Hasta diciembre del año pasado estuve desarrollando prácticas operando el RA-3 y la verdad es que son reactores distintos, es una tecnología diferente. El RA-3 tiene 55 años y se ha actualizado, los dos van a producir radioisótopos”.

“Es muy importante entender que este tipo de instalaciones, más allá de sus potenciales de investigación, desarrollo, innovación y producción para la industria, tienen un impacto social muy trascendental desde la salud. Eso es para mí lo más importante, porque para desarrollar proyectos nucleares antes de la capacidad técnica necesitamos la licencia social. Necesitamos que primero nuestra sociedad entienda que hay que desarrollar este tipo de proyectos, que tenemos que desarrollar la tecnología nuclear para llegar a cada rincón del país”, dijo Avallone.



Fuente: unsam.edu.ar
Lanzamiento del Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales (CIEE)




Desde la Secretaria de Investigacion de la FCJyS participamos del Lanzamiento del Centro Interdisciplinario de Estudios Espaciales (CIEE).

Se trata de un centro de doble dependencia CONAE - Universidad Nacional de La Plata que se encargará de investigar y formar profesionales para el sector espacial con eje en la ingeniería, el derecho, la política y la economía espacial.