domingo, 26 de marzo de 2023

El Estado como arquitecto del desarrollo aeroespacial
Por José Javier Díaz





El sector aeroespacial

Desde sus comienzos, la industria aeronáutica y -décadas más tarde- la espacial, estuvieron ligadas a los avances científicos, tecnológicos y productivos.

Nuestro país fue pionero en el sector aeroespacial de Iberoamérica al crear en 1927 la Fábrica Militar de Aviones (FMA) y, en 1961, la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), ambas instituciones estuvieron bajo la órbita de la Fuerza Aérea Argentina (FAA).

Con planificación estratégica, apoyo presupuestario y visión interagencial para abordar la Defensa sinérgicamente con el desarrollo de la Ciencia, la Tecnología y la Industria de alto valor agregado[1], la Argentina se convirtió en el tercer país del mundo en lanzar cohetes desde la Antártida, el cuarto en experimentar con seres vivos en el espacio y el octavo en fabricar aviones a reacción con el mítico “Pulqui”, entre otros logros.

El avance aeronáutico y espacial argentino generó un efecto multiplicador en otros sectores productivos del país que también requerían mano de obra calificada, cumplimiento de procesos y altos estándares de calidad y confiabilidad, como la industria automotriz, la metal-mecánica, etc.

Entre las décadas de 1940 y 1950, la “época de oro” de la entonces FMA, esta fábrica llegó a contar con más de diez mil empleados directos y su producción abarcaba aviones y motores aeronáuticos, motos, autos, los utilitarios rastrojeros (precursor de las actuales pick up), tractores, etc.

Asimismo, la pujante actividad productiva de la FMA derivó en la creación de Pequeñas y Medianas Empresas (PYMEs) privadas, principalmente en los alrededores de la Ciudad de Córdoba, que le proveían insumos, materiales, componentes mecánicos, eléctricos, hidráulicos, etc.

Los vaivenes políticos

La falta de continuidad en el apoyo gubernamental al Sector Aeroespacial afectó negativamente las oportunidades de exportar nuestros excelentes productos, derivando en la pérdida de recursos humanos calificados, el cierre de PYMEs y el estancamiento de las capacidades técnicas logradas.

El desinterés político, las crisis económicas y la presión de potencias extranjeras que no aprobaban el desarrollo local de capacidades duales (civiles y militares) acabaron en una retracción progresiva del entramado científico-tecnológico y productivo -tanto público como privado- de la Argentina.

Prueba de ello es que, a fines de la década de 1970, nuestro país producía vectores sonda capaces de alcanzar 550 Km de altura para realizar investigaciones científicas y comenzaba el desarrollo del Proyecto misilístico “Cóndor”[2] y hoy, casi cinco décadas después, carecemos de esas capacidades estratégicas para la Defensa y la proyección geopolítica del país a nivel regional y global.

En lo que hace al sector privado, varias empresas aeronáuticas como Chincul en San Juan (fabricaba aeronaves Piper); Aero Boero en Córdoba (producía avionetas y aeroaplicadores) y Raca en Buenos Aires (construía helicópteros Hughes), cesaron su producción y debieron cerrar por los innumerables cambios de reglas[3] de los sucesivos gobiernos.

Mientras tanto, en otros países latinoamericanos -que empezaron varias décadas después que la Argentina a incursionar en el sector aeroespacial- como Brasil y México, la visión de sus clases dirigentes y los consensos alcanzados por sus respectivos poderes legislativos, permitieron que ambas naciones desarrollaran y consolidaran exitosamente sus industrias aeronáuticas, destacándose el caso del gigante sudamericano, donde la Empresa Brasileira de Aeronáutica (EMBRAER) se convirtió en el tercer fabricante de aeronaves civiles del mundo.

Una luz al final del túnel

A partir del año 2004 el Estado volvió a plantearse la conveniencia estratégica de ejercer un mayor rol en la planificación a largo plazo del Sector Aeroespacial. El Decreto N° 1.407/04 creó el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA) fomentando el desarrollo de radares argentinos; en 2007 se creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; se impulsó el Plan Espacial Argentino de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE); se creó la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ARSAT); se promulgó la Ley N° 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital y aprobó el Plan Satelital Geoestacionario Argentino 2015-2035; se reestatizó la FMA (que pasó a llamarse Fábrica Argentina de Aviones – FAdeA); se lanzaron diversos cohetes de la CONAE, del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF) y de la FAA; se pusieron en órbita satélites de observación (SAC-D) y telecomunicaciones (ARSAT-1 y 2).


Satélite de observación (SAC-D)


Este tímido resurgir de la industria aeroespacial tuvo ciertas falencias en materia de articulación interagencial, a saber: en el año 2009 Aerolíneas Argentinas/Austral compró una veintena de aviones EMBRAER E-190 sin exigir ningún tipo de offset para incluir a FAdeA como proveedor de aeropartes de este modelo; el desarrollo de vectores para satelización se lleva a cabo con mayores costos y plazos porque CONAE desarrolla el inyector satelital “Tronador” a base de combustible líquido, mientras que el MINDEF desarrolla cohetes de combustible sólido, entre los cuales se destacan el vector sonda “Centenario” de la FAA y los GRADICOM I y II[4] de CITEDEF, este último organismo también repotencia diversos modelos de misiles de las Fuerzas Armadas a través del rediseño y nacionalización de sus motores y demás elementos pirotécnicos vencidos de ingenios como el “Aspide”, “Magic”, “Exocet”, etc.

Como si fuera poco, además de las complicaciones en lo que hace al desarrollo de vectores, también se repite esta problemática con ciertos componentes sensitivos de uso dual, civil y militar, como los giróscopos de fibra óptica, los acelerómetros y los sistemas diferenciales de GPS, etc., que tampoco son compartidos entre las diversas reparticiones que dependen del Estado nacional.

Esto se debe, principalmente, a cierto resquemor de parte de algunos funcionarios de la Cancillería y de la agencia espacial CONAE (organización netamente civil que depende del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación), quienes consideran que no es “políticamente correcto” que la CONAE coopere en forma sinérgica con las instituciones del Ministerio de Defensa, ya sean éstas civiles (como CITEDEF o FAdeA) o militares (como la FAA) en proyectos de alta tecnología.

Una propuesta pensando a futuro

La Argentina posee recursos humanos reconocidos en el mundo por su formación y creatividad, muchos de ellos ocupan puestos relevantes en organismo destacados como las agencias espaciales estadounidense (NASA) y europea (ESA).

Es vital que los políticos argentinos impulsen el desarrollo tecnológico y productivo del país, particularmente en nichos como el Aeroespacial, Nuclear y las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs), en los cuales poseemos ventajas competitivas respecto a otras naciones.

Sin mencionar realidades muy alejadas como las de EE.UU., China o Europa, nuestros dirigentes podrían imitar a Brasil, país en el que su industria aeroespacial comenzó casi cuatro décadas más tarde que en la Argentina pero que logró mantener -incluso con gobiernos de distinta ideología- una Política de Estado para apoyar a EMBRAER y otras compañías privadas que surgieron alrededor de ésta, convirtiéndose en el tercer fabricante aeronáutico del mundo.

El Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional deben establecer las condiciones económicas, jurídicas y políticas que fomenten inversiones a largo plazo. En Argentina esto se podría lograr consolidando requerimientos entre instituciones nacionales y provinciales, creando sendas Agencias Logísticas en el MINDEF y en el Ministerio de Seguridad de la Nación (MINSEG) para utilizar los fondos presupuestarios con mayor eficiencia; completando la radarización; aplicando las Leyes N° 27.437 de Compre Argentino y N° 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital, utilizando el Fondo Nacional para la Defensa (FONDEF) para reactivar la Industria de Defensa, etc.

Las Fuerzas de Seguridad (FFSS) federales y las Policías provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires son, junto a las Fuerzas Armadas (FFAA), Aerolíneas Argentinas, la Secretaría General de la Presidencia, FAdeA, ARSAT, INVAP, VENG y CONAE, los principales usuarios y proveedores estales de productos y servicios aeronáuticos y espaciales.

Si estos organismos tuvieran una instancia de coordinación y planificación para consolidar sus requerimientos podría definirse qué productos conviene producir en Argentina y cuáles adquirir en el extranjero, siempre fomentando la mayor participación nacional y la transferencia tecnológica.

La falta de coordinación interministerial -a nivel Nación y entre ésta y las Provincias- derivó en que la flota de aeronaves militares y policiales sea muy diversa en cuanto a marcas y modelos de aviones y helicópteros, ello pese a que sus cantidades en cada jurisdicción son, relativamente, exiguas.

Para hacer un uso más eficiente y estratégico de los recursos públicos se podría crear una Subsecretaría de Coordinación de “Proyectos Estratégicos Tractores” (PETs), dependiente de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de Presidencia, que aúne la logística del MINDEF, del Sistema de Seguridad Interior, organismos y empresas estatales.

Asimismo, debe preverse mecanismos que promuevan exportaciones, un régimen impositivo competitivo con reglas claras y estables a 20 ó 30 años para afrontar los riesgos de invertir en bienes de capital costosos y recursos humanos calificados.

El Estado podría implementar diversos PETs que apalanquen el ecosistema público y privado con la producción de drones, radares, misiles, helicópteros, el avión “Pampa”, la renovación de aeronaves de aeroclubes y aeroaplicadores, lanzadores y satélites de observación y telecomunicaciones, etc.

La Ley de Desarrollo de la Industria Satelital constituye un positivo antecedente para sancionar una eventual “Ley de Fomento del Sector Aeronáutico y Espacial”, que amplíe los alcances y beneficios previstos para las empresas públicas y privadas de nuestro país.

Conclusiones

La Argentina puede convertirse en un actor destacado del Sector Aeroespacial, no tanto por su escala sino por su liderazgo tecnológico. Para lograrlo deben aprovecharse todas las oportunidades para sumarnos a las cadenas logísticas de los grandes fabricantes aeroespaciales del mundo.

Las asociaciones estratégicas entre FAdeA y EMBRAER; de CONAE con las agencias espaciales de EE.UU., Italia y Europa; y de lNVAP con Turkish Aerospace, constituyen excelentes ejemplos que deben ser seguidos por más proyectos de cooperación internacional para fomentar exportaciones.

La urgente necesidad de actualizar la mayor parte de la flota de aviones de combate, transporte y helicópteros de las FFAA podría servir para establecer acuerdos de cooperación industrial y tecnológica entre proveedores extranjeros y nacionales, generando nuevos puestos de trabajo calificados y mayor autonomía en el desarrollo y producción de sistemas estratégicos para el país.

La reciente jerarquización del Sistema Científico-Tecnológico al recrearse el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación; el aumento salarial otorgado a los científicos; el incremento de becas y cargos para investigadores del CONICET; la reactivación de la industria satelital con la construcción del tercer satélite de telecomunicaciones SG-1 para ARSAT; la reciente sanción de la Ley que creó el Fondo Nacional para la Defensa (FONDEF), el cual asignará el 0,5% de los ingresos corrientes de la Administración Pública Nacional durante el año 2021, el 0,65% en 2022 y el 0,8% desde el 2023 en adelante, para reequipar a las FFAA priorizando la industria nacional; constituyen señales en el rumbo correcto para que la Argentina recupere y consolide sus capacidades científicas, tecnológicas y productivas en sectores clave de la geopolítica mundial, como lo es el Aeroespacio y la Defensa.


[1] En orden de magnitudes, la tonelada de soja (principal exportación argentina) cuesta U$S 350 aproximadamente, la tonelada de un auto intermedio U$S 15.000, la tonelada de un avión de combate representa U$S 10 millones y la tonelada de un satélite implica unos U$S 100 millones.

[2] El Proyecto Cóndor II preveía la construcción de una planta especialmente diseñada y erigida en Falda del Cañete, Provincia de Córdoba, para diseñar y fabricar un vector de uso dual, capaz de inyectar satélites livianos en órbitas polares y de transportar cargas útiles militares de 500 Kg hasta 1.500 Km de distancia.

[3] La falta de incentivos fiscales para las empresas; la reducción de los presupuestos destinados a Defensa, Ciencia y Tecnología; la indefinición de proyectos prioritarios y estratégicos que debían sostenerse en el tiempo; la falta de visión de la clase política y la claudicación ante presiones de potencias extranjeras; etc.; son, entre otras, las principales variables que atentaron contra el desarrollo y consolidación del sector aeroespacial argentino en particular, y del potencial de la Nación Argentina en general.

[4] En 2009 y 2011 se lanzaron los GRADICOM I y II, que alcanzaron alturas de 40 y 100 Km, respectivamente.


El autor se desempeñó como Oficial del Cuerpo Comando de la Armada Argentina y Asesor de los Ministros de Defensa y de Seguridad de la Nación.



Solar54: ¿de qué se trata el primer centro argentino que simula la vida en Marte?
Ubicado en La Rioja, el proyecto es el primero de estas características en Latinoamérica y busca imitar las condiciones de vida del planeta rojo para futuras exploraciones.
por Luciana Mazzini Puga


La iniciativa tecnológica es llevada adelante por el Gobierno de la Rioja junto con las empresas SmartCultiva y FANIOT desde Misiones. Créditos: Solar54.


Aunque Marte quede a millones de kilómetros de la Tierra, Argentina tiene uno de los lugares más parecidos al planeta rojo. Se trata de la Reserva de los Colorados, en La Rioja, donde está en construcción “Solar54”, un establecimiento cuyo objetivo es simular las condiciones de vida en Marte y la tecnología de cultivos que podrá utilizarse. Paralelamente, se proyecta fabricar nanosatélites y cohetes pequeños. Con un espacio de cinco hectáreas, el proyecto posicionará a Argentina como el séptimo país en desarrollar emprendimientos relacionados con la exploración espacial.

Solar54 es el primer Centro de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico creado para simular la vida del planeta vecino en Latinoamérica y consistirá en la creación de seis domos geodésicos, estructuras compuestas por unidades básicas constructivas ensambladas con robots. Los primeros tres tienen como objetivo el hábitat: uno para las habitaciones y el baño, otro para la cocina y el comedor y el último destinado al ocio, actividad física y ensayos médicos.

En tanto, los otros tres funcionarán como laboratorios: uno para la producción vegetal en hidroponía, lo que permite cultivos sin utilizar el suelo, el segundo para investigación, producción y desarrollo en materia de nanosatélites, y el tercero será la estación terrena para comunicación satelital y control de misión.

“Lo que estamos desarrollando es un proyecto científico denominado base analógica con el objetivo de emular las condiciones y tecnología de cultivo y vida a ser utilizados en futuras exploraciones espaciales a Marte. En este sentido, pondremos a disposición de las empresas y entidades internacionales las instalaciones para su uso científico”, cuenta Martin Bueno, cofundador de Solar54 y miembro del directorio de la empresa misionera público-privada FANIOT involucrada en el proyecto, a la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ.

La elección de la Reserva de los Colorados en La Rioja para hacer este proyecto no es casual, sino que se trata de “uno de los lugares más parecidos a Marte en la región, no solo por sus vistas sino también por las características topológicas”, detalla Bueno.

A la vanguardia

“Más de 20 empresas e instituciones a nivel global han puesto los ojos en Marte. Todos ellos necesitarán en algún momento simular ese hábitat y esperamos ser una opción más”, explica el cofundador. Solar54 posicionará a Argentina como el séptimo país del mundo en desarrollar proyectos de exploración espacial. Además, según Bueno, ya existen otros once proyectos en el mundo similares a este.

Actualmente, Solar54 es financiado por el Consejo Federal de Inversiones. “Durante los próximos 10 meses se estarán realizando tareas con profesionales de La Rioja referentes a cálculos estructurales, análisis de impacto ambiental y suelo, como así también las instalaciones y planos complementarios, que llevarán a definir el presupuesto necesario para su implantación”, desmenuza Bueno ante la Agencia. Una vez obtenidos los presupuestos finales, comenzará la segunda etapa de financiación y construcción.

Esta iniciativa tecnológica es llevada adelante por el Gobierno de la Rioja a través de la Secretaría de Ciencia y Tecnología, junto con las empresas SmartCultiva y FANIOT desde Misiones.



La fábrica de aviones que desde Mendoza se proyecta a toda la región
Es una de las pocas en pleno funcionamiento que hay en el país. Ensambla aviones de menos de 5000 kilos, que se venden a las escuelas de pilotos hoy en auge. Pronto comenzarán a hacer las alas que hoy vienen de Italia. La historia de una empresa familiar que dio el salto y pudo volar.
por Diana Chiani




El hangar y la pista es lo primero que se distingue cuando uno ingresa al predio de 50 hectáreas de verde y cielo que forman parte de la fábrica de aviones Aerotec Argentina. Se ubica en el departamento Rivadavia y ensambla partes hechas en Italia para armar aviones, que se enmarcan en la aviación general, que tienen un peso máximo de 5200 kilos al despegue.

Pintura, alas, hélices, motores de última generación e infinidad de cables, cablecitos y pantallas forman parte de la línea de producción. Las 25 personas que aquí trabajan se concentran para cumplir con los protocolos de Aerotec y los exigidos por la fábrica italiana Construzione Aeronautiche Tecnam, que es la que produce todas las partes.

No obstante, pronto se comenzarán a hacer acá las alas que hoy llegan desde Italia. “Al mismo tiempo que se mantiene la identidad del diseño italiano, se profundizará el impacto del componente de valor y origen nacional “, destacó Diego Cardama, presidente de Aerotec. Hoy la empresa emplea 80 personas en sus distintas unidades de negocios.

Aerotec es una de las pocas fábricas de aviones en funcionamiento pleno que hay en Argentina. Desde que comenzó la sociedad con los italianos se han entregado más de 150 aviones y después de la pandemia se incrementó la demanda, en parte debido al impulso de las escuelas de vuelo.




Es que por los costos en dólares, llegan al país personas de todo el mundo hispanohablante para formarse ya que es el paso previo para el ingreso en las aerolíneas comerciales en donde hay escasez de pilotos.

Tecnología de última generación

Los aviones tienen valores que parten de los 135.000 euros y llegan a los 2,5 millones de euros. Este es el más grande, que puede trasladar a 11 personas y adaptarse relativamente fácil a distintos usos. Los más pedidos son los biplaza. Aunque los distintos modelos tienen su característica y diseño, en general los aviones poseen una autonomía promedio de cuatro horas y media y una velocidad de unos 222 kilómetros por hora (120 nudos).




El peso máximo para el despegue es de unos 600 kilos mientras que el consumo promedio de combustible es similar al de un auto: en promedio 15 litros en una hora de vuelo. Si vuela a 180 km/h en una hora gasta 15 litros en recorrer esos 180 kilómetros, o sea, que con un litro de nafta vuela 12 kilómetros. Todos los aviones tienen tecnología de última generación, no hay nada analógico sino pantallas táctiles y digitalización

El motor es austríaco (Rotax) y se caracteriza por la eficiencia debido, entre otras cosas, a su liviandad. “El avión que sale de esta fábrica es exactamente igual al que produce Tecnam en Italia”, destacó Mario Cardama, gerente de Operaciones de Aerotec.

En la aviación todo se mide en horas. De este modo, el tiempo que se demora en hacer un avión desde que comienza el proceso hasta que termina oscila entre las 400 y las 800 horas. La finalización también implica la obtención de las habilitaciones, permisos y pruebas requeridas por la ANAC, que es la autoridad de aplicación. El plazo de entrega, en tanto, va de los cuatro a los seis meses y tiene demoras por las restricciones a la importación y el cuello de botella que provocó la pandemia y que recién comienza a normalizarse.

Aunque para este tipo de emprendimientos no debería haber trabas para importar, en la práctica no siempre es así. Ese es uno de los desafíos de producir en el país”, expresó Diego Cardama. Por esto y por las ventajas comparativas que hoy tiene la región en cuanto a costos las alas comenzarán a fabricarse acá con el impacto económico que eso traerá.

Trabajo de precisión

Dados los plazos existentes, la modalidad de trabajo de Aerotec es una suerte de mezcla entre los encargos a pedido y la fabricación por su cuenta para tener disponibilidad y no demorar un año en la entrega, que es lo que pasaría si solo se manejaran con la primera modalidad. La línea de producción arranca cuando se desarman las partes que llegan en contenedores desde Italia –en barco hasta Rosario y en camión hasta Rivadavia.


MARIO CARDAMA Y DIEGO RODRÍGUEZ, DE AEROTEC.


Aquí comienza la parte de pintura de terminación y sellado del avión. El básico es el blanco, pero también se puede elegir plateado o diseños personalizados, como muchos clientes piden. Una vez que se pasa a la "parte limpia", comienza una tarea que requiere de la máxima precisión. Se trata de la instalación del motor y su vinculación con los comandos de cabina. “Es un trabajo artesanal”, definió el ingeniero Diego Rodríguez, gerente de Calidad de Aerotec y Responsable Técnico de los aviones que se ensamblan en la planta.

En esta etapa se siguen al pie de la letra las indicaciones de Tecnam ya que el avión que sale de Rivadavia es exactamente igual al que se fabrica en Italia. Luego de que cada cable está en su lugar, se suman los aparatos tecnológicos de cabina y los asientos de cuero con una confortabilidad similar a la de un vehículo. En la última parte, se ensamblan la hélice y las alas que pueden ir altas o bajas según el gusto de quien lo piloteará.

Horas de vuelo

El espacio donde se ensamblan los aviones tiene forma de gallinero, pero ya no quedan rastros de los pollos de la granja avícola que tuvo hace años Mario Cardama padre quien, en 1996 decidió apostar por su pasión por los aviones. Entonces la despuntaba como presidente de los aeroclubes de Rivadavia y San Martín; en el Este de Mendoza y se las transmitió a sus tres hijos.

Aerotec nació como una empresa de mantenimiento de aviones generales y, al principio, como una importadora de aeronaves, favorecida por la convertibilidad de ese momento. Con el tiempo, Diego, Mario y José se hicieron cargo de la empresa y entre los tres la hicieron crecer.




Entre 2010 y 2013 se contactaron con Tecnam -con 75 años de trayectoria- para comenzar a vender los aviones pero, cuando se cerraron las importaciones le ofrecieron a los italianos la modalidad de ensamblarlos aquí. Algo que al principio les pareció extraño y hasta una locura se convirtió en una fructífera sociedad comercial que en octubre de 2015 vendió sus primeros dos aviones.

La fábrica no es la única unidad de negocios de Aerotec. De hecho, nació como una empresa de mantenimiento de aviones, algo que hasta el día de hoy realizan. No solo de los propios, sino también de los fabricados por otros. Este servicio ha llevado a la empresa a tener un hangar en San Fernando (Buenos Aires) y a abrir en breve otro en Alta Gracia, Córdoba. Es que la mayor demanda está en esa zona y es una manera de agilizar los tiempos para sus clientes.

Otra de las unidades de negocio tiene que ver con el trabajo aéreo y es el que realiza Aerotec con sus propios aviones en tareas de siembra de mosca y prevención de plagas como la Lobesia Botrana. Aquí se destaca el servicio que opera en Chile para el control y prevención de incendios, con un total de cinco aviones de dos tipos. Uno más pequeño que trabaja con cámaras que sirven para anticipar posibles atentados pirómanos, comunes en el país vecino. El objetivo es detectarlos lo antes posible para, con el otro avión, llevar el agua.




Mario Cardama es quien más tiempo pasa arriba y al lado de los aviones. También es el director de la escuela de vuelo que allí funciona. Sus travesías son legendarias así como sus anécdotas; muchas de ellas compartidas con sus propios hijos, que también llevan el vuelo en las venas. Además, los Cardama tienen uno de los globos más grandes destinados al turismo, pero esa es otra historia.



Fuente: mdzol.com

viernes, 24 de marzo de 2023

Planta estatal entrega al Ejército un nuevo helicóptero modernizado
Por Edgardo Aguilera


El proyecto AB206 es un contrato del Ejército Argentino con la planta cordobesa para poner en condiciones de vuelo y actualizar una flota de 20 helicópteros adquiridos en 2017.


Los trabajos hechos por FAdeA en los AB-206 abarcan una inspección adicional.


La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) entregó a la Aviación del Ejército el onceavo helicóptero Bell Augusta AB206 modernizado en sus talleres.

El proyecto AB206 es un contrato del Ejército Argentino con la planta estatal cordobesa para poner en condiciones de vuelo y actualizar una flota de 20 helicópteros adquiridos en 2017 de excedentes de la fuerza policial “Carabinieri” de Italia.

Los trabajos hechos por FAdeA en los AB-206 abarcan una inspección mayor, la parte estructural, componentes dinámicos, aviónica, tapizado, correajes, se instala un interior nuevo, reemplazando paneles plásticos por un recubrimiento ignífugo, la revisión de material compuesto (palas del rotor principal) e inspección mayor del motor RR Allison 250 C20a y se agregó una inspección adicional por prolongado estacionamiento, a causa de los años sin haber volado que tenían los aparatos.




El primer helicóptero del lote fue actualizado por la empresa Leonardo en Italia y se usó como modelo e instrucción para los técnicos del Ejército y de FAdeA. Luego el proceso continuó en la planta cordobesa donde comparten tareas los técnicos de la fábrica y los de Aviación del Ejército, liderados por el jefe de proyecto, Francisco Corazza. El desarrollo del upgrade de cabina (cockpit) está a cargo de la firma nacional Redimec, subcontratada por FAdeA, que instala los equipos y efectúa los ensayos finales.

Las modificaciones incorporadas son; un sistema de aviónica Garmin G500TXi integrado por un display de 15,6”, táctil y de alta definición, un navegador Garmin GTN 650 Xi, un ADS-B Out y un horizonte electrónico de stand by L3 Harris, además de nueva iluminación interior.

Una vez finalizada la modernización, el helicóptero alcanza un estándar de calidad y prestaciones de pilotaje muy superior al producto original.


Los trabajos hechos por FAdeA en los AB-206 abarcan una inspección adicional.


El ritmo del proyecto AB206 contrasta con la baja performance del proyecto IA-100 Malvina, avión desarrollado para el entrenamiento elemental y primario de pilotos militares.

El IA-100 se promocionó como el primer desarrollo de la fábrica a producirse en serie en más de 30 años, desde la fabricación del IA-63 Pampa.




Fuentes de la planta coinciden en que el atraso del proyecto comprometió el roll out (presentación, primer rodaje en pista) previsto para este año y con suerte se haría en 2024.

A la hora de las explicaciones, la primera es la falta de seguimiento por parte del management conducido por Mirta Iriondo y discontinuidades presupuestarias que generan interrupciones en las líneas de suministro y entorpecen la relación con proveedores.

“El Malvina se vio afectado por una práctica tristemente habitual, el desvío de partidas asignadas al proyecto hacia otros asuntos de la planta como el pago de sueldos del personal”, dijeron a este diario.

Había arrancado con fuerza, encontró un inversor, el IAF, caja previsional de los militares, que impulsó el desarrollo del prototipo con un crédito de 2.5 millones de dólares que FAdeA canceló con el pago de la última de 15 cuotas en noviembre de 2022. Las demoras de producción alcanzaron otra línea clave, la fabricación de partes y conjuntos que FAdeA suministra por contrato a Embraer para el avión de transporte KC-390.

Hubo comunicaciones internas de la firma brasileña advirtiendo que podría reperfilarse el canal productivo dándose a otro socio industrial alguno de los componentes que se fabrican en la planta cordobesa.



Fuente: ambito.com
INVAP construirá un radar AESA de vigilancia para los buques MEKO de la Armada Argentina



Bajo la Contratación Directa Interadministrativa N° 38-0176-CDI22, la Armada Argentina y la compañía INVAP acordaron la construcción de un radar naval de vigilancia aérea y de superficie, basado en tecnología de barrido vertical electrónico activo (AESA), para incrementar y mejorar la capacidad operativa de las unidades de superficie de la clase MEKO que actualmente conforman la flota de la Armada Argentina. El desarrollo del radar de pre-serie demandará una inversión de U$D 14.345.000 de dólares (catorce millones trescientos cuarenta y cinco mil).


Foto: Gaceta Marinera


Del acuerdo rubricado entre el Gerente General de INVAP y el Jefe de Estado Mayor de la Armada se desprende que “…resulta indispensable que reemplazar y/o actualizar los radares Signaal DA05 con IFF instalados en las corbetas MEKO 140 y Signaal DA08 con IFF instalados en los destructores MEKO 360, por haber acumulado una gran cantidad de años en servicio y horas de operaciones sin actualizaciones. Esto ha ocasionado una marcada degradación en sus características operativas y una alta tasa de fallas, además de presentarse dificultad para la obtención de repuestos y componentes necesarios para su reparación y mantenimiento…”, por lo que el desarrollo de un radar naval AESA por parte de la empresa rionegrina resulta de vital importancia para recuperar y actualizar las capacidades de las principales unidades de superficie de la Armada.

Vale recordar que pese a que los destructores MEKO 360 y corbetas MEKO 140 han recibido algunos trabajos en los últimos años, usualmente los mismos se han limitado a tareas de mantenimiento generales y no al reemplazo y/o incorporación de sistemas que permitan actualizar e incrementar las capacidades de los buques.

El desarrollo por parte de INVAP de un radar naval AESA para vigilancia aérea y de superficie permitirá a las corbetas y destructores MEKO la detección y seguimiento con precisión de blancos múltiples, con un amplio rango de detección a grandes distancias y bajo todo tipo de condiciones climáticas. La incorporación de este tipo de tecnología a los buques de la Armada Argentina incrementará y mejorará considerablemente su capacidad operativa. Conforme a la información que se desprende con contrato, aún queda por definir cual será el primer buque en recibir en nuevo radar.




En cuanto a los alcances del contrato, INVAP entregará a la Armada los siguientes componentes:

A) Un sensor radar compuesto por: una unidad exterior (antena de radar); una unidad interior (unidad de procesamiento e interfaces); cableado del sistema para su instalación (20 metros) y un lote de repuestos.

B) Una consola de operación compuesta por: Licencia software para la visualización de la información y control del sensor y hardware de consola de operación para puesto fijo en la posición del operador radar que se definirá en conjunto con la Armada.

C) Los componentes necesarios para la integración del sistema radar en el buque y su instalación, cuya fase de ensayos se realizará bajo la modalidad “llave en mano”.

D) Integración del nuevo radar con una consola desarrollada por la Armada: Comprende el diseño e implementación de una interfaz de comunicación de datos que permita enviar información de blancos del radar a la consola y recibir comandos de operación desde la consola hacia el radar.

E) Elementos del sistema logístico además de un juego de manuales de operación y mantenimiento del sistema, cursos de capacitación y soporte de garantía con provisión de repuestos y asistencia técnica.

F) Un sistema de Identificación Amigo-Enemigo (IFF) integrado al radar. Estará compuesto por: antenas IFF; interrogador, respondedor e interfaces; Representación de la información en consolas del radar RMF200 y en la consola a desarrollar por la Armada; cableado; manuales y soporte de garantía.

Etapas del proyecto

La Cláusula Tercera establece que el proyecto tendrá una etapa única denominada ETAPA I, la cual conllevará el cumplimiento de diversos hitos a partir del inicio del proyecto T0 (se establece en el día hábil posterior al que se efectiviza el cobro del anticipo).


INVAP ya cuenta con amplia experiencia en el desarrollo de radares. Foto: INVAP


HITO 1 – T0 + 6 meses: Revisión crítica del diseño
HITO 2 – T0 + 12 meses: Efectuar demostración con el prototipo MET 1 (propiedad de la empresa).
HITO 3 – T0 + 18 meses: Efectuar la demostración con el prototipo MET 2 (propiedad de la empresa).
HITO 4 – T0 + 24 meses: Efectuar la demostración con el prototipo MET 3 y consola (propiedad de la empresa), con ensayos de navegación a bordo de uno de los buques MEKO de la Armada Argentina.
HITO 5 – T0 + 34 meses: Montaje e integración para su instalación definitiva e integración con los demás sistemas.
HITO 6 – T0 + 40 meses: Recepción de la instalación definitiva en el buque designado. Este hito incluye las pruebas de aceptación en puerto y navegación del modelo pre-serie.

Durante el tiempo que dure el proyecto, INVAP trabajará con la Dirección General de Investigación y Desarrollo de la Armada.

Radar AESA

El radar AESA (Active Electronically Scanned Arrays) es el resultado de la evolución de la electrónica del radar de estado sólido PESA (Passive Electronically Scanned Array). Gracias al uso de los AESA en antenas que contienen un gran número de unidades emisoras-receptoras, es posible dirigir instantáneamente el haz del radar hacia los orígenes de una posible amenaza, vigilando varios puntos simultáneamente y variando el tiempo de observación.

La capacidad de dirigir los radares y mantener continuamente la detección de la posible amenaza los hace exponencialmente más eficaces que sus predecesores, que se limitaban a antenas que giraban perpetuamente 360° con una emisión constante de potencia en todas las direcciones. Los radares AESA reducen el desperdicio de energía gracias a su capacidad de dirigir el haz de energía hacia el objetivo con mayor frecuencia, por lo tanto, garantizan una mayor continuidad y precisión de seguimiento en la zona vigilada así como una mejor capacidad de reacción.


Radar Thales NS50. Imagen: Thales


La capacidad modular de los sistemas de radar AESA también permite un desarrollo más veloz de versiones basadas en el mismo tipo de arquitectura del sistema, pero con diferentes configuraciones físicas más adecuadas a las necesidades logísticas y operativas de los usuarios. Por ejemplo, la movilidad, la facilidad de transporte y la fiabilidad, minimizando así los costos de despliegue y reduciendo el consumo de combustible y el tamaño del generador.

Imagen de portada ilustrativa. Créditos: Gaceta Marinera.



El Ministerio de Defensa analiza la instalación de un radar en la ciudad de Trelew



Teniendo como marco la apertura y primer encuentro del ciclo de debates para la elaboración del Libro Blanco de la Defensa Argentina 2023, el Ministro de Defensa de la República Argentina, Jorge Taiana, anunció la intención de llevar a cabo la instalación de un radar en la ciudad de Trelew, Provincia de Chubut.

El proyecto, que sería analizado en el transcurso del año, corresponde a la iniciativa de incrementar la presencia de las Fuerzas Armadas en el sur del país. Un hito fundamental de esta etapa fue la instalación del radar RPA-170M instalado en mayo del año pasado en Cabo Santo Domingo, Rio Grande, Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Este radar permitió contar con capacidad de vigilancia de la región insular, acompañada por el despliegue de aviones IA-63 Pampa III en la BAM Rio Gallegos.


Radar RPA-170M instalado en Rio Grande.


Este nuevo radar estaría precedido por los próximos a inaugurarse en las localidades de Tostado (Santa Fe) y Mercedes (Corrientes) que formaran parte del Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA). La locación del futuro radar coincide con la Base Aéronaval Almirante Zar, desde la cual operan la Escuadrilla Aeronaval de Exploración (EA2E) con aviones P-3 Orion (fuera de servicio), siendo una de las principales bases utilizadas para las tareas de patrullaje del mar argentino y la Zona Económica Exclusiva (ZEE).




El programa de radarización representa además una de las áreas de mayor crecimiento y desarrollo para la industria argentina, siendo exponente de ello la empresa rionegrina INVAP. A la fecha, la compañía ha desarrollado los sistemas RPA-240T (radar de vigilancia aérea de largo alcance 3D de última generación), el RPA-170M (radar táctico de defensa aérea 3D de mediano alcance de última generación que opera en banda L/D), a los cuales se pueden sumar el programa MTPS-43 (modernización del radar Radar Táctico 3D Westinghouse TPS-43) y el prototipo RMF-200V (radar de defensa aérea de corto alcance 3D multi-misión).



sábado, 18 de marzo de 2023

China y Rusia desplegarán armas espaciales para atacar satélites de EE. UU., advierte jefe de la Fuerza Espacial
Por Bill Gertz


El General de la Fuerza Espacial de los EE. UU. B. Chance Saltzman, Jefe de Operaciones Espaciales, habla durante una audiencia del Subcomité de Fuerzas Estratégicas de Servicios Armados del Senado para examinar los programas de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos en la revisión de la Solicitud de Autorización de Defensa para el año fiscal 2024, el martes 14 de marzo , 2023, en Washington. (Foto AP/Alex Brandon)


El ejército de China ha desplegado 347 satélites, incluidos 35 lanzados en los últimos seis meses, para apuntar a las fuerzas estadounidenses en un futuro conflicto, dijo el martes el comandante de la Fuerza Espacial en una audiencia en el Senado.

El general de la Fuerza Espacial B. Chance Saltzman dijo que Rusia también está probando y desplegando armas orbitales antisatélite, amplias capacidades cibernéticas y misiles terrestres antisatélite, bloqueadores electrónicos y láseres.

Las armas de guerra espacial más avanzadas de China representan "la amenaza más inmediata" para los ataques en el espacio, mientras que los activos espaciales rusos menos capaces también representan "una amenaza aguda" de ataques o interrupciones en los satélites estadounidenses.

Ambos “tienen la intención de apuntar a las vulnerabilidades estadounidenses percibidas y eliminar la ventaja estadounidense en el dominio espacial”, dijo el general de cuatro estrellas a un subcomité de Servicios Armados del Senado en la audiencia de fuerzas estratégicas el martes. “Ambos esperan que el espacio sea clave para la guerra futura al permitir ataques de precisión de largo alcance. Ambos buscan la superioridad de la información mediante la desactivación de los sistemas de comunicación y navegación espacial de un adversario”.

El general Saltzman dijo que China ha estado construyendo agresivamente armas y tecnología espaciales para atacar sistemas espaciales y componentes terrestres. Beijing tiene como objetivo convertirse en la principal potencia espacial del mundo para 2045 como parte de lo que los funcionarios chinos han llamado un “sueño espacial”, desplegando láseres que pueden atacar sensores satelitales e inhibidores de guerra electrónica que pueden desactivar los satélites GPS y los satélites de comunicaciones.

El ejército chino también tiene varios tipos de misiles lanzados desde tierra capaces de golpear satélites en órbita.

Una tercera arma espacial de los chinos son los satélites en órbita que pueden atrapar y aplastar naves vulnerables de naciones hostiles.

Una de las principales preocupaciones es el desarrollo de armas antisatélite de China para atacar los satélites en órbita más alta que se mueven con la rotación de la Tierra. El general Saltzman dijo que los satélites en órbita geosincrónica, a 22.236 millas de altitud, pueden cubrir cada uno un tercio de la Tierra con sensores que buscan recopilar información fotográfica o electrónica.

Para hacer frente a la amenaza de un ataque a los satélites geoestacionarios, la Fuerza Espacial está cambiando para desplegar una gran cantidad de satélites reforzados contra ataques en la órbita terrestre baja, incluida "la capacidad de encontrar, reparar y rastrear" misiles hipersónicos, dijo el general Saltzman.

Proteger los satélites de los robots asesinos en órbita que pueden atacar a los satélites es más complicado.

“Con respecto a agarrar satélites y sacarlos de la órbita, [eso] es mucho más difícil de manejar cuando tienes satélites heredados más antiguos y menos maniobrables”, dijo el general Saltzman.

Pasar a numerosos satélites de órbita más baja hace que sea más difícil para los robots asesinos chinos o rusos en el espacio perseguir satélites "grandes y jugosos" más antiguos y de gran altitud, dijo.

El uso por parte de Ucrania de un gran número de satélites Starlink para las comunicaciones “se está convirtiendo en un objetivo mucho más difícil” para los esfuerzos rusos de atacar las redes de comunicaciones militares, dijo.

El general Saltzman dijo que otra área de preocupación es la vulnerabilidad de las estaciones terrestres de control satelital a los ataques cibernéticos sofisticados de los chinos o los rusos.

“El hecho de que tengamos que defendernos de los ataques cibernéticos contra las redes terrestres nos recuerda que la tierra también es parte del espacio”, dijo, describiendo las capacidades cibernéticas de China como “extensas y peligrosas”.

El general Saltzman en su testimonio y declaración preparada para el subcomité no mencionó el desarrollo de armas ofensivas por parte de la Fuerza Espacial, que se dice que se están desarrollando en secreto. La declaración preparada también indica que la Fuerza Espacial aún no ha formulado conceptos para la guerra espacial.

Un indicador de los preparativos de China para una futura guerra en el espacio es la adición de una gran cantidad de satélites que brindan comunicaciones e inteligencia avanzadas, vigilancia y reconocimiento, lo que los militares llaman ISR.

“De los más de 700 satélites operativos de China en órbita, 347 son plataformas ISR [del Ejército Popular de Liberación] que brindan capacidades ópticas, de radar y de radiofrecuencia que rastrean la fuerza conjunta en todo el mundo”, dijo el general Saltzman. “… Estas capacidades espaciales permiten a China monitorear, rastrear, apuntar y atacar a las fuerzas estadounidenses en conflicto”.

Las fuerzas espaciales rusas han estado probando y desplegando armas antisatélite en órbita, trabajando en amplias capacidades de guerra cibernética y misiles, bloqueadores y láseres antisatélite basados en tierra. El general Saltzman también reveló que el ejército ruso está trabajando en misiles antisatélites lanzados desde el aire.

Las redes satelitales rusas brindan inteligencia, objetivos de precisión y comunicaciones que brindan "objetivos y ataques habilitados para el espacio que deben tomarse en serio, a pesar del desempeño de Rusia en Ucrania y la falta de seguimiento de las amenazas a las capacidades espaciales".

La solicitud de presupuesto de la administración Biden para la Fuerza Espacial para el año fiscal que comienza el 1 de octubre es de $30 mil millones, $3.7 mil millones más de lo que autorizó el Congreso el año pasado.



Se recibió la primera ingeniera aeroespacial del país en la Universidad Nacional de La Plata
Se trata de Valentina Marletta, una joven de 23 años, quien es ingeniera es ayudante en algunas materias. “Me arriesgué sin saber más y la verdad me llevo un recorrido hermoso", aseguró.


Foto: Redes Familiares.


Valentina Marletta, una joven de 23 años, se convirtió en la primera ingeniera aeroespacial del país, surgida de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Marletta ingresó a la Facultad en 2017 y se recibió luego de aprobar con 9 el trabajo final de la materia Control y Guiado.

"Elegí esta carrera por pura curiosidad. Desde chica me gustaban los aviones y siempre me generó intriga cómo era que funcionaban. Me arriesgué sin saber más y la verdad me llevo un recorrido hermoso. Tuve la suerte de que, desde el primer momento, la carrera me encantó", sostuvo la joven que es además la primera egresada de esta carrera en el país.

En diálogo con Télam, la flamante ingeniera contó que es "un poco la oveja negra" de su familia", "Mis papás y mis tres hermanos mayores son todos médicos, pero a mí desde muy chiquita me llamaban mucho la atención los aviones y su funcionamiento", señaló.

Y agregó que "en la secundaria tenía facilidad para la física y las matemáticas".

"Aunque en 2017 mis papás se sorprendieron cuando les dije que me iba a inscribir en la carrera que en ese momento se llamaba 'ingeniería aeronáutica', nunca dejaron de acompañarme", resaltó.

Para ella, haber tomado el camino de la ingeniería "fue asumir un rumbo completamente diferente, sin ninguna referencia de nadie, pero mi familia y amigas me bancaron siempre, y con el apoyo de mis amigos de la Facultad y los profesores que me encontré en el camino, no fue tan difícil".

Valentina ingresó a "Ingeniería aeronáutica un poco por curiosidad" y añadió que esa decisión le "abrió la puerta a todo un universo".

"Creo que por eso después le cambiaron el nombre a 'Ingeniería Aeroespacial', porque lo de 'Aeronáutica' le quedaba muy chico, y porque la Facultad tiene una larga experiencia en la historia aeroespacial argentina", apuntó.

Luego señaló que además de ser ayudante en algunas materias de la Facultad también es becaria desde el año pasado en el Grupo de Fluidodinámica Computacional en el que se dedica a la investigación a través de programas que permiten hacer simulación de fluidos para poder validar valores que permitan calcular resistencia en perfiles. "Es algo que siempre me gustó porque puede ser aplicado para mejorar diseños de aviones, aerogeneradores o autos", comentó.

"Mi sueño es diseñar autos de la Fórmula 1, por eso además de especializarme en fluidodinámica me contacté con otro egresado que había podido trabajar en un equipo de Fórmula 1 para que me oriente, y me recomendó que mi próximo paso debería ser una maestría en el exterior; incluso llegué a tener una entrevista con una escudería como Mercedes", explicó a esta agencia.

"Cuando ingresé a la carrera en 2017 debíamos ser unas 15 chicas en total, de las cuales creo que al día de hoy quedamos 3, pero desde que la carrera cambió su nombre a 'Ingeniería Aeroespacial' cada vez se anotan más chicas y eso está buenísimo", completó la flamante ingeniera.

"Elegí esta carrera por pura curiosidad. Desde chica me gustaban los aviones y siempre me generó intriga cómo era que funcionaban. Me arriesgué sin saber más y la verdad me llevo un recorrido hermoso. Tuve la suerte de que, desde el primer momento, la carrera me encantó"

Por su parte el decano, Marcos Actis, destacó su orgullo por tener en la UNLP "la primera egresada de Ingeniería Aeroespacial de la Argentina".

"Hay muchas chicas que están cursando la carrera y otras tantas son las que ingresan. Nos pone muy contentos que esta carrera no sea solo cosa de hombres. Seguiremos trabajando para que se sumen cada vez más mujeres", indicó.

La carrera de Ingeniería Aeroespacial de la UNLP, creada en 2020, tiene una gran amplitud de temas que se aplican no sólo al ámbito de la aeronáutica o lo aeroespacial.

"Todos los trabajos que se hacen en la Facultad son un ejemplo de todo lo que se puede hacer", explicó Marletta.

La joven expresó su agradecimiento por el aprendizaje hacia la Facultad, y destacó los lazos de amistad y buena relación con los profesores.

En junio del año pasado, David Williams fue el primer egresado de la carrera.

Según indicaron desde la UNLP, Ingeniería Aeroespacial se creó con el objetivo de formar profesionales capacitados en diseñar, calcular y proyectar aeronaves, vehículos espaciales y toda máquina de vuelo, plantas propulsoras y auxiliares aeronáuticas y espaciales, sistemas de control aeronáuticos e instalaciones aeroportuarias.

En la actualidad, la carrera tiene 298 alumnos inscriptos.



martes, 14 de marzo de 2023

SABIA-Mar: un satélite para estudiar el Mar Argentino
Desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, brindará información sobre la productividad y los ecosistemas marinos.
Por Juan Manuel Repetto


SABIA-Mar será la sexta misión de la agencia espacial nacional. Imagen: Conae


Hacia fines de 2024, Argentina prevé lanzar un nuevo satélite denominado SABIA-Mar, orientado al estudio del mar y las costas de Argentina y América del Sur. Desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto a otras instituciones y empresas del sistema científico y tecnológico nacional, brindará información valiosa para el ámbito científico y productivo. SABIA-Mar se enfocará en el estudio de los mares a nivel global, aunque se especializará en las regiones costeras de Argentina y Sudamérica hasta los 650 kilómetros mar adentro. Su principal objetivo será proveer información para el estudio de la productividad primaria del mar, los ecosistemas marinos, el ciclo de carbono, el manejo de recursos pesqueros, la dinámica y la calidad del agua en costas y estuarios.

“Es el próximo satélite de observación de la Tierra de la CONAE”, indica Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la agencia espacial. Además, subraya que la misión formará parte de Pampa Azul, una iniciativa del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación para promover el conocimiento científico, el desarrollo tecnológico y la innovación productiva en el Atlántico Sur. En este sentido, “SABIA-Mar generará datos muy importantes para distintos organismos e instituciones vinculados con esta iniciativa. Además, pondrá en valor el trabajo científico asociado al Mar Argentino”, señala.

SABIA-Mar será la sexta misión, en el marco del Plan Nacional Espacial, luego de realizar con éxito la serie de cuatro satélites de aplicaciones científicas SAC (SAC-A, SAC-B, SAC-C y SAC-D/Aquarius) y la misión SAOCOM 1, completada en 2020, compuesta por dos satélites equipados con tecnología radar que continúan operativos.

Calentando motores

Actualmente, la CONAE avanza en la integración y ensayos del modelo de ingeniería funcional del satélite, así como en el desarrollo de los productos de la misión y de los equipos de adecuación de las estaciones terrenas existentes, encargadas de la comunicación desde y hacia el satélite.

Además, del 24 al 28 de abril se realizará en el Centro Espacial Teófilo Tabanera que posee la CONAE en la provincia de Córdoba, la Revisión Crítica de Diseño de la Misión (MCDR, por sus siglas en inglés) que consiste en un análisis técnico multidisciplinar para consolidar el diseño y verificar que se pueda cumplir con los requerimientos establecidos para garantizar su éxito. La reunión contará con la participación de 80 representantes de la CONAE, proveedores y revisores expertos de instituciones internacionales como la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia (CNES), la Agencia Espacial Brasileña (AEB) y el Instituto Nacional de Investigación Espacial del Brasil (INPE).

“La revisión MCDR es uno de los hitos más importantes de toda misión satelital, donde se analiza el diseño para empezar la fabricación, aunque en este caso ya avanzamos con algunas etapas”, sostiene Martín Álvarez, jefe de proyecto de la Misión SABIA-Mar. “Para esta instancia convocamos a revisores externos, que realizan una evaluación de los trabajos que hicimos hasta el momento, y al mismo tiempo ofrecen sugerencias, correcciones o advertencias para el futuro del proyecto”, agrega.

Según Kulichesvky, “la aprobación de ese hito significa avanzar a la siguiente etapa del proyecto, teniendo las garantías necesarias para empezar a fabricar los componentes de vuelo, una vez que todos los diseños han sido adecuadamente revisados y aprobados por ensayos y análisis teóricos, y con el aval de expertos internacionales en el área”.

Color del mar

Álvarez destaca que, a diferencia de otros satélites pertenecientes a otras agencias espaciales internacionales, SABIA-Mar se focalizará en Argentina y Sudamérica. “Sus instrumentos permitirán monitorear las costas argentinas y sudamericanas con una muy buena resolución espacial, de 200 metros, generando información única, que hoy no existe sobre el Mar Argentino”, resalta.

El satélite llevará a bordo dos instrumentos principales: las cámaras VIS-NIR y NIR-SWIR, sensibles a los rangos de luz visible e infrarrojo, desarrolladas por INVAP junto con CONAE con el objetivo de medir el color del mar (o radiancia emergente de la superficie del mar). “Con estas cámaras evaluaremos la cadena trófica en el Mar Argentino y a medir aspectos vinculados con su productividad, en relación a la acuicultura y la pesca, entre otros”, cuenta Álvarez.

“Sus principales aplicaciones sirven para monitorear la productividad mediante el estudio del color del mar, que se relaciona con la composición del agua bajo parámetros que incluyen, por ejemplo, la concentración de la Clorofila-a, el pigmento más abundante que poseen las algas en el océano. Esta variable se relaciona con el contenido del fitoplancton, el primer eslabón de la cadena alimentaria del mar, por lo que es un indicador directo de la presencia y distribución de los peces”, detalla Carolina Tauro, investigadora principal de la Misión SABIA-Mar. Estos aspectos contribuyen a estimar modelos de productividad primaria en el océano y aportar datos que se utilizan en investigaciones relacionadas al cambio climático.

Soberanía tecnológica

La nueva misión argentina es desarrollada por la agencia espacial nacional junto a instituciones públicas y empresas del sistema científico y tecnológico. Entre estas instituciones se destacan las empresas tecnológicas INVAP y VENG, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Universidad de Nacional de La Plata (UNLP), IMER y Ascentio.

Para Daniel Filmus, ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, la misión SABIA-Mar constituye un enorme desafío tecnológico. “Por eso, necesitamos trabajar en conjunto con múltiples actores del sistema científico y tecnológico argentino, empresas privadas, universidades e instituciones públicas para tener cada vez más soberanía tecnológica espacial en nuestro país”, afirma.

“Este satélite generará conocimiento sobre el ecosistema marino, que posee una gran riqueza y una vasta superficie, y que aún está muy poco estudiado. Comprender mejor este ambiente nos va a ayudar a hacer un uso más sustentable de los recursos y a ejercer soberanía sobre la riqueza de nuestro territorio”, resalta Tauro.



sábado, 11 de marzo de 2023

Ya tiene fecha el regreso del tren de pasajeros a Mendoza: qué día y cuánto costará el pasaje
Se cumplieron 30 años de la partida del último tren de pasajeros del Ferrocarril San Martín que salió de Mendoza hacia Retiro. Durante las últimas horas, la Nación confirmó que un nuevo tren de prueba llegará hasta Palmira. Los detalles.


Se cree que el precio estimado sería de $3.000.


El histórico tren de pasajeros que unirá Mendoza y Buenos Aires tendrá su primer viaje en el marco de una marcha blanca, proceso en el que se prueban todas las funcionalidades de la línea antes de entrar en operatividad con pasajeros, confirmaron desde Trenes Argentinos.

Aunque se había planeado que el destino final fuera la Estación Gutiérrez, en el departamento de Maipú, por el momento la formación llegará a la Estación Palmira, en San Martín. Según indicaron fuentes de la empresa ferroviaria estatal a medios locales.

Destacaron que aún hay una obra de ingeniería grande para poder acceder a Gutiérrez, ideal para el trasbordo, por lo que se prevé continuar con el reacondicionamiento.


Tras 30 años de servicio interrumpido, el tren de pasajeros vuelve a Mendoza.


El presidente de Trenes Argentinos, Martín Marinucci, había anticipado que el tren llegaría a la provincia en marzo de 2023 y que los precios serían accesibles.

Marinucci participó en diciembre pasado de una jornada de inspección de vías e informe de velocidad desde Justo Daract, San Luis, hasta Palmira, para diagramar las tareas de mejoramiento integral sobre los casi 400 kilómetros que separan la localidad puntana del Este mendocino.

La reanudación del servicio de trenes entre Mendoza y Buenos Aires, interrumpido hace 30 años, es un hecho histórico para la provincia y el país, que apuesta por el transporte ferroviario como una alternativa segura, accesible y sustentable.

Cuándo llegaría el tren a Mendoza

En las últimas horas, desde Trenes Argentinos -dependiente del Ministerio de Transporte de la Nación- confirmaron cuándo se dará oficialmente la llegada del tren a Mendoza: el 22 de marzo.

Cuánto costará el pasaje

Luego de numerosas negociaciones para concretar la vuelta del tren, se confirmó que el mismo tendrá una frecuencia semanal y se cree que el precio estimado sería de $3.000.



viernes, 10 de marzo de 2023

La Estación Espacial Internacional cambió su trayectoria para evitar chocar con un satélite argentino
La EEI comunicó el encendido de sus propulsores para elevar su órbita y así no colisionar con el nanosatélite comercial. Qué es el Ñusat-17, operado por la empresa argentina Satellogic, y qué función cumple en el espacio.


La Estación Espacial Internacional debió realizar una "maniobra de evasión predeterminada" para no chocar con el satélite (Foto: NASA).


La Estación Espacial Internacional (EEI) debió modificar su trayectoria y realizar una maniobra de emergencia para evitar chocar con un satélite, que según un experto del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian de Estados Unidos, podría tratarse de Ñusat-17, un satélite argentino operado por la empresa de datos geoespaciales Satellogic.

Si bien la NASA no confirmó de manera oficial que se tratara de la nave argentina, el astrónomo y astrofísico Jonathan McDowell, del Observatorio Astrofísico Smithsoniano ubicado en Cambridge, Massachusetts, sostuvo que Ñusat-17 “fue la causa de la maniobra de esquiva de la ISS”.

“Desintegración orbital: la constelación Satellogic es solo una de varias constelaciones de observación de la Tierra con múltiples satélites que ingresan al régimen de altura orbital de la ISS. En magenta, Nusat-17, que fue la causa de la maniobra de esquiva de la ISS de ayer”, publicó vía Twitter el experto en referencia a la modificación de la trayectoria de la Estación Espacial Internacional.

La EEI “encendió sus propulsores para evitar el satélite”

Desde el blog de la Estación Espacial Internacional (ISS, por su sigla en inglés) confirmaron a principios de semana que la estación espacial modular encendió sus propulsores para evitar impactar contra un satélite.

La EEI “maniobró fuera del camino de un satélite de observación de la Tierra el lunes temprano. La nave de reabastecimiento ISS Progress 83 atracada encendió sus motores durante poco más de seis minutos elevando ligeramente la órbita de la estación para evitar el satélite que se acercaba”, explicaron en un comunicado difundido el lunes por la tarde.

30 horas antes del posible impacto, la NASA recibió alertas iniciales, y a partir de los datos analizados, se calculó la maniobra de evasión predeterminada. Los equipos a bordo de la EEI, junto con los de la agencia estadounidense y la agencia rusa Roscosmos en la Tierra, se prepararon para el encendido programado del propulsor de la nave.

Este tipo de maniobras, que son derivadas de intromisiones espaciales, son cada vez más frecuentes, ya que según el informe de la NASA de diciembre de 2022, la Estación Espacial Internacional realizó 32 correcciones de rumbo para esquivar satélites y desechos espaciales rastreables desde 1999.

Qué es el satélite argentino Ñusat-17 y qué función cumple

El satélite al que hace referencia McDowell y que casi impacta con la EEI podría ser Ñusat-17, operado por la empresa argentina Satellogic.


Los Ñusat son nanosatélites argentinos lanzados al espacio desde 2016 (Foto: satellogic.com).


De la constelación Aleph-1, el objeto fue enviado al espacio en 2020 y es uno de los diez satélites comerciales que cumple tareas de observación de la Tierra.

Los Ñusat son nanosatélites argentinos lanzados al espacio en 2016. Los dos pioneros, apodados Fresco y Batata, tienen como objetivo analizar y examinar el planeta y se convirtieron en los primeros satélites comerciales de nuestro país.